Escribe Rodolfo Sánchez, investigador de la Comisión Nacional de Energía Atómica y del Conicet en el Instituto de Nanociencia y Nanotecnología, Izquierda Socialista/FIT Unidad - Río Negro
Milei arremete contra todos los entes públicos, prometiendo cerrar, según su visión privatista, los que no sirvan. Entre ellos, mencionó explícitamente al Conicet. Su propuesta es: “tal como existe hoy, hay que cerrarlo”. Hoy el Conicet centraliza la investigación de todas las ramas del conocimiento. El Conicet, entre 8.000 Instituciones similares en el mundo, está entre las primeras 150. Cuenta con 310 Institutos en codependencia con universidades nacionales y otras instituciones ligadas al sistema científico tecnológico nacional. Su propuesta es una política totalmente sometida al control del imperialismo que busca la total dependencia científica de nuestro país que ha generado un repudio generalizado en todo el país empujando a la salida de convocatorias en organismos de investigación y en el propio Ministerio de Ciencia en CABA.
La política de Milei es una barbaridad y un antecedente de sus ideas las podemos encontrar en Domingo Cavallo, que cuando fue Ministro de Economía mandó a los científicos “a lavar los platos”. Cavallo fue ex funcionario de la dictadura, ex ministro de Menem y De la Rúa (que terminó en el argentinazo del 2001), y ahora reivindicado por Milei. También, bajo la dictadura se atacó a los científicos argentinos, cuando Martínez de Hoz (ministro de Economía de Videla) paralizó la investigación sobre la energía atómica. Desde Juntos por el Cambio también promueven el achique del presupuesto como parte del ajuste que anunció Patricia Bullrich. Y recordemos que fue Mauricio Macri que en su momento dijo “ponen lavarropas en órbita” despreciando la actividad científica y el progreso en materia satelital obtenido por una empresa estatal en Bariloche, que además exporta reactores nucleares, radares y aparatos de medicina.
Pero también debemos decir que la gravedad de los dichos del ultraderechista Milei se sostiene también sobre la extrema precariedad laboral que prima en el sistema científico argentino, que deja en completa vulnerabilidad a miles de investigadores ante las amenazas de ajuste brutal. Y a su vez, en el hecho de que ya hoy buena parte de la labor del Conicet ha sido puesta al servicio de negociados de las empresas, tal es el caso del trigo transgénico HB4 por el cual lucrará la empresa Bioceres. Desde nuestro lugar, defendemos el Conicet desde una perspectiva crítica, de apoyo a las luchas de sus trabajadores y en defensa de una ciencia al servicio del pueblo y no de los dictámenes del mercado.
Desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda UNidad, repudiamos totalmente esta postura de Milei, y exigimos lo opuesto, que se fortalezcan los presupuestos para la investigación en Ciencia y Tecnología (hoy alcanza a sólo el 0,3 % del PBI), política que no hace el actual gobierno peronista, ya que los sueldos y las partidas destinadas están totalmente achicadas al punto que proyectos importantes son suspendidos y la importación de insumos indispensables están paralizados por el desastre económico de Massa y compañía que prioriza el pago de la deuda al FMI por sobre toda inversión pública.
En esta campaña electoral, con las candidaturas del FIT Unidad encabezadas por Myriam Bregman, seguiremos apoyando las luchas de los científicos y empleados del Conicet y bregamos por que se aumente el presupuesto para investigación científica, indispensable para la tarea de independizarnos del imperialismo y las multinacionales y terminar con el colonialismo en la innovación.
Escribe Reynaldo Saccone, ex presidente de la Cicop - Izquierda Socialista/FIT Unidad
El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires Nicolás Kreplak denuncia, entre otros aspectos de la propuesta liberal que sostienen Javier Milei y Patricia Bullrich, que los pacientes deberán pagar su atención y cada cual recibirá de acuerdo a cuanto paguen. Lo que le falta decir es que, bajo el gobierno peronista del que forma parte, para lograr mejor atención también hay que pagar y el que no puede hacerlo recibe una atención insuficiente y tardía o, peor aún, se queda sin atención.
Uno de cada cinco beneficiarios de PAMI aporta a otra entidad para compensar la mala atención. Los afiliados a las obras sociales e inclusive quienes pueden afrontar las mensualidades de las prepagas, terminan pagando consultas y estudios privados para acelerar diagnósticos y tratamientos. A quienes no les alcanza la plata, que son la gran mayoría, deberán bancar largas horas de espera en las guardias y semanas para turnos de especialistas y estudios.
El gobierno peronista habla de derechos, pero en la realidad la clase trabajadora y sectores populares deben pagar de su bolsillo la atención. Cristina Kirchner promueve un sistema “integrado” de salud. Se trata de la participación público-privada (PPP) que lisa y llanamente significa la subvención estatal a la medicina comercial: el gobierno no compra más equipos y todo lo manda al sistema privado. Cada uno pagará su plan de salud y los que tengan carnet de pobre recibirán una atención mínima a cargo del Estado. En esencia, la misma propuesta que hacen el ultraderechista Milei y Bullrich. Esto es así porque tanto gobierno peronista como oposición patronal cumplen sin chistar los mandamientos del FMI.
Juan Carlos Giordano y Mónica Schlotthauer, diputados de Izquierda Socialista/FIT Unidad, han presentado un proyecto de ley para brindar salud sin limitaciones ni exclusiones a todo el pueblo trabajador. Sólo el Frente de Izquierda plantea terminar definitivamente con la medicina comercial de las prepagas y empresas de salud, el sistema de obras sociales que negocia en su provecho la burocracia sindical, el PAMI, el IOMA y otras entidades que son “cajas” de los distintos gobiernos y unificar el sistema público fragmentado en cientos de jurisdicciones municipales y provinciales para reunir todos esos sistemas sean privados, sindicales o públicos junto con la totalidad de sus trabajadores en un Sistema Nacional Único de Salud, de propiedad estatal, gratuito y de excelencia para todos, controlado por los usuarios y los trabajadores de salud y financiado por las rentas generales de la Nación y el no pago de la deuda externa.
Escribe Atilio Salusso
Un malbec para Kristalina
La titular del FMI, Kristalina Georgieva, recibió a Sergio Massa con un beso en la última visita a Washington. Y tomándolo de las manos le dijo. “Me debe un cumpleaños, porque me pasé todo el fin de semana del 13 de agosto trabajando en el tema” (se refería al último acuerdo que llevó a la brutal devaluación del 22%). Massa le respondió: “Se lo voy a compensar con un regalo de buenos vinos malbec argentinos, que no le van a producir acidez como los vinos chilenos”. Massa se arrodilla y agasaja al FMI, mientras el pueblo sufre.
El “cerebro” de la dolarización
Emilio Ocampo sería quien implementará la dolarización si gana Milei. Estuvo investigado en 2010/2015 por negociados con el canje de deuda que se hizo bajo el gobierno de Cristina Kirchner a través de su “consultora” Arcadia Advisors que la fomentó. Para el canje hubo 156 presentaciones de bonistas de la Isla Caimán, un paraíso fiscal. Por supuesto, Ocampo fue sobreseído. “No es delito para nuestra legislación”, dijo el Juez Rívolo, causa que llevó antes Oyarbide. Los que nos matan con la deuda no se tocan. Ocampo fue ejecutivo de los usureros Chase Manhattan, Citigroup y el Morgan en Nueva York y Londres. ¡Mamita!
El peronismo le cuidó las boletas a Milei
“Muchos intendentes de los nuestros le dijeron a Milei: los concejales te los pongo yo y te cuido la boleta a vos”. Lo dijo el represor y candidato de Massa y Kicillof en C5N, Sergio Berni. Preguntado Berni de qué lado van a estar estos concejales si salen elegidos, dijo: “no hay candidato que se venda más fácil que un candidato local”.
¿Vas a votar a Massa, Berni y a los candidatos peronistas que van en la boleta de Milei “para combatir a la derecha”? Desopilante.
Aracre con Bullrich, Francos con Milei
El gobierno peronista de Massa, Alberto y Cristina sigue trabajando para la derecha. El ex jefe de asesores de Alberto y ex Ceo de la agrotóxica Syngenta, Antonio Aracre, se fue con Patricia Bullrich y manda elogios a Milei. Y Guillermo Francos, emigró a las filas del ultraderechista. Francos estuvo con Scioli y era el representante de Argentina nombrado por el Frente de Todos ante el Banco Interamericano de Desarrollo.

Escribe Juan Carlos Giordano, candidato a diputado nacional por Izquierda Socialista/FIT Unidad
El pasado 23 de agosto se votó en la Cámara de Diputados una reforma a la ley de alquileres completamente perjudicial para millones de inquilinas e inquilinos y en beneficio de los especuladores y el negocio inmobiliario. Entre otras cosas, se bajó de tres a dos años el plazo del contrato (y de su renovación) y los aumentos serán cada cuatro meses y no al año como estaba ahora, dejando en manos del propietario el mejor índice de actualización, abriendo incluso las puertas para que sea en dólares, además de quitarles impuestos. Escandaloso por donde se lo mire. ¿Pero cuál es la conclusión política? Que solo las cuatro bancas del Frente de Izquierda lo rechazaron categóricamente y propusieron la única salida en beneficio de las y los inquilinos. Miremos qué hizo el resto.
El peronismo proponía otro proyecto que también exima de impuestos a los propietarios con el verso de que así “iban a poner en alquiler sus propiedades”. Nada de gravar a los dueños de las 250.000 viviendas ociosas que hay en CABA, por ejemplo. Su proyecto no se aprobó, y cuando se puso a votación el de las y los diputados de Patricia Bullrich y Larreta de Juntos por el Cambio (con el apoyo de Schiaretti y el quórum que le dio Milei) hubo trece ausencias y una abstención que permitieron que la ley salga. ¿Así se combate a la derecha?
Por su parte, la Libertad Avanza del ultraderechista Milei, al dar el quórum permitió que se apruebe la ley aunque luego votó en contra. ¿Por qué? Porque en nombre “de la libertad” dice que no tiene que haber ninguna ley que regule nada. Considera por ejemplo que un joven precarizado con un sueldo miserable puede negociar “libremente” y en las mismas condiciones con el dueño. Queda claro que el plan motosierra de Milei es en contra de la juventud, de la clase trabajadora y de los más humildes.
Solo el bloque del Frente de Izquierda Unidad (sin ausencias ni fisuras) votó en contra, denunciando a las corporaciones inmobiliarias y en defensa de las familias trabajadoras que no pueden pagar un alquiler. Conclusión: cuando hay que estar del lado de los que menos tienen, solo van a estar las bancas de izquierda. Una razón muy valiosa para apoyar al Frente de Izquierda Unidad que encabezan Bregman-Del Caño.
En las elecciones PASO, el Frente de Izquierda Unidad cosechó más del 6 % de los votos en Bariloche. Este domingo 3 se realizan las elecciones para elegir un intendente y once concejales. La lista está encabezada como candidato a intendente, por Armando Aligia, físico del Conicet en el Centro Atómico, delegado de ATE, luchador en defensa del medio ambiente, de Izquierda Socialista.
Enfrentamos a los candidatos del ajuste, donde sobresale la actual gobernadora de la provincia, Arabela Carreras, que se postula a intendenta por Juntos Somos.
Sostenemos las principales propuestas nacionales del FIT Unidad comenzando por el no pago de la deuda externa y que esa plata vaya a salud, educación, salarios y vivienda. Bariloche es una ciudad turística que esconde una gran desigualdad social. A solo veinte cuadras del centro, los barrios carecen de servicios públicos, la pobreza es impactante y el servicio de transporte caro y deficiente. Desde el Frente de Izquierda promovemos un plan de obras públicas para dar trabajo genuino a miles de jóvenes desocupados, que incluya la construcción de mil viviendas populares y loteos sociales. Promovemos un servicio municipal de transporte con control de sus trabajadores y usuarios. Exigimos revertir la concesión privada por treinta años de la explotación del Cerro Catedral ya que en dos meses la empresa recauda más que el presupuesto anual municipal.
Corresponsal