Escribe Atilio Salusso
Se volvió a dar un multitudinario 24 de Marzo en Plaza de Mayo y en todo el país (ver "24M Masiva marcha contra el negacionismo de Milei" ). Cientos de miles ganamos las calles en esta fecha, independientemente de las convocatorias que se hacen desde distintos sectores de derechos humanos y políticos.
Lamentablemente, desde hace alrededor de 20 años, dejó de haber un acto unitario los 24 de Marzo, a partir de que el peronismo en el gobierno cooptó a los organismos históricos, usando esa fecha para reivindicar al peronismo kirchnerista, diciendo que con ese gobierno se había acabado la impunidad y no se violaban más los derechos humanos, cuando en esos años se encumbró, entre otros hechos, al represor César Milani como jefe del Ejército. Ante ello surgió el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, que durante las últimas décadas se viene movilizando de manera independiente de todos los gobiernos mientras que denuncia la impunidad de ayer y de hoy, además de la responsabilidad de radicales, peronistas y del PRO en la aplicación de tremendos planes de ajuste para seguir pagando una deuda externa usuraria, contraída en plena dictadura militar bajo el mando del FMI.
El año pasado, frente a un gobierno ultraderechista como el de Javier Milei, era una oportunidad para explorar un acto común. No se dio por responsabilidad del kirchnerismo y sus organismos afines, que se negaron a que se expresen las distintas posturas que hay ante cada 24 de Marzo, optando por hacer su acto propio.
Este año, desde Izquierda Socialista y el Frente de Abogadxs por los Derechos Humanos y el Socialismo (Fadhus) planteamos la necesidad de volver a explorar un acuerdo para un acto en común en base a consignas que contemplen a todos los sectores. Desde el Encuentro se consideró avanzar en ese sentido en base a consignas previamente acordadas (no documentos), entre otras consideraciones a evaluar.
Al inicio de ese intercambio, el peronismo empezó a imponer su documento, desechando la opinión de la izquierda y otros sectores para posibilitar un acto común. Negándose a que de alguna manera además de denunciar a Milei hubiese alguna mención de sus cómplices, quienes le vienen votando las leyes y los DNU, o aplican el ajuste en sus provincias.
En ese preciso momento ocurrió algo inédito: organizaciones que son parte del Encuentro, entre ellas el MST de Alejandro Bodart y Celeste Fierro, se cortaron solas acordando por su cuenta ese documento con el peronismo, antes de que se considere la propuesta en la plenaria del organismo, que funciona por consenso y no por votación. Con su política, el MST también dividió al Frente de Izquierda Unidad, abandonando la tradición de que cada 24 de Marzo se marche de forma conjunta. Esta política sumó una tremenda confusión, favoreciendo la prédica del peronismo de vanagloriarse de ser “vanguardia” contra Milei (su famoso frente “anti Milei”), imponiendo un documento que solo critica al Gobierno nacional y no a sus cómplices, además de poner a sus referentes de los organismos históricos en el palco. En un acto donde también predominaron La Cámpora y Máximo Kirchner, Axel Kicillof, los intendentes peronistas, burócratas sindicales como Hugo Moyano, Héctor Daer, Roberto Baradel y otros.
El MST, en una nota posterior a la marcha, justifica su divisionismo diciendo que de esta forma evitaron “un acto electoral del peronismo”. Y que la marcha le dio un duro golpe a Milei y “también a los que no se hacen cargo de lo que contribuyeron a que llegara o que dejan correr sin hacer mucho desde hace 15 meses” (léase, el peronismo). Una mentira total, porque esa política no se plasmó en absoluto en el documento que leyeron. De esa manera, el MST terminó siendo funcional al PJ.
Desde Izquierda Socialista vamos a seguir postulando la mayor unidad para derrotar a Milei, los gobernadores y el FMI, diferenciándonos de sus cómplices. Por eso fue importante haber mantenido la independencia política del Encuentro.
Tanto nuestro partido, como el PTS, el PO, otros partidos y diversas organizaciones de derechos humanos, sociales, estudiantiles y barriales fuimos impulsores destacados de esta masiva marcha unitaria a Plaza de Mayo, donde al final leímos nuestro documento consensuado.