El pueblo haitiano lleva ya dos semanas de huelga general. A dos años del inicio del gobierno del empresario Jovenel Moïse, del partido derechista PHTK, a partir del 7 de febrero se ha desatado una masiva rebelión popular. Moïsetiene el apoyo de Estados Unidos y las tropas ocupantes de la ONU. Coreando consignas contra la corrupción en el manejo del fondo de Petrocaribe, exigiendo la caída del gobierno y reivindicando el derecho a vivir dignamente, cientos de miles han llenado las calles de Puerto Príncipe, Cabo Haitiano y las principales ciudades del país.
La UIT-CI emitió un llamado a la solidaridad con el pueblo haitiano y apoyando las exigencias centrales de la organización socialista Reagrupamiento para la Acción Revolucionaria en Haití (RARA), que participa en el proceso de lucha y exige la renuncia incondicional del presidente Jovenel Moïse y el gabinete encabezado por el primer ministro Jean H. Ceant, el castigo a los corruptos de Petrocaribe, y la disolución del grupo policial de operaciones especiales BOID, responsable de muchos de los crímenes represivos de la última semana, mientras que repudia la injerencia imperialista.
Ver declaración sobre Haití en www.uit-ci.org
En todo el mundo comenzaron las reuniones y asambleas para organizar el tercer paro mundial feminista en un contexto de crisis económica y ajuste que golpea especialmente a las trabajadoras. Frente a los femicidios, la violencia sexual, la trata y los intentos de avanzar sobre el derecho al aborto, el gran movimiento que ganó las calles tiene el desafío de lograr una nueva jornada internacionalista, anticlerical, antipatriarcal y anticapitalista que arranque las reivindicaciones por las que viene luchando.
En nuestro país también comenzaron las asambleas para organizar esta gran jornada que será de denuncia a Macri y los gobernadores como responsables de la situación de las mujeres. Ajuste, precarización laboral, femicidios y aborto clandestino es la política del gobierno que las mujeres estamos dispuestas a enfrentar.
Sin embargo, las organizaciones de mujeres, lesbianas, travestis y trans referenciadas en el kirchnerismo (Vamos, Movimiento Evita, La Cámpora, La Poderosa, NiUnaMenos, AMMAR, entre otras) han comenzado a expresar con fuerza su política para frenar el avance de nuestra pelea. Es así que en diferentes asambleas desarrolladas en el conurbano bonaerense vienen planteando que el 8M no hay que movilizarse a Plaza de Mayo a golpear en el centro del poder político, sino que solo habría que fortalecer las acciones barriales. Además, en cuanto al paro, llaman a la “creatividad”, a que solo paremos en las tareas domésticas en las casas y a que cada sindicato decida la modalidad (paro efectivo, cese de actividades o simplemente un afiche o foto sobre el tema). Se oponen enfáticamente a reclamar a la CGT y a las CTA lo que venimos planteando las feministas socialistas desde la izquierda junto con una gran cantidad de activistas independientes: un paro general feminista en donde todas y todos paremos por las reivindicaciones de las mujeres, lesbianas, travestis y trans.
Pero lo que es aún más grave, es que llaman al movimiento feminista a encarrilarse detrás del proyecto de Cristina. La misma que ya gobernó para las patronales durante doce años profundizando la feminización de la pobreza y que no nos garantizó el derecho al aborto ni ningún otro derecho mientras promovió la precarización laboral con planes y contratos basura. La misma que hoy llama a bajar la bandera del aborto, a unirse con el Vaticano y que se comprometió a “honrar” la deuda externa a costa del hambre del pueblo trabajador. Frente a esta postura, desde Isadora e Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda, consideramos que para que de verdad conquistemos nuestros derechos y derrotemos al macrismo y a los gobernadores del ajuste debemos seguir movilizadas en las calles y construir una alternativa política sin patrones, de las trabajadoras y trabajadores junto con los sectores oprimidos. Por eso proponemos que el 8M se pronuncie en contra del ajuste de Macri y los gobernadores, por el aborto legal ya, por plata para la emergencia en violencia de género y no para la deuda externa. Construyamos una alternativa política de las trabajadoras. Sigamos haciendo crecer esta ola de luchas feministas y seamos miles en las calles. No debemos parar hasta que el capitalismo y el patriarcado caigan juntos.
Reproducimos partes sustanciales de la declaración del PSL, sección venezolana de la UIT-CI, del 28/1/2019
[…] El PSL apuesta por que la movilización crezca y se extienda en todos los barrios, comunidades y urbanizaciones. Que el pueblo movilizado desborde al gobierno y a los partidos patronales de la AN. Que se extienda la rebelión popular. Que sea el pueblo movilizado el que saque a Maduro y derrote la injerencia imperialista.
Luchamos por la libertad plena para todos los presos por protestar y disentir, tanto trabajadores, dirigentes sindicales, dirigentes políticos y de comunidades populares. Estamos por la plena vigencia de las libertades democráticas. Según organismos de derechos humanos ya habría 791 personas detenidas y miles con medidas cautelares. Producto de la represión a las protestas de los últimos días ya habrían 27 personas fallecidas. Estamos por la defensa del derecho a huelga, contra la criminalización de la protesta, cese a los despidos en las empresas del Estado y las amenazas a los que salen a movilizarse.
Planteamos que la salida a esta pavorosa crisis económica y social no puede venir de la mano de los militares, ni de Trump, ni de los partidos de la AN, que son los mismos que traicionaron la rebelión popular de 2017. Estamos por que sean los trabajadores y el pueblo a través de sus organizaciones genuinas quienes gobiernen e impulsen un Plan Económico Popular con aumento de salarios igual a la canasta básica, plan de emergencia de importación de medicinas y alimentos, confiscación de bienes de corruptos e importadores fraudulentos, que el petróleo sea 100% estatal sin empresas mixtas ni transnacionales, por el no pago de la deuda externa y que todos esos recursos se utilicen para salarios, jubilaciones, vivienda, salud, educación, recuperación de Pdvsa y de las empresas mixtas, y por el impulso de una reforma agraria que otorgue tierras.
Escribe Miguel Sorans
El jueves 31 de enero Guaidó anunció su plan económico que denominó Plan País. E insistió con la “ayuda humanitaria” que tanto preocupa a millones de venezolanos que siguen en el país como a los casi 3.500.000 de refugiados en el exterior. En realidad, el anuncio de la “ayuda humanitaria” es un instrumento del imperialismo para intentar presionar a los militares para que se pasen a las órdenes de Guaidó-Trump.No tiene una real finalidad de solidaridad humanitaria.
El anuncio del Plan País pone en claro cuáles son los planes de Guaidó y la derecha proyanqui. Se trata de generalidades que no llevan a cambios de fondo de los pactos del chavismo y Maduro, por ejemplo, con las multinacionales del petróleo. Ni en la cuestión de los pagos de la deuda externa. Por el contrario, Guaidó llamó a Rusia y a China, principales acreedores de Maduro, a pactar con él, que les va a garantizar cobrar todas sus deudas. “A China y Rusia también les conviene un cambio de gobierno en este país. Maduro no protege sus inversiones”, citó Guaidó (Clarín, 1º/2/2019). Y agregó: “La determinación del gobierno de transición que estamos conformando es la de honrar todos los compromisos que haya adquirido la República, […] Las autoridades chinas saben que mientras Maduro usurpa el poder, nunca podrán cobrar esa deuda” (Clarín, 2/2/2019).
Guaidó nunca habló de qué va a hacer con el salario, la salud, la educación, la desocupación o la inflación. Pero sí les garantizó que seguirá pagando la deuda. Nada dijo de cambios en el área petrolera. Todo esto confirma, como propone el PSL, que se trata de un nuevo plan antiobrero y que no puede encarar la crisis humanitaria pues los fondos para la emergencia deben provenir de parar los pagos de la deuda, con grandes y excepcionales impuestos a los de arriba, estatizando el petróleo al 100%, sin las multinacionales y nacionalizando la banca y el comercio exterior para parar la fuga de capitales y las maniobras con el dólar. Con esa masa de miles de millones de dólares se podría poner en marcha un verdadero plan obrero y popular de emergencia y empezar a cubrir las necesidades más urgentes. El Plan País es más de lo mismo contra el pueblo trabajador.
Escribe Miguel Sorans, Dirigente de la UIT-CI y de Izquierda Socialista
La crisis política y social de Venezuela abre todo tipo de dudas y debates sobre su realidad y qué va a pasar. Como socialistas revolucionarios queremos ser claros ante esos debates. Rechazamos categóricamente toda injerencia imperialista como cualquier intento de golpe por parte de Trump, Guaidó y la derecha proyanqui. De la misma manera decimos: no a Maduro y a su gobierno cívico-militar hambreador y represivo. Estamos por la movilización autónoma del pueblo trabajador para imponer una salida obrera y popular a la crisis.
Donald Trump volvió a amenazar con una intervención militar en Venezuela. Es una “opción”, dijo en una entrevista a CBS, una cadena de noticias norteamericana. La semana anterior su gobierno decretó el bloqueo a las cuentas en Estados Unidos de la venta diaria de 500.000 barriles de petróleo venezolano. Rechazamos el intervencionismo del imperialismo en Venezuela. En nombre de las “libertades” el reaccionario Trump busca imponer a su hombre, Juan Guaidó, con un golpe militar y hasta amenazando con una intervención militar. De la misma manera rechazamos el mismo reconocimiento de los gobiernos capitalistas de la Unión Europea (España, Reino Unido o Alemania), o de los Bolsonaro o Macri en Latinoamérica.
No son ellos los indicados para hablar de “libertades” y de derechos sociales”. Los gobiernos de los Estados Unidos y del imperialismo europeo desde siempre han avalado todo tipo de intervención militar y genocidio contra los pueblos del mundo. Menos puede hablar de derechos “sociales” el gobierno de Macri, que ajusta de la mano del FMI. Como corriente internacionalista impulsamos acciones unitarias contra la injerencia imperialista y la intentona golpista proyanqui, pero esto no significa que demos apoyo al régimen dictatorial y hambreador de Nicolás Maduro. Nadie que se diga de izquierda puede seguir sosteniendo a Maduro. Su gobierno no es de izquierda ni socialista. Es una dictadura apoyada por los militares “bolivarianos”, la “boliburguesía” y las multinacionales petroleras (Chevron, Total, Shell, Repsol, entre otras). Su falso “socialismo del siglo XXI” es el responsable del hambre que vive el pueblo venezolano con salarios de 6 dólares. La debacle social provocada por Maduro es la que ha llevado a agrandar a la derecha proyanqui y a que miles y miles de venezolanos caigan en la confusión de creer que políticos de derecha los pueden sacar de esa grave crisis social y humanitaria.
Una contraofensiva de la derecha proyanqui
Está en curso una contraofensiva de la derecha venezolana proimperialista (ex MUD) que busca utilizar el odio generalizado contra Maduro y la movilización popular para intentar que se produzca un golpe militar. Quiere así recuperarse del fracaso de 2017 que llevó al estallido de la MUD y a su creciente desprestigio popular. La vieja derecha busca volver al poder para ser ellos los que primen en los negocios capitalistas y no la “boliburguesía”.
Aún no lograron dividir a las fuerzas armadas, ya que gran parte de su alta oficialidad participa de los negociados del régimen.
El llamado de Guaidó a los militares, luego de autodesignarse presidente, apunta al golpe con el “proyecto de la amnistía” a los que se rebelen. Esta es la postura también de Trump y de sus aliados del Grupo de Lima. La mayor parte de la Unión Europea, salvo Italia, reconoció a Guaidó pero con el matiz de buscar una salida negociada de Maduro. Esto se va debatir en el encuentro de Montevideo del 7 de febrero convocado por el gobierno del Frente Amplio de Uruguay.
La contraofensiva de la derecha venezolana intenta evitar que estalle una movilización popular revolucionaria espontánea o semiespontánea que, sin su dirección, termine derribando a Maduro. Quieren evitar una revolución como las que se dieron en el norte de Africa y Medio Oriente en 2011.
Ni Trump, ni Guaidó, ni un golpe. A Maduro lo tiene que sacar el pueblo movilizado en forma autónoma
Mientras no se produzca una invasión imperialista ni un golpe seguimos apoyando a los que luchan por terminar con el régimen dictatorial y hambreador de Maduro a través de una movilización obrera y popular independiente de Maduro y de Guaidó. Esta es la propuesta de nuestra organización hermana, el PSL, que encabezan dirigentes obreros como Orlando Chirino y José Bodas, secretario general de la federación de obreros petroleros Futpv. El PSL llama a impulsar una movilización independiente en la perspectiva de lograr un gobierno de los trabajadores que imponga medidas sociales de emergencia que partan de lograr que el petróleo sea 100% estatal, sin empresas mixtas, y el no pago de la deuda (ver declaración del PSL 28/1).
El punto crítico del proceso sigue siendo la falta de una dirección política y sindical independiente del chavismo-Maduro y de la ex MUD-Guaidó. Por ahora el odio popular a Maduro lo canaliza masivamente la derecha proyanqui. A sus movilizaciones van trabajadores y sectores populares que fueron base social del chavismo junto a sectores de clase media alta conservadora. Maduro solo hace actos, como los del 20° aniversario del chavismo del 1º de febrero, más raleados, apoyados por el aparato del PSUV y los uniformados. Durante 2018 surgió un organismo muy positivo que reflejó las huelgas y protestas sindicales contra el ajuste de Maduro, que es la Intersectorial Sindical de Venezuela (ISV). Pero en la coyuntura no se pronunció por diferencias internas. Desde el PSL y su corriente sindical C-Cura, junto con otras corrientes y dirigentes sindicales, llaman a la ISV a que se pronuncie contra la injerencia imperialista y con autonomía frente a Maduro y Guaidó, como a seguir movilizando y en el sentido de convocar a un plenario o encuentro sindical independiente, autónomo, para generar una alternativa política y sindical de los trabajadores y del pueblo venezolano, distinta de Maduro, Guaidó, los militares o el imperialismo*.
*Ver video en www.laclaseinfo