El jueves 17 a las 10, desde Anses (Córdoba y Maipú), pasando por PAMI (Corrientes y Maipú) y terminando en Plaza de Mayo, para entregar un petitorio al gobierno del Frente de Todos.
Unión de Trabajadores Jubilados en Lucha (Utjel)

Escribe Mariana Scayola, secretaria general de Ademys
Durante los últimos dos meses la docencia de CABA viene llevando adelante un plan de lucha con paros y movilizaciones. Las asambleas abiertas con mandatos de escuela impulsadas por Ademys han obligado a la dirección Celeste de la UTE a sumarse a cuatro de los cinco paros convocados. Estas medidas masivas reflejan la bronca que hay en las escuelas, con reclamos de una recomposición salarial que permita superar la línea de pobreza, la defensa de la jornada laboral de lunes a viernes y la pelea por la cobertura de salud docente, contra el vaciamiento de la obra social (Obsba). Pero también expresa una situación de agobio laboral por las condiciones cada vez más precarizadas en que desarrollamos nuestro trabajo, con mayor cantidad de tareas, cada vez con menos recursos y con un gobierno que se desliga de la responsabilidad de garantizar una escuela pública digna para nuestros alumnos.
Venimos de un importante paro unitario el 31 de octubre y de una exitosa campaña de boicot contra la pretensión del gobierno de Larreta y su ministra Acuña de incorporar los días sábados como parte de la jornada laboral, haciendo las capacitaciones y las reuniones institucionales. El gobierno intentó quebrar la resistencia de la docencia ofreciendo 8 mil pesos para quienes fueran. Las escuelas se transformaron en centro de deliberación, generando asambleas espontáneas para rechazar la medida. Se realizaron numerosos pronunciamientos por escuelas, documentos de rechazo firmados por directivos, miles de docentes participando de las campañas de fotografías impulsadas por Ademys. Este enorme boicot tuvo su corolario el sábado 29 de octubre, donde como lo ilustra la fotografía que acompaña esta nota, solo se puede ver apenas un puñado de personas en la convocatoria. Idéntica situación se vivió el sábado 5 de noviembre en un nuevo fracaso de Larreta y Acuña.
El jueves 10 vamos a un nuevo paro, y concentraremos en la Legislatura para manifestar nuestro rechazo a la presentación de un nuevo presupuesto de ajuste para 2023, con un gobierno que ha reducido el presupuesto durante toda su gestión y que subejecuta las partidas. A modo de ejemplo, este año la subejecución presupuestaria en Infraestructura escolar asciende a un tercio de lo asignado. Mientras tanto cruzan fuegos de artificio con el Frente de Todos, acusándose mutuamente de la reducción presupuestaria tanto en CABA como en Nación. Pero la realidad es que tanto Larreta como Alberto Fernández tienen la misma política de ajuste en Educación y Salud públicas, subordinados a lo requerido por el FMI.
Es muy importante mantener la unidad de la docencia en la pelea contra el gobierno para lograr un salario igual a la canasta familiar, la recuperación de nuestras condiciones laborales y el acceso a la salud con una obra social en manos de sus trabajadores y afiliados, pero reiteramos que es fundamental que las medidas sean discutidas y definidas por toda la docencia en una asamblea unificada, como le hemos planteado a la UTE públicamente en cada acto. Es necesario que la Celeste de UTE deje de dividir y paralelizar estas asambleas con plenarios simultáneos, para que sea la docencia de conjunto quien defina los planes de lucha y se concrete la unidad que reclaman en las escuelas.
Por otro lado, este 29 de noviembre serán las elecciones para elegir la nueva directiva de Ademys. Para fortalecer esta política de unidad en la lucha contra el ajuste de Fernández, Larreta y Acuña, y seguir construyendo a Ademys como el principal sindicato para defender a la docencia porteña, llamamos a votar a la lista Multicolor, que encabezo junto a luchadores de todas las agrupaciones que apostamos a la unidad de los que luchan.

Escribe Olga Ortigoza, directiva Suteba La Matanza
Este jueves 10 de noviembre se realizará un plenario de directivos de las tres seccionales Multicolores de Suteba (Tigre, Bahía, Marcos Paz) junto a los congresales Multicolores electos de los demás distritos. Será para llevar los mandatos de escuelas recogidos esta semana, donde se propone realizar el tercer paro provincial para el 17 de noviembre convocado por la Multicolor. Los dos paros anteriores tuvieron una alta adhesión en todo el gran Buenos Aires y en algunas ciudades del interior provincial, demostrando que la docencia está cansada de los salarios por debajo de la línea de pobreza y de los ajustes a la educación pública, entre ellos la incorporación compulsiva de la quinta hora.
Por eso los mandatos reclaman luchar por la reapertura de paritarias, por un salario igual a la canasta familiar con actualización mensual por inflación. Contra las reformas antieducativas y del régimen laboral, la reforma en secundaria y adultos. Por estabilidad laboral y creación de los cargos pendientes. Un plan de obras para refacción y construcción de aulas y escuelas. Plena cobertura de las prestaciones de IOMA, no a los copagos y al vaciamiento de la obra social, entre otros reclamos.
La burocracia de Suteba de Baradel y del FUBD con FEB y Udocba siguen apoyando a rajatablas a Kicillof y al Frente de Todos y negándose a luchar. La masividad de los paros es fundamental para quebrar esta complicidad.
Dentro de la Multicolor hay un debate con agrupaciones que dirigen las seccionales Multicolores, que menosprecian y rechazan la coordinación provincial con todos los delegados Multicolores. No comprenden que el paro se hace masivo porque es tomado por los Multicolores de todos los distritos, no solo por sus seccionales. Y no ven la importancia cualitativa de darle continuidad y funcionamiento regular al Plenario Provincial de Delegados Multicolores (PPD) para conformar el organismo de debate democrático, que sirva para la organización de un plan de lucha, por fuera de la burocracia, que pueda ganarle a Kicillof y su ajuste.
Apoyemos este Plenario del jueves. Resolvamos la convocatoria al PPD y a un paro el 17 de noviembre que sea parte de un plan de lucha con continuidad para ganar.
Escribe Adolfo Santos
El domingo 20 de noviembre las selecciones de Qatar y Ecuador darán inicio a la Copa del Mundo FIFA 2022. Desde ese momento el pegadizo ritmo de la música oficial del torneo, “Hayya Hayya” (Mejor juntos) retumbará en todo el planeta y entre gambetas y gritos de gol, todo girará alrededor del fútbol.
El Mundial 2022 en Qatar tiene aspectos que deben ser analizados, para no perder de vista que el fútbol no es apenas una fiesta del deporte. Lo primero que llama la atención es, ¿por qué la FIFA va a realizar la Copa en ese país de nula tradición futbolística? Los dirigentes de ese momento lo presentaron como un hecho progresivo que permitiría extender el fútbol al mundo árabe. Una oportunidad para “integrar Oriente y Occidente”. Causa noble si no fuera, como se descubrió después, que la decisión respondió al mayor escándalo de corrupción de la historia del fútbol.
El emir compra la sede
Todo comenzó en 2010. Qatar, cuya capital es Doha, es una potencia gasífera y petrolera del Golfo Pérsico. Gobernada por una monarquía absoluta encabezada por la familia Al Thani, ese minúsculo y desértico país islámico, de apenas 2,9 millones de habitantes, en su mayoría trabajadores extranjeros, ha ganado influencia en el mundo árabe gracias a la riqueza proveniente de la explotación de hidrocarburos.
Con ese poder, estableció un plan de sobornos para ganar el apoyo de los dirigentes del fútbol mundial y llevar el torneo a su país. Ni el intenso calor de la región, que obligó a cambiar la tradicional fecha de junio/julio, para noviembre/diciembre, impidió su designación. El dinero habló más alto y el suizo Joseph Blatter, por entonces presidente de la FIFA, anunció que Qatar le había ganado a Estados Unidos en la elección.
Sorprendidas por esta decisión, la prensa europea y la justicia de los Estados Unidos iniciaron una investigación. El diario inglés The Guardian publicó que Qatar, gobernado por el emir Tamim bin Hamad Al Thani, gastó 200 millones de dólares para “convencer” a los dirigentes del fútbol mundial a apoyar su candidatura. Fue tan grotesco el fraude, que Joseph Blatter y el francés Michel Platini (presidente de la UEFA), acabaron siendo suspendidos por el Comité de Ética de la entidad junto a cuarenta y dos personas acusadas de participar del FIFA-Gate. Uno de ellos, que según el Departamento de Justicia de los Estados Unidos recibió dinero, fue el fallecido Julio Grondona, ex presidente de la AFA.
El “show” debe continuar
Nada de esa escandalosa corruptela impidió a Qatar ser la sede del mundial. Sin embargo, nuevos hechos demostraron los problemas que implicaría realizar la competencia en ese país, cuyo territorio es igual a la mitad de la Provincia de Tucumán. Mucho se comenta sobre los espectaculares proyectos arquitectónicos diseñados para las obras, pero poco se habla de las vidas obreras que ha costado su construcción. Para The Guardian, más de 6.500 trabajadores migrantes perdieron la vida desde 2010, cuando se comenzó la construcción de estadios, hoteles, aeropuertos e infraestructura.
Un informe oficial de 2011 de los Estados Unidos concluyó que trabajadores poco calificados de naciones de Asia y de África que emigraron a Qatar sufrieron condiciones similares a las de servidumbre. Las violaciones más comunes, entre otras, son las palizas, la retención de pagos, las restricciones a la libertad, la detención arbitraria y las agresiones sexuales.
Cuestionado sobre estas graves denuncias, el actual presidente de la FIFA, Gianni Infantino, trató de zafarse: “La FIFA no es la policía del mundo ni tampoco responsable de todo lo que sucede”. Y agregó: “conseguimos introducir un salario mínimo y derechos laborales”. Admitía que los trabajadores reclutados pagaron caro por un negocio del que se beneficiarán especialmente el emirato árabe y los dirigentes de la FIFA.
Fútbol no pega con anti derechos
El gobierno de Qatar, presidido con mano dura por la familia Al Thani, mantiene una serie de restricciones a los derechos individuales como la libertad de expresión, o los movimientos por la igualdad, lo que dificulta organizarse y denunciar los atropellos realizados con el silencio cómplice de las entidades del fútbol y los gobiernos del mundo. El embajador catarí del Mundial de fútbol, Khalid Salman acaba de declarar en una entrevista con la televión ZDF que la homosexualidad es un “daño en la mente”.
Además, la tutela masculina refuerza el poder y el control que tienen los hombres sobre las vidas de las mujeres, lo que limita su capacidad de llevar adelante vidas plenas e independientes y alienta situaciones de violencia. Ojalá que la designación de la francesa Stéphanie Frappart como árbitra, para dirigir algunos partidos de este mundial, ayude a las mujeres cataríes en la lucha por sus derechos. Ella no podrá ser obligada a disciplinarse a los hombres, ni privada de usar sus coloridas camisas y el tradicional pantaloncito corto.
“Hayya, Hayya”, la canción del mundial, intenta transmitir el mensaje de que la música y el fútbol pueden unir al mundo. Será apenas una expresión de deseo mientras existan emiratos anti derechos y un capitalismo que en su crisis crónica es cada vez más desigual y explotador. Pero, por encima de ese mar de corrupción, el fútbol sigue siendo una pasión de multitudes. Vamos a apostar para que las treinta y dos selecciones clasificadas consigan hacernos disfrutar, con su juego, del deporte más popular del mundo.
El martes 8 de noviembre, los vecinos autoconvocados contra la contaminación de Klaukol, junto con organizaciones políticas del FIT Unidad (como el MST-Redecosocialista, PTS, PO y nuestro partido Izquierda Socialista representado por una nutrida delegación de compañeros y compañeras y nuestra diputada provincial Graciela Calderón a la cabeza), nos movilizamos al juzgado número 2 del Juez Rodríguez de Morón, quien entiende en la causa de los vecinos contra la multinacional suiza.
Estuvieron también presentes Natalia Hernández (Concejala de La Matanza del PTS/FIT Unidad), y Juan Romero (Concejal de La Matanza del PO/FIT Unidad).
En la reunión, una vez más los vecinos le exigieron al juez que lleve adelante acciones legales para impedir que sigan envenenándolos.
La respuesta de los funcionarios fue que están esperando que pase el plazo de noventa días que se le dio a la empresa para que presente un plan de refacciones en su planta, a fin de reducir la contaminación ambiental. Una verdadera burla. La vida de los vecinos no puede esperar.
Las refacciones se le exigen a Klaukol después de que un informe del Conicet solicitado por Acumar haya confirmado que la empresa contamina, lo cual constituyó un avance en la lucha de los vecinos.
Seguiremos acompañando incansablemente esta lucha contra todos los responsables políticos, empresariales y judiciales para que esta verdadera masacre ambiental tenga su fin.
Corresponsal