Desde el Cuerpo de Delegados y la Comisión Ejecutiva de la Unión Ferroviaria línea Sarmiento y desde la Bordó Nacional queremos rechazar la política privatizadora del gobierno ultraderechista de Milei que ayer se vio confirmada en el anuncio a través del Boletín Oficial de la licitación del ferrocarril Belgrano Cargas.
Un modelo privatizador que ya fracasó en Inglaterra
Lo volvemos a decir y lo seguiremos repitiendo, es parte del plan motosierra del gobierno, que avanza sobre los salarios, los terrenos ferroviarios, despidos y un modelo privatizador corrupto que ya vimos fracasar en Argentina con el colapso de las líneas ferroviarias y las víctimas fatales de la masacre de Once. Lamentablemente toda la oposición política patronal acompaña está política que además cuenta con la complicidad de todos los gremios ferroviarios, principalmente el de Sergio Sasia secretario general de la Unión Ferroviaria, quien mira para otro lado mientras está política avanza sobre el sistema Ferroviario y sus trabajadoras y trabajadores. Pero además se manifiesta a favor de la privatización a cambio de ser beneficiado con un 10% de las acciones de la empresa. Algo que no es nuevo, repite la historia de su mentor José Pedraza, que en sociedad con Macri y una empresa extranjera, hace dos décadas gestionaron el corredor del Belgrano Cargas que lamentablemente, como es de público conocimiento, favoreció para las ganancias de una multinacional que se llenó de plata y nos dejó un ferrocarril importantísimo en absoluto colapso.
Es primordial para la recuperación de la economía argentina, que uno de sus resortes esté en manos del Estado, bajo la gestión de sus trabajadores y usuarios, integrando los servicios de carga con los de pasajeros. Esto permitiría la reactivación de muchas economías regionales, volver a conectar a todo el país con el tren. Y que el sistema Ferroviario sea autosolvente y hasta de ganancias sin dejar de modernizarse, ser seguro y eficiente.
No al negocio de las multinacionales
Sí a un solo sistema Ferroviario de beneficio público y estatal. Reestatización de los servicios de cargas y pasajeros con control de sus trabajadores y usuarios en una sola empresa estatal.

Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
El gobierno logró en Diputados la aprobación de la suspensión de las PASO para cargos nacionales de este año. Ahora tiene que pasar al Senado. Lo hizo con el apoyo de sus aliados y del peronismo, que dio la nota, aportando 25 votos a favor, mostrando que Unión por la Patria más allá de sus discursos es funcional a Milei.
El gobierno retrocedió en su proyecto original de eliminar las PASO -que venía impulsando junto a medidas tremendamente antidemocráticas y proscriptivas para la izquierda- por la suspensión de las mismas. Fue el acuerdo que logró con sus bloques amigables. El objetivo de Milei es que no haya PASO, por lo menos este año, por una mera especulación y conveniencia electoral en pos de lograr más diputadas y diputados, ya que tiene minoría parlamentaria, lo que le permite no tener competencia electoral y manejar centralizadamente las candidaturas por parte de Karina Milei y Santiago Caputo, intentando cosechar para La Libertad Avanza a quienes se van yendo del PRO o los radicales.
Montándose en el repudio de millones contra las PASO, el proyecto no es para mejorar el sistema electoral, sino para empeorarlo, ya que el proyecto original, que el gobierno no abandonó y puede hacer valer más adelante, también eliminaba de un plumazo el aporte estatal destinado a las campañas electorales y los espacios gratuitos en los medios de comunicación (en un claro ataque a la izquierda) y facilitaba los aportes millonarios de grandes capitalistas a los partidos patronales.
El gobierno logró la votación con el apoyo del PRO, la UCR, Pichetto, las bancas de los gobernadores como Llaryora de Córdoba y otros, y en especial por el aporte que hizo con sus votos el peronismo. El bloque de Unión por la Patria se quebró en una crisis total. Máximo Kirchner ni habló en la sesión. 25 votaron a favor, hubo 24 abstenciones (entre ellas la de su jefe de bloque Martínez), 43 en contra y 6 ausencias. De esta forma, como había pasado con el dictamen de la ley días previos donde el gobierno solo lo pudo sacar con el apoyo de diputados del gobernador Zamora de Santiago del Estero (con quien Cristina hizo un acto recientemente, el mismo gobernador que firmó el Pacto de Mayo con Milei) y de Catamarca, el gobierno dio este paso.
Nuestra diputada de Izquierda Socialista Mónica Schlotthauer abordó todo esto en su exposición. Arrancó denunciando que al gobierno solo le preocupan las elecciones mientras avanza con el brutal ajuste, por eso mandó todos estos proyectos antidemocráticos y represivos a las extraordinarias, como la denominada Ley de Reiterancia, que también se votó, que da rienda suelta a la mano dura, criminaliza la pobreza y la protesta social, donde la justicia podrá dictar la prisión preventiva por el solo hecho de estar sospechado, imputado o procesado. Una locura.
Schlotthauer señaló que siempre Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda estuvo en contra de las PASO, un mecanismo que ideó Cristina Kirchner con el apoyo de los radicales para salvar a los partidos patronales de la tremenda crisis política después de la rebelión del Argentinazo al grito de que se vayan todos, y esencialmente porque imponen un piso proscriptivo para la izquierda. Denunciando la maniobra del gobierno con la suspensión. Y fustigó duramente al peronismo que le dio el apoyo a Milei, en momentos en que venía de un duro revés tras la marcha del 1F. No es que votaron porque “fueron apretados”, como dijeron para justificar el voto positivo. Votaron también por conveniencia electoral en sus provincias, por pura especulación política, negociando “favores” de este gobierno con algunas partidas miserables. Schlotthauer dijo “no tenemos nada que ver con el peronismo. Somos la izquierda”. Ahora el peronismo vuelve a decir que hay que votarlos “para recuperar lo que nos está quitando Milei” o cosas por el estilo, como dicen, mientras le votan las leyes a Milei, como antes lo hizo el senador corrupto Kueider que salió de las listas de Alberto y Cristina. “Es el peronismo el que le avaló a Caputo la deuda de 45.000 millones de dólares”, fustigó Mónica.
Se volvió a mostrar la complicidad del peronismo con Milei. Esto se suma al pacto de la CGT que mantiene con el gobierno, dejando pasar los despidos y el robo salarial y jubilatorio.
Nuevamente se mostró que solo el Frente de Izquierda Unidad se opone férreamente a Milei y a sus políticos cómplices. En el Parlamento y en las calles. Llamamos a la más amplia unidad para derrotar la motosierra que aplica junto a los gobernadores y el FMI, con el ejemplo del masivo repudio del 1F al que hay que darle continuidad, postulando nuestra salida de fondo en este año electoral que solo el Frente de Izquierda puede mostrar.
A los 74 años, después de luchar contra una grave enfermedad, en la mañana de este 29 de enero falleció el compañero Enrique Melero. El “Gallego”, como era conocido, fue un militante trotskista de la corriente fundada por Nahuel Moreno. En 1971, cumpliendo el servicio militar, conoció a un grupo de compañeros, entre ellos a Armando Esquivel, que lo acercaron a nuestra corriente, en la época el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
Por desarrollar actividades políticas mientras hacía la colimba, Enrique, junto a un grupo de compañeros, recibieron una serie de acusaciones de los mandos militares y fueron procesados militarmente. Una fuerte campaña por la libertad del grupo realizada por el PRT y su sucesor, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), fue consiguiendo la liberación de cada uno de los compañeros procesados.
A partir de 1972, se suma a la militancia por la legalización del PST y luego en los años 80 militaría en el viejo MAS. Fue parte de diversos equipos en regionales como Zona Norte, Zona Sur, Capital donde, durante la dictadura, colaboró en el trabajo de la alimentación y del gremio textil. Fue obrero metalúrgico y por orientación del partido se trasladó a Corrientes para organizar el trabajo en esa provincia. Muchos pudimos saludarlo en mayo del año pasado durante el acto de homenaje a los 50 años de la Masacre de Pacheco organizado por Izquierda Socialista en la Facultad de Ciencias Sociales.
Enrique era padre de dos hijas y vivía en Banfield, su barriada de toda la vida, donde era muy querido por vecinos y amigos. Fervoroso hincha del Taladro, era socio vitalicio del Club Atlético Banfield, además de gran bailarín de tango. Se nos fue el Gallego Melero, abnegado militante socialista, entrañable amigo y camarada. Nuestra solidaridad con su familia.¡Compañero Enrique, hasta el socialismo siempre!
Desde Izquierda Socialista en el FIT Unidad lamentamos profundamente el fallecimiento del dirigente del MST, Pablo Vasco, luchador destacado por los derechos humanos, de las disidencias y por las banderas del socialismo. Vayan todas nuestras condolencias a sus familiares y compañerxs de militancia. Pablo Vasco: ¡Hasta el socialismo siempre!
Izquierda Socialista, 26/1/25
Escribe: Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo, Izquierda Socialista/ FIT Unidad
Milei habló en Davos, Suiza, en la cumbre elitista que reúne a representantes de gobiernos capitalistas, Ceos de multinacionales, economistas burgueses y burócratas sindicales, entre otros. En esta oportunidad, arremetió contra la denominada “ideología woke” que, según este dinosaurio ultraderechista, representaría un “virus mental y un cáncer que hay que extirpar."
Se refirió por ejemplo a que hay una “agenda sanguinaria del aborto”, que el wokismo “quiere imponernos que las mujeres son hombres y los hombres son mujeres”, negó los femicidios, describió a las diversidades sexuales como “pedófilos y abuso infantil”, señaló que “las universidades son centros de adoctrinamiento”, tildó a los migrantes de “horda que viola o mata”, entre tantas otras barbaridades.
Según Milei, esta ideología “ha colonizado las instituciones más importantes del mundo, desde los partidos y Estados, instituciones no gubernamentales, universidades y medios de comunicación”, poniendo en peligro a la especie humana. ¿A qué se refiere?
La ideología woke (significa “despierto”, “consciente”) es usada mundialmente para popularizar la toma de conciencia en la lucha contra las tremendas barbaridades de este capitalismo imperialista mundial: la explotación, el racismo, la desigualdad de género, la opresión, la destrucción ambiental, la migración forzada por guerras o dictaduras, entre otras. Una lucha loable que crece. ¿Por qué la ataca Milei teniendo que dedicarle media hora en Davos? Porque le duele que así sea. Lo coleriza igual que a los Trump y a sus socios del mismo palo, por eso su cruzada discursiva y política aberrante, extravagante y peligrosa. ¡Que vivan entonces todos estos reclamos!
Milei se postula como salvador de la humanidad cual profeta sanador de esos que se ven por TV en altas horas de la noche. Pero sus loas a la “libertad” caen en saco roto. Tuvo que hacer malabares para defender al magnate multimillonario Elon Musk diciendo que su saludo nazi fue “inocente”, recibiendo un repudio colosal. Al que le sumó su frase persecutoria de “zurdos tiemblen, los vamos a ir a buscar.”
Miremos a quiénes nombró como “compañeros” de su pelea libertaria: al “maravilloso” Musk, a Trump, a la derechista “dama italiana y amiga” Meloni; Bukele de El Salvador, al ultraderechista Orbán en Hungría y a Benjamín Netanyahu de Israel, diciendo que con estos personajes se formó “una alianza internacional de todas aquellas naciones que queremos ser libres y creemos en las ideas de la libertad”. Resaltemos de estos nombres al sionista Netanyahu, ¡el genocida del pueblo palestino condenado incluso por un tribunal internacional quien es repudiado por millones en el mundo!
Milei dice que hay un capitalismo hegemonizado por un Estado feroz y que por eso hay que sanarlo con la receta de su liberalismo ultraderechista (las denominadas reglas del mercado). Pero el liberalismo de Milei es la misma versión capitalista en su expresión ultraderechista. Milei está con este capitalismo explotador, destructor, saqueador, patriarcal, represor. El mismo sistema capitalista que defienden, bajo distintas formas, Putin, la dictadura imperialista china, los dictadores Maduro en Venezuela o Daniel Ortega en Nicaragua.
“Las funciones del Estado deben limitarse a la defensa del derecho a la vida, la libertad y la propiedad privada”, dice. Pero la vida, la libertad y propiedad privada de Milei es la de los grandes capitalistas, ricos y millonarios, mientras se las expropia a millones.
Milei dijo nuevamente la patraña de que está sacando al país de la postración, de una “Argentina infectada de socialismo”, cuando nunca hubo socialismo en nuestro país. Y sostiene que la solución vendrá con “la reducción drástica del tamaño del Estado”, es decir, atacar sin piedad los salarios, las jubilaciones, la salud y educación públicas, la ciencia y tecnología, saquear nuestros recursos naturales y bienes comunes y cuanta conquista hayamos logrado con lucha y movilización.
Al final terminó su discurso con otra frase mentirosa: “Hoy, al igual que hace 215 años, la Argentina ha roto sus cadenas y los invita a todos los mortales del mundo a oír el grito sagrado, libertad, libertad, libertad”. Pero precisamente en 1810 se logró el primer gobierno patrio y en 1816 se conquistó la independencia de los reyes de España. Seguir por ese camino liberador no pasa por sumarse a la ultraderecha de Milei (lamebotas del imperialismo yanqui y de Trump), sino por abrazar otro proyecto completamente opuesto, como sostenemos desde la izquierda. Conquistando una Segunda y Definitiva Independencia del FMI, las multinacionales, los bancos y grandes capitalistas. Luchando por un gobierno de quienes generan la riqueza, las y los trabajadores y el pueblo, con una Argentina Socialista que dé plena democracia para el pueblo trabajador, terminando con este sistema capitalista y podamos construir una sociedad sin explotados ni explotadores que dé trabajo y bienestar a millones que lo necesitan.
En definitiva, la receta de Milei es vieja como la peste. Tampoco es salida la que ofrece el peronismo que ya gobernó con hambre y corrupción generando el caldo de cultivo para que llegue este personaje nefasto al poder, sino la que enarbolamos desde la izquierda. Por eso llamamos desde Izquierda Socialista a pelear por ella en las calles y en las elecciones con el Frente de Izquierda Unidad.