
Escribe Liliana Olivero, candidata a diputada nacional Córdoba por Izquierda Socialista/FIT Unidad
El peronismo local y el radicalismo han gobernado nuestra provincia los últimos 38 años, pero en sus declaraciones de campaña, parece que recién llegan. Se lamentan de la inflación, de la pobreza, de la desocupación, y de un sinnúmero de otros males. Pero son los únicos responsables de estas calamidades. Por eso, debemos rechazarlos en estas elecciones.
Sus listas de candidatos, son un muestrario de oportunistas. Quieren una banca para desarrollar su “carrera política”, disfrutar de las prebendas y cobrar las suculentas dietas para resolver sus problemas personales. Aunque ahora se enfrentan, cuando llegan al Congreso, se unen para votar las leyes que nos ajustan al servicio del FMI y los grandes empresarios.
Los “opositores” macristas, de Juntos por el Cambio, tuvieron que hacer un “reglamento” como en el boxeo, para que no haya golpes bajos ¡Un papelón! En el Frente de Todos no es diferente. Hay una rebelión en su base porque pocos pueden digerir sapos como votar a Olga Riutort y Caserío, dos delasotistas, que se han probado todas las camisetas peronistas y ahora les toca ser kirchneristas.
La tropa de Schiaretti y Hacemos por Córdoba, propone como senadora a su esposa, Alejandra Vigo y a la diputada Natalia De la Sota. Su propaganda electoral las presenta como “ellas”, reivindicando que dos mujeres, por primera vez en la historia de este partido machista y defensor del patriarcado, encabecen la boleta. Pero la Vigo votó contra el aborto legal y su Polo de la Mujer es un organismo con empleadas precarizadas, como monotributistas, y perseguidas por luchar por sus derechos.
Con este panorama, no es difícil entender la falta de interés de los cordobeses por estas elecciones. Sin embargo, así como damos la pelea por salario, por vacunas o por empleo contra estos políticos patronales que han pasado por todos los gobiernos, tenemos que dar la pelea electoral. La única alternativa en estas elecciones es el Frente de Izquierda Unidad. Es el que apoya todas las luchas y propone una salida de fondo para resolver la crisis que empieza por romper con el FMI.
La interna de la izquierda
En las PASO de nuestra provincia, desde el FIT-Unidad, conformamos una lista unitaria entre Izquierda Socialista y el PTS. Llevamos mi candidatura a diputada nacional y a Laura Vilches a senadora nacional, ambas estamos comprometidas con las causas de las y los trabajadores, las mujeres y la juventud. Será una oportunidad para producir un cambio de fondo en la política cordobesa, somos la izquierda que se une.
Lamentablemente, cuando desde el FIT-Unidad podíamos enfrentar a los partidos tradicionales como una sólida alternativa, el Partido Obrero rompió la unidad en Córdoba y se presentó solo. Otro tanto hizo el MST siguiendo su política divisionista en todo el país. Su excusa es que hay que “renovar”, como si la política fuera una cuestión generacional y no de propuestas programáticas. Dicen que hay que ser amplios y no dogmáticos. Pero eso no es más que para justificar la vergonzosa alianza que hicieron con el Frente Cívico, el partido de Luis Juez, un personaje que terminó con Macri, siendo su embajador en Ecuador, de donde fue expulsado por tratar de sucio al pueblo ecuatoriano.
Nos llaman dogmáticos, porque defendemos y aplicamos el programa de independencia de clase aceptado por todo el Frente de Izquierda Unidad, incluido ellos, que en su momento lo cambiaron por el “no dogmático” programa de Juez, donde por supuesto no figuraba el no pago de la deuda externa y romper con el FMI, aumento de Jubilaciones, el 82% móvil, y un largo etcétera. Es lamentable que el MST no aprenda de sus errores y continúe defendiendo estas políticas oportunistas que dividen a la izquierda.
Por eso en Córdoba, frente a los partidos patronales hay una sola alternativa verdaderamente consecuente y unitaria, la que proponemos desde Izquierda Socialista y el PTS: Lista 2B Fortalecer la Izquierda. ¡Sumate a este proyecto!

Escribe Mercedes Trimarchi, candidata a legisladora CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Desde hace algunos años estamos frente a una verdadera revolución protagonizada por mujeres y disidencias. Muestra de ello lo vemos en los paros internacionales del 8 de marzo, las luchas contra la violencia de género identificadas con el #NiUnaMenos, el acompañamiento a las víctimas que denuncian abusos y violaciones con su lema #YoTeCreoHermana y la pelea por más derechos como el aborto legal seguro y gratuito con la #MareaVerde que se expande a toda Latinoamérica. Desde Isadora e Izquierda Socialista somos parte activa de estas luchas y con el Frente de Izquierda Unidad las impulsamos con toda nuestra fuerza. Nos movilizamos contra el gobierno, el parlamento y todas las demás instituciones como la Iglesia católica que pretenden restringir nuestros derechos favoreciendo la opresión.
Venimos de conquistar en diciembre pasado el derecho al aborto con la fuerza de la movilización que arrasó a todos los sectores antiderechos dando vuelta una votación que dos años antes había sido contra las mujeres y disidencias. Como integrantes de la Campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito siempre alertamos que solo debíamos confiar en nuestra propia fuerza para conquistar derechos y no en las instituciones enemigas de nuestras luchas como el parlamento con sus diputadas y diputados patronales. Desde el Frente de Izquierda-Unidad hemos sido parte fundamental de las vigilias frente al Congreso y nuestras bancas estuvieron siempre al servicio de las luchas de las mujeres y disidencias. Por eso, en 2019 cuando el Frente de Todos y Juntos por el Cambio llenaban sus listas intercalando celestes y verdes, el Frente de Izquierda- Unidad (al igual que ahora) fue 100% verde. Y cuando el presidente Alberto Fernández dijo en enero de este año que con su firma declaraba el fin del patriarcado, somos quienes sostenemos que el patriarcado no terminó, sino que lo vamos a tirar junto al capitalismo.
Por eso las mujeres y disidencias que integramos las listas del FIT-Unidad lo hacemos con el orgullo de defender sin fisuras un programa feminista por nuestros derechos. Por eso exigimos presupuesto para combatir la violencia de género y no para la deuda externa. Por la inmediata separación de la iglesia del Estado junto a la eliminación de todos los privilegios económicos e impositivos con los que se beneficia a la Iglesia católica. A un año y medio del gobierno de Alberto Fernández y de la creación del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, los femicidios, trans/travesticidios y demás crímenes de odio continúan. ¡Exigimos la aparición con vida de Tehuel ya! En las próximas elecciones te invitamos a que nos acompañes con tu voto y fortalecer así la lucha por nuestros derechos. Votá a la izquierda que se une para dar en mejores condiciones y de manera colectiva estas peleas contra el gobierno y la oposición patronal.

Escribe Mónica Schlotthauer, delegada ferroviaria y candidata a diputada nacional, Izquierda Socialista/FIT Unidad
Los anuncios del presidente Alberto Fernández y de Cristina Kirchner, de que este año el salario le debe ganar a la inflación, no pasan de propaganda electoral. Si quisiera, el gobierno tiene todos los instrumentos para decretar una cláusula gatillo capaz de establecer reajustes mensuales automáticos en relación con la inflación. Pero no lo hace.
Al contrario, proyectó una inflación de 29% en el presupuesto de este año y le pidió a la burocracia que se guíe por ese número para discutir las paritarias, cuando todos los analistas preveían un índice superior al 40 por ciento. Hoy es previsible que ese número pueda superar al 50 por ciento. Por eso, presionados por la bronca creciente de los trabajadores, el gobierno y los burócratas sindicales acordaron reabrir las paritarias que cerraron a la baja. Pero el daño ya está hecho y, en 2021, no solo no se recuperarán las pérdidas del período macrista, sino que aumentará esa brecha. Según el Indec, en los doce meses anteriores a mayo de este año la inflación le sacó 8% al salario promedio, 48,8 contra 40,7 por ciento.
Es la consecuencia del ajuste acordado con el FMI para reducir el déficit, una cuenta que el gobierno de Fernández le quiere hacer pagar a los trabajadores. Tratan de aplastar el salario, cambiaron la fórmula de recomposición de las jubilaciones desvinculándolas de la inflación, y el ministro Guzmán eliminó gran parte del “gasto Covid”, como el IFE y el programa ATP. Si a esto le sumamos el achatamiento de los salarios públicos, tenemos la receta perfecta exigida por el FMI. Este es el verdadero proyecto por cual el peronismo llama a votar en sus listas.
En las luchas y en las urnas, enfrentar al gobierno y la oposición patronal
Desde Izquierda Socialista y el FIT Unidad nos sumamos a la bronca de los trabajadores contra estas políticas. Es inadmisible que, en medio de la pandemia, el gobierno aplique este ajuste mientras la semana pasada le pagó 225 millones de dólares al Club de París, esta semana 345 al FMI y la vicepresidenta declaró que, en septiembre y diciembre, le pagará dos cuotas de 1.880 millones de dólares al Fondo. Si ese dinero se utilizase para reactivar la economía mediante un amplio plan de obras públicas, podrían crearse empleos suficientes para recuperar los más de 300.000 puestos de trabajo perdidos en la pandemia.
Queda claro que el gobierno de Alberto Fernández no vino para “proteger a los más vulnerables” ni para “llenar las heladeras”, tampoco para que el salario le gane a la inflación. El doble discurso es cada vez menos creíble y los trabajadores van acumulando bronca. Los formadores de precios, los supermercadistas y los productores de alimentos actúan con total impunidad mientras quieren controlar las paritarias. No podemos quedarnos de brazos cruzados. Hay que enfrentar estas políticas a pesar de la traición de los burócratas sindicales. Los sectores que más han luchado son los que mejores acuerdos salariales han conquistado.
Tampoco podemos dejar que nos roben el voto con falsas promesas. Juntos por el Cambio gobernó al servicio de los grandes empresarios dejando una secuela de hambre y más endeudamiento. Pero el Frente de Todos no ha cambiado las reglas de juego. Continúan la dependencia y los pactos con el FMI a costa de mayor sufrimiento para los trabajadores y sectores populares. La única alternativa frente a esta crisis es la propuesta del Frente de Izquierda-Unidad: romper con el FMI y los pulpos de la deuda y destinar ese dinero a resolver los problemas del pueblo trabajador. Te invitamos a apoyar este proyecto y a difundirlo entre tus compañeros de trabajo, de estudio y tus vecinos. Votá y pedí el voto para el FIT Unidad Lista 1A.

Escribe Mercedes de Mendieta, candidata diputada nacional CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Leandro Santoro, el radical kirchnerista que encabeza la lista del Frente de Todos en la Ciudad de Buenos Aires, busca ganar simpatía con su perfil “moderado” y conciliador y al mismo tiempo, mostrándose como oposición a Larreta en la Ciudad.
Mientras el gobierno de Alberto Fernandez busca esconder el ajuste y la entrega al FMI de cara a las elecciones y la oposición del PRO y sus aliados de “Juntos” no logran superar sus crisis internas, en la ciudad la oposición que lleva adelante Santoro demuestra constantemente su cercanía con las propuestas de Larreta, Vidal y Santilli.
Además de su trayectoria con peronistas y radicales que vienen gobernando el país desde hace décadas, Santoro se jacta de la buena relación que tiene con Santilli, quien renunció como Vicejefe de Gobierno para encabezar las listas de PRO en la Provincia. Esta amistad se reflejó en la gran cantidad de leyes que el Frente de Todos le garantizó al gobierno de Macri primero y luego de Larreta,entre los que se destacan proyectos inmobiliarios que solo fueron posibles gracias a los votos de bancas kirchneristas como en 2018 el proyecto de Distrito Joven, la antesala del intento de privatización de Costa Salguero.
Frente al debate que se abrió con el caso de gatillo fácil del cantante “Chano”, Santoro defendió la utilización de las armas taser diciendo que “son necesarias”, aunque no para el caso del cantante. Con el asesoramiento de Berni y en línea con lo que plantea Patricia Bullrich y el PRO se posicionó por el uso de estas pistolas de descarga eléctrica por parte de la policía, armas que a nivel internacional son rechazadas por organismos de derechos humanos. No sorprende, en la legislatura de la ciudad también acompañó iniciativas como la ley que impuso el reconocimiento facial por parte de las fuerzas de seguridad.
De la misma manera, mientras los colectivos de las disidencias dan la pelea por verdadera inclusión que no quede en anuncios vacios sin su participación o leyes sin presupuesto, Santoro se burló de esta pelea, definiéndose a si mismo como “no binario” por su indefinición entre el peronismo y el radicalismo. Un papelón más de un candidato que confunde sus idas y vueltas en la política con la pelea por los derechos de los sectores más oprimidos, que vienen conquistando derechos gracias a su lucha como el caso de la Ley del Cupo Laboral Travesti-Trans.
Como en las luchas, en esta elección llamamos a enfrentar los candidatos de los partidos patronales. Invitamos a las y los trabajadores, mujeres y disidencias, ambientalistas y todos aquellos que viene peleando en la Ciudad a fortalecer la unidad de la izquierda de la lista 1A del FIT-U junto a Myriam Bregman, Gabriel Solano y Mercedes Trimarchi en la Ciudad.

Escribe Diego Saavedra, delegado junta interna ATE Garrahan y candidato a legislador CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad
De cara a las PASO del 12 de septiembre el Frente de Todos presentó sus listas a diputados y legisladores queriendo mostrarse como una alternativa para quienes buscan castigar en las urnas al gobierno de Larreta.
Una vez más exhibieron el doble discurso con el que intentan mostrarse como una opción progresista opositora al gobierno del PRO. Quien encabeza la lista del Frente de Todos para la Legislatura porteña es Alejandro Amor, hombre surgido del seno de lo peor de la burocracia sindical de la Ciudad. Amor, actual Defensor del Pueblo de la Ciudad, llegó a ocupar un lugar preponderante en el peronismo porteño proveniente de la conducción burocrática del Sutecba, encabezado por los históricos Genta y Datarmini.
Como en el dicho popular, para muestra basta un botón. Colocando al tope de las listas a un dirigente del gremio que ha entregado todas y cada una de las luchas de las trabajadoras y los trabajadores de la ciudad en las últimas décadas, queda claro lo que venimos denunciando desde las bancas de Izquierda Socialista/FIT Unidad en la Legislatura porteña. El Frente de Todos posa de opositor pero termina jugando un rol colaboracionista con el gobierno de PRO y sus aliados.
En la contracara de este nuevo bochornoso sincericidio político del peronismo porteño, la lista 1A del Frente de Izquierda está integrada por luchadores y luchadoras que se han destacado en las peleas de los últimos años contra los ajustes del gobierno de la Ciudad y de los distintos gobiernos nacionales, antes con Macri y ahora con Alberto. Jorge Adaro y Natalia Capano, de Ademys; Martín Rampoldi, Marcela Almeida y Pablo Almeida, de ATE; Malena Lenta por la docencia universitaria; Fernando “Cuervo” Rodríguez, ferroviario del Sarmiento, son solo algunas y algunos de los candidatos que el sindicalismo combativo aporta a nuestra lista en la Ciudad.