Escribe Pablo Montenegro, cuerpo de delegados ferroviario línea Sarmiento
Finalmente, se concretó la caravana convocada por el combativo cuerpo de delegados del ferrocarril Sarmiento, encabezado por Rubén “Pollo” Sobrero. La enorme movilización, que combinó cientos de ferroviarios y ferroviarias que marcharon a pie, en autos y en motos a lo largo de varias cuadras colapsando el centro porteño, tuvo lugar el último viernes 20. La acción en repudio al robo del último trimestre de la paritaria 2019, vencida en marzo de este año, y del mísero 7% a partir de octubre sin retroactivo firmada por la Verde de Sasia, partió desde Plaza Miserere y fue hasta el Ministerio de Transporte, frente a la Casa Rosada.
Se trató de una movilización unitaria que contó con la participación no solo de ferroviarios del Sarmiento. También hubo importantes delegaciones del Mitre, del Roca, del Belgrano Norte y del San Martín, porque la bronca trasciende las diferencias políticas y las diferentes líneas.
Encabezada por la gran bandera Bordo del Cuerpo de Delegados del Sarmiento, la marcha estuvo, en todo su recorrido, imponiendo fervorosamente el reclamo contra la rebaja salarial de la Verde, acompañada por el repique de bombos y redoblantes y el estallido de pirotecnia, matizados por el colorido de banderas que identificaban a distintas agrupaciones opositoras de diversas líneas y los cánticos contra la rebaja salarial. Los autos llevaban adheridos afiches reclamando el 40%, los retroactivos adeudados y asambleas en todas las líneas para elegir representantes paritarios en cada una de ellas y la exigencia a la directiva de un plan de lucha nacional por estas reivindicaciones. Un pintoresco trencito, repleto de banderas y globos bordó oscuro con la inscripción “7% es rebaja salarial”, daba un toque de color particular.
La caravana y marcha mostraron la bronca y la predisposición a la pelea, tanto de la base ferroviaria como de la conducción democrática y de lucha de la Bordo que se niegan a ser la variable de ajuste, junto con los jubilados y los estatales, de este gobierno peronista. Un antagonismo inmenso con la política de las conducciones burocráticas de la CGT y de las CTA que, en pos de sostener sus privilegios, actúan como contención de la bronca de los trabajadores y garantizan que el ajuste pase en todos los gremios para beneficiar a los empresarios, los banqueros y el FMI.
La marcha concluyó con un acto frente al Ministerio de Transporte en el que hablaron dirigentes y referentes de las distintas líneas (ver discursos https://youtu.be/_uVNvY8Pyqk), que terminó con la exigencia de Sobrero a la conducción de Sasia para que se retire de la mesa de negociación paritaria y convoque a un plan de lucha de todas las líneas del país. También enfatizó en la necesidad de seguir buscando la unidad de acción para pelear por el salario y llegar a realizar distintas medidas si continúan siendo desoídos los reclamos de la base.
En la recorrida por las calles de la Ciudad de Buenos Aires, desde Once hasta el Ministerio de Transporte, en la Plaza de Mayo, la multitudinaria marcha ferroviaria recibió la simpatía del pueblo trabajador, identificado con el reclamo salarial contra el ajuste del gobierno y la burocracia sindical cómplice. Instalados frente al ministerio, y ante la gran bandera del cuerpo de delegados del Sarmiento, los dirigentes hicieron uso de la palabra. A continuación reproducimos fragmentos de los discursos.
Mónica Schlotthauer, cuerpo de delegados del Sarmiento y diputada nacional electa Izquierda Socialista, FIT-Unidad
“Estamos acá orgullosos y agradecidos con cada uno de los compañeros que, con mucho esfuerzo y mucho valor, se hicieron presentes para decirle al gobierno que no vamos a aceptar la rebaja salarial que pretenden imponernos. ¡Malditos todos los empresarios que se la llevan en pala, malditos los funcionarios que se guardan en el bolsillo las sobras de esos negociados y maldita la conducción gremial de los cuatro gremios que se agachan a firmar lo que les pide el gobierno, y sin chistar! Acá estamos los que venimos a reclamar el 40%, acá estamos los que pedimos que nos paguen el retroactivo que nos deben desde enero, que se lo tragaron, y acá estamos también, compañeros, los que decimos ¡grande, grande la unidad con los compañeros del San Martín, grande la unidad con el Mitre, grande la unidad con el Roca y el Belgrano! Sigamos construyendo unidad. Pero reclamamos en cada ferrocarril asamblea y plan de lucha nacional, que se retiren de toda negociación hasta que paguen el retroactivo y el 40% que nos robó al salario la inflación”.
“Café” Ruiz Díaz, Comisión de Reclamos del cuerpo de delegados del Sarmiento
“Esto no se para, porque el día 15 la directiva se junta con el gobierno a discutir y, ya que estamos frente al Ministerio de Transporte, les preguntamos ¿no somos esenciales nosotros compañeros? Nosotros en la pandemia pusimos el pecho en el trabajo […] Por eso, compañeros, tenemos que seguir insistiendo, acá no pasa por un cuerpo de delegados, no pasa por un ‘sectorcito’, pasa por la unidad de todos los ferroviarios y decirle de vuelta a Sasia ¡que se levante de la mesa y organice la lucha para recuperar lo perdido!”.
Gloria Luna, lista Bordó del Mitre
“Hay algo que aprendí en todos estos años de ferroviaria. Y lo que aprendí es que a la burocracia y al gobierno les duele cuando nos ven a todos juntos peleando por el salario. Por eso, esta jornada de hoy es muy importante. Tenemos una burocracia que hace años viene entregando el convenio, el salario y las condiciones laborales”.
Roberto “Quebradora” Gómez, lista Bordó del Belgrano Norte
“Nosotros tenemos que exigir nuestros delegados en la mesa paritaria. No puede estar más un directivo que no sabe de las necesidades, porque ellos no viajan más en tren, ellos viajan en coche. Hoy los delegados viajamos en tren, los que somos delegados de los trabajadores. Hoy en el sindicato el secretariado nacional es empresario y es corrupto”.
Hugo Testa, lista Bordó del Roca
“No es popular darle un 7% de aumento a los estatales, a los enfermeros, al personal de la salud, a los trabajadores, a los ferroviarios. Vinimos acá para torcerle el brazo al gobierno y que destine la plata, no para pagar la deuda externa, sino para pagar el sueldo de los trabajadores, de los jubilados”.
Marcelo Riquelme, agrupación AGV del San Martín
“Tenemos que estar todos juntos para encontrar un equilibrio y enfrentar al aparato. Esta reunión, esta convocatoria, es única, es de ferroviarios. Imagínense una convocatoria así si no estuviera la pandemia, sería más impresionante todavía. Compañeros, vamos por la unidad, bajemos los egos, tengamos humildad y vamos a ser cada vez más fuertes”.
Rubén “Pollo” Sobrero, secretario general Unión Ferroviaria Haedo
“Quiero decir que lo principal del ferrocarril no son los fierros, ni los rieles, ni los durmientes. Lo principal son los trabajadores ferroviarios, y ahí se muestra claramente cuál es la política del gobierno. Pero no venimos solamente a hablar por nosotros, no nos podemos olvidar de aquellos compañeros ferroviarios que durante años estuvieron trabajando y hoy están jubilados. Esos compañeros que están por debajo de la línea de la pobreza […] hacemos un llamado a reforzar la unidad, hacemos un llamado para encontrarnos nuevamente para organizar la próxima marcha y acciones. Si es necesario, vamos a parar las actividades el día 15 si la burocracia quiere firmar una nueva entrega. Estaremos en las calles, compañeros, felicitaciones a todos, ha sido una jornada de mucho esfuerzo, ha sido una jornada maravillosa y demostramos a todos aquellos que están de rodillas que nuestro gremio tiene dignidad, tiene una base bárbara, y que no nos van a pasar por arriba. ¡Fuerza compañeros, vivan los ferroviarios!”.
Escribe Mercedes Trimarchi, diputada provincial (m.c.) Buenos Aires, Izquierda Socialista/FIT Unidad
Las noticias en varios medios pregonan que empezarán a reunirse las comisiones en la Cámara de Diputados para comenzar a tratar el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo (IVE). Sin dudas, estar más cerca del tratamiento y aprobación del aborto legal es producto de nuestra movilización. Es por la #mareaverde que nunca bajó el reclamo del aborto legal, seguro y gratuito. No es como sostienen las organizaciones de mujeres del Frente de Todos que dicen que el inminente tratamiento es gracias a Alberto, o como él mismo dice ser “el abanderado de este reclamo” (Clarín, 19/11/2020). Este planteo ningunea la lucha que venimos dando hace décadas los feminismos por conquistar el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y, con mayor intensidad, desde hace dos años.
En 2018, a pesar de que no salió la ley por los votos de los senadores radicales, peronistas, kirchneristas y de Cambiemos, no fuimos derrotadas. Ganamos las calles, el debate y la despenalización social. Allí fue que logramos instalar que quienes se oponen a nuestro derecho a decidir no salvan ninguna vida, sino que nos condenan al aborto clandestino. Y quienes más pagan las consecuencias de un aborto inseguro son las mujeres de los sectores más humildes. Incluso tan alto como el costo de su vida.
Estamos más cerca de conquistar el derecho al aborto. De un momento a otro empezará el debate. El famoso “poroteo” en ambas Cámaras estaría, según sostienen algunos medios, levemente a nuestro favor. Pero aún no tenemos la ley aprobada y ya empezamos a ver cómo los antiderechos amedrentan, extorsionan y empiezan a presionar para que no salga. Estamos cerca, sí, pero aún no se votó. Por eso, debemos redoblar nuestros esfuerzos y seguir movilizadas hasta que en nuestro país tengamos el aborto legal, seguro y gratuito. No nos podemos relajar, nuestro único camino es el de la movilización.
El debate de la objeción de conciencia
Durante esta semana circularon varios cuadros comparativos entre el proyecto de la Campaña y el del Poder Ejecutivo. Si bien ambos sostienen la legalización del aborto hasta la semana catorce, hay importantes diferencias que tenemos que señalar. Una de ellas es que el proyecto del Ejecutivo mantiene la criminalización de las personas que aborten luego de la semana catorce y cuando no medien las causales. En cambio, en el de la Campaña no se criminaliza bajo ninguna circunstancia a la persona que decide interrumpir un embarazo no deseado. Otra diferencia es que el plazo para acceder al derecho de cinco días que plantea el proyecto de la Campaña, se extiende a diez días en el del Poder Ejecutivo.
Sin embargo, la diferencia más importante se da con la incorporación de la objeción de conciencia (OC) en el proyecto del gobierno. En el comunicado de la Campaña en el que se comparan ambos proyectos, se señala que “nuestro proyecto no contempla la OC por el uso violatorio a los derechos de las mujeres y personas gestantes del que ha hecho abuso el personal médico antiderechos. La experiencia indica que es la puerta de entrada del incumplimiento de la ley y la obstrucción del acceso, como ocurre actualmente con la provisión de las ILE en nuestro país y de las IVE en los países en donde está permitida en su legislación, generando demoras, malos tratos, morbilidad, mortalidad materna y trasladando la carga de trabajo a quienes sí garantizan el derecho trabajando a conciencia”. Sin dudas, la OC se vuelve el principal obstáculo que en el mundo tienen las personas que deciden abortar. Así sucede, por ejemplo, en Barcelona. Según la Associació Drets Sexuals i Reproductius (DSIR), “la objeción de conciencia de algunos médicos y enfermeras está vulnerando el derecho de las mujeres a abortar en centros sanitarios públicos de España, incluida Catalunya” (El periódico, 12/1/20). Así son las motivaciones ideológicas de algunos profesionales las que terminan siendo en los hechos obstaculizadoras de la práctica.
Es por ahí que viene la trampa del proyecto del gobierno y esa es la prenda de negociación con los antiderechos. Por eso insistimos en que nuestro proyecto es el de la Campaña. Son semanas decisivas, hagamos historia. Salgamos a las calles a conquistar el derecho al aborto legal, seguro y gratuito.
Escribe Mercedes De Mendieta, legisladora electa por la Ciudad de Buenos Aires, Izquierda Socialista/FIT Unidad
Este 25N se cumplen 60 años del femicidio de las hermanas Mirabal. Patricia, Minerva y María Teresa fueron secuestradas, torturadas y asesinadas por rebelarse contra la dictadura de Trujillo en República Dominicana. En su memoria, el 25 de noviembre se instaló como un día internacional de lucha contra las violencias hacia las mujeres. A 60 años de aquel triple femicidio el mundo entero grita: Patricia, Minerva y María Teresa ¡presentes!
En nuestro país, al igual que en varias ciudades del mundo, salimos a las calles por #NiUNaMenos y para que paren de matarnos. En lo que va del año hubo 265 femicidios y transtravesticidios, según el observatorio Ahora que Sí Nos Ven, desde el 1° de enero hasta el 20 de noviembre. Es decir que, a pesar de la creación del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, a cargo de Elizabeth Gómez Alcorta, las cifras siguen siendo escalofriantes. Lamentablemente, cambian los presidentes pero los crímenes de odio siguen en el país del #NiUnaMenos. Por eso insistimos en que los gobiernos son responsables de las violencias que sufrimos las mujeres y diversidades sexogenéricas.
La combinación de la pandemia del Covid-19 junto con la crisis económica capitalista en curso profundizó todas las violencias hacia nosotras. Por eso, en estos meses de encierro crecieron no solo los femicidios y transtravesticidios, sino también los abusos sexuales y las violaciones. Es que para muchas quedarse en casa junto al agresor no fue la mejor opción. Un informe de ONU Mujeres (2020) muestra que hasta abril de este año 243 millones de mujeres y niñas de entre 15 y 49 años habían sufrido violencia sexual o física en todo el mundo por parte de sus parejas o ex parejas. Y una estimación del mismo organismo estableció que, por cada tres meses de pandemia, habría unos quince millones de casos adicionales de violencia de género en el mundo.
Razones nos sobran para salir a luchar y organizarnos contra la violencia machista. Exigimos que se declare la emergencia nacional en violencia de género con presupuesto para combatirla y erradicarla sobre la base del no pago de la deuda externa. La deuda es con nosotres, no con el FMI.
Escribe Reynaldo Saccone, ex presidente de la Cicop
Científicos estadounidenses acuñaron la expresión “pandemia paralela” para referirse al sufrimiento que ocasiona a los trabajadores de salud el hecho de prestar atención sanitaria en condiciones de pandemia y, al mismo tiempo, correr el riesgo de convertirse en sus víctimas. Efectivamente, las tremendas exigencias que les impone el cumplimiento de su deber, multiplicadas por las pésimas condiciones de trabajo, disminuyen sus defensas y los vuelven vulnerables al contagio o a contraer otras enfermedades.
El riesgo de ser trabajador de la salud en pandemia
Al inicio de la pandemia fue la lucha por tener los elementos de protección personal en cantidad y calidad suficientes. No hubo un establecimiento donde los trabajadores no se vieran obligados a reclamarlos una y otra vez. En muchas ocasiones, cansados de los oídos sordos prestados a sus reclamos, los trabajadores compraron sus propios equipos. La Cicop en la provincia de Buenos Aires lo tuvo como planteo central durante meses hasta que lo logró. En CABA, la denodada lucha de los trabajadores autoconvocados hospitalarios y a pesar del saboteo de sus gremios, obligó a que, aun con cuentagotas, el gobierno fuera respondiendo parcialmente a algunos de los reclamos de bioseguridad.
El escaso o casi nulo testeo a los trabajadores de la salud crea en ellos la incertidumbre, ¿estaré contagiado?, ¿lo estará mi compañero? Convierte en permanente el temor a contagiar a pacientes, compañeros y familiares y crea la inseguridad de cuál será la respuesta del empleador si yo estoy contagiado. Por otra parte, el déficit de personal aumenta la exigencia laboral.
Párrafo aparte merece el deterioro emocional que produce la imprevisible posibilidad de lograr curaciones en una enfermedad desconocida y cuyos efectos posteriores al período agudo son desconocidos. A estas tremendas presiones que actúan sobre el estado de ánimo del trabajador de la salud se le suma, en muchas oportunidades, el temor a la estigmatización social, es decir, el rechazo social por su actividad sanitaria y el consiguiente riesgo de ser portador del virus.
Las cifras que desnudan el drama
Los datos del Ministerio de Salud de la Nación muestran que hasta el 19 de noviembre se habían contagiado 58.721 trabajadores de la salud. Fallecieron 347, de los cuales 216 eran hombres y 131, mujeres. De esa cifra total, 214 eran los que tenían por lo menos un factor de riesgo. Si se los hubiera licenciado, como pedían la Cicop y otros sindicatos, esos compañeros estarían vivos y habría sido mucho menor la cantidad de muertos. Lejos de eso, los gobiernos peronistas, radicales y de PRO se empeñaron en mantener al personal de salud fuera de las licencias otorgadas a los trabajadores en riesgo. Así, por ejemplo, la resolución 90/2020 del Ministerio de Salud bonaerense estipula que el personal de salud debe contar con dos factores de riesgo para optar por esa licencia. Resoluciones como esa son las que expusieron al contagio a esos compañeros.
Los trabajadores de salud están reaccionando contra arbitrariedades como ésta y al maltrato de los gobiernos como de las empresas privadas. Las movilizaciones se suceden todas las semanas. Para esta semana se esperan movilizaciones en todo el AMBA. Médicos municipales de Capital, residentes también de Capital, enfermería y la Cicop saldrán a las calles o concentrarán en los hospitales para continuar su lucha, correspondiendo a Córdoba realizar una marcha el jueves. Es una lucha que recién empieza y está en expansión. Los trabajadores de salud dicen basta.
No se puede vencer la pandemia esperando pasivamente la vacunación de millones
El gobierno de Alberto Fernández ha anunciado con bombos y platillos la vacuna rusa y otra más para enero. El dicho popular “de ilusión también se vive” nunca estuvo mejor aplicado que a este gobierno peronista, que pretende tapar sus desaciertos y su inacción ofreciendo ilusiones. Lejos de las ilusiones, lo que debe hacerse es tomar las medidas políticas que permitan sostener el aislamiento de los que lo requieran con un sueldo de 40.000 pesos, cuidar al personal de salud satisfaciendo sus reclamos salariales y otorgando el reconocimiento profesional. Para ello será necesario no pagar la deuda externa y crear un impuesto a las grandes fortunas, como dice el proyecto del Frente de Izquierda.