
Soledad Mosquera, secretaria general de Ademys
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, y su ministra de Educación, Mercedes Miguel, vuelven a la carga contra Ademys con una nueva causa penal contra mí, como secretaria general del sindicato, Vanesa Gagliardi, secretaria de Derechos Humanos, y Eugenio Ariza, vocal del Consejo Directivo.
Esta causa se abre a propósito de nuestra intervención en apoyo a las y los estudiantes de la Escuela de Teatro Niní Marshall, quienes realizaron una permanencia como parte de las acciones de la comunidad educativa en rechazo a la implementación de una nueva reforma antieducativa que el gobierno quiere imponer en las escuelas de educación media y que ha generado una importante resistencia en muchas escuelas de la Ciudad.
Sabemos que esta denuncia busca amedrentar, castigar y aleccionar a la docencia y a la comunidad educativa, ya que pretende judicializar la organización contra el BA Aprende. Como sindicato, acompañamos la lucha de estudiantes, familias y docentes de la Escuela Niní Marshall contra esta reforma y contra toda la política motosierra en educación que llevan adelante Jorge Macri y Mercedes Miguel, en sintonía con el vaciamiento de la educación pública que sostienen a nivel nacional Javier Milei y Sandra Pettovello.
Esta no es la primera vez que el gobierno intenta sancionar a nuestro sindicato mediante la judicialización de la acción política y sindical. Forma parte de una “política de Estado” sistemática de persecución que inició Mauricio Macri, continuaron Horacio Rodríguez Larreta y la nefasta Soledad Acuña, y que ahora profundiza Jorge Macri.
Esta ofensiva no se da solo en CABA. El gobierno nacional también persigue a dirigentes sindicales combativos, como es el caso de Norma Lezana, de la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan.
Como respuesta, hemos recibido la solidaridad de organizaciones sindicales, sociales y políticas de todo el país.
Vamos a seguir enfrentando las políticas de ajuste de los gobiernos de Milei y Jorge Macri, y organizando el repudio popular. Convocamos a que la docencia sea parte de la Marcha de la Bronca del próximo 19 de septiembre.
Francisco Moreira
Fue una de las masacres más emblemáticas de la última dictadura. Estudiantes secundarios, que en 1975 habían luchado por el boleto estudiantil, fueron secuestrados en La Plata. Los mártires de “La Noche de los Lápices” han quedado en la historia. La lucha por justicia y el boleto gratuito continúan.
La noche del 16 de septiembre de 1976, en la ciudad de La Plata, la policía bonaerense secuestró e hizo desaparecer a seis jóvenes que el año anterior habían protagonizado la lucha por el boleto estudiantil. Ellos eran Daniel Alberto Racero (18 años) y Horacio Húngaro (17) del colegio Normal Nº 3; María Claudia Falcone (16), María Clara Ciocchini (18) y Francisco López Muntaner (16) del Bellas Artes; y Claudio Acha (17) del Nacional Buenos Aires. El 21 de septiembre fue secuestrado otro joven, Pablo Díaz del Normal Nº 2, que siendo sobreviviente declaró que habían sido brutalmente torturados en el centro clandestino de detención conocido como el “Pozo de Banfield”.1
“Tomala vos, dámela a mí, por el boleto estudiantil”
Con cánticos como este los estudiantes secundarios platenses se habían movilizado durante 1975 para exigir el boleto.2 El 13 de septiembre Daniel Racero “se trepó al mástil del patio del Normal Nº 3 flanqueado por Horacio Húngaro, para anunciar la conquista del boleto estudiantil secundario”.3
Por aquellos días todavía resonaba el estruendoso impacto de las movilizaciones obreras de junio contra el brutal ajuste que promovía el ministro de Economía, Celestino Rodrigo. El “Rodrigazo” había terminado con el paquete de ajuste y se había llevado consigo al propio Rodrigo y al “brujo” López Rega, el siniestro ministro de Bienestar Social. El gobierno de Isabel Perón tambaleaba, mientras la burocracia sindical mantenía la pasividad. Pero la lucha de aquellos jóvenes desafió al gobierno y a las bandas fascistas, como la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A), que actuaban bajo su mando, atacando a militantes y locales partidarios.
Un año después del triunfo estudiantil, la dictadura militar y su terrorismo de estado reemplazaron al gobierno peronista de Isabel y sus bandas fascistas. Con la dictadura, la represión profundizó los ataques sobre miles de activistas de todos los sectores que habían enfrentado al gobierno de Isabel. En agosto de 1976, la dictadura suspendió el boleto estudiantil secundario. Pero en los colegios platenses los estudiantes se organizaron clandestinamente y resistieron con volantes, pintadas y otras actividades. Así fue que el coronel Ramón Camps, por entonces jefe de la Policía Bonaerense, ordenó a su segundo, el comisario general Miguel Osvaldo Etchecolatz, terminar con “el accionar subversivo en las escuelas”. El objetivo fue secuestrar y hacer desaparecer a los estudiantes que habían encabezado la lucha por el boleto.
“La Noche de los Lápices” fue el título del documento interno de la jefatura de la policía en el que se explicaba el trabajo de inteligencia realizado para detectar “potenciales subversivos” entre los estudiantes secundarios.
La lucha por justicia continúa
En 1982 la movilización terminó con la dictadura y dio comienzo a la lucha por castigar a los genocidas. Se fue instalando el homenaje a los jóvenes platenses de “la Noche de los Lápices”, quienes se convirtieron en emblema de la lucha por justicia contra los crímenes de la dictadura.
Gracias a la lucha popular, en 1986, Camps fue condenado a 25 años de prisión por sus crímenes. Pero con la sanción de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final del presidente Raúl Alfonsín (UCR), prácticamente no pasó ni un día en la cárcel. Murió en libertad en 1994. Por su parte, Etchecolatz fue condenado en 1986, pero estuvo en libertad hasta que la lucha popular logró tirar las leyes de impunidad de Alfonsín. En 2006, fue el primer genocida juzgado y condenado tras la anulación de esas leyes, dentro de la megacausa conocida como “Circuito Camps”. En el juicio, Julio López declaró como testigo. Luego de la condena, hace veinte años, López fue desaparecido por segunda vez, siendo Etchecolatz uno de los responsables de su desaparición. Etchecolatz murió en 2022 en prisión. Su hija, Mariana, cambió su apellido y repudió sus crímenes.4
El 16 de septiembre se ha convertido en una fecha simbólica para el movimiento secundario de todo el país. Hoy el gobierno ultraderechista de Milei y Villarruel niega el genocidio. Busca, una vez más, impunidad para los militares asesinos, promoviendo todo tipo de beneficios para los genocidas condenados, como prisión domiciliaria. Tras haber cuestionado el “adoctrinamiento” en las escuelas y universidades públicas y negar el derecho a la educación pública y gratuita, hace pocos días Milei se despachó en la escuela ORT, frente a estudiantes de 4º y 5º año, con que el marxismo es una “teoría satánica” que busca “reemplazar el orden divino”. ¡Un disparate! Por suerte, la histórica lucha de los secundarios platenses se ha convertido en bandera por la defensa de la educación pública y el próximo miércoles 16 de septiembre secundarios de todo el país volverán a movilizar para decir: Son 30.000, fue genocidio. En defensa de la Escuela Pública. ¡Los lápices siguen escribiendo!
1. Declaración de Pablo Díaz ante la Cámara Federal de Apelaciones (PJN). 02/12/1998.
2. Pocos días antes de la conquista del boleto estudiantil, el 4 y 5 de septiembre, habían sido asesinados ocho militantes del PST de La Plata por parte de bandas fascistas. El hecho es conocido como “La Masascre de La Plata”. Ver Ricardo de Titto. Historia del PST. Tomo 3. CEHuS, Buenos Aires, 2024.
3. Seoane, M. y Ruíz Núñez, H. La Noche de los Lápices. Editorial Contrapunto, 6° Edición, Buenos Aires, 1986.
4. Declaración de Jorge Julio López en el juicio “Causa Etchecolatz” (PJN). 28/06/2006.
Foto de portada: Conferencia de prensa en la legislatura bonaerense de la Comisión por Memoria y Justicia de la Masacre de La Plata
Los días 4 y 5 de septiembre de 1975 fueron asesinados ocho militantes del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), antecesor de Izquierda Socialista, por bandas fascistas amparadas por el gobierno de Isabel Perón, en la antesala del golpe de estado. El hecho se conoció como “Masacre de La Plata”. El crimen de los militantes del PST continúa impune y la lucha por justicia continúa. La Comisión por Memoria y Justicia de la Masacre de La Plata, integrada por familiares, amigos y compañeros de militancia a 51 años de sus asesinatos organizó dos homenajes para recordar a los compañeros y compañeras asesinados y continuar la lucha por justicia. El jueves 3 se realizó una radio abierta y una representación reivindicando sus vidas frente al juzgado federal que debería investigar la causa. El lunes 7 se realizó una conferencia de prensa en la legislatura bonaerense con la participación de la bancada del Frente de Izquierda Unidad donde se presentaron iniciativas legislativas en conmemoración. La diputada Mónica Schlotthauer de Izquierda Socialista en el FITU, impulsora de los proyectos, recordó sus primeros años de militancia en el PST, el ejemplo de los militantes asesinados en la masacre y su lucha socialista, y reivindicó el rol de la Comisión en la pelea por justicia.
Prensa UIT-CI
En la Ciudad de Buenos Aires, entre los días 14 y 19 de noviembre, se realizará el IX° Congreso mundial de la Unidad Internacional de Trabajadores y Trabajadoras - Cuarta Internacional (UIT-CI).
El IX° Congreso se inaugurará, el sábado 14 de noviembre, con un gran acto internacionalista, organizado por Izquierda Socialista, en repudio a las agresiones imperialistas de Trump, en apoyo a Palestina, contra la ultraderecha mundial y por el Socialismo.
La UIT-CI se reconoce como una organización que es parte del movimiento trotskista internacional, continuadora del legado político y teórico de León Trotsky y del que fuera uno de los principales dirigentes de pos Segunda Guerra Mundial, Nahuel Moreno fallecido en 1987.
Forman parte de la UIT-CI organizaciones, militantes y simpatizantes en más de veinte países de Latinoamérica y el Caribe, Estados Unidos, Europa y Medio Oriente.
Se harán presentes en Buenos Aires delegaciones e invitados de diversas partes del mundo para poner en común la intervención en las luchas en cada uno de los países con el desafío de empujar hacia el triunfo a cada una de esas luchas.
El ultraderechista Donald Trump lleva adelante una contraofensiva imperialista con el objetivo de superar la crisis de dominación del imperialismo norteamericano. Pero, lejos de conquistar un nuevo orden, incentiva el desorden mundial y a pocos meses de las elecciones de medio término en los Estados Unidos, la crisis política ha comenzado y crece el descontento de la mano del fracaso trumpista en Irán que dejó, nuevamente, al descubierto la crisis del imperialismo. En el corazón del imperialismo, la clase trabajadora, la juventud y los pueblos migrantes de los Estados Unidos han desplegado movilizaciones masivas como las jornadas “No Kings” (No Reyes), que son el talón de Aquiles de Trump.
Por otro lado, a pesar del genocidio y los asesinatos masivos, ni Trump ni Netanyahu han logrado derrotar al pueblo palestino.
Preocupa en el mundo el avance de la ultraderecha como ha sido el impactante triunfo electoral de los neonazis en el estado de Sajonia-Anhalt, en el este de Alemania. Se trata del voto equivocado de millones ante la decepción y el descreimiento en los partidos y gobiernos capitalistas tradicionales liberales o de centroizquierda.
Pero también en el mundo avanzan las luchas y las rebeliones populares contra la explotación capitalista. Las rebeliones de las juventudes y la “Generación Z”, por ejemplo, derrotaron en el 2025 a los gobiernos de Nepal e Indonesia. En la India, el movimiento estudiantil de las llamadas “Cucarachas” estalló contra la manipulación de los exámenes de ingreso a las universidades. Millones de jóvenes en las calles le torcieron el brazo al gobierno capitalista de Modi, por primera vez en años. En Bolivia una rebelión popular, obrera y campesina, en mayo-junio, enfrentó al gobierno derechista de Rodrigo Paz, a los seis meses de asumir, con cortes de camino, huelgas y masivas movilizaciones, la traición de la COB evitó la caída de Paz. Pero la lucha contra el ajuste social se va a retomar. Estas y otras luchas, marcan el camino y la agenda del IX Congreso Mundial de la UIT-CI.
Un Congreso para luchar y unir a las y los revolucionarios
El IX° Congreso intercambiará las nuevas coordenadas de las luchas en curso y los desafíos para las organizaciones revolucionarias, buscando conquistar la unidad de las y los revolucionarios con el objetivo de fortalecer la construcción de los partidos socialistas revolucionarios en cada país, en el camino de superar la crisis de dirección revolucionaria mundial. Trotsky decía que “la crisis de la humanidad es la crisis de dirección”.
El Congreso, será un espacio democrático de intercambio y debate que impulsará las campañas políticas fundamentales para enfrentar al imperialismo y seguir profundizando la solidaridad mundial en apoyo a Palestina. Desde la UIT-CI formamos parte de las últimas dos iniciativas de la Flotilla Global Sumud que, junto a cientos de activistas de diversas partes del mundo, navegamos el Mediterráneo para intentar romper el bloqueo a Gaza y extender la movilización mundial para pelear por una Palestina Libre del Río al Mar.
Las delegaciones presentes en Buenos Aires ratificarán y darán impulso a las luchas del mundo para sepultar al sistema capitalista-imperialista de la mano de gobiernos de las y los trabajadores para construir el socialismo con democracia obrera y popular en todo el mundo.
Foto de portada: La delegación UIT-CI con miembros del Colectivo Tempest. De izquierda a derecha: Mercedes Trimarchi (IS), Anderson Bean, Shireen Akram-Boshar, Simon Rodriguez (PSL) y Brian Bean
Del 4 al 7 de septiembre se realizó en la ciudad de Chicago la Conferencia Socialismo 2026, organizada por la editorial Haymarket Books, una de las editoriales independientes y de izquierda más reconocidas en Estados Unidos. Con el apoyo de más de 90 organizaciones de derechos humanos, sociales, culturales, feministas, socioambientales y políticas de izquierda, el encuentro reunió a miles de activistas.
La UIT-CI participó de la conferencia con una delegación integrada por Mercedes Trimarchi, dirigente y diputada electa de la ciudad de Buenos Aires, por Izquierda Socialista (IS) en el Frente de Izquierda (FIT-U), Argentina, y Simón Rodríguez, fundador del Partido Socialismo y Libertad (PSL) de Venezuela.
Durante cuatro días se desarrollaron más de cien reuniones, talleres, paneles, charlas y conferencias en simultáneo. En ellos se discutieron algunos de los principales debates que atraviesan a la izquierda y a los movimientos de lucha en Estados Unidos y a nivel internacional.
Angela Davis, Socialismo y el Manifiesto Comunista
La plenaria inaugural estuvo a cargo de la histórica referente feminista y antirracista Angela Davis, autora, entre otros libros, de Mujeres, raza y clase. Entrevistada por la académica Naomi Murakawa, Davis participó de la mesa Freedom is a Constant Struggle: Palestine, Internationalism, Abolition (La libertad es una lucha constante: Palestina, internacionalismo, abolición). Uno de los puntos centrales de su intervención fue la necesidad de construir una alternativa al capitalismo frente a las múltiples crisis que atraviesa el mundo. Davis sostuvo que el socialismo constituye el único futuro viable y llamó a recuperar las herramientas del marxismo para intervenir en las luchas actuales. En ese sentido, cerró su exposición reivindicando la lectura del Manifiesto Comunista de Karl Marx, no como un texto del pasado, sino como una herramienta para la acción anticapitalista en el presente.
Otro de los principales ejes que recorrió los debates fue la lucha contra las políticas de Donald Trump, particularmente contra la persecución y criminalización de las personas migrantes. En distintas actividades se compartieron experiencias de resistencia frente a las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La delegación de la UIT-CI y sus actividades
Trimarchi junto a Aber Kawas, candidata a senadora de la DSA, por el estado de Nueva York. Nació en Estados Unidos y es hija de refugiados palestinos
Durante el encuentro la UIT-CI participó de distintas actividades, debates e intercambios con sectores de la izquierda norteamericana. Trimarchi compartió su experiencia en Bolivia y planteó los desafíos que enfrenta el Frente de Izquierda frente al gobierno de Javier Milei, un aliado de Trump en la región.
Simón Rodríguez, presentó el libro Crisis en Venezuela: Perspectivas socialistas, editado por Haymarket Books. Rodríguez fue además expositor en el panel La izquierda y la cuestión nacional: Construyendo la solidaridad sin excepción. Participó junto Eman Abdelhadi, escritora, profesora y socióloga de la Universidad de Chicago, Reza Rezaian, miembro de la Izquierda Unida de Irán y del sindicato gráfico de Teherán y Tanya Vyhovksy, senadora por el estado de Vermont, miembro de Socialistas Democráticos de América (DSA. sigla en inglés) que actúa dentro del Partido Demócrata. Simón Rodríguez ratificó la postura de la UIT-CI de apoyar la causa justa de los pueblos de Ucrania e Irán, sin apoyar a las direcciones y sus gobiernos.
La delegación también tuvo intercambios con sectores de la izquierda, con miembros de la DSA, entre otros, y, en especial, participó de eventos organizados por el Colectivo Tempest, que es una organización de la izquierda trotskista, con la cual hubo intercambios políticos entre ambas corrientes.
La UIT-CI quedó invitada a participar del evento Socialismo 2027.
Corresponsal