Escribe José Castillo
La frase de Alberto Fernández estuvo al servicio de quedar bien con el presidente del Estado Español. Todo en la búsqueda de obtener su apoyo en la negociación con el FMI. Pero particularmente, ya que los votos españoles en el directorio del Fondo son poco significativos, para tratar de que vengan nuevas inversiones españolas al país.
Queremos recordar que, cuando existieron, no aportaron nada bueno. Al contrario, fueron una parte muy importante del saqueo que sufrimos. Eso pasó con Repsol, la principal empresa española en nuestro país, que se terminó yendo y cobrando una suculenta indemnización de 5.000 millones de dólares luego de liquidar nuestras reservas de gas y petróleo. O con las diversas empresas españolas que estuvieron a cargo de Aerolíneas Argentinas (Iberia, Sepi, Marsans), que casi llevan a nuestra aerolínea de bandera a la quiebra.
Hoy los “inversores españoles” hacen millonadas con Telefónica, Fenosa en Gas Natural, la aseguradora Mapfre, Prosegur, Abertis, administradora de los peajes de los accesos Oeste y Norte, o los bancos Santander y BBVA con los negociados de la bicicleta financiera garantizados por el propio Banco Central.

Escribe Mercedes de Mendieta, legisladora de la Ciudad de Buenos Aires por Izquierda Socialista / FIT Unidad
Luego de la reacción contra el aumento retroactivo a los cuatro millones de monotributistas, el gobierno de Fernandez anunció que se daría marcha atrás con la medida. Sin embargo hasta el día de hoy el tarifazo del 35% sigue en pie. Solo se dejó sin efecto la “deuda” por el incremento de las cuotas ya pagadas desde principios de año.
De los cuatro millones de monotributistas registrados en la actualidad, dos de cada tres se encuentran entre las categorías de menores ingresos (menos de 26 mil pesos mensuales promedio) y el 53% no pudo pagar sus cuotas durante la pandemia. Una gran parte de estos trabajadores y trabajadoras no son “independientes” sino parte de quienes sufren la precarización y tercerización, miles incluso con contratos basura a manos de los gobiernos nacional y provinciales
Las y los trabajadores monotributistas tienen además limitado el acceso a la salud en medio de la pandemia, por las trabas de las obras sociales (teóricamente incluido entre los “costos” de la cuota). A esto hay que sumarle que están condenados a que si llegan a jubilarse bajo este régimen, recibirán la jubilación mínima, sin importar sus ingresos registrados.
Es por esta terrible realidad que distintos sectores se organizaron para difundir en redes esta realidad y llevaron sus reclamos con casi 100 mil firmas a la Casa Rosada. El gobierno prometió un “alivio”, pero sólo anuló la deuda retroactiva, mientras mantiene el aumento del 35% en el pago mensual. Por eso desde nuestra bancada de Izquierda Socialista/FIT Unidad, nuestro compañero Juan Carlos Giordano presentó un proyecto de ley que anula todo incremento sino hasta el finde a la pandemia.
Hay que pelear por que se caiga definitivamente el ajuste sobre las trabajadoras y trabajadores hoy sometidos al régimen de monotributo. Reclamando junto al sindicalismo combativo, por un aumento salarial de emergencia, que incluya a los trabajadores monotributistas y por un IFE de emergencia para los que lo requieran.
Escribe Graciela Calderón, secretaria adjunta de Suteba La Matanza
En medio del mayor pico de la pandemia en todo el país, y mientras el ministro Trotta y los dirigentes peronistas kirchneristas criticaban duramente a Larreta, de Cambiemos, y al peronista Schiaretti por no cumplir con la virtualidad escolar, el gobernador Kicillof sorprendió anunciando que el miércoles volverían las clases presenciales. Nuevamente Trotta queda ridiculizado.
Kicillof dice que en el Gran Buenos Aires hay menos de 500 casos cada 100.000 habitantes. Esto es mentiroso y tramposo. Es una mentira escandalosa, porque los datos oficiales de su propio Ministerio de Salud dicen que en la amplia mayoría de los municipios del Gran Buenos Aires hay más de 500 casos, muchos llegando casi a 800 por 100.000. Además, no puede explicar por qué el viernes 11 superaban oficialmente los 700 y al día siguiente “bajaban” a 410. Ni por qué critican que Larreta mantiene la presencialidad criminal cuando los casos en CABA superan los 700 cada 100.000. Pero, de repente, para Kicillof “el AMBA” se desconectó y en el Gran Buenos Aires bajaron a la mitad de CABA. Es tramposo, porque mundialmente el criterio es la vuelta a la presencialidad con menos de 100 casos cada 100.000, no el que quiere imponer Fernández y el peronismo, de 500.
Kicillof toma una medida electoralista para quedar bien con los sectores que reclaman la presencialidad, sobre todo los empresarios y las iglesias de escuelas privadas, apoyándose en el hartazgo del trabajo virtual y la necesidad de volver a la escuela, que es lo que docentes, estudiantes y familias anhelamos. ¡Pero no es una presencialidad sanitariamente segura!
Tomando las declaraciones de la semana pasada del propio Kicillof, volver a la presencialidad es irresponsable. Para sostener mejor esta política el gobernador largó una fuerte tanda de vacunación a docentes y declaró que vacunará al 100% del personal educativo esta semana. Otra mentira.
Todos queremos volver a la presencialidad, pero cuando haya garantías sanitarias. Alertamos que una medida irresponsable como esta, en medio de la pandemia, con el frío del invierno creciendo, solo puede generar más movilidad social y más contagios.
Ahora es necesario que el gobierno invierta en computadoras, conectividad gratuita y vacunación para todos, en nombrar a los miles de docentes que siguen sin cargo y reabrir la paritaria por un inmediato aumento de salarios, ya destruidos por la inflación.
Lamentablemente, una vez más la conducción provincial de Suteba y el FUDB hacen un silencio cómplice. No llaman a asambleas para que decidamos entre todos. Hace unos días, Baradel declaró que era “criminal” la vuelta a la presencialidad en estas condiciones. Ahora está desaparecido.
Los Suteba Multicolores realizamos asambleas y convocamos a un gran plenario provincial de delegados donde votamos parar el miércoles y jueves y seguir con un plan de lucha, llamando a la retención de servicios de los docentes que sean citados a la presencialidad en establecimientos sin condiciones sanitarias ni edilicias. Además, exigirle a Baradel y la Celeste que llamen a asambleas y repudien estos anuncios. También realizaremos este jueves una caravana a La Plata, hasta la gobernación. Llamamos a todas las familias a que apoyen nuestras medidas y se sumen al rechazo a la presencialidad.
Reproducimos a continuación declaraciones enviadas a lo medios de prensa por nuestro diputado nacional Juan Carlos Giordano (Izquierda Socialista/FIT Unidad):
“Postulamos una salida de fondo en las luchas y en las elecciones. Hay que suspender los pagos de la deuda e imponer un impuesto especial a las ganancias de bancos y multinacionales para combatir la pandemia del coronavirus y la del hambre y la pobreza.
Llamamos a fortalecer la unidad de la izquierda que ya conquistamos en 2011 con el Frente de Izquierda convocando a sumarse a Luis Zamora y al resto de la izquierda como ya se lo propusimos en otras oportunidades. Para potenciar una mayor unidad que enfrente en las próximas elecciones al Frente de Todos y a Juntos por el Cambio con una alternativa política de los trabajadores y de la unidad de la izquierda más fuerte para conquistar más bancas obreras y socialistas.
Priorizamos un acuerdo político para consensuar las candidaturas en el Frente de Izquierda Unidad ya que desde Izquierda Socialista rechazamos el mecanismo de las PASO para dirimir lugares en las listas por ser tramposas y proscriptivas para la izquierda.”
Escribe Martín Fú
Diputados dio media sanción al proyecto para sumar más zonas de bajas temperaturas al gas subsidiado. Va a beneficiar a familias de bajos ingresos. Nuestro diputado, Juan Carlos Giordano, si bien coincidió en subsidiar a los que menos tienen, fustigó que sea a costa de aumentar el servicio al resto de los usuarios. Y, fundamentalmente, denunció que sigue el robo del gas en manos de multinacionales privatizadoras y llamó a reestatizar esas empresas. Máximo Kirchner, mentor del proyecto, no abrió la boca al respecto.
“Se está debatiendo una ley importante. Acá se describieron los problemas que trae el frío, respiratorios, cardíacos, neumonía. Uno podría decir ¿por qué no se resolvió antes? Como al negocio del gas lo manejan las multinacionales depredadoras, nada se va a solucionar”. Así comenzó su alocución Giordano. Y si bien manifestó estar de acuerdo en subsidiar a quienes más lo necesitan, denunció que “se va a financiar aplicando un recargo sobre el precio del gas natural al resto de los consumidores, hasta el 7,5% en las boletas, que también la pasan mal […]. ¿No se les ocurrió a los autores del proyecto que a este subsidio lo tienen que pagar las privatizadas de sus bolsillos?”.
Giordano hablaba de Tecpetrol (Techint), Panamerican (Bulgheroni, más capitales británicos y chinos), la francesa Total, Pluspetrol, Perez Companc, Shell, etc. Gasíferas que se han venido beneficiando con el precio del gas a boca de pozo mucho más que la media mundial. Les pagan más acá que en los Estados Unidos.
Misiones, Formosa, Chaco y Corrientes, el Noroeste argentino, no tienen red de gas natural. Las multinacionales iban a invertir. ¡Mentira total! Macri las benefició con tarifazos millonarios y ahora este gobierno les permite seguir con el saqueo.
“Hay que recuperar la época de gloria cuando existía Gas del Estado”
Giordano recordó que en 1945 se nacionalizó el gas, hasta entonces explotado por la inglesa Compañía Primitiva de Gas. “Con Gas del Estado se bajaron los costos de producción, las tarifas, se amplió la red de distribución. En 1949 se culminó la construcción del gasoducto Comodoro Rivadavia-Buenos Aires, 1.605 kilómetros, y se dio la construcción de más de 20.000 kilómetros de gasoducto. ¿Quién lo hizo? ¿Las multinacionales? No, el Estado nacional”, graficó desde su banca, levantando cada vez más la voz ante el silencio de las diputadas y los diputados peronistas.
“La Argentina, en la década del ´60, era uno de los tres países con mayor aprovechamiento del recurso, solo superado por Estados Unidos y la Unión Soviética. ¿Qué pasó? ¿Por qué no se siguió en ese sendero? Porque en 1992 Gas del Estado fue privatizada por el gobierno peronista de Carlos Menem por orden del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Gas del Estado fue descuartizada y dividida en once empresas de capitales privados, la mayoría extranjeros. Entre ellas Metrogas, Transportadora Gas del Norte y Gas del Sur. Se quedaron con el gran negocio privado con un recurso esencial como es el gas”, denunció. Y desafió: “Todos los gobiernos sostuvieron ese saqueo privatizador, ¿o no? Y eso ocurrió con una sesión escandalosa en este Congreso con diputados truchos que dieron el quórum para reventar Gas del Estado. Se remató al 10% de su valor. En el mismo momento que se entregaban los ferrocarriles, YPF. La pregunta es ¿no se tiene que recuperar el patrimonio nacional reestatizando las privatizadas? Y subsidiar a una empresa estatal, no a empresas capitalistas privadas que se roban todo”.
Giordano finalizó planteando la cuestión de fondo, declarar nulas las privatizaciones, sin indemnización, y que el Estado nacional reasuma como único titular la propiedad, administración, explotación y funcionamiento de todo el sistema gasífero, incluida la extracción y el transporte, mediante un sistema único controlado por sus trabajadores y organizaciones de usuarios. Volver a Gas del Estado ciento por ciento estatal, junto a una YPF ciento por ciento estatal, nacionalizando el petróleo y el gas.