Las palabras del título las pronunció el pastor bautista y activista por los derechos civiles Al Sharpton en el homenaje a George Floyd en Minneapolis. "Lo que le pasó a Floyd pasa todos los días en este país", dijo Sharpton. "Es el momento de que nos pongamos de pie y en nombre de George digamos: saca esa rodilla de mi cuello", agregó.
Escribe Miguel Lamas, dirigente de la UIT-CI
En nombre de George Floyd, millones de personas volvieron a llenar las calles de las principales ciudades norteamericanas en repudio al racismo, a la policía y a Trump. El movimiento, además, tiene una inmensa repercusión mundial.
Pero la movilización fue mucho más allá de cualquier división racial. En los últimos días en las calles se encontraron millones de jóvenes, trabajadores, los sectores blancos más empobrecidos, con la misma indignación en Minneapolis, Nueva York, Washington, Boston, Miami y Michigan, y más de 600 ciudades. Hay quienes afirman que son las manifestaciones más grandes en la historia de Estados Unidos.
La represión y las amenazas no sirvieron para detener el movimiento
En los últimos días las marchas fueron pacíficas, porque ya no hubo represión. Hubo marchas de diferentes sectores, y en diferentes horarios (solo en Nueva York hubo 30 convocatorias distintas este domingo 7).
Mientras los máximos dirigentes sindicales de la AFL-CIO (la central sindical), burócratas vinculados al Partido Demócrata, no dicen nada, la solidaridad de la clase trabajadora surge en todas sus formas. La mayoría de los que protestan son trabajadores y trabajadoras, que sufren 42 millones de despidos, recortes de salarios y el desastre en salud pública. La cuenta trágica del Covid 19 ya llega a 2 millones de infectados confirmados y 115.000 muertos (lo que afecta preponderantemente a latinos, negros y pobres en general, por sus condiciones de vivienda y trabajo).
También hubo importantes expresiones organizadas de lucha de los trabajadores: sindicatos de choferes de buses urbanos de pasajeros de la ciudad de Nueva York, Minneapolis y otros, se niegan a cooperar trasladando policías a la represión.
Los trabajadores de la salud están saliendo a la calle en masa, exigiendo que los sindicatos y las organizaciones de salud asuman la lucha contra la violencia racista de la policía. Hubo un paro de una hora de los portuarios y empleados de los muelles de ambas costas. Con la presión de las bases, muchos otros sindicatos han salido con declaraciones de solidaridad para George Floyd y las protestas en general. Muchos trabajadores presionan a sus organizaciones para que participen en las manifestaciones.
Trabajadores no sindicalizados, también están mostrando solidaridad con el movimiento nacional contra la violencia policial desde sus lugares de trabajo. En restaurantes de diferentes lugares los trabajadores gastronómicos se negaron a preparar comida para los policías.
En los últimos días, Trump, los gobernadores y alcaldes tuvieron que replegar la represión y anular los toques de queda. Trump amenazó el jueves pasado, después que decenas de miles de manifestantes llegaron a la Casa Blanca y le dieron el gran susto, con movilizar al ejército para reprimir a los manifestantes. Como casi todas las amenazas que dijo, le salió al revés… ¡Al día siguiente había el doble de manifestantes en las calles!
Los demócratas también fueron golpeados
El Partido Demócrata, el otro gran partido patronal imperialista, trata de aprovechar la situación para las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, contra los republicanos de Trump. El ex presidente Barack Obama salió públicamente a apoyar la legitimidad de las manifestaciones antirracistas. Aunque es sabido que bajo su gobierno no hubo ningún cambio sustancial ni con el racismo ni con la represión policial.
Sin embargo, los demócratas también resultaron golpeados por la protesta popular. El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio (que en la interna había apoyado a Sanders) fue abucheado por la multitud, reunida en el acto de homenaje a Floyd, que le reprocha la represión policial violenta en Nueva York contra manifestantes pacíficos por violar el toque de queda. Algunos de los miles de manifestantes le gritaban: "¡De Blasio, regresa a casa!" y "¡Voten en su contra!". El alcalde se fue poco después.
Crisis del régimen político
Trump intentó dar una imagen fuerte, se declaró “presidente de la ley y el orden”. Pero los resultados fueron contraproducentes para él.
Ya en los primeros días de las protestas se vio en muchas ciudades a policías uniéndose a los manifestantes, poniendo rodilla en tierra. También hubo rumores del descontento de militares ante la afirmación de Trump de que emplearía a las fuerzas armadas en la represión.
Pero lo más insólito fue que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper (que se supone solo puede obedecer órdenes del presidente), rechazó el despliegue del Ejército: “estas medidas sólo deberían utilizarse como último recurso y en las situaciones más urgentes y extremas. No estamos en una de esas situaciones ahora”.
Por su parte el ex jefe del Pentágono Jim Mattis, que dimitió en diciembre de 2018 a raíz de otra trifulca pública con Trump, afirmó: “Donald Trump es el primer presidente de mi vida que no trata de unir al pueblo americano, ni siquiera lo finge. En su lugar, intenta dividirnos”. Mattis, agregó: “Militarizar la respuesta, como hemos visto en Washington, establece un falso conflicto entre los militares y la sociedad civil”.
Por un movimiento de izquierda independiente
Los manifestantes se identifican en gran parte de los casos con Black Lives Matter (también conocida por las siglas BLM; en inglés, Las Vidas Negras Importan). También Trump acusó a “izquierdistas”, entre ellos a “antifa” (que significa antifascista y que es básicamente anti Trump en el caso de Estados Unidos). Pero ninguno de los dos son movimientos orgánicos, no tienen organización, ni dirigentes públicos, ni programa. En la movilización participan diversos grupos de izquierda, de derechos humanos o antirracistas. Lo que predomina es el surgimiento de una inmensa nueva vanguardia juvenil luchadora. Muchos apoyaron la campaña de Bernie Sanders y fueron defraudados por su renuncia y apoyo a Biden. Se abre una oportunidad para pelear por formar un movimiento de izquierda independiente de los dos partidos tradicionales.
Esta es la gran debilidad del movimiento, que el Partido Demócrata trata de utilizar para las elecciones presidenciales, sin resolver los graves problemas populares, ni el de la represión policial y racista.
Entre las demandas, además de justicia para Floyd y castigo a sus asesinos, surgieron reclamos por disolver cuerpos policiales o bajar sus presupuestos. En Minneapolis el propio Concejo Municipal afirma que va a disolver la policía y en Nueva York la alcaldía aceptó bajar el presupuesto.
Desató una movilización mundial
El asesinato de George Floyd y la rebelión popular en Estados Unidos, ocasionó protestas solidarias en todo el mundo.
Cientos de miles de trabajadores y jóvenes protestaron en Australia, Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica, Holanda, España, Hungría, Finlandia, Suecia, Brasil, Corea del Sur, India, Ghana, Kenia, Liberia, Nigeria y Sudáfrica, y en decenas de otros países. En Canadá hubo miles de manifestantes en Vancouver, Toronto y Ottawa.
En Austria se reunieron 50.000 manifestantes. En Bristol una enorme multitud derribó y arrojó a las aguas del río Avon la estatua de Edward Colston, supuesto “benefactor” inglés, traficante de esclavos africanos del siglo XVII. En Londres, marcharon para insultarlo a la residencia del primer ministro conservador Boris Johnson (aliado de Trump). En Francia, 25.000 desafiaron una prohibición de protestas en París.
Los trabajadores y sectores populares brasileños se están manifestando contra Bolsonaro y la ola de asesinados a manos de la policía en las favelas de Río de Janeiro.
Esta enorme repercusión mundial, indica que millones de trabajadores y jóvenes en todo el mundo se identifican con la lucha en Estados Unidos, porque ven problemas similares, en muchos países también el racismo y represión, y en casi todas las tremendas consecuencias de salud y económicas del Covid 19 y la crisis capitalista, con centenares de millones de despedidos.
Pese al temor de los rebrotes del coronavirus, se están retomando las grandes luchas del 2019, contra la desigualdad social, la destrucción ambiental y la represión, que se habían detenido por la larga cuarentena, ahora con el importantísimo agregado de la clase trabajadora norteamericana. Indudablemente esto va a fortalecer la lucha internacional de la clase trabajadora y los sectores populares contra los planes de hambre, la crisis de salud y represión en cada país. Se retoma la discusión sobre soluciones de fondo para terminar con el sistema capitalista-imperialista destructor del ser humano y la naturaleza. Y la necesidad de luchar por lograr gobiernos de las y los trabajadores que empiecen a construir una sociedad socialista.
Desde la UIT-CI llamamos a seguir apoyando la lucha masiva en Estados Unidos y en el mundo, contra Trump y la represión, por la libertad de los presos por manifestar, justicia para George Floyd y castigo a sus asesinos.
Sumate a la campaña por Justicia para George Floyd y firmá el petitorio:
A las organizaciones antirracistas, de derechos humanos, sociales y políticas de los Estados Unidos.
Los abajo firmantes apoyamos al pueblo norteamericano en lucha por justicia para George Floyd, cárcel a sus asesinos y contra el racismo y la represión de Donald Trump
Firmá en:
https://forms.gle/Teg7h7qGRD538ywL8
Escribe Eduardo Ruarte
A pesar de la prohibición de la realización del acto por un nuevo aniversario de la Masacre de Tiananmen –4 de junio de 1989, cuando la dictadura del Partido Comunista chino, que ya avanzaba en la restauración capitalista, reprimió las masivas protestas y la ocupación de la plaza de Tiananmen dejando miles de muertos y heridos–, miles de hongkoneses se movilizaron hacia la icónica plaza atravesando las vallas de seguridad de la policía.
Hace unos días se aprobaron dos leyes impulsadas por el PCCH, la de seguridad nacional y la que castiga a quienes faltan el respeto al himno nacional chino. La reacción no se hizo esperar, multitudinarias marchas se produjeron en medio de la flexibilización de la cuarentena para enfrentar estas leyes que solo buscan criminalizar y perseguir las voces críticas que denuncian a la dictadura china.
Mientras que el gobierno de Carrie Lam y la policía prohibieron los actos, amparándose en la prevención de la propagación del Covid-19, miles los desafiaron autoconvocándose en la plaza Tiananmen y en otros puntos de la ciudad la tarde del 3 de junio sin ningún tipo de organización previa, como sucedía anteriormente.
Improvisaron un acto para conmemorar aquella fecha trágica y seguir denunciando a la dictadura del PCCH y exigiendo la defensa de las más amplias libertades democráticas. Al finalizar, la policía reprimió brutalmente con gases lacrimógenos a cientos de jóvenes que intentaban bloquear las calles.
En este nuevo aniversario de la Masacre de Tiananmen repudiamos la represión de la policía hongkonesa y nos oponemos firmemente a las leyes disciplinarias impuestas por Xi Jinping y Carrie Lam. Nos solidarizamos con los miles de trabajadores y jóvenes de Hong Kong que siguen en la lucha contra los ataques de la dictadura china.
Israel. No a la ocupación, no a la anexión
Miles de personas se manifestaron este sábado 6 de junio en la plaza Rabin, de Tel Aviv, contra el plan de anexión israelí de sectores de Cisjordania ocupada, una protesta organizada por partidos de izquierda y grupos antiocupación que aglutinan a judíos y árabes. Banderas palestinas e israelíes, que se mezclaban con banderas rojas, se vieron en este acto plural de rechazo a las intenciones del primer ministro, Benjamin Netanyahu, que pretende activar la anexión del territorio palestino de Cisjordania a partir de julio.
Italia. Huelga en ArcelorMittal contra los despidos
Los principales sindicatos de Italia convocaron el domingo a una huelga de veinticuatro horas para este 9 de junio a los trabajadores del grupo siderúrgico ArcelorMittal. Consideran inaceptable el plan de la empresa del multimillonario angloindio Lakshmi Mittal, que prevé 3.300 despidos “para superar las dificultades económicas que atraviesa”. Actualmente, en Italia trabajan unos 10.700 empleados en ArcelorMittal, la mayoría en la acería de Tarento, la más grande de Europa.
“Los despidos son inaceptables. No podemos descargar el peso de las decisiones equivocadas de nuevo en los trabajadores y en las familias”, declaró a los medios la secretaria nacional del sindicato CISL, Anna Maria Furlan.
Francia. Huelga en hospitales contra el cierre de servicios y los bajos salarios
El 16 de junio será un día de acción nacional y huelga en los hospitales del estado francés, según confirmaron diez organizaciones en un comunicado. Entre los convocantes están cuatro de los cinco sindicatos principales del servicio público hospitalario (CGT, FO, SUD y UNSA) y dos colectivos sociosanitarios (Inter-Urgences e Inter-Hôpitaux), que han sido vanguardia durante más de un año en huelgas y manifestaciones.
En la jornada anual de celebración de la República francesa, el 14 de julio, el personal sanitario desfilará por primera vez para recibir el reconocimiento en los Campos Elíseos por su ardua labor durante la crisis sanitaria derivada del Covid-19. Sin embargo, las organizaciones que convocan a la jornada de huelga del 16 aclararon que ese hecho no puede ocultar la realidad que atraviesan en los centros sanitarios, con escaso personal, bajos salarios y el cierre de servicios y camas.
Exigen un incremento salarial de 300 euros netos por sanitario, un plan de contratación de nuevos sanitarios para garantizar una sanidad adecuada, y también que se establezca un plan de capacitación y se suspendan todos los cierres de establecimientos, servicios y camas. Los diez colectivos sindicales y sociales firmantes dicen que quieren hechos y no promesas y buenas palabras, que no se cumplen.
Francia. Huelga en Renault frena despidos
Los obreros de la planta de Renault de Choisy-le-Roi, un suburbio al sur de París, hicieron una huelga la semana pasada y los sindicatos anunciaron que era el “preludio de acciones masivas en todos los establecimientos” (la automotriz tiene catorce fábricas en Francia). Lograron frenar los despidos de 4.600 trabajadores. El Estado otorgará un préstamo de 5.000 millones de euros a la multinacional con la condición de suspender los despidos.
Sin embargo, el comunicado del acuerdo es suficientemente ambiguo como para sospechar que la patronal de Renault volvería a intentar un ajuste contra los trabajadores. La empresa ya informó que se propone un ajuste de 2.000 millones de euros en sus gastos y anunció que “se iniciarán inmediatamente conversaciones con los sindicatos sobre la puesta en marcha de un proyecto industrial para el futuro […] que garantice a largo plazo, más allá de 2023, el empleo y las operaciones industriales […]”.
Compartimos declaración de UNÍOS de Perú
Desde UNÍOS UIT-CI en el FA informamos que nuestro compañero, el actual Congresista Enrique Fernández Chacón, ha dado positivo a la prueba molecular para Covid19 que le realizaron hace tres días. Por tal motivo se encuentra internado bajo cuidado médico en una situación estable y sin grandes complicaciones respiratorias y evoluciona satisfactoriamente.
Mientras esperamos su pronta recuperación, de la misma manera que lo hacemos con las miles de personas que sufren la enfermedad, desde UNÍOS en el FA seguiremos adelante en la tarea de luchar por un plan económico alternativo, que parta de un fuerte impuesto a las grandes fortunas empresariales para conquistar un bono universal de 1000 soles y fortalecer el sistema público de salud con un inmediato aumento de presupuesto no menor al 8% y garantizar la salud que el pueblo necesita para enfrentar la pandemia y sus consecuencias.
Lima, Domingo 7 de Junio.