Mar 04, 2026 Last Updated 9:12 PM, Mar 3, 2026

Declaración de Uníos, sección peruana de la UIT-CI

El partido Frente Amplio (FA), como fenómeno progresivo que surgió al calor de las luchas ambientalistas y la defensa de los territorios, poniendo su inscripción electoral al servicio de las y los luchadores y los pueblos, no existe más, se ha convertido en un sello vacío y de brutal e irreversible adaptación al régimen democrático burgués.

Como Uníos participamos, desde las bases, primero en la construcción del Frente Amplio y luego como invitados del partido FAJVL, pero siempre conservando una política independiente de clase para empalmar con miles de luchadores y luchadoras con el objetivo de construir el partido de los trabajadores. Esta es una aclaración necesaria porque no somos parte de esa pelea fratricida entre caudillos que se viene desarrollando al interior del FA, sin un programa político y económico de fondo para salir de la crisis y cada vez más alejado de las bases y las luchas en curso. 

En ese sentido, en el pronunciamiento de saludo a ambos congresos del FA que enviamos a fines de septiembre, llamamos a poner por delante la discusión de un programa de fondo para salir de la crisis, para unir las luchas y a los luchadores contra la criminal reactivación económica del gobierno y la Confiep, pero lamentablemente nuestro llamado a la unidad no fue escuchado por las fracciones en pugna. Pusieron por delante la disputa por el aparato burocrático en el marco de una angurria electoral que llevó a un sector a buscar alianzas con la izquierda reformista y al otro sector a imponer métodos de suspensiones y expulsiones. No somos parte de eso, rechazamos tanto el giro oportunista como el método burocrático de purgas, ambas variantes de la apolillada política estalinista.  

La presentación de la plancha presidencial y sus listas al Congreso, por su composición y su construcción sin un debate programático y sin una perspectiva de independencia de clase, demuestra la cristalización burocrática y desviaciones políticas que liquidaron al FA. Han privilegiado las candidaturas al servicio de la interna fratricida que no representan al pueblo en lucha. Solo es un paso más hacia la descomposición, por lo que desde Uníos no participaremos en el presente proceso electoral, apostando a la construcción de un nuevo proyecto político.

Desde Uníos llamamos a los miles de luchadores y luchadoras que se ven defraudados ante el fracaso del FA a seguir organizados, a evitar la desmoralización y construir juntos una nueva alternativa política del pueblo trabajador con un programa político consecuentemente anticapitalista. Reafirmando nuestra identidad y trayectoria política, pongamos en marcha de manera unitaria, consecuente y democrática el reagrupamiento de quienes nos negamos a ser comparsa de un régimen que nos explota, oprime y nos hunde en la miseria y destruye nuestro medio ambiente de la mano del saqueo capitalista de nuestros recursos naturales.

Es en esa perspectiva que ponemos a disposición nuestra inscripción electoral en trámite  “Partido de los Trabajadores Uníos” y nuestra ubicación en el Congreso, junto al compañero Enrique Fernández Chacón, para que de manera colectiva y unitaria, sin sectarismos ni oportunismos, construyamos un nuevo partido político de los trabajadores, para la lucha frontal contra todos los gobiernos capitalistas y los grandes empresarios y para la acción cotidiana junto al pueblo trabajador y no solo para las elecciones. Que con democracia obrera albergue de forma consecuente las luchas del pueblo trabajador, el movimiento obrero, los trabajadores informales, las comunidades originarias, los pequeños campesinos, las luchas de las mujeres y la juventud en el camino de la pelea por un gobierno de los trabajadores sin empresarios ni burócratas que nos permita poner a disposición todos los recursos del país con una planificación democrática de la economía para resolver las necesidades del pueblo trabajador y no de las ganancias de los grandes empresarios. ¡Manos a la obra, no hay tiempo que perder!

Lima, 2 de noviembre de 2020

Reproducimos a continuación una declaración posterior a la elección del domingo 25 de nuestros compañeros del Movimiento Socialista de los Trabajadores (sección de la UIT-CI y partido hermano de Izquierda Socialista). En él se analizan los resultados del plebiscito y los desafíos planteados hacia la elección de convencionales constitucionales fijada para el 11 de abril del año próximo.

Lo que la votación de ayer expresó fue una ruptura radical y masiva con el pasado. En ese sentido fue una continuación directa de la gran movilización iniciada el 18 de octubre del año pasado contra las alzas, la miseria, el régimen corrupto y el gobierno de Piñera.

Es un triunfo del conjunto del pueblo que salió a la calle y soportó asesinatos, mutilaciones, cárcel, en suma, la represión violenta de un gobierno sostenido por los políticos y el Parlamento.

La votación del “apruebo”, con 78% del total, ha dejado en claro el masivo repudio a la Constitución de Pinochet. La misma Constitución a la que se aferra Piñera y la derecha para mantenerse en el poder a pesar del profundo repudio de la población.

Contra lo que esperaba la derecha y la falsa oposición, la política de los acuerdos fue derrotada. Ellos esperaban una importante votación al rechazo, para evitar cualquier cambio importante a la actual constitución. Necesitaban que la derecha tuviera una buena votación, para justificar los vetos e impedimentos a los cambios. Sin embargo, la derecha y el gobierno resultaron derrotados con un escuálido 20% de apoyo.

Por eso decimos que el otro gran derrotado es el gobierno de Piñera, y de quienes lo sostienen. El 20% del rechazo expresó, de nuevo, la total ausencia de una base social fuerte de apoyo al gobierno, pero esta vez incluye, incluso, a los sectores más de derecha que venían criticando a Piñera. ¡Todos juntos, fueron incapaces de construir una base de apoyo fuerte!

Las celebraciones por la noche, estuvieron totalmente teñidas de gritos y pancartas contra Piñera. Millones votaron contra el gobierno, y lo hicieron saber en las calles. Lejos del discurso de unidad que dieron en la Moneda, Piñera debió cambiar su local de votación a un colegio en un barrio rico del país, votó muy temprano y con escolta policial, situación que no dejó indiferente a nadie. “Cambios para evitar protestas”, debieron reconocer en La Moneda.

La contundencia del triunfo dejó, además, heridos de muerte a los viejos partidos políticos que por 30 años defendieron los privilegios de los grandes grupos económicos, el capital extranjero y a las fuerzas represivas bajo las turbias aguas de la política de los acuerdos y la corrupción.

De nuevo, las celebraciones en la noche expresaron esta realidad innegable. La Concertación celebró escondidos en un local partidario. El PC y el Frente Amplio se debieron conformar con ir a una plaza absolutamente secundaria de la capital, sumándose a las actividades llamadas por asambleas. ¡Ningún sector de la oposición pudo hacer un acto público reivindicándose el triunfo! ¡Ninguno pudo aparecer en Plaza Dignidad!

La Constitución quedó herida de muerte tras el rechazo masivo del pueblo y los trabajadores en el plebiscito, pero aún no muere.

¿Y si Piñera, el régimen y sus partidos fueron derrotados que ganó el pueblo?

No debemos engañarnos, si bien se ha conseguido una votación histórica contra la constitución de Pinochet y el gobierno, se ha hecho en el marco de un proceso impuesto por el corrupto Acuerdo por la Paz. Por eso este triunfo expresa, también, un proceso contradictorio.

Nos están guiando a la trampa de las maniobras y las mentiras de la ley 21.200, que regula la convención constitucional. La que le da 2/3 de quórum a la derecha y la ex Concertación para defender el legado de Pinochet, que impide cambiar acuerdos con las multinacionales, que evita que la convención sea libre y soberana. Sobre todo, va a poner la convención en manos de los partidos de los 30 años, dejando fuera a las y los independientes.

Por eso, debemos seguir denunciando esta trampa, pero interviniendo con todo en la Convención sin dejar las calles, y sin dejar de exigir la salida de Piñera ahora. Debemos impedir que se salgan con la suya y que utilicen este triunfo popular contra la voluntad del pueblo con una versión 2.0 de la corrupta política de los acuerdos.

A pesar de lo difícil que será, debemos intervenir con candidatos surgidos de los sindicatos, organizaciones feministas, de las asambleas territoriales y las movilizaciones. Debemos seguir usando el instrumento poderoso de la movilización ya que fue él quien verdaderamente posibilitó este triunfo.

Piñera se debe ir ahora

Las y los presos de la lucha deben salir de las cárceles y sus procesos o condenas deben ser anuladas.

Que se ponga fin al toque de queda y la intervención de los militares en labores represivas.

Disolución ahora de Carabineros y creación de una nueva fuerza policial elegida de abajo arriba con un sólo escalafón y bajo control de los vecinos y los trabajadores.

El pueblo no se debe desmovilizar ahora bajo pena de perderlo todo.

Deben los trabajadores, sectores barriales y populares, nuestros pueblos originarios, las mujeres y la disidencia construir una nueva dirección política de la clase trabajadora y el pueblo, anticapitalista, democrática y de lucha, barriendo con los burócratas y dirigentes que impiden su lucha. Debemos luchar por un gobierno de la clase trabajadora y el pueblo, que es la única garantía de que podremos resolver las demandas más sentidas. Y para defender esta propuesta y llevarla a todos los rincones de nuestro país, debemos construir juntos un nuevo referente político para seguir luchando.

Por esto, te invitamos a unirte al MST (sección chilena de la UIT-CI). Participa de nuestros talleres y charlas, legalicemos candidatos de lucha y garanticemos el verdadero triunfo obrero y popular: El socialismo organizado democráticamente por el pueblo y los trabajadores.

Polacas a las calles tras una sentencia contra el aborto

El Tribunal Constitucional, ante una demanda del partido gobernante de ultraderecha, ha sentenciado que la interrupción del embarazo por malformaciones fetales graves, como enfermedad o discapacidad, es contrario a la Constitución. El arzobispo de Cracovia, Marek Jedraszewski, ha expresado el “aprecio por el coraje y la integridad” de los jueces.

La oposición, por su parte, ha criticado que “han terminado los derechos de las mujeres en Polonia”. Varios miembros del Parlamento han tildado el fallo de “crimen contra la humanidad”. Polonia es uno de los países más restrictivos de la Unión Europea respecto del derecho al aborto. El fallo judicial lleva ahora a una prohibición absoluta.

Las movilizaciones masivas de mujeres y hombres en contra de la sentencia se extendieron a más de sesenta ciudades.


Nigeria. Rebelión juvenil contra la represión y por trabajo

El país más poblado de África (206 millones de habitantes), lleva dos semanas de plena agitación social con miles de jóvenes protestando en las calles contra la violencia policial y militar, que ya causó más de treinta y ocho muertos, y por la falta de empleo.

Autoconvocados por redes sociales, le exigieron al gobierno que disuelva la unidad de la policía federal SARS, acusada de cientos de asesinatos.

Contra las cuerdas, el presidente Muhammadu Buhari –general que lideró una junta militar que gobernó Nigeria a principios de los años ’80, pero que luego fue elegido en 2015 y reelecto en 2019– aceptó disolver esa fuerza. Pero las manifestaciones no cesaron, ahora exigen empleo. El 63% de los nigerianos de menos de 30 años está ahora sin trabajo o con poca ocupación.

Aunque Nigeria es uno de los mayores productores mundiales de petróleo, la corrupción y la dependencia de multinacionales imperialistas, como Shell y Exxon, que se llevan las principales ganancias, dejan poco a su pueblo. Y el impacto económico del Covid-19 empeoró la situación por la caída de precios de los combustibles.


Estado español. Médicos en huelga

Jornadas de trabajo interminables con sueldos precarios y falta de descanso han puesto en pie de guerra al colectivo de Médicos Internos Residentes (MIR), unos 28.000 en todo el país. En algunas comunidades autónomas se lograron acuerdos parciales después de semanas de huelga por el respeto a sus condiciones laborales, pero el conflicto continúa.

Los médicos residentes se manifiestan con carteles con leyendas como “llevo 24 horas trabajando, ¿te atiendo?”, o “sin descanso mi error puedes ser tú”, entre otros.

Denuncian que no se respetan los descansos de 36 horas y los sueldos base –unos 1.000 euros en el primer año–, que no se actualizan desde 2006.

Por su parte, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos convocó a una huelga nacional el martes 27 de octubre y denunció que el gobierno está “desmantelando el sistema de salud”.


Ecuador. Trabajadores y estudiantes rechazan el nuevo acuerdo con el FMI

Varios miles de manifestantes acudieron a la convocatoria del Frente Unitario de Trabajadores (FUT). Trabajadores y estudiantes marcharon para protestar contra el desempleo que ha provocado la crisis económica y rechazar las condiciones pactadas recientemente por el presidente Lenin Moreno con el Fondo Monetario Internacional, que sólo agravarán la crisis de la economía popular.

Los manifestantes recorrieron el centro colonial de Quito hasta que fueron reprimidos con gases por la policía en la plaza Santo Domingo. También hubo manifestaciones en Guayaquil y Cuenca.

¡Viva el paro nacional del 21 de octubre!

Para este próximo jueves 21 de octubre las distintas centrales sindicales de Colombia, agrupadas en el Comando Nacional de Paro, han convocado a un paro nacional contra el gobierno de Iván Duque y su paquetazo económico antipopular exigiendo una renta básica para los trabajadores informales, tierra y apoyo para los campesinos, educación gratuita en todos los niveles, dignificando la carrera docente derogando el estatuto docente, salud a cargo del Estado, respeto a los territorios de los pueblos indígenas, protección del medio ambiente, por la solución a las demandas de los mineros del Cerrejón, en contra del decreto 1.174, que atenta contra los derechos laborales de la clase trabajadora, y en contra de los asesinatos de jóvenes y líderes sociales.

Desde el 21 de noviembre de 2019, cuando se produjo un contundente paro nacional con movilizaciones en Bogotá, Cali, Medellín y otras ciudades de Colombia, distintos sectores se han venido movilizando por sus derechos. Incluso, en pleno confinamiento por la pandemia, continuaron las movilizaciones y cacerolazos.

Un vendaval de luchas recorre el país. En las últimas semanas son los jóvenes y estudiantes los que han salido a las calles, a esto se suma ahora la Minga indígena que en movilización recorre todo el país, teniendo previsto llegar a Bogotá el próximo martes 20. La huelga de los mineros del Cerrejón en la Guajira. El paro nacional de 48 horas convocado por Fecode y las centrales sindicales para este 20 y 21 de octubre. Es en este contexto de luchas obreras, indígenas y populares que el Comando Nacional de Paro ha convocado al paro del próximo 21 de octubre.

Los compañeros y compañeras de Colectivos Unidos, organización hermana de la UIT-CI en Colombia, se han sumado activamente a la convocatoria del paro nacional del 21, y en respaldo a la huelga minera, la Minga indígena y el paro docente.

Y han venido haciendo un llamado a los jóvenes, a las centrales obreras, a la Minga, a Fecode, a las organizaciones campesinas y populares a confluir en una mesa nacional de todas las organizaciones sociales que unifique a los distintos sectores y convoque a un encuentro nacional de emergencia que discuta y apruebe un plan de lucha nacional que le imponga al gobierno de Duque un pliego nacional construido desde las bases que ponga fin a las grandes necesidades del pueblo colombiano y de los trabajadores.

Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional nos sumamos al planteamiento de Colectivos Unidos y les damos todo nuestro respaldo al paro nacional del 21 de octubre y a todas las luchas que se desarrollan en Colombia. Y llamamos a los trabajadores y pueblos del mundo a apoyar el paro nacional y a rodear de solidaridad la lucha de los trabajadores, trabajadoras, jóvenes, indígenas y el pueblo colombiano.

Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)

17 de octubre de 2020

Escribe Luis Covas

El Movimiento al Socialismo (MAS) ganaría en primera vuelta, según los cómputos iniciales y las bocas de urna, por 52,4% y con resultados arriba del 60% en La Paz y Cochabamba. La presidenta de facto, la reaccionaria Jeanine Añez, ya admitió la victoria del MAS en los primeros sondeos. Lo mismo han hecho los candidatos Mesa y Camacho. Luis Arce Catacora, ex ministro de economía y candidato del MAS, se impuso muy por encima del 31,5% de su inmediato rival, Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana. Mientras el ultra derechista Luis Fernando Camacho, de Creemos, habría logrado un 14%.

Evidentemente el triunfo del MAS refleja que el golpe cívico-militar fue un golpe débil, reprimio pero no pudo imponer una contrarrevolución, no logró una derrota del movimiento obrero y campesino boliviano. El imperialismo, la derecha oligárquica y los sectores de la gran burguesía boliviana (en especial de Santa Cruz) no se atrevieron a ir hasta ahí por temor a la reacción del movimiento de masas. Por eso, por ejemplo, no disolvió el parlamento y llamó a elecciones, pactando con el MAS y el propio Evo Morales que él no fuera de candidato.

Esa es la debilidad del gobierno reaccionario de Añez, que lleva a este resultado. Amplios sectores de la clase trabajadora, de los y las campesinas y de los sectores populares, venían con críticas y con aspectos de ruptura con el MAS, por sus traiciones y entregas. Incluso hubo organizaciones obreras y campesinas que públicamente cuestionaron la candidatura de Luis Arce y otras candidaturas a diputados. Pero ante los candidatos de la derecha oligárquica y pro yanky, frente a las consecuencias del Covid 19 y a toda la política de ajuste y represión, votan y ratifican al MAS, al reformismo de centro izquierda.

Comprendemos el voto de esos millones de trabajadoras y trabajadores, pero no lo compartimos. Porque un nuevo gobierno del MAS no traerá las soluciones que necesita el pueblo trabajador boliviano. Viene de gobernar durante 16 años al servicio de las multinacionales del gas y del agronegocio mientras decía que era “socialista”. Por eso nuestros compañeros de ARPT, sección de la UIT-CI, llamaron a votar en blanco o nulo, en la perspectiva de continuar la lucha por un cambio de fondo y por construir una nueva alternativa política de la clase trabajadora.

Desde ya que haya ganado el MAS y no Mesa o Camacho, es un golpe político a la ultraderecha continental y yanqui. Es una derrota política para los Trump, Bolsonaro, Duque o Piñera.

Pero no podemos dejar de señalar que el nuevo gobierno del MAS seguirá siendo un gobierno del doble discurso y de pactos con las multinacionales. Como lo es el gobierno de Alberto y Cristina Fernández.

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

Es una herramienta fundamental para fortalecer a Izquierda Socialista y al Frente de Izquierda.

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