La campaña electoral ya entra en la recta final. El domingo 22 se vota. Sabemos que para la mayoría de los trabajadores sus principales preocupaciones pasan por si les alcanza el salario para llegar a fin de mes, el miedo a perder el trabajo o la carestía de los productos de la canasta familiar. No hay entusiasmo ni esperanza en que algún candidato le resuelva estos problemas. Sin embargo, desde el Frente de Izquierda insistimos: es importante por quién se vote. No hay que hacerlo por listas de los partidos patronales.
La Unidad Internacional de los Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI) publicó el 20 de septiembre el “llamado a la solidaridad internacional con la autodeterminación del pueblo catalán”. “Rechazamos enérgicamente y exigimos que cesen las medidas represivas y de judicialización tendientes a amedrentar e impedir el libre ejercicio de la autodeterminación nacional del pueblo catalán en el referéndum del 1° de octubre”, se expresa en el comunicado.
Stephen Paddock, un acaudalado agente inmobiliario de 64 años, se atrincheró el domingo en la noche en un lujoso hotel de Las Vegas con un arsenal de armas semiautomáticas y disparó contra una multitud que escuchaba un concierto al aire libre. Dejó un saldo de 59 muertos y más de quinientos heridos.
La “cárcel de pueblos”, el viejo Estado español heredado del franquismo, se resquebraja. La movilización de los trabajadores y los sectores populares catalanes garantizó el espectacular triunfo del referendo independentista. Los ataques represivos de Rajoy fueron contraatacados con una huelga general con un altísimo nivel de participación. No hay espacios para “mediaciones”, el único camino es continuar la movilización popular.
Este plenario tiene un valor muy importante. En primer lugar, porque mientras la burocracia sindical ha pactado una tregua con Macri dejando pasar el ajuste, y esa misma burocracia va en las listas de Cristina Kirchner, Sergio Massa y Randazzo, acá está el sindicalismo combativo que apoya al Frente de Izquierda.
Salimos a decirle a los compañeros de trabajo que mientras la CGT, la CTA y las cúpulas de la UOM,