El 14 de enero, 120 trabajadores del Hospital Nacional Doctor Baldomero Sommer, de General Rodríguez fueron notificados de la desvinculación laboral. Entre las y los despedidos hay personal administrativo, de enfermería, profesionales y ambulancieros que no resistieron la motosierra de Javier Milei.
Según declaraciones públicas de fuentes sindicales y de la municipalidad de General Rodríguez, esta sería una primera tanda de despidos de un total de 400 aproximadamente. Hoy cuenta con 1.250 trabajadoras y trabajadores y el Ministerio de Salud lo quiere rebajar a 800.
El Sommer es un hospital que data de 1941 para el tratamiento del Mal de Hansen (Lepra). Es de excelencia en muchas áreas, que han podido llevar adelante tareas reconocidas a nivel provincial y nacional, como el reciente galardón al área de mamografía. Como instituto dedicado a la atención del mal de Hansen y tratamiento dermatológico también es un lugar de referencia. Los cuidados paliativos son una rama importantísima de trabajo del hospital, que tiene un abordaje desde el punto de vista interdisciplinario.
Conocida la noticia de los despidos comenzaron las reuniones y asambleas de las y los trabajadores.
Lamentablemente la dirigencia sindical, tanto de UPCN como de ATE, no están a la altura de los reclamos de sus representados. “Si vamos a un paro salvaje puede que nos cierren el Hospital”, declaró Policarpo Sosa, secretario general de ATE General Rodríguez. Desvían la atención hacia infinitas reuniones con las autoridades del Ministerio y no organizan a las y los trabajadores en el hospital para sacar el conflicto hacia afuera y lograr la solidaridad de la comunidad.
El Sommer es un hospital que está alejado, en zona rural y se accede por la ruta 24 o la ruta 6. A pesar de ello, tiene un fuerte vínculo con la comunidad por las diversas dolencias que ahí se pueden tratar. Los trabajadores hicieron una primera asamblea el viernes 17, donde hicieron un repaso de la situación y comenzaron a tomar algunas medidas.
Desde Izquierda Socialista y Salud en Marcha nos sumamos al apoyo y solidaridad a los trabajadores del Hospital Nacional Doctor Baldomero Sommer.
Corresponsal
Escribe Guillermo Sánchez Porta
Milei, las patronales y los gobernadores están aplicando un duro ajuste contra la clase trabajadora y diferentes sectores sociales. Muchas de las brutales medidas que quiso imponer cuando asumió se fueron frenando por la lucha. Además de multitudinarias movilizaciones, hubo dos paros nacionales. Al presidente le decían, irónicamente, “Sin ley”, porque habían caído decretos y leyes como la “Ley Ómnibus”.
¿Qué pasó que ese gobierno repudiado y debilitado, logró aprobar la nueva Ley Bases, decretos, un enorme recorte en los salarios, despidos, avances en la flexibilización laboral, recortes en salud, educación, derechos humanos?
Como lo demostramos, desde que asumió Milei, hasta el segundo paro nacional del 9 de mayo e incluso con la multitudinaria movilización en defensa de la universidad pública en octubre, la clase trabajadora, la juventud y el pueblo dieron claras muestras voluntad de enfrentar al gobierno de Milei. Al revés de lo que dicen los dirigentes de la CGT y del peronismo, no es que “la gente banca el ajuste” y “hay que esperar que la gente quiera hacer algo”. La verdadera razón del avance del ajuste es que los dirigentes de la CGT han pactado con el gobierno, atando de pies y manos la lucha, acordando que pasen las medidas sin hacer nada. Y lo mismo han hecho los dirigentes de los gremios en las provincias, donde los gobernadores (peronistas, radicales, del PRO y de partidos provinciales) ajustan al igual que el gobierno nacional. Aunque algunos, como Axel Kicillof, pretenden diferenciarse por los medios de Milei, para las y los trabajadores se aplican recortes salariales y ataques laborales.
Hasta los dirigentes más falderos como Andrés Rodríguez de UPCN, reconocen que la caída del salario en 2024 fue superior al 20% del poder adquisitivo. Y le “alertan” que su política de seguir con paritarias a la baja (que pierdan los salarios con la inflación), sin recomponer “algo” de lo perdido, “puede llevar a que se termine la paz social”. ¡Vergonzoso! La “paz social” sólo existe porque los dirigentes de la CGT pactaron con el gobierno.
La canasta básica (no la de pobreza) es de 1.600.000 pesos. ¡Y el salario mínimo vital y móvil acordado en enero de este año es de 280.000! ¡Un cuarto de la línea de pobreza! ¡Un sexto de la canasta básica! ¿Qué tiene de “vital y móvil”?
Pero la burocracia de la CGT sigue pactando salarios a la baja en las paritarias que se empezaron a firmar este año. ¡Moyano firmó un 5%, en cuotas, para los camioneros! Abel Furlan de la UOM batió los récords de entrega, dejando a los metalúrgicos de algunas ramas perder por meses los salarios sin cerrar paritarias y ahora cierra con cifras absurdas de 1,5% mensuales, por tres meses. Y en todas las empresas y gremios la miseria salarial va acompañada de cláusulas de productividad, con flexibilización laboral y despidos. Lo mismo hicieron gastronómicos, sanidad y demás gremios.
Hoy quienes quieran resistir la baja salarial y enfrentar los despidos deben organizarse para luchar sin el apoyo de los burócratas, que no llaman a medidas de fuerza y además proponen “negociaciones” donde “despidan un poco menos de trabajadores”.
Ante esta situación es fundamental impulsar y reclamar que se realicen asambleas donde hay conflictos y en los establecimientos y gremios donde se pueda. Y que allí se traten de coordinar y se reclame a las conducciones gremiales que tomen medidas de fuerza unificadas, que las luchas no queden aisladas, como ocurre en la salud, la justicia o en los Espacios de la Memoria. También exigir a los sindicatos que tomen medidas de fuerza en apoyo a las fábricas donde hay despidos y reclamos laborales y salariales y no permitir que las amenazas patronales de “salarios a la baja o despidos” golpee las luchas. Y denunciar a la CGT, exigiendo en todos lados que rompa el pacto con Milei y llame a un paro nacional.
También hay que prepararse en los gremios docentes, que en febrero empezarán a negociar paritarias provinciales, para reclamar a Ctera y a los sindicatos provinciales organizar planes de lucha por salarios, contra las reformas laborales y educativas, por presupuesto. Y desde los sindicatos y seccionales recuperadas a la burocracia sindical, empezar a preparar a la docencia para la lucha y coordinarlas para poder ganar.
Esta realidad reafirma la necesidad de pelear por nuevos dirigentes democráticos para poder luchar y ganar. Y sostener la unidad de todo el Plenario del Sindicalismo Combativo, como veníamos haciendo.
Para dar estas peleas juntos, seguimos construyendo y desarrollando nuestra corriente sindical A Luchar, que encabeza el dirigente ferroviario Rubén “Pollo” Sobrero.

Escribe Adriana Astolfo, secretaria adjunta de Adosac provincial, lista Naranja Docentes en Marcha de Santa Cruz
En pleno receso escolar, el gobierno de Santa Cruz citó a la nueva directiva provincial de Adosac en una supuesta visita “cordial” para presentarse. Sólo pudieron asistir los cuatro directivos que estaban en Río Gallegos, encabezados por el secretario general César Alegre. Detrás de la “cordialidad” del gobernador Claudio Vidal aparecieron importantes y preocupantes definiciones de su política educativa para 2025: “la provincia está en crisis, no hay fondos, aunque la educación es prioritaria para el gobierno”, entre otras frases que marcan su postura. Vidal ya da señales que no tiene planes de recomponer la enorme pérdida salarial docente de estos años y que ni siquiera estará dispuesto a un salario básico inicial que supere la canasta de pobreza. Tampoco hay señales de acrecentar el presupuesto para la infraestructura escolar, ya que sigue los ejes del ajuste nacional. Mientras el gobernador propagandiza que está realizando arreglos en escuelas y utiliza a estudiantes secundarios para impulsar la reforma secundaria que flexibiliza la labor docente y ataca la calidad educativa, no dio ninguna perspectiva de responder a las graves problemáticas de la docencia, salariales, laborales, educativas, de jubilaciones, de la obra social.
Al finalizar el receso y con la docencia en las aulas, desde Adosac impulsaremos asambleas para actualizar el pliego que llevaremos a la paritaria y para organizar a la docencia para las medidas de lucha que el gobierno provincial seguramente nos obligará a realizar.

Escribe Mariana Scayola, secretaria general Ademys
El 14 de enero recibimos en Ademys a una delegación de directivos electos de ADEP (sindicato docente de base de la Ctera en Jujuy), de la lista ganadora “El hormiguero”, en el marco de la campaña nacional contra el escandaloso fraude que está realizando la burocracia Celeste. Pese a haber sido derrotada ampliamente, se niegan a entregar el sindicato y, en acuerdo con el Ministerio de Trabajo, están buscando que se convoque a nuevas elecciones “por las grandes irregularidades demostradas”... ¡que hizo la propia burocracia Celeste! A las y los directivos electos los acompañamos junto a dirigentes de AGD, Ademys, la Marrón, Lista de Maestrxs, Tribuna Docente, A Luchar, entre otras. Decidimos seguir impulsando la campaña exigiendo que se respete la voluntad expresada por la docencia de ADEP.
La multinacional Linde Praxair, que fusionó la alemana Linde con la yanqui Praxair, es la multinacional más grande del mundo en la provisión de gases medicinales e industriales. Praxair proveyó masivamente a hospitales durante la pandemia, trabajando de lunes a lunes, considerando “esenciales” a sus obreros y hoy es la principal empresa en Argentina, con el monopolio de la producción en varios rubros.
La empresa viene presionando y amenazando con despidos desde hace meses y el 5 de diciembre anunció el despido de diez obreros de la planta Pacheco, entre ellos a Maxi Areco, el principal vocero del conflicto. Ese día se realizó una asamblea en Pacheco y se paró. Además, se logró frenar la producción de las otras cuatro plantas, con asamblea permanente y con retención de tareas, respuesta contundente y solidaria que sorprendió a la patronal. El 6 de diciembre la empresa tuvo que reincorporar a los despedidos y entrar en una negociación.
En cada audiencia entre la empresa, el Ministerio y el sindicato de Químicos y Petroquímicos, se realizan asambleas con retención de tareas en las cinco plantas. La empresa llegó a montar galpones sin habilitación para traspasamiento de gases con personal jerárquico, no capacitado. La lucha logró extender la negociación con los despedidos adentro hasta el 30 de enero, exigiendo les den tareas.
Hay un intento patronal de quebrar al activismo para quitar una serie de conquistas laborales y salariales logradas en años de lucha.
Los trabajadores de Linde Praxair de Pacheco hicieron convocatorias amplias, de solidaridad, con importante acompañamiento, entre ellos de la CGT y CTA zona Norte, organizaciones sindicales, sociales y políticas. Llamamos a extender el apoyo a su lucha ejemplar y que la CGT llame a una medida de fuerza si la multinacional no da marcha atrás con los despidos.
Corresponsal