*Foto de portada: Lucas Aguilar
Escribe Guido Poletti
La inseguridad en el conurbano bonaerense volvió a ocupar las primeras planas de los diarios. Casos como el repudiable asesinato del trabajador de delivery Lucas Aguilar, quien murió tras intentar defender a otra víctima de una agresión, o el de la pareja adolescente matada a golpes en Florencio Varela, generaron justas reacciones con marchas frente a las comisarías (reprimidas por Axel Kicillof, como la de Moreno) y exigencias a las intendencias.
Es innegable la responsabilidad del Gobierno provincial peronista en esto y también la del Gobierno nacional. El caldo de cultivo de la inseguridad y la violencia callejera está en los planes de ajuste y de hambre, nacional y provincial, con miles y miles de marginados, sin trabajo ni perspectivas, empujados a la violencia cotidiana. Y en que las “zonas de nadie” del conurbano se nutren de la complicidad de las cúpulas policiales, jueces, punteros y funcionarios municipales con el narcotráfico, la trata, los desarmaderos y las bandas delictivas.
Ante esto resulta repudiable la maniobra de Javier Milei de intentar aprovecharse de la indignación ante estos casos diciendo que quienes se movilizaron en la masiva marcha antifascista no les preocupa la inseguridad. Quiere ningunear el masivo repudio a sus discursos de odio en todo el país, polemizando con Kicillof sobre quién es el responsable, cuando lo son ambos.
Hay que combatir el hambre y la pobreza y terminar con la complicidad política, policial y judicial con el delito. La única forma de terminar con estos lamentables hechos.

Escribe José Castillo
Milei redujo las retenciones a las exportaciones agropecuarias y quitó el impuesto a los coches de alta gama. Un nuevo paso en lo que viene realizando desde el comienzo de su gobierno: bajar o directamente sacarle impuestos a los ricos y las grandes empresas, mientras por otro lado se los aumenta al pueblo trabajador, con el verso de que le está “bajando los impuestos a los argentinos de bien”.
En pleno enero, el gobierno ultraderechista de La Libertad Avanza, le dio una buena noticia a los monopolios agroexportadores con la baja de las retenciones a los principales productos. Las retenciones a la soja se redujeron del 33% al 26%, la de sus derivados (harina y aceite de soja) del 31% al 24,5%, las del trigo del 12,5% al 9,5%, mientras que para la cebada, sorgo y maíz la disminución va del 7% al 5,5%. Asimismo se eliminan totalmente las retenciones a las exportaciones de azúcar, algodón, vino y arroz. ¿De cuánto estamos hablando? Según los cálculos, se trata de entre 800 millones de dólares de mínima hasta 1.400 de máxima (dependerá de la cotización internacional de los precios), que dejará de percibirlos el Estado para pasar a manos de los pulpos monopólicos transnacionales del agronegocio (Cargill, Dreyfuss, ADM, Bunge, Viterra, Cofco).
Otras exenciones y reducciones impositivas a los ricos
Al día siguiente del anuncio de la baja de las retenciones el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y el vocero presidencial, Miguel Adorni, anunciaron festivamente la eliminación de los impuestos internos para los autos de alta gama (los que cuestan entre 41 y 75 millones de pesos) y la reducción de dicho tributo del 35% al 18% para los vehículos de valor superior a los 75 millones. Los vehículos utilitarios, que es a los que puede aspirar un sector del pueblo trabajador, en cambio, seguirán pagando los mismos impuestos de siempre.
Todo esto se suma a otras rebajas impositivas para los ricos y las grandes empresas que ya se habían realizado en meses previos. Recordemos el piso para empezar a pagar el impuesto a los Bienes Personales, que se incrementó de 27 a 100 millones de pesos y la alícuota se redujo del 1,75% a un esquema de entre 0,5% y 1,5%.
El pueblo trabajador paga cada día más
La contrapartida a todo esto es el aumento de los impuestos que pagan las y los trabajadores y demás sectores populares. Javier Milei restituyó plenamente el IVA a los productos de la canasta familiar (hasta llegar al extremo de eliminar el programa “compre sin IVA” para los productos de primera necesidad en un monto de 18.000 pesos por mes). Al mismo tiempo volvió a imponer el impuesto a las Ganancias sobre los salarios, que alcanza a todas las y los trabajadores solteros a partir de 1.800.000 pesos brutos y de 2.200.000 para los casados. Y por si todo esto fuera poco, eliminó el monotributo social, a la vez que aumentó el pago correspondiente a la categoría A (la más baja), que alcanza a los monotributistas de menores ingresos, de 5.750.75 pesos a 32.221,31. Un incremento del 460%, más del doble de la inflación anual.
La estructura tributaria argentina siempre fue regresiva, con pocos impuestos a los ricos y las grandes empresas (y encima fáciles de evadir) mientras el pueblo trabajador sigue pagando altísimas tasas por impuestos al consumo popular como el IVA. Milei, lo mismo que en otros temas, quiere llevar esta situación al máximo.
Desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad decimos que la salida es justamente la opuesta. Por un lado, eliminar el IVA a todos los productos de la canasta familiar y derogar el escandaloso “impuesto al salario” (mal llamado “impuesto a las Ganancias” que pagan las y los trabajadores). Por el otro, hay que imponerles fuertes impuestos a los ricos y a las súper ganancias de las grandes empresas. De acá tienen que salir los recursos que, junto a la suspensión de los pagos de la deuda externa, se destinen a resolver las más urgentes necesidades populares de salarios y jubilaciones dignas, trabajo genuino, salud, educación y vivienda.

Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
El vomitivo y pedante vocero presidencial, Manuel Adorni dijo en su primera conferencia del año: “La izquierda es cavernícola porque quiere quedarse con tu casa”. ¿De dónde lo sacó este gran mentiroso?
Hace años que personajes similares dicen burdamente que el socialismo “te saca todo”. Hasta llegaron a decir barbaridades tales como “si vos querés comprarte dos pantalones en un sistema socialista no te lo va a permitir”. Cuando precisamente es este sistema capitalista el que expropia tu techo, tu salario, tus ahorros, el empleo y cuanta cosa más.
El gobierno dice que la izquierda se va a quedar con tu casa cuando lo primero que hizo fue eliminar la obra pública, entre ella la construcción de las pocas viviendas en curso. Y además derogó la ley de alquileres, provocando que quienes alquilaban no puedan pagar más y tengan que volver a vivir con algún amigo o familiar, o quedar en la calle.
Javier Milei dice que “el mercado” te va a dar un techo, pero en Argentina hay un déficit habitacional de 4,5 millones de viviendas. En la Capital, los sin techo ascienden, según distintas organizaciones sociales, a 12.000 personas. Lo mismo pasa en Estados Unidos, donde han crecido los que viven bajo los puentes o en carpas, en el propio imperialismo norteamericano de Donald Trump que defienden Milei, Adorni y Luis Caputo.
El gobierno mete miedo contra la izquierda para hacer lo opuesto, gobernar para el negocio inmobiliario, donde pululan las torres de lujo en manos de grandes especuladores, narcotraficantes y lavadores de dinero.
Mirá si no al mayor oligarca urbano y empresario sionista Eduardo Eltzain, el que le puso su Hotel Libertador de búnker a Milei, dueño de todos los shoppings, el Llao Llao y miles de hectáreas en Argentina y otros países. Otro dato más: en CABA hay 250.000 viviendas ociosas (desocupadas) que podrían albergar a miles de personas que la necesitan.
Los gobiernos de turno y este sistema capitalista son los que te impiden tener un techo. Mejor dicho te lo roban, como hace Milei en nombre de una “libertad” y defensa de la “propiedad privada” para los de arriba. El Frente de Izquierda, en cambio, lucha por construir millones de viviendas populares en base al no pago de la deuda externa. No te dejes engañar.

Escribe José Castillo
Después de los 4.300 millones de dólares abonados a los buitres privados durante el mes de enero, llegó el turno del FMI. De esta manera febrero empieza con un desembolso de más de 640 millones de dólares a este organismo imperialista. Todo en concepto de intereses, por lo que no reduce un centavo la astronómica deuda de 45.000 millones de dólares que seguimos teniendo con el Fondo.
Es el primer pago del año de un cronograma trimestral que obliga a montos similares a lo largo de 2025. Que se sumará a otra montaña de vencimientos en concepto de deuda externa con usureros privados. En julio hay otro vencimiento tan enorme como el de enero.
Todos estos pagos son los que explican por qué las reservas del Banco Central siguen en terreno negativo. Es que cada dólar que entra, sale casi automáticamente para pagar una deuda usurera y fraudulenta.
¿Qué significan 640 millones de dólares? Son 768 mil millones de pesos. Con ese dinero se le podría haber dado un bono de 100.000 pesos a todas las jubiladas y jubilados. O haber financiado un plan de construcción de 32.000 viviendas populares en terrenos fiscales a un costo de 20.000 dólares por vivienda, dando de paso miles de puestos de trabajo.
La conclusión es la que venimos sosteniendo desde siempre. No hay salida si no dejamos de pagar la deuda externa y rompemos con el FMI. Es la base para implementar un programa económico de emergencia, obrero y popular, que termine con el hambre y la pobreza.
Escribe Gabriel Schwerdt
Llamamos a postular al Frente de Izquierda en unidad, tanto en las luchas como en la pelea electoral de este año contra Milei y las distintas variantes patronales.
Arrancó 2025 y Javier Milei sigue con la brutal motosierra. Pero lo positivo es que miles y miles lo repudian y se movilizaron en las calles como lo vimos en la gran Marcha Federal del Orgullo Antifascista Antirracista. Las luchas van a seguir porque hay voluntad de la clase trabajadora y amplios sectores populares de no quedarse de brazos cruzados.
También vamos a una gran batalla política en las elecciones legislativas de este año. Pelea que daremos contra el gobierno ultraderechista y sus cómplices del PRO y los radicales, y contra todas las variantes del peronismo, que se van a mostrar una vez más como los salvadores del pueblo trabajador, cuando son lo opuesto.
Como se viene demostrando, el Frente de Izquierda Unidad es una gran herramienta política para dar estas duras peleas en común, con su programa revolucionario que impulsa la movilización y postula una salida socialista. Un FIT Unidad que tiene una importante extensión territorial, con diputadas y diputados nacionales, provinciales y concejales, con dirigentes muy importantes en la conducción de sindicatos, internas y cuerpos de delegados, en centros de estudiantes, en el movimiento de mujeres y disidencias, ambiental, estudiantil y en desocupados, entre otros sectores. Por eso el FIT Unidad es reconocido como una fuerza política importante, consecuente y coherente, que debe y puede seguir desarrollándose.
Los debates en el Frente de Izquierda
El 13 de enero en una declaración titulada “Organicemos la lucha contra Milei en todos los terrenos”, el Partido Obrero volvió a hacer un llamado a un Congreso del Frente de Izquierda y los luchadores. Toda propuesta de organización y lucha debe ser saludada. Sin embargo, inmediatamente surgen los interrogantes ya que, como mínimo, la propuesta de PO es confusa y contradictoria.
Llama la atención que ahora llame a una instancia para “organizar la lucha contra Milei en todos los terrenos”, cuando lamentablemente se viene negando a darle continuidad al Plenario Sindical Combativo (PSC) ante nuestra reiterada insistencia. Un encuentro que representa la coordinación genuina entre sectores sindicales y sociales combativos, muy necesaria para apoyar y coordinar las luchas y para fortalecer una nueva dirección combativa en el movimiento obrero, contra la burocracia sindical. Por ejemplo, las agrupaciones, corrientes u organizaciones que no simpatizan con el FIT Unidad, ¿van a poder participar de ese Congreso? ¿En qué carácter? ¿O tienen que primero adherir a los postulados del Frente de Izquierda? Todo un debate.
Por otro lado, el PO dice que “en ningún caso vemos como terreno (el Congreso que proponen) para dirimir disputas, ni de posiciones ni de candidaturas”. Pero recordemos que esta propuesta del PO de hacer un Congreso del FIT Unidad junto al MST, fue la gran excusa para que el Frente de Izquierda fuera dividido en las PASO de 2023. Aunque ahora dice que no sería un evento para dirimir disputas, según PO habría que discutir, por ejemplo, “¿Cómo deben definirse la estrategia y los voceros de la izquierda revolucionaria?”.
¿En qué quedamos entonces? El FIT Unidad tiene un programa revolucionario y cada partido tiene sus voceras y voceros. ¿A qué se refiere PO con que hay que discutir “la estrategia”? ¿Van a proponer debatir y votar en dicho Congreso cambiar el programa? ¿O quiénes son las y los mejores voceros cuando cada partido tiene los suyos? ¿Cómo se resolvería?
Desde ya que no nos negamos a hacer plenarios o encuentros para discutir entre la izquierda y las y los luchadores. Hemos participado en todos los que se han realizado. Pero no hay que confundir a la militancia del FIT Unidad y a los luchadores con un congreso que de arranque está planteado sobre una base y objetivos difíciles de lograr, y que no va a ayudar a fortalecer y postular al espacio. El FIT Unidad tiene un claro y vigente programa y un funcionamiento en base a acuerdos políticos como pilares de su mantenimiento en todos estos años, a pesar de nuestras lógicas diferencias. Esto es lo que tenemos que seguir defendiendo para poder avanzar.
Unidad para enfrentar a los candidatos patronales en las elecciones
El otro eje importante de intervención para el FIT Unidad son las elecciones, que desde nuestra perspectiva tenemos que afrontar juntos. En esta oportunidad existe la posibilidad cierta de que se suspendan las PASO, es decir, que haya una sola elección. Esto plantea una novedad, ya que no estaría el mecanismo que lamentablemente se ha usado al interior del FIT Unidad para dirimir las candidaturas por sobre los acuerdos. Desde ahora alertamos que las diferencias que surjan sobre quiénes deberían ocupar las principales candidaturas no nos tiene que dividir, ya que están los resultados de las PASO de 2023 que son una base objetiva para llegar a un acuerdo, que todos deberíamos respetar.
La situación plantea que el FIT Unidad intervenga y esté a la ofensiva respondiendo a los principales hechos políticos, como lo fue la masiva Marcha Federal del sábado pasado. En esta movilización, el FIT Unidad cumplió un rol destacado al participar con todas sus fuerzas, igual que en la preparación, participando de las asambleas de Parque Lezama.
El 2025 va a ser, y ya lo estamos viendo, un año de grandes luchas contra el gobierno de Milei y su brutal ajuste. También de gran disputa política en las elecciones contra la ultraderecha y la falsa opción para el pueblo trabajador, que es el peronismo y el kirchnerismo, que ya gobernó y fue un desastre. Con estos dos grandes ejes de intervención, tenemos que seguir postulando en conjunto al FIT Unidad.