Puerto de Buenos Aires. Atacan a tiros a trabajadores del SUPA
Con negociaciones paritarias que ya llevan más de tres meses sin solución y en medio de una conciliación obligatoria, las patronales de las operadoras portuarias intentaron reemplazar, el pasado sábado, a los trabajadores portuarios nucleados en el SUPA (Sindicato Unido Portuarios Argentinos) con personal fuera de convenio.
Al enterarse de esta maniobra los trabajadores se hicieron presentes en el puerto para exigir el ingreso a sus puestos de trabajo.
Por su parte, la patronal, para conseguir ese propósito y que los trabajadores firmen el convenio paritario a su medida, utilizó a la Prefectura Naval para impedirles el ingreso.
Ante la insistencia frente a los portones de la Terminal 4 S.A. y la solidaridad de los trabajadores apuntadores, guincheros y otros, que se negaron a ingresar a tomar sus tareas, el reclamo fue cobrando fuerza y desbaratando la maniobra empresaria.
Esto motivó que, en la madrugada del domingo, un grupo de matones, que se identificaron como barras bravas de River Plate, enviados por la patronal arribaran en distintos autos para intentar disolver la concentración.
Los patoteros atacaron, golpearon y le dispararon en un tobillo a un trabajador, tras lo cual huyeron. Todo sucedió ante la pasividad cómplice de la Prefectura.
Repudiamos el artero ataque de las patotas montado por estos empresarios y reclamamos salarios dignos para los portuarios.
Tucumán. Los choferes autoconvocados le dijeron ¡basta! a la patronal, a la burocracia de UTA y al gobierno
Cansados de promesas que nunca se cumplen, los choferes del transporte urbano de San Miguel de Tucumán se autoconvocaron y declararon paro por tiempo indeterminado hasta que les paguen las deudas que se arrastran desde diciembre de 2019, el 50% del aguinaldo de julio y el sueldo –les entregaron 20.000 pesos a cuenta– y todo el sueldo de agosto.
El lunes 7 de septiembre, en una reunión de conciliación, la patronal (agrupada en Aetat) no se hizo presente. Los choferes no volverán al trabajo hasta que se abonen los sueldos y los montos adeudados.
Desde Izquierda Socialista Tucumán apoyamos la lucha de los trabajadores del transporte y reclamamos su estatización bajo control de trabajadores y usuarios.
ATE-Conicet le reclama al “gobierno de científicos” salir de la línea de pobreza
El 3 de septiembre, trabajadores de todos los escalafones del Conicet llevaron adelante una jornada nacional de protesta incluyendo un paro de actividades. El principal reclamo fue la exigencia de recomposición salarial. Desde fin de 2013 los salarios vienen perdiendo ante la inflación. Pero desde mediados de 2017 la caída se acentuó de tal manera que los salarios de las categorías iniciales quedaron por debajo de la línea de pobreza.
La decisión de parar se tomó en masivas asambleas convocadas por los cuerpos de delegados organizados en ATE-Conicet. Exigen la inmediata apertura de paritarias por parte del gobierno nacional, la discusión de un convenio colectivo de trabajo, en reemplazo del vigente estatuto de la dictadura de Lanusse, y consignas a favor de un impuesto a las grandes fortunas para que la crisis no caiga sobre la espalda de los trabajadores. En el Centro Atómico Bariloche exigen además la incorporación a planta de los trabajadores tercerizados.
Rosario. UTA extiende la medida de fuerza “hasta que paguen”
Los choferes de colectivos de Rosario decidieron el pasado viernes a la tarde continuar con el paro decretado en reclamo de salarios adeudados y por el incumplimiento del pago prometido durante esa jornada. La medida continuará “hasta que paguen”.
A la salida de esta edición de El Socialista la huelga habrá cumplido quince días y los 678 millones de pesos, acumulados desde julio, que el gobierno nacional debe enviar, no aparecen. Esta es la cuarta medida de fuerza en lo que va de 2020.
Los colectiveros denuncian que les deben el 50% del salario de julio, la mitad del aguinaldo y dos cuotas del decreto nacional 14/20, más el sueldo de agosto.
Para los gobiernos nacional, provincial y las empresas los trabajadores del transporte no importan y los que deben viajar, tampoco.
La docencia misionera ha salido a movilizarse en las rutas exigiendo aumento salarial y paritarias
Hoy una maestra que recién se inicia cobra un salario de 25.000 pesos y no recibe aumento por escalafón hasta pasado los 15 años de antigüedad, es decir un salario de pobreza garantizado para más de la mitad de la carrera laboral. Por eso los reclamos se completan con la exigencia de un sueldo básico de 12.800 (hoy en 7000 pesos), el blanqueo de todas las cifras y el respeto a la escala salarial.
El gobierno se reunió con la burocracia sindical dejando afuera de las conversaciones a las organizaciones sindicales en lucha (MPL, Udnam, Utem y autoconvocados) que reflejan las demandas de la base. La oferta del gobierno y aceptada por la burocracia es de un básico de 9.200 pesos cifra que fue rechazada por la docencia.
Desde Izquierda Socialista y Docentes en Marcha expresamos todo nuestro apoyo a las maestras misioneras hasta lograr el aumento exigido y reiteramos la necesidad de la coordinación nacional de la docencia combativa para enfrentar los ajustes en todo el país.
Escribe Guillermo Sánchez Porta
El martes 1º de septiembre se reunió la Mesa Nacional del Plenario del Sindicalismo Combativo para encaminar las resoluciones aprobadas en el plenario nacional virtual realizado el 12 de agosto. Participaron el Pollo Sobrero y compañeros de la Unión Ferroviaria Oeste; dirigentes del Sutna; Mariana Scayola, de Ademys; Angélica Lagunas, de ATEN Neuquén; Ileana Celloto, de AGD-UBA; Guillermo Pacagnini, de Cicop; Alejandro López, de Ceramistas de Neuquén; Claudio Dellecarbonara, del Subte; docentes de la Multicolor y dirigentes sindicales de varias provincias.
El Pollo Sobrero reafirmó la importancia de que se le pusiera fecha a la jornada nacional de lucha, que quedó unánimemente acordada para el jueves 17 de septiembre. En cada provincia donde funciona el PSC se realizarán diversas acciones, según la realidad de la pandemia. Las características específicas de la modalidad de la jornada de lucha las definirán las diferentes mesas del PSC que se están armando por provincia y por región. En la reunión se hizo un balance muy positivo del plenario virtual de agosto, se debatió la declaración para convocar a la jornada de lucha y también se informó la situación de la organización de los plenarios regionales del sindicalismo combativo que se realizarán en Santa Cruz-Chubut-Tierra del Fuego y en Neuquén-Río Negro.
Hubo bastante acuerdo sobre el balance del plenario nacional virtual de agosto. Mariana Scayola consideró que el PSC se está fortaleciendo como polo de organización y coordinación de los luchadores ante la traición de la burocracia sindical de la CGT y las CTA, hecho confirmado por la participación de representantes de casi cincuenta luchas en curso en el plenario virtual. Hubo críticas a los ataques desubicados (por contenidos y formas) que realizaron los compañeros del MAC/PTS en el plenario, con intervenciones poco constructivas y poco fraternales que no ayudan a fortalecer el PSC.
Sobre los plenarios regionales, se informó que el de Patagonia Sur (Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut) se realizará este sábado 5 de septiembre, con la participación de importantes dirigentes sindicales combativos y luchadores de las tres provincias, con su organización ya encaminada.
En tanto, el dirigente del Sindicato Ceramista, Alejandro López, y la dirigente de ATEN de Neuquén, Angélica Lagunas, informaron que se están impulsando reuniones para la organización del plenario Neuquén-Río Negro. Y llamaron en común a los dirigentes de las demás corrientes sindicales que integran el PSC (PO, PTS, etc.) a que mantengan los criterios generales unitarios que venimos teniendo, con la participación de los principales dirigentes gremiales de cada provincia y las principales luchas y sectores independientes para que se puedan sumar al PSC.
Sobre la convocatoria a la jornada nacional de lucha hubo polémicas con el PTS y el MST sobre el carácter de la misma y se resolvió que en la zona del AMBA (CABA y Gran Buenos Aires) se llame a todos los sectores en lucha a realizar una gran caravana en la CABA (en función de garantizar el aislamiento social y evitar poner en riesgo la salud de los participantes), a la que se sumarán sectores de los movimientos sociales en la avenida 9 de Julio para confluir en Plaza de Mayo y realizar un breve acto con oradores de la mesa nacional.
Llamamos a todos los sectores en lucha en el país a sumarse a esta jornada, a los aeronáuticos, docentes, estatales y todas las luchas contra los despidos y la falta de pago, que cruzan todas las provincias ante el ajuste del gobierno y las patronales. A los trabajadores del Sur del país a participar en los plenarios regionales del 5 y el 12 de septiembre.
Y a los compañeros de Latam, docentes de Ademys y Suteba Multicolor, a los trabajadores de la salud y a todos los sectores obreros y populares que están en lucha, que son abandonados por la burocracia sindical, a sumarse a la caravana y el acto en Plaza de Mayo el jueves 17 de septiembre.
Javier Leonforte, para El Socialista, entrevistó a una de las tripulantes de cabina, mal llamadas azafatas, de Latam.
–¿Cómo ingresaron los y las tripulantes de cabina a la lucha contra los despidos en Latam? ¿Qué rol viene cumpliendo su gremio, la Asociación de Aeronavegantes Argentinos?
–Luego de pasar de Lafsa a Lan, en 2009, logramos organizar la elección de delegados de Aeronavegantes y sufrimos persecuciones y despidos de la patronal chilena de Lan, con la complicidad del gremio Atcpea. Luego, con medidas de fuerza se lograron reincorporaciones y en 2010 conquistamos nuestro primer convenio colectivo de trabajo que recién fue homologado en 2015. Lamentablemente en la lucha actual la conducción de Aeronavegantes (AAA encabezada por Pablo Brey) solo nos representa de forma administrativa en las reuniones en el Ministerio de Trabajo, pero no impulsan asambleas, ni comunican el curso de las negociaciones.
La toma del hangar de los mecánicos de Ustara fue el puntapié para iniciar la lucha. Ahí nos autoconvocamos en asambleas para apoyar la ocupación desde los sectores de tierra, tripulantes y cargas, frente al silencio cómplice de las conducciones gremiales.
–¿Qué sectores los vienen apoyando?
–Logramos el apoyo de personalidades del espectáculo, deportistas y periodistas a través de videos solidarios. Sindicalmente nos apoyan los tercerizados y trabajadores de Austral, Aerolíneas Argentinas, Gate Gourmet, GPS, los ferroviarios del Sarmiento, el gremio docente Ademys, que puso 20.000 pesos para el fondo de lucha, autoconvocados de Coto y muchas organizaciones sociales y políticas. Destacamos el rol del Pollo Sobrero, que cuando le pedimos un video nos pidió venir personalmente a Aeroparque compartiendo días de lucha. Y ahora hicieron un video con decenas de trabajadores ferroviarios apoyando a los trabajadores de Latam.
–¿Cómo sigue la lucha y qué respuesta esperan del gobierno?
–Hicimos varias caravanas, muy emocionantes, en apoyo a la toma del hangar, a la embajada de Chile y al Obelisco. Las tripulantes de cabina hicimos una demostración de seguridad, como al iniciar los vuelos, con nuestros uniformes de trabajo en los semáforos, esa imagen impactó mucho en la población.
El gobierno nacional es quien tiene que resolver el conflicto, logramos que nos atiendan en el Ministerio de Transporte, y este jueves tenemos una audiencia como autoconvocados. Luchamos porque la representación no la tienen las conducciones gremiales, sino nosotros, y por eso tenemos que ser parte fundamental del diálogo. El capital más importante que tiene Latam somos sus trabajadores y sus rutas aéreas, el gobierno tiene que responder qué va a hacer, si pasamos al Estado en Aerolíneas Argentinas sería poder mantener nuestros puestos de trabajo.
Escribe María Isabel Giordano
El sábado al mediodía reinaba la alegría entre los trabajadores textiles por el triunfo logrado. Desarmaron la carpa que albergó durante tres meses a los compañeros en lucha por recuperar su fuente de trabajo.
Esto nos contó José, obrero de la textil Río Grande, sobre la historia de este conflicto: “El 16 de marzo dejamos de producir en la fábrica porque adherimos al decreto nacional por la cuarentena, mientras el gremio nacional nos apuñalaba por la espalda haciendo el acuerdo con FITA (Federación de Industrias Textiles Argentinas). Gran parte de los delegados de base de las diferentes fábricas textiles rechazaron ese acuerdo bochornoso que había acordado la AOT (Asociación Obrera Textil) a espalda de los trabajadores, que consistía en cobrar un sueldo al 50 por ciento. Luego se reunieron con los empresarios y la CGT, donde se firmó un acuerdo para cobrar el 80% del sueldo.
Y la AOT, después de haber sido repudiada por varios delegados de base de diferentes fábricas, se alineó con la CGT. Así comenzaba una gran pelea para recuperar nuestros puestos de trabajo. Habíamos cobrado el ATP y fuimos notificados para que nos desvinculáramos con retiros voluntarios.
En plena pandemia denunciamos en el ministerio de Trabajo a la empresa por la falta de pago de tres quincenas. Luego presionamos al gremio para que hiciera una asamblea, que se realizó en forma desdoblada, ya que cada reunión era de cuarenta compañeros porque había que respetar el distanciamiento. Decidimos rechazar la desvinculación y se presentaron dos mociones: tomar la fábrica o montar una carpa en la entrada de la fábrica. El 25 de mayo armamos la carpa. La cubríamos desde las 10 hasta las 18, soportando temperaturas bajísimas, nieve, lluvia y viento. Tuvimos reuniones en el ministerio de Trabajo y con legisladores, de las que no obtuvimos respuestas.
Nuestros representantes organizaron una asamblea de delegados de todas las textiles de Río Grande en la sede del gremio pidiendo la adhesión para movilizarse hacia el Concejo Deliberante para entregar un petitorio. Era la primera marcha que realizábamos en plena cuarentena.
Entre reuniones, enojos y discusiones, algunos compañeros, por su situación económica, fueron forzados a firmar la desvinculación. El 23 de junio los delegados fueron citados a la Legislatura, donde se les planteó nuestro conflicto. Los legisladores resolvieron formar una comisión para hacer un seguimiento a todas las fábricas, no dieron ninguna respuesta concreta. Días después fueron citados los delegados al ministerio de Trabajo, donde las autoridades de la empresa, desde Buenos Aires, anunciaron el cierre definitivo de la planta.
Decidimos en asamblea hacer una movilización al ministerio de Trabajo de la provincia y al de la Nación. Ese día se descompensó en plena marcha nuestro compañero Tatti: le había agarrado un fuerte ACV. Los médicos no daban mucha esperanza de vida y estuvo una semana en coma.
La Legislatura citó a la apoderada de la textil, donde expuso la situación de la empresa y ratificó el cierre de la fábrica. Ese día falleció Tatti. Fueron días terribles para nosotros, perder un compañero en medio de una situación que estábamos atravesando prácticamente en la calle. Ya no teníamos aporte para la jubilación, ni obra social. Cobrábamos solo el IFE. La única salida que nos ofrecían era la desvinculación y cobrar en doce cuotas, si queríamos la indemnización al ciento por ciento.
Cualquiera hubiera tirado la toalla. Lejos de esa decisión, apareció el orgullo, la furia, esa fuerza interior que no todos tienen, donde la mayoría de los compañeros pusieron la fuerza capaz de convertir las situaciones más complejas angustiantes y dolorosas en fortaleza para enfrentar nuevamente la pelea. El gremio textil estuvo prácticamente ausente: su posición fue que aceptáramos los retiros voluntarios.
Nuestra lucha fue ganar el apoyo de otras fábricas y de la comunidad. Hicimos varias colectas para familias que perdieron todo en un incendio, para el Día del Niño y para el hospital.
Después de tres meses, el gobernador se reunió con el gerente de la empresa, donde se informó a los delegados que se reabría la fábrica. Aquí nadie nos regaló nada, lo logramos con la lucha. Hoy podemos decir que es un round ganado, pudimos recuperar nuestros puestos de trabajo, fue una victoria de los trabajadores de la Textil Río Grande y del resto del movimiento obrero.
La empresa se reunió con los delegados de la AOT y el Setia (Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines), donde el gerente general explicó la situación de la fábrica y que íbamos a entrar a trabajar el 1° de septiembre. Informó también que no íbamos a entrar todos, el que trabaje cobraría el 100% del sueldo y el que no, el 80 por ciento.
No vamos a bajar los brazos, nos queda un round más, seguir peleando desde adentro hasta que entren todos, recuperar el gremio y pedir justicia por nuestro compañero”.
Como expresó José, se ganó un round a una patronal que ganó mucho dinero durante cincuenta años. Este grupo empresarial, Sedamil, fue el “caballo de Troya” en la industria textil, con comercialización nacional e internacional. Funcionaba en Capital, Buenos Aires, Trelew y Río Grande. Durante muchos años se benefició con la ley 19.640 en Tierra del Fuego, a través de la reducción de impuestos.
El gobierno dilató hasta último momento sentarse con la patronal para tomar una decisión, después de tres meses de conflicto, acompañado por los dirigentes sindicales en silencio, que esperaban el desgaste, pero eso no sucedió. Esto plantea la necesidad de construir nuevas direcciones en los sindicatos con dirigentes que surgen de los conflictos, que respeten las decisiones de las bases y fomenten la solidaridad entre nosotros para enfrentar el ataque de las patronales. Hacemos un llamado a confluir con el sindicalismo combativo para fortalecer este frente de lucha.
Escribe Luis Díaz, dirigente de Izquierda Socialista/ FIT-Unidad, Santa Cruz
Ante el fracaso de las medidas tomadas por el gobierno provincial frente a la pandemia y por la bronca entre el personal de la salud y el conjunto de la población, la situación del ministro de Salud se hizo insostenible para el gobierno de Alicia Kirchner. Desde Izquierda Socialista reiteramos el reclamo de medidas de fondo ante la emergencia y alertamos a la población sobre estos cambios de figuritas que no traen ninguna solución. Cambian al ministro para no cambiar nada.
Luego del surgimiento de los primeros casos en marzo se anunciaron múltiples medidas que intentaban mostrar que la provincia estaba preparada para un brote mayor. Desplegaron carpas en destacamentos del Ejército, hospitales modulares y anunciaron compras de instrumentos, que nadie vio.
Mientras, no les pagaron el bono de Nación a todos los trabajadores de la salud y la población les tiene que llevar agua para que se hidraten, en medio de un brote que los tiene sobrecargados de tareas y sin descansar desde hace meses, ya que nadie puede tomarse un franco. Con los contagios, el personal se ve cada vez más diezmado. Por si esto fuera poco, con un decreto caprichoso se intentó poner paños fríos a la crisis del hospital de Río Gallegos, donde el brote tiene el epicentro. Lo único que se hizo fue echar nafta al fuego. Se entregaba un bono donde se reconocían cargos políticos, con 25.000 pesos, y se dejaba afuera al resto del personal de la salud. No era para todos los del equipo de salud del hospital. Esto catapultó asambleas autoconvocadas que terminaron por echar al ministro. Un párrafo aparte merece el escándalo de la jefa de epidemiología a cargo de la crisis en la provincia, que contrataron en Tucumán, sin experiencia previa y cuyos antecedentes laborales estaban en la medicina estética.
Llamamos a apoyar al personal de la salud. Exigimos al gobierno que atienda los reclamos de los que hoy están en la primera línea de fuego. Que se tomen todas las medidas necesarias para contener la pandemia. Que se conformen comisiones de crisis en las que participen trabajadores de la salud. Que el bono de salud sea para todos los trabajadores. Y que se constituya de manera inmediata un impuesto extraordinario a las mineras, las pesqueras, las gasíferas y los grandes supermercados para conformar un fondo de emergencia y de allí poder hacer frente a este contexto de crisis sanitaria. Plata para salud, no para las grandes empresas y multinacionales ni para la deuda externa.