El pasado 21 de noviembre fue el Día de la Enfermería. En diversos puntos del país se desarrollaron acciones de lucha en reclamo del merecido reconocimiento del sector que ha sido parte esencial de la tan mentada primera línea de pelea contra la pandemia del coronavirus. Con actos en distintas ciudades las y los enfermeros hicieron oír sus demandas, tanto salariales como por sus condiciones de trabajo. Y con particular fuerza se hizo sentir, una vez más, el reclamo de reconocimiento profesional para las y los trabajadores de enfermería de la Ciudad de Buenos Aires. Pese a los aprietes del Sutecba y las direcciones de los hospitales, centenares de compañeras y compañeros pararon y se organizaron para llevar a la Plaza de Mayo sus exigencias. La jornada terminó con un acampe y homenaje a las enfermeras y enfermeros que murieron víctimas del pluriempleo y las malas condiciones laborales.
Pero no solo enfermería salió a las calles. Los días previos, y el propio 20 de noviembre, se llevaron adelante protestas de otros sectores del equipo de salud. Los médicos residentes y concurrentes el martes 17 llevaron adelante una muy nutrida movilización a las puertas de la Jefatura de Gobierno de Larreta. También hubo convocatorias en todo el país, como la del Sindicato Tucumano de Enfermería (SITE), que hizo un acto con más de un centenar de compañeras y compañeros en la capital provincial. La Cicop, que nuclea a los profesionales de la salud de la provincia de Buenos Aires, convocó el 20 en apoyo a enfermería y ahora llama a un nuevo paro el 25N por paritarias.
Una vez más se destacaron las y los trabajadores del hospital Garrahan tras dos jornadas de paro y movilizaciones dentro y fuera del hospital para rechazar el 7% miserable acordado por UPCN y la dirección del hospital. Las asambleas previas impulsadas por la combativa junta interna de ATE y la Asociación de Profesionales han sido el ámbito para desarrollar en unidad los reclamos de los distintos sectores.
Desde Salud en Marcha venimos impulsando todas estas luchas con el objetivo de que triunfen. Es por eso que creemos que hoy más que nunca es clave avanzar en la unidad del equipo de salud desde cada hospital o dependencia. Fomentando métodos democráticos para resolver entre todos y todas e impulsando la genuina coordinación de las distintas profesiones y especialidades.
Salud en Marcha
Escribe Marcela Martín, delegada del hospital Domingo Funes
En el marco de una jornada de lucha nacional, por ser el 21 de noviembre el Día de la Enfermería, el viernes 20 la Multisectorial de la Salud de Córdoba rebajó la medida a solo un paro con asistencia que, tal como se preveía, se cumplió muy desigualmente por los aprietes y las persecuciones de las patronales en los establecimientos privados y de los directivos en los públicos. Veníamos de hacer el día 10 otro paro, también parcial, pero con una contundente caravana de unos setecientos autos y un masivo acto ante la Casa de Gobierno.
En la última reunión multisectorial, los dos sindicatos que la conforman, ATE y UTS, se negaron a movilizar a la tarde como fue el reclamo de nuestra agrupación Salud en Marcha y otras, incluidos los Médicos Autoconvocados, que el último 25 de mayo habían realizado otra inmensa caravana. Su excusa fue que se convocaría a una movilización el 3 de diciembre, Día del Médico. Con lo cual queda claro que se niegan a impulsar un verdadero plan de lucha, aun cuando no hay respuesta del gobierno a los reclamos, y que de esta forma se está haciendo una acción cada quince días, y cada vez más débil. Esto desmoraliza a la base, que ya demostró que tiene disposición para pelear cuando las medidas son correctas y se garantizan.
Es por eso que este jueves a la tarde varias agrupaciones y la CTA Autónoma estamos convocando a movilizar desde el centro de la ciudad, en Colón y General Paz a las 18, al Patio Olmos, para realizar una radio abierta en defensa de los trabajadores de la salud y con vistas a que el día 3 se profundicen las medidas. El gobierno de Schiaretti no retrocederá si no ganamos las calles. Por eso está haciendo todas las maniobras posibles para impedirlo y pretende negociar con los representantes sindicales por separado. Para evitar que cualquiera se pueda cortar solo, la Multisectorial acordó que no se aprueba nada sin consultar a la base. Y que los reclamos no se rebajan. Ellos son: un básico de 50.000 pesos; pase a planta de todas las precarizadas y los precarizados; ingresos de personal para completar los planteles; insumos de protección suficientes y de calidad y reincorporación de todos los despedidos. Estamos convocando a todos los sectores de la Multisectorial y a la población a sumarse a esta medida.
Escribe Agustín Gigli
El avance de la política megaminera del gobernador Arcioni, con el aval del Frente de Todos, se volvió a encontrar con la lucha del pueblo chubutense que rechaza el saqueo y exige la generación de puestos de trabajo y producción genuinos.
Más de seis mil personas marchamos en Esquel. Pero también hubo marchas multitudinarias en Comodoro Rivadavia, Rawson, Trelew, Madryn y en los pueblos de la meseta patagónica en defensa de sus fuentes laborales y en rechazo a la entrega del territorio. En la Casa de la Provincia del Chubut, en Buenos Aires, estuvieron estudiantes chubutenses junto con el diputado nacional electo Juan Carlos Giordano de Izquierda Socialista/ FIT Unidad, Ambiente en Lucha y la coordinadora Basta de Falsas Soluciones.
Arcioni se envalentona con el apoyo de Fernández
En la actualidad el gobierno provincial debe dos meses completos de salario y el medio aguinaldo de junio a la mayoría de los trabajadores activos y pasivos de la provincia. Solo se sostiene por el apoyo de los partidos patronales tradicionales y del gobierno nacional de Fernández. Por eso no tiene nada que perder al imponer el saqueo megaminero cuando la gran mayoría de la población ya se expresó en contra. Lo hace presentando un proyecto de ley para zonificar la meseta patagónica, en la región de Gastre y Telsen. Empiezan por donde creen que no hay resistencia, por donde más golpearon durante años, pero la intención es entregar toda la provincia a la actividad extractiva. Lo dijo Arcioni frente al secretario de Minería de la Nación, Alberto Hensel, diputados y gobernadores mineros.
Con la falsa idea del desierto, el gobierno quiere imponer como única salida la entrega de los recursos negando todo tipo de actividad productiva. Está demostrado que una actividad agrícola podría desarrollarse si se hicieran las inversiones necesarias. Pero para cumplir su cometido, ninguna opción tiene apoyo estatal.
Sin tocar la 5.001 y sin cianuro
El proyecto elevado por Arcioni intenta confundir a los chubutenses regulando el saqueo y la contaminación. Sin necesidad de modificar la ley 5.001, que plantea la zonificación provincial, y expresando la prohibición del uso de sustancias químicas como el cianuro, busca habilitar a Panamerican Silver con su proyecto Navidad. También quieren realizar consultas únicamente en la zona donde están los bienes, negando la existencia de las cuencas hídricas que contaminarán a casi toda la provincia, y que los recursos son provinciales. Y si el Estado pasa a subsidiar a las empresas, como sucede en otras provincias y con el petróleo en Chubut, lo hará con recursos de todos los chubutenses. También quieren poner por ley un “compre local” y regular la mano de obra en busca de la contratación de pobladores.
Pero son mentiras. El objetivo inmediato es habilitar la actividad, luego podrán modificar toda la legislación hasta lograr que el saqueo sea el máximo.
La única salida es derogar el Código de Minería a nivel nacional, suspender toda actividad megaminera que ya se encuentre en funcionamiento y legislar a partir de la experiencia que han ganado las distintas asambleas y organizaciones de vecinos y ambientales a lo largo del país.
Los legisladores votaron pasar el proyecto a comisión. Un pase para adelante para tratar de desconcentrar la presión que están generando y apostar al desgaste. Dicen que quieren “discutir”, pero volvemos a insistir con lo que decíamos en 2003, “¿qué parte del NO no entienden?”. Llevamos veinte años argumentando y desmintiendo el discurso de las mineras y los gobiernos.
Sin represión no pasa
Es por eso que hoy, después de la manifestación en la Legislatura provincial, la policía nuevamente reprimió a vecinos que estaban retornando a sus casas en Trelew (ver enlace El Socialista 486). Lo hizo con agentes de civil, sin identificación, y otros uniformados con la cara tapada. Arrestaron e hirieron a varios manifestantes. Es que, sin represión, la megaminería no entra en Chubut.
No queremos que pasen a comisión el proyecto de zonificación generando un falso debate donde se discutan puntos y comas y se garantice el saqueo contaminante. Cuanto más tiempo pasa, más claro y fuerte decimos NO es NO.
Este martes 24 se realizó un acto multisectorial para repudiar la nueva embestida megaminera en Chubut. Convocado por la Asamblea de Vecinxs Autoconvocadxs por el No a la Mina de Esquel, el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia y el FIT Unidad. Desde Izquierda Socialista y Ambiente en Lucha participamos con una delegación encabezada por el diputado nacional electo Juan Carlos Giordano.
¡No a la megaminería! El agua vale más que el oro.
Escribe Damián Antúnez, candidato a concejal por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Luego de haber sido suspendidas en marzo por la pandemia, el próximo 29 de noviembre se realizarán elecciones municipales en la ciudad de Río Cuarto, la segunda en importancia de la provincia de Córdoba. Un municipio tradicionalmente radical, gobernado desde hace cuatro años por el peronista Juan Manuel Llamosas, quien con la complicidad de la UCR, PRO y el partido Respeto, buscaron retener el poder más allá de sus mandatos electorales para continuar con el programa de ajuste y el pago de un endeudamiento externo agravado por la crisis económica.
Al comenzar la pandemia, el FIT Unidad fue el único que propuso medidas de fondo para afrontarla. Planteamos hacer testeos masivos y unificar el sistema de salud público y privado. No se hizo. Exigimos salario de emergencia para que las familias que lo necesitaran pudieran cumplir la cuarentena. Tampoco se hizo. Solo se reaccionó cuando la cantidad de contagios casi colapsó el sistema de salud, aumentando la precarización entre médicos y enfermeros. Los perdedores de esta crisis son los trabajadores, que pasaron a engrosar las cifras de desocupación en la ciudad, que creció 150% en cuestión de meses.
En este marco, el oficialismo dio a conocer el presupuesto 2021 con una suba de impuestos de 40%, en línea con las órdenes del FMI, de un ajuste contra el pueblo. En campaña, Llamosas promete que se “viene un gran futuro”, siendo que hace cuatro años dijo “conmigo Cotreco se va”. La empresa recolectora de residuos se quedó y es una de las más beneficiadas por el presupuesto municipal. Otra de las protegidas es la empresa de transportes SAT, que violó todo marco legal y dejó el pueblo a pie en la pandemia. Mientras tanto, siguiendo la misma política que el gobernador Schiaretti, continuó endeudando en dólares al municipio.
En contraposición a esta política, el Frente de Izquierda Unidad propone dejar de pagar la deuda externa para atender las urgentes necesidades de la clase trabajadora y los sectores populares. Y exigimos a nivel nacional, provincial y municipal un impuesto de verdad a las grandes fortunas, empresas y bancos para destinar ese dinero a combatir las dos pandemias, la sanitaria y la social.
Por eso, este domingo 29 llamamos a los riocuartenses a votar al Frente de Izquierda Unidad para no dejarse engañar por los candidatos del ajuste permanente a los trabajadores, los jubilados, las mujeres y la juventud. A votar para poner en el Concejo Deliberante una voz que verdaderamente represente sus intereses.