Escribe Miguel Lamas, dirigente de la UIT-CI
Hace una semana, el presidente de México, Andrés López Obrador, propuso que se reemplace a la Organización de Estados Americanos (OEA) por un nuevo organismo de todos los Estados de América latina y el Caribe que no sea más “lacayo” de los Estados Unidos.
Esto lo manifestó en el marco de un encuentro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), creada en 2010 e impulsada por el venezolano Hugo Chávez con el mismo supuesto propósito que ahora sostiene López Obrador.
El presidente Alberto Fernández, así como el venezolano Nicolás Maduro, aplaudieron a López Obrador.
Sin embargo, la Celac existe hace doce años solo como un decorado que se reúne cada dos años para hacer algunos discursos. Ninguno de sus países miembros rompió con la OEA, ni siquiera los gobiernos de supuesta “izquierda”, como los de Venezuela, Bolivia, el Ecuador de Correa, o la Argentina de los Kirchner.
Recordemos la definición del Che, alguien que luchó y murió peleando contra el imperialismo y por el socialismo en 1967: “La OEA es el ministerio de colonias de Estados Unidos”.
Si hubiesen roto con la OEA, expropiado a las multinacionales yanquis que se llevan las riquezas latinoamericanas y armado un frente de países deudores para no pagar la deuda fraudulenta, les creeríamos que son antiimperialistas.
Pero López Obrador se desdijo inmediatamente. Después de hablar de “independencia”, reclamó una relación “más estrecha” con los Estados Unidos. El doble discurso de López Obrador se parece al del ya fallecido gran cómico mexicano Cantinflas: “Nosotros preferimos una integración económica con dimensión soberana con Estados Unidos y Canadá a fin de recuperar lo perdido con respecto a la producción y al comercio con China. América latina debe crear una unión política comercial y procurar una relación más estrecha con Estados Unidos para fortalecer al continente”. Es decir, otra vez el repudiado y fallido ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) de Bush. Ahora propuesto por el “antiimperialista” López Obrador ¡Sin dudas superó a Cantinflas! ¿Qué será lo que aplaude Alberto Fernández?
Escribe Miguel Lamas, dirigente de la UIT-CI
El 99,5% de los 2.175 trabajadores miembros del Sindicato Nº 1 de la Minera Escondida resolvieron ir a huelga legal.
La Minera Escondida es la mina privada más importante de Chile y una de las más grande del mundo. Se calculan ingresos por 10.000 millones de dólares para este año.
Una de las peticiones del sindicato es que “se reparta en partes iguales, entre todos los trabajadores, el 1% de los dividendos entregados a los inversionistas extranjeros”.
La organización gremial explicó que la petición es “justa ante el compromiso mostrado por los trabajadores para que Minera Escondida haya seguido funcionando a plena capacidad durante la pandemia”.
En 2017, los trabajadores de Escondida realizaron una huelga de cuarenta y cuatro días, la más prolongada de la historia de la minería chilena. El paro hizo que la compañía dejara de ganar 740 millones de dólares.
Según la restrictiva legislación chilena contra las huelgas, aún habrá de cinco a diez días de negociación obligatoria entre las partes para que la huelga sea legal. El sindicato ya adelantó que si la empresa no cede a las demandas iniciarán la huelga cumplidos los plazos legales.
Entre los días 2 y 6 de agosto, se realizará en Brasil una actividad vinculada al II Encuentro Internacional León Trotsky 2020, suspendido por la pandemia.
Mercedes Petit, dirigenta de Izquierda Socialista y de la UIT-CI, participará en la mesa redonda “La historia del trotskismo” el jueves 5 de agosto, de 19 a 21.30, junto con otros participantes.
¡Están todos invitados!
Web: https://encuentrotrotsky.org
Facebook: https://www.facebook.com/ EncuentroTrotsky
Youtube: https://www.youtube.com/channel/UC3apvkGoWvdFA8EQtd0Eayw
Cerraron las listas para las PASO del 12 de septiembre. En el Frente de Todos se dio una particularidad, tanto en Provincia de Buenos Aires como en CABA encabezan figuras poco conocidas, lo que dio pie a que algunos periodistas hablen de “candidaturas sin liderazgos”. Pero la realidad es que, más allá de las tácticas electorales y de los repartos de cuota de poder entre los integrantes del Frente de Todos (“albertistas”, kirchneristas y massistas), la campaña sí tendrá un liderazgo claro: la vicepresidenta Cristina Fernández. O sea: el gobierno peronista sabe que se juega un plebiscito sobre su gestión en estos dos años. En el resto del país, donde el Frente de Todos es un acuerdo entre los gobernadores y el peronismo local, no ha primado mayormente la unidad en el oficialismo, el peronismo gobernante va dividido en Santa Fe, Córdoba y otras provincias.
¿Qué refleja todo esto? La crisis de un gobierno que teme verse castigado en las urnas por no haber podido resolver los problemas más acuciantes del pueblo trabajador, después de haber asumido con la expectativa de millones de que su situación iba a mejorar tras los años del ajuste de Macri. Era la ilusión de “la heladera llena”. Sin embargo, nada se soluciona. Salarios y jubilaciones siguieron perdiendo frente a la inflación, continuó aumentando la desocupación y la pobreza alcanzó niveles históricos. Todo consecuencia de un gobierno que comenzó ajustando antes de que empezara la pandemia (recordemos la eliminación de la movilidad jubilatoria), lo siguió haciendo en el primer año del Covid-19 y lo profundizó en 2021, con un recorte del gasto que se reconoce como el mayor de los últimos siete años. Todo al servicio de garantizar los pagos de deuda y las negociaciones con el FMI.
Mientras esto sucede, en el otro gran tema que preocupa al pueblo trabajador -la pandemia- tampoco aparecen soluciones. Suman más de 100.000 los muertos, y se seguirán acumulando, mientras la segunda dosis de la vacunación, avanza con una lentitud exasperante y crece el riesgo de la tercera ola. Ahora la ministra Carla Vizzotti anuncia que todo se solucionará con la llegada de 20 millones de Pfizer, en un nuevo ida y vuelta de esta crisis. Todo porque no se quiere recurrir a la solución más sencilla: incautar las 100 millones de dosis que se produjeron en el laboratorio de Hugo Sigman en Garín. ¡Eso sí que hubiese evitado muertes y la continuidad de los contagios!
Del otro lado del ring electoral está la oposición patronal de Juntos por el Cambio. El pueblo trabajador ya los conoce: son los que nos hambrearon durante cuatro años, mientras endeudaron al país con el FMI para garantizar el negocio a sus empresarios amigos. También son los que hoy gobiernan varios distritos (como Larreta en CABA, o los gobernadores de Mendoza o Jujuy), sosteniendo sus respectivos ajustes y enviando a los docentes a contagiarse sin el más mínimo respeto por el riesgo sanitario. Son los de siempre, aunque busquen renovarse con alguna cara nueva ocultando a Macri y peleándose entre ellos por el nuevo liderazgo de la oposición patronal.
Dadas estas dos opciones electorales, que buscan polarizar y, ayudadas por los medios hegemónicos de comunicación quieren aparecer como las únicas y excluyentes, es lógico que prime en el pueblo trabajador la desilusión. De los que, confiando inicialmente en el gobierno de Fernández, vieron como este los defrauda. Y que, al mismo tiempo, ya saben que nada bueno para el pueblo trabajador puede esperarse de Juntos por el Cambio.
Esa desilusión, unida en muchos casos a la bronca, muestra que queda entonces un espacio vacante. Es el que nos postulamos a llenar desde el Frente de Izquierda Unidad. El de los que estuvimos, estamos y estaremos apoyando todas las luchas. El de los que denunciamos todos los días la entrega al FMI, a las megamineras, a las multinacionales y a los bancos. El de los que planteamos un auténtico programa alternativo, de emergencia, obrero y popular. Que comience por dejar de pagar la deuda, romper con el FMI y poner un verdadero impuesto a las grandes riquezas. Para, con todo ese dinero, garantizar un aumento salarial y jubilatorio de emergencia y un IFE de 40.000 para quien lo necesite. Que prohíba las suspensiones y los despidos. Que ponga todo el dinero que haga falta para dar trabajo genuino con un plan de obras públicas y para atender todas las demandas de las dos pandemias, la sanitaria y la social.
El FIT Unidad se postula como esa alternativa. El 12 de septiembre, sin embargo, tendremos además una tarea adicional. Porque lamentablemente el MST de Celeste Fierro y Alejandro Bodart dividieron presentando una lista contra los tres partidos fundadores del FIT (PO, PTS e Izquierda Socialista). Por eso tendremos que dar cuenta de una doble tarea, enfrentar a los candidatos patronales y sus falsas promesas y al mismo tiempo, defender esta herramienta que tanto nos costó construir, para esa tarea expresada en el propio nombre de nuestra lista 1A: Unidad de la Izquierda. Junto con Nicolás del Caño, Myriam Bregman, Romina del Plá y Gabriel Solano, y con nuestros candidatos de Izquierda Socialista, como Juan Carlos Giordano, Mónica Schlottahuer, Mercedes Trimarchi y Liliana Olivero,entre otros, te invitamos a sumarte a esta campaña, difundiendo nuestras propuestas y llamando a votar al Frente de Izquierda Unidad Lista 1A entre tus compañeras y compañeros de trabajo, estudio, vecinos y familiares.
Ya se largó la campaña electoral. Pero quienes se presentan por el Frente de Todos y Juntos por el Cambio ya gobernaron con salarios y jubilaciones de pobreza. Esta vez hay que votar a la izquierda.
Macri se fue repudiado por hambrear al pueblo, por los tarifazos y el endeudamiento con el FMI. Desde entonces pasó un año y medio. Y los problemas, lejos de solucionarse, se agravaron. Por eso crece la decepción con el gobierno de Alberto Fernández. El Frente de Todos afirma que gobierna “para los más vulnerables”, pero la realidad es que continúan la inflación, los salarios de pobreza, las jubilaciones de indigencia y los despidos. Este año se eliminó hasta ese miserable subsidio que se otorgaba a los que se quedaron sin ingresos durante la pandemia, el IFE.
Pero ahora se acercan las elecciones y nos quieren hacer creer que hay solo dos opciones, la del gobierno y la de la oposición patronal de Macri. Los que nos hambrearon antes o los que están ajustando ahora.
Desde el Frente de Izquierda Unidad les decimos que no es cierto. Nosotros somos una auténtica alternativa para el pueblo trabajador, las mujeres y la juventud. Porque somos los únicos que venimos señalando que la plata tiene que ir a salario, trabajo, salud, educación y vivienda, no para pagar la deuda externa y cumplir con el Fondo Monetario Internacional. Somos los que venimos denunciando que es un escándalo que se prioricen los pagos de una deuda usurera y fraudulenta en plena pandemia por encima de las necesidades del pueblo trabajador.
Desde el Frente de Izquierda Unidad venimos acompañando todas las luchas obreras y populares e impulsando al sindicalismo combativo contra la burocracia sindical. Somos también los que decimos que existe una solución para acelerar la vacunación, garantizando que llegue efectivamente a todas y todos: incautar las millones de vacunas que se producen en el laboratorio de Garín, de Hugo Sigman, para evitar que se vayan al exterior y no vuelvan.
Somos las que gritamos en las calles que la plata debe ir a combatir la violencia de género, no a pagar la deuda.
Somos los que le decimos ¡no a la megaminería! y estamos presentes en todas las luchas en defensa del ambiente. Los que reclamamos la aparición con vida de Tehuel y somos parte de las peleas que lleva adelante el movimiento de las disidencias.
Apoyamos las luchas de los pueblos latinoamericanos encabezadas por la juventud. Y también desde el Frente de Izquierda Unidad somos quienes ponemos nuestras bancas obreras y socialistas al servicio de apoyar todas y cada una de las luchas, para enfrentar a los políticos de turno y por una salida de fondo para combatir los males capitalistas.
Por eso vamos a la campaña electoral a pedir el voto para que esta propuesta unitaria de la izquierda se fortalezca. Porque hacerlo es, a la vez, robustecer la pelea para que la crisis la paguen los capitalistas, no la clase trabajadora y la juventud. De eso se trata, de votar al FIT Unidad para enfrentar el mayor ajuste que se viene después de las elecciones.
En nuestras listas están quienes venimos conquistando la mayor unidad de la izquierda desde hace más de diez años, cuando fundamos el Frente de Izquierda. Sin embargo, y lamentablemente, el MST de Celeste Fierro y Alejandro Bodart ha dividido al FIT en las PASO, presentándose con lista propia. Un grave error. Con el argumento de que hay que “renovar” a la izquierda le hacen el juego a los partidos tradicionales. Por eso llamamos a fortalecer al FIT Unidad votando por la lista “1A Unidad de la Izquierda”, integrada por PTS, PO e Izquierda Socialista, los partidos fundadores del FIT. Con Nicolás Del Caño (PTS) encabezando en provincia, acompañado por Romina Del Plá (PO) y nuestros compañeros Juan Carlos Giordano y Mónica Schlotthauer (Izquierda Socialista), además de Rubén “Pollo” Sobrero como parte del sindicalismo combativo.
Y con Myriam Bregman en Capital (PTS), junto con Gabriel Solano (PO), acompañados por Mercedes Trimarchi, Mercedes De Mendieta y Pablo Almeida, de Izquierda Socialista.
Mientras seguimos apoyando los reclamos de los trabajadores, las mujeres y la juventud te pedimos que nos ayudes a difundir estas propuestas y a pedir el voto entre tus amigos, familiares, compañeros de trabajo, de estudio y vecinos.
Porque con el Frente de Todos de Alberto Fernández sigue el ajuste del FMI. Juntos por el Cambio, de Macri, Larreta y Vidal, ya gobernó con tarifazos y más endeudamiento. Por eso votá a la lista “1A Unidad de la Izquierda” del Frente de Izquierda Unidad.