Fuera Estados Unidos de Panamá
Hace 25 años, Estados Unidos le cedió la soberanía del Canal de Panamá a ese país, después de casi un siglo de controlarlo y fuertes levantamientos populares en 1964, para expulsar a los yanquis y tomar el control del canal que une el Oceáno Atlántico con el Pacífico. Pero ahora, Donald Trump afirmó que Estados Unidos quiere “recuperarlo”, porque dice que se está metiendo China.
Desde Propuesta Socialista, sección panameña de la UIT-CI, se llama a la más amplia unidad de los trabajadores y el pueblo para defender a Panamá y al canal.
“La soberanía no se negocia, se defiende con organización, conciencia y lucha de la clase trabajadora y el pueblo. ¡Los Mártires hablaron claro: Un Canal al servicio de las y los trabajadores, no de los empresarios, las navieras ni de los intereses norteamericanos! ¡Trump sacá las manos de Panamá! ¡Un solo territorio, una sola bandera! ¡Vivan los Mártires de enero de 1964!”
Gran huelga ferroviaria en Bangladesh
Una huelga de 25 mil trabajadores ferroviarios en todo Bangladesh se llevó a cabo la semana pasada. Reclaman mejores pensiones y otros beneficios, en un país con salarios miserables. Dirigentes del sindicato ferroviario afirmaron que la huelga continuaría de forma indefinida si el gobierno no acepta sus demandas. El sistema ferroviario estatal opera una red de 36.000 km y transporta a unos 65 millones de pasajeros en esa nación densamente poblada de 170 millones de personas.
Protestas masivas en Alemania contra nazis
“No se juega con los nazis” decían los manifestantes, unos 250.000 en Berlin, acusando a los Demócratas Cristianos de aliarse a la ultraderecha nazi, el partido AfD, y de propiciar una ley contra el derecho de asilo de inmigrantes.
La manifestación de Berlín fue la más numerosa, pero no la única. En la ciudad de Ratisbona salieron a las calles unas 20.000 personas, y el día anterior, 80.000 en Hamburgo y casi 45.000 en Colonia y Stuttgart, según los organizadores.
Vamos contra todos los ataques al pueblo trabajador a la Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista
Las declaraciones de Milei en el foro de Davos contra la comunidad LGTBI+ y los derechos de las mujeres provocaron una reacción masiva de repudio. La asamblea realizada en el parque Lezama desbordó de compañeres que resolvieron convocar a ganar las calles y llevar el repudio al gobierno al centro del poder político nacional en la denominada “marcha federal del orgullo Antifascista y Antirracista”. Junto con la asamblea de parque Lezama, se realizaron masivas asambleas en todo el país. El día previo a esas aberrantes declaraciones, Milei amenazó con perseguir a “los zurdos” “hasta el último rincón”, un ataque directo contra todos quienes somos orgullosamente de izquierda.
El gobierno de Milei viene llevando adelante un ataque no solo en los discursos sino con medidas hacia el conjunto de la clase trabajadora, los sectores populares, la juventud, el medio ambiente, la salud, la educación y la cultura. Con despidos masivos y discriminatorios, reducción de presupuestos públicos y eliminación de reparticiones enteras, que incluyen el vaciamiento de hospitales como el Bonaparte, un ataque y persecución sin precedentes al movimiento piquetero independiente, despidos en los sitios de la Memoria, la devaluación de los salarios, y un crecimiento incesante de la pobreza, sumado a la ruptura de los convenios colectivos y cierres de plantas enteras con la colaboración de la burocracia sindical de la CGT y las CTAs. Y ha desplegado un plan de criminalización y represión de las luchas y reclamos para imponer esas medidas. El ataque a los jubilados, es otro ejemplo del ataque generalizado a todos los los trabajadores de Argentina.
Respecto de la comunidad LGTBI+, el gobierno procede al vaciamiento de espacios de contención como la línea 144, despide trabajadores del cupo laboral travesti-trans, quita el derecho de tratarse por el VIH y se limita el acceso a hormonas, lo que lleva a la muerte a muches compañeres.
Ya anunciaron la presentación de un proyecto para liquidar la tipificación del agravante por motivos de género (femicidio) en el Código Penal dando luz verde desde lo más alto del poder político para que se intensifiquen los asesinatos a mujeres y disidencias por la violencia machista y patriarcal, para garantizar impunidad frente a los crímenes de odio.
El hecho de que el Presidente haya hecho declaraciones homofóbicas, transfóbicas, misóginas y machistas en un foro internacional no es casualidad. Se coloca en consonancia con Donald Trump y otros gobiernos de ultraderecha quienes también atacaron al movimiento de mujeres y diversidades. De la misma manera, ha tomado del libreto de Trump la iniciativa para lanzar una ofensiva contra los inmigrantes, anunciando una reja en la frontera de Salta, donde la gendarmería de Bullrich asesinó al bagayero Fernando Gómez en diciembre, insistiendo con excluir a migrantes de la salud y educación publica y gratuita y presentando un proyecto de ley que dificulte obtener la residencia a migrantes que viven y trabajan aquí. Si bien no es nada nuevo el ensañamiento del gobierno de La Libertad Avanza hacia la comunidad LGTBI+, las mujeres y la izquierda, es muy claro que descarga la crisis económica y el brutal ajuste sobre las espaldas de todas las familias trabajadoras.
Las luchas de las mujeres y la comunidad LGTBI+ ha obtenido muchas conquistas con la movilización. Sin embargo, a lo largo del tiempo se fue vaciando la aplicación de las leyes conquistadas. La política de cooptación e institucionalización de las luchas para sacarlas de las calles y como consecuencia la parálisis de la aplicación de las conquistas en el último gobierno de Alberto Fernández que llevo al vaciamiento y la falta de respuestas del ex Ministerio de Mujeres, géneros y Diversidad, sentaron las bases para que hoy los libertarios pretendan barrer definitivamente con todos los derechos conquistados con la lucha.
En ese sentido, denunciamos a los partidos que colaboran activamente para defender la “gobernabilidad” de Milei, votando sus leyes –incluyendo el cambio del calendario electoral como parte de una reaccionaria reforma política al servicio del gobierno ultraderechista- y desapareciendo de cualquier acción de lucha para enfrentarlo. Esto vale para su representación política, pero también para sus actores en cada movimiento de lucha, desde la burocracia sindical hasta la política de los sectores ligados al peronismo, el PRO y los radicales, que terminaron aceptando la propuesta de movilización del 1ero de Febrero ante la masividad y combatividad de la asamblea de Parque Lezama del 25 de febrero con miles de activistas.
El frente de Izquierda-Unidad se moviliza masivamente este sábado 1 de febrero para enfrentar todos los ataques del gobierno de Milei, para enfrentar de conjunto a este gobierno y sus políticas. Las banderas y acciones de lucha intentan ser desviadas hacia el parlamentarismo por los mismos que ya gobernaron a espaldas del conjunto de los trabajadores, jóvenes, mujeres y disidencias y todos los explotados. Pero la lucha es ahora.
Este sábado movilicémonos masivamente hacia la Plaza de Mayo y todas las plazas del país contra esta avanzada oscurantista y macartista y para apoyar todas y cada una de las duras luchas que está enfrentando la clase trabajadora, y planteamos la necesidad de continuidad con nuevas medidas unitarias y preparando masivas movilizaciones callejeras para el 8M y el 24M.
Planteamos la necesidad de unir estas luchas a todas las causas del pueblo explotado y oprimido, en el camino de preparar un plan de lucha nacional y la huelga general que derrote las políticas y el brutal ajuste del ultraderechista gobierno de Milei y el FMI y a todo el régimen en el que se apoya para imponer sus políticas reaccionarias, represivas, de hambre y entrega.
FRENTE DE IZQUIERDA-UNIDAD

Escribe Mercedes Trimarchi, diputada en CABA por Izquierda Socialista en el FIT-Unidad
Más de cinco mil personas nos autoconvocamos en el Parque Lezama el sábado 25 de enero, en una asamblea antifacista y antiracista de los feminismos y de la comunidad LGBTIQ+, para repudiar el discurso de odio violento y antiderechos pronunciado por Milei en Davos. Desde ese Parque, rebautizado Nestor Perlonguer por aclamación, convocamos a marchar el próximo sábado 1 de febrero a las 16 hs desde el Congreso a Plaza de Mayo, para decirle al facho de Milei que nuestros derechos los vamos a defender como los conquistamos: en las calles.
El documento leído en la apertura alertaba que “Las incitaciones al odio que el presidente pronunció en la Conferencia de Davos no son nuevas, pero sí marcan un antecedente en la radicalidad de su violencia, en su manifiesto deseo de exterminio”. Luego de un repaso por la crítica situación que dispara el avance de la violencia encauzada desde lo más alto del Estado, se concluía que “por eso, atravesades por la inmediatez, la rabia y también el miedo, nos llamamos a dialogar, escucharnos desde lo que tenemos en común y en nuestras diferencias, para desde ahí articular respuestas colectivas a un problema colectivo”.
Desde Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda participamos de la asamblea con la diputada nacional Mónica Schlotthauer junto a compañeres de Disidencias en Lucha y compañeras de Isadora, planteando la necesidad de responder de manera unitaria a los ataques de Milei y al avance sobre los derechos conquistados con la lucha como el matrimonio igualitario, el cupo laboral travesti-trans, la identidad de género, la educación sexual integral (ESI) y la interrupción voluntaria del embarazo (IVE).
Entre un sinnúmero de expresiones racistas, misóginas y fascistas, el presidente afirmó en el Foro de Davos que todas las personas gays o lesbianas eran abusadoras. Como suele hacer desde su mítica construcción de la realidad, destacó un caso puntual de una pareja de varones pedófilos, para generalizar y atacar y estigmatizar a toda la comunidad LGBTIQ+.
El presidente utiliza el método facista de la mentira para generar confusión y estructurar una mirada de odio, cuando las estadísticas demuestran que la inmensa mayoría de los abusadores son varones heterosexuales y pertenecen al círculo íntimo de las víctimas. En nuestro país, gracias a la ESI, muchos niños, niñas y adolescentes han logrado reconocer situaciones de abuso y violencia sufridas al interior de sus familias, siendo la escuela en muchos casos, el único lugar en el que encuentran un espacio seguro y respetuoso en el que pueden contar y ser escuchades. No es casualidad que la ultraderecha conservadora también ataque la ESI como parte de su embestida contra la educación y la salud pública.
Contra los discursos de odio que habilitan crímenes de odio, contra el ajuste a los sectores más vulnerables de la clase trabajadora, contra los despidos, las privatizaciones, el cierre de los sitios de Memoria y el vaciamiento de los hospitales, nos movilizamos el próximo sábado. Sumate a marchar con Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda -Unidad junto a Disidencias en Lucha e Isadora. Vos también podés ser parte del grito colectivo: ¡Sobre nuestros derechos, no pasarán!
Isadora, mujeres en lucha
Disidencias en lucha
Izquierda Socialista
“My God” (¡Mi Dios!), fue el grito azorado de una activista estadounidense viendo la asunción del magnate norteamericano Donald Trump rodeado de ultraderechistas de su mismo palo como Javier Milei, Nayib Bukele, Giorgia Meloni, Santiago Abascal (Vox) y compañía, y de megamillonarios explotadores de las tecnológicas como Musk (Telsa-X), Bezos (Amazon) y Zuckerberg (Meta). Si Musk le puso 280 millones de dólares a la campaña de Trump, por algo será. “En 2024 la riqueza de los multimillonarios se incrementó en dos billones de dólares mientras 3.600 millones de personas -el 44% de la población del planeta- vive debajo del umbral de la pobreza con seis dólares al día según el Banco Mundial (ONG Oxfam, enero 2024).
Los anuncios del nuevo presidente de setenta y ocho años, el primero en asumir con una condena penal, marcan una contraofensiva de ataques contra el pueblo norteamericano y el mundo. Eso es lo único a esperar del nuevo mandato de Trump. Mientras augura “una era de oro” y el fin del declive estadounidense, anunció que echará a migrantes (los tilda de “criminales extranjeros”), se pronunció con su reconocida misoginia reaccionaria contra los derechos de las mujeres y disidencias (“solo reconoceré el masculino y femenino”), declaró la emergencia nacional anunciando más exploraciones petroleras y que se retirará del Acuerdo Climático de París (más destrucción ambiental), el anhelo de apropiarse del Canal de Panamá, indultó a los derechistas que tomaron el Capitolio en 2021, entre otras aberraciones.
La promesa de combatir la inflación ante votantes que se ilusionan de que los precios vuelvan a bajar, solo será una utopía. A esto lleva la debacle capitalista, con personajes siniestros en el poder, fruto de la decadencia global del imperialismo y el desastre con el que abonaron su asunción los gobiernos anteriores como Biden y los demócratas. Pero como siempre, del otro lado están los trabajadores y los pueblos, que dan y darán pelea en Estados Unidos y el mundo contra los planes explotadores imperialistas.
Milei viajó para aplaudir al ultraderechista yanqui participando de cenas de gala, bailes y entrega de premios. A hacer campaña de que Argentina seguirá siendo tierra propicia para el saqueo de las multinacionales, negocio para los bancos y que con su súper ajuste seguirá garantizando los pagos de una fraudulenta deuda externa a los buitres que apoyan a Trump y al Fondo Monetario Internacional.
El presidente argentino recibió el reconocimiento “Titán de la Reforma Económica”. No es casual: super ajuste, ataque a salarios y jubilaciones, entrega con el RIGI y pagos al FMI, con los 4.500 millones desembolsados en enero, plata que se le sacó al pueblo trabajador. ¿De dónde sino?
Antes, se había reunido con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, la mandamás del organismo financiero imperialista se fue en elogios. “Hubo una excelente reunión con Milei en medio de la notable transformación de Argentina: el déficit ha sido eliminado, la inflación ha bajado y el crecimiento se recupera con buenas perspectivas. Estamos trabajando en un nuevo programa para apoyar una economía vibrante para la prosperidad del pueblo argentino”. Y de paso, dijo que le sorprendía que el brutal ajuste esté pasando “con apoyo popular”, lo cual es una gran mentira, en todo caso está pasando por la complicidad de la oposición patronal cómplice que le vota las leyes y el rol traidor de los burócratas sindicales y de la CGT, que está en un pacto con el gobierno sin llamar a una nueva medida de lucha nacional.
Milei aprovechó diciendo sus famosas mentiras, como que “el salario básico promedio de los argentinos creció de 300 a 1.100 dólares” y que Argentina “solo saldrá con políticas de shock”. Esto se suma a la campaña oficial de que la economía estaría encarrilada (“la macro va bien”). Pero la realidad muestra lo opuesto. Argentina sigue en recesión, crece la desocupación, Milei y Caputo aumentan la deuda externa en 90.000 millones de dólares, cae el consumo popular, crecen los despidos y la inflación que, en ese cuadro desastroso, dio un 2,7% en diciembre, en un año donde las tarifas y el transporte aumentaron 300 a 400%. La fiesta es para los grandes empresarios, multinacionales y bancos; el infierno es para el pueblo trabajador a fuerza del denominado plan motosierra-licuadora antipopular.
Javier Milei, igual que Trump, promete un futuro alentador. ¡Mentiroso, hipócrita! La semana que viene vendrá una misión del FMI para negociar otro acuerdo. El gobierno espera que sus elogios a Trump se materialicen en fondos frescos, se habla de 11.000 millones de dólares. ¡Más deuda externa! ¡Más sometimiento y entrega! ¿Esa plata adónde irá? Al mismo lugar donde fueron los 45.000 millones que pidió Macri en el 2018 y que el gobierno peronista anterior avaló, la bicicleta financiera. Ahora será para levantar el cepo, bajar retenciones a la oligarquía del campo y cumplir con futuros vencimientos de una deuda externa usurera sideral que ya supera los 520.000 millones de dólares.
Una vez más decimos que otro pacto con el FMI redoblará la miseria social, la pobreza, la entrega y el sometimiento. Milei representa a una ultraderecha fundamentalista que tiene ese objetivo. Es la política del ajuste permanente con la falsa ilusión discursiva de que habrá un horizonte promisorio, que nunca llegará.
El presidente dijo en Washington que “el país está infectado de socialismo y de colectivismo” prometiendo una “transición del socialismo empobrecedor al capitalismo redentor de los pobres”. Todo para tapar que en Argentina nunca hubo socialismo. Lo que hubo y hay es puro capitalismo semicolonial que nos llevó a desastres tras desastres y que él se juega a profundizar.
Desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad postulamos otro camino, liberador, que rompa las cadenas de la entrega, el endeudamiento, los brutales ajustes, la decadencia y el sometimiento. La primera medida para ello es dejar de pagar ya esa deuda usurera, romper con el FMI, dar pasos en una Segunda Independencia y volcar esos enormes fondos a atacar de raíz el hambre, la pobreza, los bajos salarios y las jubilaciones. Poniendo en marcha un plan económico opuesto al de Milei y al de los gobiernos anteriores. Salida que vendrá con lucha y movilización, por eso llamando apoyar los reclamos en curso exigiendo la ruptura del pacto de la CGT con el gobierno y el llamado a un nuevo paro general, fortaleciendo la única alternativa política para lograrlo, el Frente de Izquierda Unidad.

Escribe José Castillo
El presidente arrancó el año con una salida récord de dólares hacia los bolsillos del FMI y los buitres del mundo, sumando 4.341 millones, siendo el enero que más se pagó en las últimas décadas. Y también batió otro récord, ya que la deuda aumentó durante el 2024 en 96.042 millones y alcanzó un total de 466.866 millones de la moneda yanqui, según la propia secretaría de Finanzas del gobierno (y que supera los 520 mil millones si le agregamos las deudas de las provincias). A lo largo del año pagará en total 24.000 millones.
De esta manera, Javier Milei cumplió con los buitres privados y el FMI, que festejaron y le hicieron llegar sus felicitaciones. ¿Cómo consiguió el gobierno ultraderechista el dinero para pagar? ¿Cómo va a hacer para cumplir con los próximos vencimientos de deuda? La respuesta es una sola: con salarios de hambre, despidos, cierre de organismos públicos, tarifazos y entrega y saqueo de las riquezas del subsuelo. Su plan es tratar de avanzar con un ajuste aún más brutal que el que ya llevó adelante en 2024. Hasta ahora lo está logrando gracias al apoyo del PRO, los radicales y sectores del peronismo que con algunos gobernadores y diputados le dieron los votos para leyes claves y para el ataque a las y los jubilados y a la universidad pública. Al mismo tiempo, la burocracia sindical peronista hace el gran trabajo de pactar con el gobierno, abandonando a los que luchan, frenando los reclamos y firmando convenios a la baja en los gremios. Todos ellos son cómplices del ajuste y el pago de la deuda externa.
Cada vez nos hunde más
Desde la izquierda venimos denunciando la estafa del pago de la deuda. Explicando que acá está la razón profunda de nuestra decadencia como país, que a lo largo de los últimos cincuenta años pasó del 4% de pobreza a hoy que horrorosamente se acerca al 50%, y de un bajo desempleo y trabajo precarizado al actual drama de millones de trabajadoras y trabajadores bajo la línea de pobreza o directamente desempleados.
Dijimos, una y mil veces, que los tan anunciados “programas de ajuste” no sirvieron para “relanzar” la economía, solo sirvieron para pagar los vencimientos más cercanos de esa deuda, que por otro lado siguió creciendo cual bola de nieve.
Hoy, el gobierno ultraderechista de Milei es la expresión más profunda y violenta de lo mismo: pagar los vencimientos como sea, con mayor pobreza y saqueo.
¿Cómo sigue todo?
Lo decimos con todas las letras: no habrá recuperación de salarios ni empleos, porque este año vencen 24.000 millones de dólares de deuda externa. Por eso es mentira que “luego de los sacrificios, ahora vienen las buenas noticias”, como afirmó cínicamente Milei, apenas unos días antes de amenazar con echar trabajadoras y trabajadores de la salud y otros de los Espacios de la Memoria y otras instituciones vinculadas a la lucha contra la impunidad de los crímenes de la dictadura.
Hace décadas que obsesivamente explicamos que esta es una de las causas centrales de nuestros males. Así funciona el capitalismo imperialista dentro del cual no tenemos salida. Que, por pagar y pagar, todos los gobiernos, sin excepción terminaron en crisis y odiados por el pueblo trabajador. Por eso tuvimos crisis terribles, como la hiperinflación de 1989 o la de 2001.
Y también hace años que afirmamos que hay una única salida: dejar de pagar inmediatamente esta deuda externa ilegítima (por tener su origen en una dictadura genocida), ilegal (por estar probado judicialmente fue una estafa), inmoral (porque es la causante de la miseria y marginación de millones) e impagable (porque no hay ajuste, por grande que sea, que pueda impedir que siga creciendo hasta el infinito). Esta propuesta solo la sostenemos desde la izquierda, porque todos los gobiernos pagaron religiosamente la deuda externa, y ahora Milei redobla la apuesta y no solo seguirá pagando sino que la aumentó y se perfila a superar a la propia Cristina Fernández, que cuando fue presidenta, confesó que somos “pagadores seriales”.
Junto con esto hay que romper con el FMI y sus imposiciones, que justamente surgen de este endeudamiento. La deuda nos transformó en un país semicolonial. Volver a ser independientes, lograr nuestra segunda independencia, y poner en marcha un programa alternativo al actual y del peronismo, de emergencia, que priorice las más urgentes necesidades obreras y populares, es la tarea que se impone. Es lo que proponemos desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad. Porque plata hay, pero es necesario que no vaya a los pulpos acreedores y al FMI, sino a salario, empleo, educación, salud y vivienda.