Escribe Mónica Méndez, secretaria de Organización y Finanzas de la Cicop
El 12 de noviembre volvimos a salir a las calles. Recorrimos la CABA reclamando paritarias, licencias para los grupos de riesgo y de descanso, que los residentes que pasaron a planta cobren su salario y un aumento del presupuesto sobre la base del no pago de la deuda externa y un verdadero impuesto a la riqueza. La caravana por la salud pública tuvo una nutrida, ruidosa y combativa columna de profesionales, trabajadoras y trabajadores de la salud. Atravesó las calles hasta el Ministerio de Salud, donde realizamos un acto. Cientos de compañeras y compañeros desfilaron en autos, bicicletas, motos y caminando, colmando las calles con carteles, banderas y redoblantes. Una vez más los jóvenes profesionales se hicieron presentes y llenaron de entusiasmo a toda la movilización. “Somos esenciales no descartables”, “aumento salarial ya!”, “plata para salud, no para la deuda”, “1.137 profesionales de la salud sin cobrar”, “Kicillof pagá los sueldos” fueron algunos de los carteles que recorrieron las calles de la capital.
Junto con Cicop, también convocaron y participaron distintas organizaciones de CABA, la Asociación de Profesionales y Técnicos del Garrahan, el Sindicato de Trabajadorxs Sociales, musicoterapeutas, antropólogos y la Asociación de Licenciados en Enfermería (ALE).
Esta semana realizaremos asambleas en todos los hospitales y centros de atención para llevar el mandato al congreso de delegados el próximo sábado 21. El gobierno de Axel Kicillof insiste con ajustar a las y los trabajadores de la salud, en sintonía con el gobierno nacional, y es por ello que estamos evaluando profundizar el plan de lucha. Si no hay respuestas vamos al paro.
El viernes vamos a ser parte de la movilización de enfermería. Necesitamos seguir coordinando las luchas. La traición de la CGT y las CTA, sumado a los gremios de la salud, hacen hoy más necesarias que nunca la unidad y la coordinación. ¡Podemos ganar! Ya logramos que todos los interinos ex residentes cobren el sueldo. Vamos a seguir exigiendo aumento de salarios y del presupuesto para salud. ¡Basta de ajuste, plata para salud, no para la deuda y el FMI!
Escribe Javier Leonforte
Hace meses que los trabajadores aeronáuticos están desarrollando una pelea ejemplar contra los despidos, los “retiros voluntarios”, la flexibilización laboral y el ajuste en Latam, en Austral, en GPS, Securitas, Serza (tercerizadas de seguridad y limpieza), Avianca (trabajadores que no cobran hace diecinueve meses), Andes, Gate Gourmet (multinacional de catering) y otras empresas que no pagan sueldos y despiden. Incluso hubo despidos antisindicales en la propia Aerolíneas Argentinas, empresa estatal gestionada por La Cámpora. Las patronales y el gobierno descargan la crisis económica sobre los trabajadores.
Pero la ocupación del hangar de Latam durante dieciséis días, las tres caravanas de los técnicos de Austral contra la fusión, los acampes y las caravanas en Aeroparque, en Ezeiza y las movilizaciones a la Embajada de Chile, al Ministerio de Transporte contra los despidos en Latam marcaron el camino y le arrancaron por primera vez la convocatoria a una movilización a los seis gremios aeronáuticos el pasado 11 de noviembre.
La movilización convocada por la burocracia sindical aeronáutica salió desde el Aeropuerto de Ezeiza y fue hasta los ministerios de Transporte y de Trabajo, donde el secretario general de APA-CTA, el traidor Edgardo Llano, pidió la renuncia de los ministros Meoni y Moroni, que responden a Sergio Massa, para utilizar la movilización de los trabajadores al servicio de la interna del gobierno peronista. Pero no se quedó ahí, sino que con una patota de APA-CTA agredieron a los trabajadores nucleados en Autoconvocados-Latam en Lucha, que son quienes vienen sosteniendo la lucha contra los despidos desde hace ocho meses. ¡Repudiable!
Es importante que los trabajadores sigan movilizados para arrancarle a los gremios de la CGT y la CTA un verdadero plan de lucha hasta obligar al gobierno nacional a estatizar Latam para frenar inmediatamente los despidos, expropiar y estatizar todos los activos de la multinacional pinochetista y bolsonarista que quedan en el país, retirándole las rutas y los beneficios. Fortalecer así nuestra línea de bandera, Aerolíneas Argentinas, haciendo que todos los trabajadores de Latam pasen a formar parte de su dotación. Y terminar con todos los ajustes planteados en la propia Aerolíneas Argentinas y en el proceso de fusión y cierre de Austral.
No solo Latam ajusta y despide, las empresas estatales también. Por eso el cuerpo de delegados de los técnicos de Austral está resistiendo la fusión con Aerolíneas que quiere hacer el gobierno para flexibilizar el convenio, tercerizar sectores y despedir trabajadores, como ya lo está haciendo con algunos trabajadores de la propia Aerolíneas Argentinas.
Hay que unir a todos los trabajadores aeronáuticos, sean de la empresa o el gremio que sean, para exigirle al gobierno la continuidad laboral, en el camino de fortalecer nuestra gran aerolínea de bandera bajo control de los mismos trabajadores.
Reportaje a una trabajadora de la cooperativa La Nirva
El Socialista entrevistó a Lorena Pereira, trabajadora de La Nirva, quien nos habló de su experiencia en la lucha y cómo llegaron a conformarse en cooperativa, garantizando así la fuente laboral de las compañeras y los compañeros.
ES–¿Cómo se inició su lucha?
LP–Nuestra lucha empezó hace tres años, cuando Matías Paradiso compró la empresa. Empezó a echar gente. Éramos ciento veinte trabajadores efectivos y quedamos sesenta y cinco, ahora somos cincuenta y cinco. Estuvimos yendo a trabajar ese tiempo sin luz, ni agua. Lentamente empezó a vaciar la empresa, hasta que llegamos al punto de que íbamos a trabajar y no teníamos nada que hacer. Cumplíamos horario y nos íbamos. Yo tengo veintiún años en la empresa y nunca había pasado esto. Cada vez empezó a incumplir más en los pagos. En octubre del año pasado fue la última vez que nos pagó el sueldo completo. Después nos daba de a puchitos, 2.000, 3.000, 5.000 pesos como mucho, y después nada. En marzo empezamos a hacer un acampe en la puerta. Vinieron distintos movimientos y partidos de izquierda que nos ayudaron. Nos traían carpas, ropa, agua, comida, lo que necesitáramos. Nos agarró la pandemia en el medio. Gracias al apoyo de los movimientos y la izquierda pudimos seguir adelante.
ES–¿Qué respuesta tuvieron del municipio? ¿El sindicato de pasteleros los acompañó en la pelea?
LP–El municipio nunca nos dio respuesta. Nos movilizamos varias veces a la puerta del municipio y del Ministerio de Trabajo, tanto de la municipalidad como de la provincia, y no nos dieron ninguna solución.
El sindicato siempre se puso del lado de la patronal. No nos apoyó. Ni siquiera nos trajeron un vaso de agua. Les pedimos alimentos para bancar el acampe y nos dijeron que ellos no daban alimentos.
Gracias a la solidaridad de los vecinos y de los movimientos que nos aconsejaban qué podíamos hacer seguimos adelante y desde el 20 de junio decidimos permanecer en asamblea permanente. Ahí entramos a la fábrica, también acompañados de todos ustedes, empezamos a producir y logramos constituirnos en cooperativa. Nos dieron la noticia esta semana. Ya somos cooperativa oficialmente. Estamos muy felices. El esfuerzo, la lucha y la unión de los compañeros vale la pena. Estamos muy agradecidos y queremos compartir nuestra experiencia con todos los trabajadores que estén en la misma situación que estábamos nosotros.
Adrogué Bus/ Apoyemos la lucha
El lunes 9, los choferes de Adrogué Bus se autoconvocaron en la puerta de la terminal de la empresa y pararon la línea con el reclamo del pago del 100% de su salario y la salida del delegado traidor. La unidad y contundencia de las medidas hicieron torcer el brazo a la patronal, que el viernes pasado depositó la plata. La patronal, aprovechándose de la pandemia, venía pagando el 75% de los sueldos, con jornadas superiores a las 16 horas, con la complicidad del delegado de UTA que miraba para otro lado.
Los choferes de combis tienen un sueldo más bajo que el resto porque tienen un convenio de UTA (610) distinto del de los demás, que permite a las patronales poder flexibilizar a los trabajadores.
El camino de unidad que tomaron los choferes es un ejemplo a seguir para poder afrontar el ajuste que nos quieren descargar a los trabajadores. Falta bastante, pero el primer paso está dado. Ahora a seguir unidos y empujar por una nueva dirección en Adrogué Bus ya.
¡Apoyemos a las y los trabajadores del Parque de la Costa!
Las trabajadoras y trabajadores del Parque de la Costa se encuentran luchando por salarios adeudados y contra el cierre del parque, a la vez que exigen mejoras en las condiciones laborales una vez lograda la apertura.
El holding Sociedad Comercial del Plata S.A., dueña del parque, también está presente en sectores como la construcción, la agroindustria, telecomunicaciones, energía, transporte, entre otros. Su mayor participación está en el sector petrolero y su patrimonio neto hasta 2019 se eleva a 19.000 millones de pesos.
Luego de que esta empresa millonaria estuvo cobrando el ATP durante meses, ahora alega no tener plata para pagar salarios y amenaza con el cierre queriendo dejar a quinientas familias en la calle en medio de la pandemia. Exigimos una inmediata respuesta a las y los trabajadores, que la empresa pague todos los salarios adeudados y nadie se quede sin trabajo.
El domingo, luego de una importante movilización, lograron la promesa del gobierno, por parte de Sergio Massa, quien garantizó la reapertura del parque. El martes tuvieron una nueva audiencia en el Ministerio de Trabajo provincial con la empresa. Al cierre de esta edición los trabajadores están definiendo medidas para seguir peleando.
Porque, como nos dijo María (trabajadora autoconvocada): “Hay que esperar que se cumplan las promesas políticas, mientras tanto seguimos en la pelea. Hasta que no se vean las puertas del parque abiertas vamos a seguir”.
Sutep y STPSRCPHyA (pasteleros) deben llamar urgente a un paro y plan de lucha votado en asamblea para rodear de solidaridad el conflicto hasta que triunfe. Desde Izquierda Socialista acompañamos esta pelea y nos ponemos a disposición de las y los trabajadores. ¡No al cierre del Parque de la Costa! ¡Que se paguen todos los salarios adeudados!
En la madrugada del viernes 13 de noviembre falleció Roberto Goijman, un entrañable compañero de la corriente morenista que había entrado al Partido Socialista de los Trabajadores desde su fundación, en 1972. Estuvo en el local partidario de Pompeya organizando a la Juventud Socialista de Avanzada. Trabajó en la industria gráfica, donde formó parte de nuestra corriente sindical que enfrentaba a la burocracia sindical y a sus matones. Después del golpe genocida, el 3 de julio de 1976 un grupo de tareas dinamitó su casa como represalia porque no lo pudieron secuestrar.
Refugiado unos años en Paraguay, fue allí donde comenzó a desarrollar su veta poética, que se convirtió en una gran pasión por el resto de su vida. Vuelto al país, donde nacieron sus hijos, continuó la militancia clandestina contra la dictadura. En los años ’80 se radicó en Trelew donde desarrolló una intensa actividad sindical y de organización de nuestro partido. Inscripto en las listas negras de las patronales locales, debió ganarse la vida con la venta de publicaciones.
Alejado de la militancia orgánica, su actividad poética se plasmó en una abundante publicación en revistas culturales y sus propios libros. Desarrolló nucleamientos artísticos en nuestro país y en América latina, fundó la revista Patagonia poesía y en 2010 recibió el premio a la trayectoria otorgado por la ciudad de Buenos Aires. La muerte lo sorprendió preparando el libro El último Kazarenko, sobre sus orígenes, con su padre como protagonista. Ya no tendremos su alta figura en los eventos de Izquierda Socialista ni en los asados de los viejos compañeros de Pompeya de los ’70. Saludamos a la familia de Roberto, a sus amigos, colegas poetas y los antiguos y nuevos compañeros de militancia por la revolución mundial y el socialismo.
El viernes 13 de noviembre falleció Miguel Ángel Batista, militante de nuestra corriente morenista desde 1972. Durante más de veinte años participó de la construcción del PST, y luego, del MAS. Miguel Ángel fue el obrero que constituyó la carne y la sangre de nuestra corriente. Por su integridad, por ser un luchador inclaudicable de la clase obrera, por su solidaridad hacia los trabajadores y lealtad a sus compañeros de lucha siempre fue un referente.
Se inició como delegado en Textil Pompeya en 1973, pasó por La Opinión, La Voz y, después de un tiempo en el Sanatorio Güemes, volvió a la industria gráfica. En cada lugar donde estuvo fue elegido delegado por sus compañeros. Alejado ya de la actividad partidaria, formó parte de la organización de vecinos, docentes y alumnos de la Escuela Taller del casco histórico que se movilizaron ante la amenaza de demolición del gobierno de Larreta.
Su vida terminó, pero su ejemplo de luchador queda grabado en la memoria de la clase obrera. Aunque su experiencia le hacía saber que mientras exista esta sociedad capitalista todo triunfo de los trabajadores es transitorio, se fue celebrando una pequeña victoria de la movilización de la escuela, la Justicia le hizo lugar al amparo que impide la continuación de la demolición del edificio. Saludamos a la familia de Miguel, a sus compañeros de tantas luchas y a sus compañeros del local de Pompeya del PST de los '70.