Escribe Mónica Schlotthauer, Diputada nacional por Izquierda Socialista/FIT y delegada ferroviaria
En el Sarmiento realizamos la asamblea de mujeres ferroviarias en la Seccional de Haedo para organizar nuestra participación en la jornada del 8M. Empezamos votando un repudio a la jefatura de tráfico que no permitió que las compañeras banderilleras, las más exigidas en sus condiciones laborales, participaran atacando sus derechos gremiales. El 8M marchamos contra los despidos y las consecuencias del brutal ajuste de Macri y los gobernadores. Repudiamos los femicidios, travesticidios y violaciones que sufrimos a diario. Denunciamos la falta de presupuesto para la ley 26.485, de erradicación de la violencia hacia las mujeres, y que se aplique la ley de educación sexual. Larreta, en Ciudad de Buenos Aires, y Verónica Magario, en La Matanza, dejaron de invertir en el suministro de tobilleras electrónicas que evitan que el agresor tenga contacto con la víctima. También reclamamos que se le deje de pagar al FMI.
Solicitamos a la directiva nacional de la Unión Ferroviaria (UF) que convoque y avale el paro. Decidimos llamar a las compañeras y compañeros de la línea a que le exijan a la directiva nacional de nuestro gremio y a la gerencia de Trenes Argentinos que modifiquen los puntos 22, 23 y 24 del convenio colectivo ya que vulneran el derecho a cuidar de nuestros hijos cuando se enferman y cumplir con el reposo. Llevamos en nuestras banderas el grito ¡basta de violencia en el servicio médico laboral! Cada compañera que marcha lleva en su pecho el reclamo de todas.
Participamos de este 8M orgullosas de los pasos logrados en la lucha por que se aplique la ley 26.485 que incluye la licencia por violencia de género, la asistencia psicológica gratuita a las compañeras violentadas, un programa de charlas en todas las áreas contra la violencia y un protocolo de actuación. Marchamos fortalecidas en nuestra convicción gracias a las compañeras del ferrocarril Mitre que construyeron este año “Mujer bonita es la que lucha”, para que intervengamos juntas y solidariamente las ferroviarias de todas las líneas.
Reclamamos por Carmen, ferroviaria de la línea San Martín, que fue brutalmente asesinada. Exigimos justicia para ella y cárcel para su femicida.
#NiUnaMenos #VivasNosQueremos
En todo el mundo comenzaron las reuniones y asambleas para organizar el tercer paro mundial feminista en un contexto de crisis económica y ajuste que golpea especialmente a las trabajadoras. Frente a los femicidios, la violencia sexual, la trata y los intentos de avanzar sobre el derecho al aborto, el gran movimiento que ganó las calles tiene el desafío de lograr una nueva jornada internacionalista, anticlerical, antipatriarcal y anticapitalista que arranque las reivindicaciones por las que viene luchando.
En nuestro país también comenzaron las asambleas para organizar esta gran jornada que será de denuncia a Macri y los gobernadores como responsables de la situación de las mujeres. Ajuste, precarización laboral, femicidios y aborto clandestino es la política del gobierno que las mujeres estamos dispuestas a enfrentar.
Sin embargo, las organizaciones de mujeres, lesbianas, travestis y trans referenciadas en el kirchnerismo (Vamos, Movimiento Evita, La Cámpora, La Poderosa, NiUnaMenos, AMMAR, entre otras) han comenzado a expresar con fuerza su política para frenar el avance de nuestra pelea. Es así que en diferentes asambleas desarrolladas en el conurbano bonaerense vienen planteando que el 8M no hay que movilizarse a Plaza de Mayo a golpear en el centro del poder político, sino que solo habría que fortalecer las acciones barriales. Además, en cuanto al paro, llaman a la “creatividad”, a que solo paremos en las tareas domésticas en las casas y a que cada sindicato decida la modalidad (paro efectivo, cese de actividades o simplemente un afiche o foto sobre el tema). Se oponen enfáticamente a reclamar a la CGT y a las CTA lo que venimos planteando las feministas socialistas desde la izquierda junto con una gran cantidad de activistas independientes: un paro general feminista en donde todas y todos paremos por las reivindicaciones de las mujeres, lesbianas, travestis y trans.
Pero lo que es aún más grave, es que llaman al movimiento feminista a encarrilarse detrás del proyecto de Cristina. La misma que ya gobernó para las patronales durante doce años profundizando la feminización de la pobreza y que no nos garantizó el derecho al aborto ni ningún otro derecho mientras promovió la precarización laboral con planes y contratos basura. La misma que hoy llama a bajar la bandera del aborto, a unirse con el Vaticano y que se comprometió a “honrar” la deuda externa a costa del hambre del pueblo trabajador. Frente a esta postura, desde Isadora e Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda, consideramos que para que de verdad conquistemos nuestros derechos y derrotemos al macrismo y a los gobernadores del ajuste debemos seguir movilizadas en las calles y construir una alternativa política sin patrones, de las trabajadoras y trabajadores junto con los sectores oprimidos. Por eso proponemos que el 8M se pronuncie en contra del ajuste de Macri y los gobernadores, por el aborto legal ya, por plata para la emergencia en violencia de género y no para la deuda externa. Construyamos una alternativa política de las trabajadoras. Sigamos haciendo crecer esta ola de luchas feministas y seamos miles en las calles. No debemos parar hasta que el capitalismo y el patriarcado caigan juntos.
Escribe Malena Zetnik
A casi un mes del próximo 8M, el movimiento feminista se prepara en todo el mundo. Tenemos que lograr un gran paro internacional de mujeres (PIM) con jornadas de lucha para conquistar nuestros derechos y derrotar al capitalismo patriarcal.
En México, en el Estado Español, en Chile, en Turquía, en la Argentina y en muchos otros países del mundo las mujeres estamos preparándonos en asambleas, encuentros y reuniones para realizar una nueva jornada de lucha internacional. El reclamo es claro desde hace tiempo: el fin de los femicidios, las violencias y los abusos sexuales, el derecho al aborto legal, seguro y gratuito y el fin de la discriminación económica, que recrudeció con los planes de los gobiernos ajustadores.
Desde el llamado al primer paro internacional de mujeres en 2017 impulsado por las feministas norteamericanas ante la asunción del gobierno misógino, racista y capitalista de Donald Trump, la nueva oleada del movimiento, iniciada en 2015 con el #NiUnaMenos, cobró un nuevo impulso. Hoy el llamado a un 8 de marzo antipatriarcal, internacionalista y anticapitalista tiene que ser la bandera que levantemos para unificar la lucha de las oprimidas y todos los explotados en este sistema. Porque la lucha por la liberación de las mujeres, así como las de diversidad sexual, no se lograrán si no unificamos nuestras fuerzas con la clase trabajadora para derrotar a los gobiernos capitalistas y patriarcales de todo el mundo que se sirven de nuestra subordinación para extraer sus superganancias.
Argentina: llamamos a seguir levantando nuestras banderas
El año 2018 nos mostró la fuerza impresionante del movimiento feminista en las calles, que logró no solo instalar como nunca antes el debate por el derecho al aborto, sino también forjar una marea verde desnudando el rol real de los partidos patronales (Cambiemos, PJ, FpV, etcétera) que votaron en el Congreso según sus acuerdos con las iglesias y en desmedro de los derechos de las mujeres. El año pasado se instaló también la campaña por la separación de la Iglesia y el Estado y se realizaron apostasías colectivas (renuncias masivas a la pertenencia a la Iglesia Católica). Además, frente a los ajustes y despidos del gobierno de Macri y los gobiernos provinciales, el ejemplo de las mujeres en las calles y en asamblea permanente fue una referencia para impulsar la lucha de las trabajadoras y los trabajadores.
Sin embargo, en este año electoral lamentablemente ya son varias las organizaciones que quieren guardar el pañuelo verde y el método del paro y la movilización para dedicarse exclusivamente a las elecciones. Ya lo dijo la propia Cristina Fernández de Kirchner en diciembre cuando llamó a bajar las banderas del aborto para conciliar con el Vaticano en un “movimiento anti-Macri”. Frente a estos planteos, este 8M tenemos que ser contundentes: la única manera de lograr el aborto legal es enfrentando a la Iglesia y a los gobiernos cómplices. Y la única forma de derrotar el ajuste y los despidos, de lograr plata para la prevención de las violencias de género, de terminar con las redes de trata y con la impunidad de la justicia patriarcal es enfrentando al gobierno de Macri y a los gobernadores en las calles, dejando de pagar la deuda externa y construyendo una alternativa independiente de los partidos patronales que gobernaron y gobiernan contra las mujeres y el pueblo. Para eso también tenemos que exigir a la CGT y a las CTA que rompan la tregua y que llamen de verdad a un paro en el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras para llevar adelante todas estas batallas.
El 8 de diciembre de 2018 ocurrió en la localidad bonaerense de Palomar el femicidio de Ailén Decuzzi. Su abuela, Alicia Escobar, fue la primera en alertar a la policía sobre su desaparición. El autor fue su novio, David Vela Bazalar, que tras cometer el hecho intentó suicidarse. Hoy está detenido. La causa está a cargo de Marcela D’ascencao, de la Unidad Fiscal N° 11 de Morón.
Su familia, junto con sus vecinas y vecinos y el movimiento de mujeres del Oeste del Gran Buenos Aires realizaron movilizaciones en reclamo de justicia. La primera movilización fue frente a la Comisaría 6a. de Palomar, la segunda en la 1a. de Morón, la tercera en el barrio Villa Sarmiento, donde vivió Ailén, y la última nuevamente en la Comisaría 6a. En las movilizaciones fue destacable la masiva participación de la comunidad por la indignación que se transformó en lucha, ya no solo por justicia para Ailén sino por el #NiUnaMenos y el reclamo de la declaración de emergencia en violencia de género. Exigiendo plata para el cumplimiento de la ley 26.485 en vez de utilizarla para pagar la deuda externa.
El femicidio de Ailén en diciembre pasado se suma a los otros 22 ocurridos en enero y requieren medidas urgentes, como la prevención de la violencia y el fin de la impunidad a los femicidas. Desde Isadora Mujeres en Lucha acompañamos de forma incondicional a la familia e invitamos a la comunidad a sumarse a la próxima movilización a los tribunales de Morón el próximo 12 de febrero a las 10. Exigimos cárcel al femicida Bazalar.
¡Vivas nos queremos!
Escribe Malena Zetnik
Miles de personas volvieron a salir a las calles el pasado 1° de febrero en todo el país en una jornada de repudio a la oleada de femicidios, en reclamo por la legalización del aborto y contra el ajuste. Con pañuelazos, marchas y lectura de documentos en Capital, Neuquén, Mendoza y Córdoba, entre otras ciudades, se demostró que la lucha contra las violencias no se toma vacaciones y que el movimiento feminista movilizado tiene bien claro que el gobierno de Macri y los gobernadores provinciales son los responsables de desfinanciar los programas de atención a las mujeres víctimas de violencia machista, garantizar la tortura de mujeres y niñas con la ilegalidad del aborto voluntario y fomentar la superexplotación de las mujeres trabajadoras, con dobles y triples jornadas de trabajo y precarización laboral, en este contexto de crisis.
Desde Isadora Mujeres en Lucha nos movilizamos haciendo además un llamamiento a participar de las asambleas convocadas en todas las provincias para organizar un nuevo 8M de luchas.