¿Por qué ingresaste a Izquierda Socialista?

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Ingresar a Izquierda Socialista es un antes y un después. Rescato que las diferencias, que aún tenemos, son respetadas y escuchadas, que no hay “iluminados ni vanguardistas”.Abrimos este espacio para que distintos compañeros cuenten por qué se suman a nuestro partido.

Escribe Daniela Vergara: profesora Nivel Inicial, ex delegada adjunta Amsafe Rosario (2010- 2013), candidata a Sec. Gral. Amsafe provincial, actual congresal Ctera.

De Docentes en Marcha pasé a Izquierda Socialista. Así se puede resumir mi experiencia sindical y política. En febrero de este año decidí ser parte de Docentes en Marcha. Luego de los 10 años de dirección sindical y los últimos tres como Delegada Seccional Adjunta en Amsafe Rosario, sentí que mi experiencia sindical tenía un techo, y éste tenía que ver con la falta de grupo político. Involucrarme en Docentes en Marcha, retomar el trabajo y el vínculo directo con las bases docentes, la escucha al interior de las escuelas con otra mirada, y pensar en equipo los problemas de la burocratización sindical, fue la puerta para incorporarme al partido. Buscando así herramientas para pelear por la transformación de esta sociedad capitalista en una sociedad socialista, con otro ingrediente fundamental, el internacionalismo. Desde mi adolescencia asumí que la lucha era también en ese terreno.

El FIT fue el primer escalón de encuentro de esta perspectiva. Con acuerdos, pero también diferencias, milité cercana al PO y PTS los últimos tiempos, acordando en la pelea contra las patronales, los gobiernos y las burocracias sindicales. Pero las diferencias en la construcción de la lucha, y sus métodos, me llevaron a acercarme a esta corriente trotskista morenista, Izquierda Socialista, cuyo reconocimiento que hago es el trabajo hacia el movimiento obrero en la perspectiva revolucionaria.

Vengo de otra historia, “la PC” atravesada por el leninismo y el stalinismo, rompiendo en el año 88. Milité más de 14 años sólo en lo sindical, junto con quienes venían del MAS y el PST, conociendo y palpando lo positivo de ser trotskista, valorando trayectorias y confianzas.

Ingresar a Izquierda Socialista es un antes y un después. Rescato que las diferencias, que aún tenemos, son respetadas y escuchadas, que no hay “iluminados ni vanguardistas”. Hasta ahora aparece claro el equipo como lugar de elaboración política. La historia personal es una gran mochila que pesa, en certezas, muchos errores y también cambios. Hoy estoy contenta y orgullosa del paso asumido.

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