
Escribe José Castillo
Como parte del circo mediático armado por el gobierno para ocultar la corrupción de Manuel Adorni, el presidente Javier Milei les gritó “asesinos” a los diputados del Frente de Izquierda, acusándolos de ser responsables de 150 millones de muertos.
El ultraderechista Milei sabe (o debería saber, aunque a esta altura se puede dudar incluso de lo más básico de su formación histórica) que el Frente de Izquierda Unidad está integrado por partidos trotskistas. No tiene nada que ver con el estalinismo, contra el cual luchó durante décadas. La Unión Soviética, bajo José Stalin, no representó un verdadero socialismo. Lo hemos señalado una y otra vez. Efectivamente, se asesinaron a millones de personas, entre ellas dirigentes de la Revolución de Octubre. El propio León Trotsky fue asesinado por agentes de Stalin en México.
Los partidos del Frente de Izquierda Unidad, la izquierda trotskista, luchan por construir un verdadero socialismo, con democracia para el pueblo trabajador, en Argentina y en todo el mundo.
Milei y los libertarios defienden el capitalismo. Ocultan que fueron los capitalistas imperialistas quienes desataron dos guerras mundiales y engendraron regímenes como los de Adolf Hitler y Benito Mussolini. También reividican la dictadura de Jorge Rafael Videla, responsable de la desaparición de 30 mil personas. Todos ellos sumieron a millones en el hambre y la miseria a través de profundas crisis económicas.
Como contrapartida, y aun con la burocracia criminal de Stalin y sus cómplices, medidas como la expropiación de la burguesía y la planificación de la economía permitieron que cientos de millones de personas salieran del hambre en la Unión Soviética, China y Cuba.
¿Gritarles “asesinos” a los diputados de izquierda? Además de mentiroso, Milei no tiene autoridad moral. Es él quien defiende y apoya a asesinos y genocidas como Jorge Rafael Videla, Benjamín Netanyahu y Donald Trump.
Escribe Atilio Salusso
Indio Cuá
El deslomado Adorni pagó 245 mil dólares cash, sin facturas ni recibos, por refacciones en su country de Exaltación de la Cruz: pileta climatizada, cascada a 3.500 dólares, jacuzzi con bomba de agua por 9.780 dólares, parrilla 7.360 dólares. Lo deschavó el contratista Matías Tabar en Comodoro Py, a quien Adorni quiso frenar su declaración. El Jefe de Gabinete había dicho que se había dado vuelta la página al ir al Congreso y que los gastos en inmuebles y viajes de lujo por 840 mil dólares los afrontó “de su bolsillo sin costos para el Estado”. Espert decía lo mismo
Vendepatria
Ariel Sbdar, CEO y cofundador de Cocos Capital, fue al Movistar Arena para dar una charla ante 12 mil estudiantes de todo el país. La exposición formaba parte de Experiencia Endeavor Sub20, encuentro anual que se organiza para alumnos de los últimos años del secundario pensado como “inspiración emprendedora para jóvenes”. Sbdar iba a exponer sobre cómo invertir, comprender el dinero y proyectar un futuro financiero. Sin embargo, no pudo hablar. Le empezaron a cantar la patria no se vende y vendepatria. Las y los estudiantes descubrieron que este personaje promocionó el lanzamiento de la criptomoneda $LIBRA. ¡Viva las nuevas generaciones!
Haití
“No queremos salarios de Haití. Queremos salarios de Japón y Polonia”, dijo Sturzenegger. La Casa Rosada actuó en consecuencia. Otorgó un 123% de aumento a más de 1.000 funcionarios nacionales que percibirán hasta 8 millones de pesos en junio, entre ellos Adorni, nueve ministros, Karina y sus cuatro Secretarios de Estado, entre un largo etcétera de presidentes de organismos, empresas públicas y entes autárquicos. Cualquier similitud con el “salariazo y la revolución productiva” de Menem no es pura coincidencia.
¿Perpetuarse?
Donald Trump va a estampar su rostro en los nuevos pasaportes conmemorativos por el 250 aniversario de la independencia yanqui; en una moneda de oro 24 quilates; futuros billetes de dólares tendrán su rúbrica (para dar señales de sus “logros económicos”, según dicen) y ya hay grandes gigantografías suyas en fachadas de edificios y parques nacionales. Pero hay un problema. Es el presidente con menor apoyo popular en 100 años y en marzo hubo ocho millones movilizados al grito ¡No Reyes!

Escribe Mercedes de Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista/ FIT Unidad
En una nueva postal de alineamiento con Washington, Javier Milei volvió a mostrar su sometimiento explícito a Trump y el imperialismo norteamericano y en contra de cualquier atisbo de soberanía nacional. Esta vez, en un gesto verdaderamente lamebotas se subió al portaaviones estadounidense USS Nimitz (una de las máquinas de guerra más imponentes del planeta) y participó de ejercicios navales en el Atlántico Sur, a escasos kilómetros de Mar del Plata, en el marco del operativo Passex 2026. A bordo de un portaaviones nuclear y rodeado de funcionarios, Milei escenificó un nuevo acto de subordinación a Estados Unidos, profundizando una política exterior alineada con los intereses del imperialismo.
Sin dudas se trató de un gesto político contundente: el presidente es funcional al intento de Trump de convertir a nuestro país en un punto estratégico geopolítico para convertirnos en el “patio trasero” de Estados Unidos, en línea con la vieja Doctrina Monroe que desde el siglo XIX define a América Latina como zona de influencia exclusiva del imperialismo norteamericano y que ha tomado fuerza desde la llegada del ultraderechista Trump a su segunda presidencia.
Si bien el ingreso de fuerzas extranjeras requiere la autorización del Congreso Nacional, como ya nos tiene acostumbrados, Milei lo hizo mediante el Decreto 264/2026, lo que refuerza su carácter autoritario al servicio del ataque a la soberanía nacional.
Una escena obscena: los lamebotas del imperialismo
El espectáculo montado sobre el USS Nimitz incluyó el traslado del presidente en un avión militar estadounidense que aterrizó directamente sobre la cubierta del portaaviones nuclear. A su lado, una comitiva que incluyó desde Karina Milei; el ministro de Defensa, Carlos Presti; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el canciller, Pablo Quirno; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas; el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare; y el jefe de la Armada, Juan Carlos Romay. La “casta” estuvo presente en pleno, ahora alineada bajo la bandera de la sumisión militar con Washington.
La visita al portaaviones se suma a otros gestos recientes de sumisión, como el impulso a una Base Naval Integrada en Ushuaia junto al Comando Sur estadounidense. Bajo el argumento de la “cooperación”, se abre la puerta a una mayor injerencia militar extranjera en una zona estratégica clave: el acceso a la Antártida y los recursos del Atlántico Sur.
Pero el alineamiento de Milei no se queda en el Atlántico Sur. Milei se encolumna sin matices detrás de la ofensiva imperialista de Trump y Netanyahu contra Irán y el Líbano. En un gesto de provocación mientras la Flotilla Global Sumud viaja a Gaza a intentar romper el cerco humanitario, viajó a Israel en plena escalada genocida en medio oriente, y más allá de que protagonizó escenas que fueron un verdadero papelón, incluidos cantos y gestos extravagantes, se reunía con el principal genocida del mundo y con pedido de captura internacional Benjamin Netanyahu. Mostrando una vez más su complicidad con el genocidio hacia el pueblo palestino, por lo que seguimos diciendo ¡No en nuestro nombre! Por una Palestina Libre del Río al Mar.
Milei se muestra decidido a profundizar un modelo de dependencia que subordina los intereses nacionales a las necesidades geopolíticas de Estados Unidos. Mientras nuestro país cae en la decadencia de la motosierra con una crisis económica y social muy profunda, se fortalecen los vínculos con el aparato militar de la principal potencia imperialista mundial. Hoy el gobierno ultraderechista se muestra como un actor disciplinado dentro del esquema global del imperialismo norteamericano.

Escribe Pilar Barbas, dirigenta de la Juventud de Izquierda Socialista y secretaria de la Federación Universitaria Argentina
El 12 de mayo se realizará en todo el país la Cuarta Marcha Federal Educativa. Tiene que ser una instancia masiva que vuelva a demostrar en las calles la importancia de defender la universidad pública y gratuita.
La marcha puede convertirse en un gran catalizador de todas las luchas que recorren el país. Y expresar la bronca creciente contra el gobierno ultraderechista de Milei. Puede y debe transformarse en algo mucho mayor que una marcha exclusiva de la comunidad universitaria. Se trata, como ya pasó en las tres marchas federales educativas previas, que se movilicen millones, creando un hilo de continuidad con el masivo repudio a Milei que se expresó el último 24M.
Cómo se llega a la marcha
La convocatoria se concretó luego de una gran presión sobre la mesa sindical integrada por los gremios docentes y no docentes nacionales, la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
El gobierno de Javier Milei sigue incumpliendo la Ley de Financiamiento Universitario desde hace más de 200 días, afectando principalmente los salarios docentes y no docentes. Mientras el cuatrimestre había comenzado con paros, un sector del CIN optó por dialogar con el gobierno. Incluso Emiliano Yacobitti, vicerrector de la UBA, llegó a plantear que había que descontar salarios a las y los docentes que paraban y adelantó las elecciones estudiantiles para desactivar cualquier proceso de lucha.
En esa misma línea, el gobierno nacional decidió la semana pasada volver a atacar el paro mediante un comunicado firmado por la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, en el que exigía al CIN garantizar las “aulas llenas”. Se trata de una política repudiable que busca atacar las medidas de lucha de las y los trabajadores universitarios.
Las y los docentes y no docentes vienen impulsando paros y clases públicas desde el comienzo del cuatrimestre, porque la situación es insostenible. Solo en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires ya se registraron 485 renuncias, que se suman a las 10 mil estimadas a nivel nacional. Además, los hospitales universitarios que dependen del presupuesto nacional no recibieron partidas durante todo 2026. Frente a esto, el gobierno volvió a responder con comunicados cargados de falsedades. Forma parte de una política sistemática de fake news para intentar debilitar la Cuarta Marcha Federal Educativa.
A las irregularidades de no acatar una ley votada un total de cinco veces, se suma un fallo judicial favorable a las universidades, que obliga al Ejecutivo a cumplir con la ley. Sin embargo, el gobierno volvió a apelar para seguir demorando su aplicación, utilizando el argumento absurdo de que destinar el 0,23% del PBI al financiamiento universitario generaría déficit fiscal.
Se trata del mismo gobierno involucrado en crecientes escándalos de corrupción. ¿Cuántos salarios docentes y no docentes podrían pagarse con el dinero destinado a las refacciones de la casa del ñoqui Manuel Adorni?
¡El 12M a las calles!
Esta nueva marcha tiene que ser una movilización masiva contra toda la política de ajuste del gobierno y para exigir la entrega inmediata del presupuesto universitario. Desde el movimiento estudiantil llamamos a las conducciones burocráticas peronistas y radicales a convocar instancias asamblearias para organizar la marcha en todo el país. Allí donde sea posible, las instancias interclaustros son fundamentales para fortalecer esta perspectiva.
Tenemos que volver a ser millones en las calles de todo el país. Luego, el plan de lucha debe continuar y profundizarse. Si el gobierno sigue sin cumplir la ley, será necesario impulsar nuevas medidas para sostener el conflicto para conquistar el presupuesto. Exigimos a las conducciones de la mesa sindical y de la FUA que actúen en esa perspectiva.
Escribe Mariano Barba
La conmemoración del 1° de Mayo por parte de la CGT, realizada el jueves 30, pasará a la historia porque se pareció más a una misa con oradores que a un acto reivindicativo. Comenzó con el discurso de un cura. Hubo algunas críticas al gobierno, pero terminaron enojados con quienes les cantaban desde abajo “paro, paro, paro, paro general”. No se habló de un plan de lucha.
Recordemos que el gobierno de Javier Milei logró imponer en febrero la reforma laboral con el voto de diputados y senadores radicales y peronistas. La CGT no la enfrentó porque negoció mantener la caja de las obras sociales y el aporte “solidario”, a cambio de dejar pasar el resto del ataque a conquistas históricas de la clase trabajadora. Luego optó por judicializar la reforma y consiguió una medida cautelar que suspendió la aplicación de 82 artículos. Con ese fallo, convocó al acto del 30. Sin embargo, pocos días antes, la Cámara de Apelaciones del Trabajo revirtió la cautelar y confirmó la plena vigencia de la reforma. Ante este nuevo ataque, la CGT volvió a no hacer nada.
El 30, la concurrencia no llenó la Plaza ni mostró entusiasmo por escuchar a los oradores. En primera fila participaron Gerardo Martínez, de la Unión Obrera de la Construcción, amigo de Milei e integrante del Consejo de Mayo; Andrés Rodríguez, de la Unión del Personal Civil de la Nación; Juan Carlos Schmid, de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte; Sergio Palazzo, de La Bancaria; y Walter Correa, ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires. También hubo presencia de todas las alas del peronismo, desde el kicillofismo hasta quienes responden a Cristina Fernández de Kirchner. Las primeras filas del acto estuvieron copadas por la burocracia sindical y la cúpula del peronismo.
El acto comenzó con un homenaje al papa Francisco, a un año de su fallecimiento, reivindicado por el cura villero Lorenzo “Toto” de Vedia, quien llamó a “pensar en la unidad más que en las internas”, interviniendo en la interna del peronismo.
La CGT sigue traicionando
Luego hablaron los tres integrantes del triunvirato: Jorge Sola, del Seguro; Cristian Jerónimo, del Vidrio; y Octavio Argüello, de Camioneros. Argüello llamó a “profundizar los conflictos, se terminó la paciencia, señor presidente”. Parecía que se convocaría a un nuevo paro general, pero todo quedó en una arenga. No se convocó a ninguna medida. Jerónimo también criticó al gobierno. Sin embargo, quien dejó claro el rumbo de la CGT fue Sola al cerrar el acto. Respondió a las críticas y afirmó: “A los que nos critican, les decimos que esta CGT estuvo siempre al frente de esta lucha […] y hacemos un llamado claro a las empresas nacionales y a las pymes: es el momento de estar juntos. El movimiento obrero no es enemigo de las empresas. Tenemos que estar más unidos que nunca”. Más claro imposible.
La CGT no hizo prácticamente nada contra el gobierno y tampoco hará nada contra los grandes empresarios que pagan salarios miserables, despiden o cierran empresas. Tampoco impulsará un plan de lucha contra la motosierra de Milei, a la que prácticamente no mencionaron durante el acto.
Que la CGT ya se montó en la campaña electoral del peronismo lo demuestra su accionar el viernes 1° de mayo por la mañana. Sus dirigentes asistieron a un encuentro en Parque Norte, donde se reunieron con referentes del Partido Justicialista de varias provincias, senadores, diputados e intendentes que buscan construir una alternativa electoral dentro del peronismo.
En síntesis, en este 1° de mayo la CGT volvió a mostrar su desprecio por las necesidades de las y los trabajadores. Esa actitud es la que denunciamos desde Izquierda Socialista, el sindicalismo combativo y el Frente de Izquierda Unidad. Por eso le exigimos que rompa el pacto con el gobierno ultraderechista y convoque a un paro y a un plan de lucha nacional para derrotar la motosierra de Milei y de los gobernadores, como lo reclamó un sector en su acto. Mientras tanto, seguimos apoyando todas las luchas para que triunfen y apostando a construir una nueva conducción combativa y democrática, como impulsa el Plenario del Sindicalismo Combativo y como se expresó en el acto unitario de Plaza de Mayo convocado por Izquierda Socialista, el Partido Obrero y el MST.