Tierra del Fuego. Textiles, en pie de lucha
Durante el Día del Trabajador Textil, la Plaza de las Américas, en Río Grande, se vio colmada de trabajadores de la actividad que volvieron a reclamar la renuncia de toda la cúpula de la Asociación Obrera Textil, luego de conseguir, movilizados, la dimisión del último secretario general. Ahora refuerzan su demanda y exigen el descabezamiento de toda la conducción gremial provincial. Trabajadores de diversas empresas textiles estuvieron presentes. Los de Hilandería Fueguina, de Ushuaia, hicieron llegar su saludo, mientras que los compañeros de Ambassador, en lucha y ocupando la planta contra el cierre y el pago de haberes, también enviaron su saludo al acto obrero. Los oradores, delegados y trabajadores de base, expresaron su repudio a la conducción del sindicato, que no los representan y están “borrados” en medio de la crisis y los ataques de las patronales. Izquierda Socialista y el Plenario Sindical Combativo también se solidarizaron y se pusieron a disposición de los compañeros.
Santa Fe. Aprueban ley de ART contra los derechos de los trabajadores
El jueves 22 de octubre, la Legislatura provincial aprobó la adhesión de la provincia de Santa Fe a la ley nacional 27.348, complementaria de la ley de ART. Esto significa una enorme pérdida de derechos para las y los trabajadores, como se puede ver en las provincias que ya adhirieron a esta norma. Esta medida fue posible luego de una enorme presión de Perotti que, luego de los infructuosos intentos del ex gobernador “socialista” Lifschitz, logró el apoyo de diputados y senadores del peronismo, de Juntos por el Cambio y del Frente Progresista para efectivizar este robo. Algunos sectores del peronismo no acompañaron con su voto, pero callan ante el hecho de que el gobierno nacional encabezado por Alberto y Cristina mantiene vigente la ley macrista y la adhesión en provincias como Buenos Aires, teniendo mayoría en ambas Cámaras y todo el poder para derogarla. La dirigencia sindical burocrática de la CGT y la CTA de la provincia, que dice repudiar esta ley, no impulsó un plan de lucha para frenarla, ni siquiera un paro provincial para el día de la votación, permitiendo que pase el trámite legislativo, más allá de todas las declaraciones. Otra traición que las y los trabajadores pagaremos caro.
Nueva protesta en Plusmar
Entrevistamos a Horacio, referente de los choferes autoconvocados.
ES–¿Qué están reclamando?
H– Desde marzo estamos en conflicto por falta de pago total. Hicimos varias movilizaciones y ollas populares y logramos que nos paguen el ATP de 32.000 pesos mensuales. La empresa no puso un peso y ahora está negociando un préstamo del Estado. Este mes no nos pagaron, por eso la semana pasada nos movilizamos a la UTA, donde el secretario gremial nos aseguró que jueves o viernes nos pagaban, cosa que no sucedió, y por eso esta semana volvimos a concentrarnos en las puertas de Plusmar.
Desde el grupo solidario de los trabajadores autoconvocados de Plusmar queremos agradecer a los gremios que han colaborado con aportes, como los aeronáuticos de Latam, los docentes de Ademys, telefónicos y otros. Estamos muy agradecidos.
ES–¿Cómo sigue su situación?
H– Ahora tenemos una gran incertidumbre. Estamos evaluando en asambleas cómo continuar el reclamo por nuestro salario, hasta que se retome el servicio de larga distancia, y defender el presentismo y la antigüedad cuando volvamos a trabajar.
Conflicto en Metalurgica Calviño
Gri Calviño es una empresa metalúrgica radicada en Bosques, municipio de Florencio Varela, que fabrica torres eólicas y que intenta a través de un lockout flexibilizar las condiciones de trabajo amenazando inclusive con irse del país si los trabajadores no aceptan. La empresa viene siendo beneficiada con el ATP, mientras ataca las conquistas de sus empleados.
Los trabajadores luego de varias reuniones en el ministerio de trabajo de La Plata y tras realizar una movilización al propio ministerio y a la gobernación, al no obtener respuesta, decidieron en asamblea, la ocupación de la fábrica en forma pacífica, para evitar entre otras cosas, el vaciamiento de la planta. Ya que existe la amenaza de irse del país. La empresa no depositó la última quincena, y la anterior fue mal liquidada, claramente para poder quebrar la lucha que están llevando adelante. Desde Izquierda Socialista nos hicimos presentes dando la solidaridad y poniéndonos a disposición y los seguiremos acompañando en todas las acciones que realicen.
Entre el 15 y el 17 de octubre se llevó a cabo el acampe de las y los compañeros de enfermería frente al Congreso de la Nación. La convocatoria estuvo impulsada por los sectores autoconvocados de la enfermería de la Ciudad de Buenos Aires y contó con el apoyo de algunas asociaciones y sindicatos del sector, como la Asociación de Licenciados en Enfermería (ALE) y el Sindicato de Trabajadores de Enfermerìa (Sitre), así como de distintos espacios de enfermeros y enfermeras de distintas provincias. Los reclamos se centraron en el reconocimiento profesional, el aumento de salarios y las licencias a las compañeras y compañeros de riesgo y el pase a planta permanente.
Durante tres jornadas, cerca de centenares de enfermeros sostuvieron un acampe para demostrar que el reclamo es nacional y que, pese a la traición de las distintas conducciones sindicales burocráticas, existe una imperiosa necesidad de avanzar en la coordinación de los distintos espacios de organización y lucha existentes en el país.
El enorme esfuerzo realizado por quienes sostuvieron el acampe, concurriendo luego de cumplir sus jornadas laborales en la primera línea de combate a la pandemia, es reflejo de lo masivos y sentidos que son los reclamos. Desde distintos hospitales se organizaron colectas para poder costear el sonido, las banderas, gazebos y toda la infraestructura. Cada uno y cada una es parte en este proceso de autoorganización que viene enfrentando no solo la falta de respuesta de los distintos gobiernos, nacional, provincial y de la CABA, sino las persecuciones e incluso la represión, como sucedió el pasado 21S frente a la Legislatura de la Ciudad.
Un párrafo aparte merece el accionar de los sectores nucleados en ATE ligados a la conducción nacional de Cachorro Godoy, que llevaron adelante en simultáneo una protesta frente a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad generando una división que solo puede ser funcional a quienes vienen negando derechos a la enfermería. Una vez más este sector prioriza sus lazos con el gobierno de Alberto Fernández y le da la espalda a las trabajadoras y los trabajadores.
Es evidente que en la lucha por conquistar los reclamos del sector son muchos los obstáculos que se interpondrán. Es fundamental seguir desarrollando la organización desde abajo con la máxima democracia para garantizar que cada decisión refleje al conjunto de trabajadores y trabajadoras del sector. Sabemos lo difícil que es realizar asambleas en el marco de la pandemia, pero sobre todo frente al hostigamiento de las direcciones de los hospitales y de gremios patoteros y propatronales como los municipales del Sutecba. Pero para triunfar es imprescindible hacer los mayores esfuerzos para tomar las decisiones entre todos y todas.
Este miércoles 21 de octubre se realizará un nuevo acampe frente a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad convocado por una decena de sindicatos y asociaciones profesionales del AMBA, la Cicop, de los profesionales de la provincia de Buenos Aires, que impulsan y apoyan la lucha de enfermería. No así Sutecba ni la Asociación de Médicos Municipales que hacen mutis por sus compromisos con el gobierno de Cambiemos de Horacio Larreta.
Desde Salud en Marcha creemos que hay que fortalecer la pelea hasta que triunfe, buscando la mayor coordinación de todos los sectores del equipo de la salud que hoy reclaman por sus derechos y empujando desde abajo, desde cada hospital o centro de salud para garantizar la mayor unidad en la lucha y la masividad en las acciones. En el horizonte se avecina un nuevo 21 de noviembre, Día de la Enfermería, hacia el cual debemos apuntar todos los esfuerzos en pos de una masiva jornada de lucha en todo el país.
Salud en Marcha
Escribe Martín Fú
Hace meses que los trabajadores de Ambassador Fueguina, de Ushuaia, vienen peleando por el cobro de sus salarios y por mantener sus fuentes de trabajo ante las maniobras y amenazas de la patronal de cerrar la fábrica.
Ambassador Fueguina es una importante fábrica de productos electrónicos –Ken Brown– de capitales chinos y desde agosto, y ante el rumor constante de remate, los obreros han decidido ocupar la planta frente a la ausencia total de la UOM y la falta de respuesta del gobierno provincial, al que los trabajadores le han pedido que garantice las fuentes de trabajo y el pago de los salarios adeudados de los últimos nueve meses.
La patronal lanzó una ofensiva enviando telegramas de despido y cartas documento intimando a los trabajadores a retirarse de la ocupación de la planta y acusando a un grupo de ellos de “actitudes violentas”, cuando la única violencia es la que ejerce la patronal contra los obreros y su derecho a trabajar y cobrar sus salarios. La Justicia también le dio una mano a la patronal dictando el bloqueo a la planta para que los trabajadores que la están ocupando no puedan recibir alimentos ni agua en medio de las enormes muestras de solidaridad de los vecinos, familiares y otros trabajadores.
El Plenario del Sindicalismo Combativo nacional y el de Santa Cruz han expresado su apoyo y solidaridad. El Pollo Sobrero y Mónica Schlotthauer, del ferrocarril Sarmiento; Adriana Astolfo, de Adosac Pico Truncado; Angélica Lagunas, de ATEN Neuquén, entre tantos otros, acompañan esta pelea, en donde nuevamente los trabajadores organizados enfrentan los embates de las patronales y la traición de la burocracia sindical en un contexto de ajuste, crisis y despidos. Los trabajadores municipales del Suoem, textiles de Río Grande y organizaciones barriales de Ushuaia acercaron también su solidaridad.
Desde Izquierda Socialista seguiremos acompañando esta lucha poniendo nuestro partido y militancia a disposición para que esta pelea triunfe.
Escribe Javier Leonforte
El lunes 19 de octubre se realizó una caravana aeronáutica de las y los trabajadores de Latam desde Aeroparque, en CABA, hasta el Aeropuerto de Ezeiza contra los despidos que quiere imponer la multinacional. A las y los tripulantes, trabajadores de tierra y de carga de Latam se sumaron despedidos y tercerizados de Aerolíneas Argentinas, como las empresas de seguridad GPS y Securitas. La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) montó un fuerte despliegue en Ezeiza pero la protesta llegó hasta las cabinas del ingreso al estacionamiento y se hizo sentir con fuerza.
El martes 20 de octubre se realizó otra caravana de los trabajadores de Austral contra el cierre de la empresa, que el gobierno pretende fusionar con Aerolíneas Argentinas para flexibilizar condiciones laborales y ajustar a los trabajadores. La protesta se desarrolló mientras en Aeroparque se realizaba una reunión de accionistas de Austral para implementar el plan impulsado por el gobierno nacional. A la caravana convocada por el cuerpo de delegados de los técnicos de Austral se sumaron despedidos de Aerolíneas Argentinas y los técnicos de Latam, recreando la unidad gestada en los diecisiete días de ocupación del hangar.
Desde Izquierda Socialista nos hicimos presentes en ambas caravanas, como desde el primer día de lucha aeronáutica, planteando la necesidad de unir a todos los trabajadores, más allá del gremio o empresa a la que pertenecen, para torcerle el brazo al plan de ajuste de las patronales y el gobierno.
Escribe Pedro Rodríguez, referente de la oposición en UTA
Luego de ocho meses de atraso salarial, suspensiones, despidos, destrucción de la obra social, sin ninguna respuesta a la inseguridad y un abandono total a la luchas del interior, el gremio acordó 30% de aumento, totalmente insuficiente. Muy por debajo de la suba de precios que estamos sufriendo en estos meses de pandemia, con una inflación interanual superior al 40% y un dólar que no para de subir y sigue provocando más aumentos. Con este acuerdo nos alejamos aún más de la canasta familiar.
Los empresarios lloran que no pueden pagar más por los subsidios, es su excusa. Parece que para trabajar somos “esenciales”, pero para cobrar un sueldo digno no. ¡Basta de la estafa de los subsidios, que el gobierno deposite ese dinero en la cuenta sueldo de cada chofer!
Por otra parte, la agrupación Palacios (Bustinduik-Dota) brilló por su ausencia, porque más allá de algunas declaraciones, no hicieron nada. Pero tampoco lo han hecho ante la muerte de un compañero. Solo lanzan paros o acciones según le convenga a DOTA, que luego descuenta los días de paro y cierra un negocio redondo.
El acuerdo se hizo a espaldas de los choferes sin ningún tipo de consulta y a las apuradas para que no sigan ganando las calles expresiones como la 60, la 540, Choferes Unidos, o los autoconvocados de Salta.
Tenemos que terminar con esta burocracia que está al servicio de las patronales. Ni la actual directiva ni la agrupación Palacios de DOTA son la alternativa que necesitamos. Debemos unificar las distintas expresiones que salieron en estos días a las calles, unificar las luchas de todas las provincias y empalmar con todos los reclamos que existen dentro del gremio. Cada lucha por pedido de seguridad, contra las suspensiones, el pago total de salarios o despidos debe ser parte de una misma pelea para así lograr pegar como un solo puño sobre las patronales del transporte y construir de manera unitaria una nueva alternativa dentro de la UTA.