Desde Izquierda Socialista lanzamos una nueva Campaña Financiera en un momento en que enfrentamos al gobierno de Javier Milei y su avance con la motosierra, la reforma laboral esclavista y recortes que golpean de lleno a quienes vivimos de nuestro trabajo. En medio de una crisis que no afloja, sostener una voz socialista revolucionaria, independiente de empresarios y corporaciones, es fundamental para seguir presentes en cada pelea sindical y política.
Sabemos que la situación económica es muy difícil. Por eso, cualquier aporte, por pequeño que sea, tiene un valor enorme. Izquierda Socialista se mantiene con el esfuerzo militante y el apoyo de quienes nos acompañan. Nuestros militantes intervienen todos los días en las calles para frenar el ajuste y defender los derechos conquistados. Y, junto al Frente de Izquierda Unidad, nuestros diputados y diputadas impulsan proyectos y denuncias. Nada de esto cuenta con financiamiento de las patronales: sale directamente de la colaboración de compañeras y compañeros como vos.
¿Para qué usamos tu aporte?
Para lo esencial: acompañar a las y los trabajadores en sus luchas (salud, docentes, estatales, mujeres, disidencias, discapacidad, juventud, por las jubilaciones y el ambiente); imprimir materiales; sostener locales y actividades; participar en marchas y asambleas.
Al mismo tiempo impulsamos agrupaciones amplias como Isadora, Disidencias en Lucha, Ambiente en Lucha y el desarrollo del sindicalismo combativo y de nuestra corriente sindical A Luchar, espacios que reúnen a cientos de trabajadores y trabajadoras para impulsar planes de lucha, coordinar peleas por mejoras salariales y defender nuestros derechos.
Somos parte de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI) donde impulsamos campañas de solidaridad a favor de las y los trabajadores en el mundo. Por eso nuestros compañeros, el diputado Juan Carlos Giordano y Ezequiel Peressini, integraron la Flotilla Global Sumud rumbo a Palestina, una iniciativa internacional unitaria para romper el bloqueo y denunciar el genocidio de Israel.
Por eso te pedimos un aporte, que te lleves el anuario de El Socialista a precio solidario, y que te sumes a Izquierda Socialista y a la Juventud de Izquierda Socialista (JIS). Entre todos y todas sostenemos una fuerza que no se resigna y que está donde tiene que estar: del lado de la clase trabajadora, las mujeres, disidencias y la juventud, en cada lucha y en la defensa de nuestros derechos.
Para colaborar comunicate al +54 9 11 6258-8523
SAN JUAN
Viernes 12 a las 19:30
Güemes 788 Sur - Capital
ROSARIO
Viernes 12 a las 20
Ricchieri 426 - Rosario
SANTIAGO DEL ESTERO
Sábado 13 a las 20
San Juan 450, Santiago del Estero.
CABA
Sábado 13 a las 20
Asociación Calabresa,
Hipólito Irigoyen 3722, CABA
CÓRDOBA
Sábado 13
a partir de las 21
Laprida 1245 B° Observatorio, Centro de Jubilados
SUR
Domingo 14 desde las 13
Club ATE Burzaco, Bulevar Espora 4500
JIS CABA
Viernes 19 desde las 20
Virrey Liniers 451, CABA
LA MATANZA
Sábado 20 a las 20:30
Sarrachaga 5583, entre Arenas y Berna, Isidro Casanova
OESTE
Sábado 20 a partir de las 18
Galpón ferroviario.
Vignes 1552, Haedo
NORTE
Sábado 20 a las 20
Ramón Castro N°5181, Carapachay. Junta vecinal Manuel Belgrano
JUJUY
Sábado 27 desde las 13
Martiarena 217, San Salvador de Jujuy
Abajo la reforma laboral esclavista
Basta de persecución en el Garrahan y a todos los luchadores
Convocamos a movilizarnos el próximo 19/20 de diciembre - a 24 años del Argentinazo- para dar los primeros pasos de la lucha callejera en rechazo a las reformas antiobreras que el gobierno pretende aprobar en el Congreso. Los cambios en la legislación laboral que buscan son verdaderamente esclavistas: más horas de trabajo por menos salario; menos protección de los trabajadores frente a las decisiones patronales; fin de las horas extras y hasta las paritarias. Esto, por nombrar solo algunas cosas. La historia ya probó que con medidas similares no hubo más puestos de trabajo: solo creció la informalidad y perdimos derechos. Asimismo rechazamos las demás reformas reaccionarias: previsional, tributaria y penal.
Frente a tamaño ataque, que incluye despidos y cierres fabriles todos los días, mientras el salario mínimo y las jubilaciones están en la indigencia, las centrales sindicales deberían estar organizando una sólida lucha frente a la guerra que nos declararon. Sin embargo, la CGT no lucha y plantea una negociación a espaldas de los trabajadores, solo para cuidar los privilegios de su dirigencia burocrática. Reclamamos que la CGT rompa el pacto con el gobierno. Al mismo tiempo, las CTA no pasan de los discursos. No juegan ningún papel en la organización para la lucha y su principal orientación está en la interna del peronismo, que colabora con la gobernabilidad de Milei. Los gobernadores de ese espacio político ya están colaborando activamente con las reformas de Milei, Trump y el FMI. Además, aplican el ajuste de la motosierra en sus provincias.
Por eso, consideramos fundamental intervenir en las calles y avanzar todos los pasos necesarios para que un gran movimiento de trabajadoras y trabajadores, sean ocupados o desocupados, activos o jubilados, eche por tierra los ataques del gobierno. Macri tuvo que archivar la reforma laboral en 2017 gracias a la lucha en las calles. Con Milei también hubo luchas que le quebraron el brazo, como la histórica pelea del Hospital Garrahan. Por eso, el otro reclamo fundamental para esas jornadas es la anulación de los sumarios a dirigentes y activistas del Garrahan. Basta de perseguir a los que luchan.
Tomemos en nuestras manos las iniciativas que la burocracia sindical sabotea, sin dejar de señalar que necesitamos un paro activo y plan de lucha nacional de la CGT y las CTA para derrotar la reforma laboral esclavista y el plan motosierra de Milei, Trump y el FMI.
Desde este plenario, que reúne a sindicatos, comisiones internas, activistas y organizaciones de todo el país, llamamos ampliamente a todos los sectores políticos, sociales, de derechos humanos y demás ámbitos de lucha, que compartan la necesidad de impulsar esta movilización a preparar en conjunto esta convocatoria, confluyendo el próximo martes 9 de diciembre en una reunión organizativa a realizarse en Ademys a las 17.30 hs.
El 19/20 de diciembre, todos a las calles, desde Congreso a Plaza de Mayo.
Mesa Nacional del Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC), los movimientos piqueteros y jubilados en lucha.
Con una participación de 1281 afiliadxs se reafirma al frente multicolor como conducción del sindicato. La docencia ratificó que el camino es el que venimos marcando desde la conducción multicolor: la unidad para enfrentar el ajuste y las reformas laboral y educativa, con un 40% más de votos que la última elección y donde la multicolor sacó más votos que en 2022.
Ante el intento del gobierno de evitar las elecciones, la docencia respondió en forma contundente con una elección histórica para el sindicato.
La dirección multicolor va a seguir construyendo un cuerpo de delegadxs cada vez mas fuerte para organizar las escuelas con un modelo sindical opuesto al de la burocracia.
Desde el Frente Multicolor Unidad agradecemos a todas las compañeras y compañeros que se acercaron a votar respondiendo al ataque del gobierno.
Masiva participación en las elecciones de Ademys, a pesar del intento de Jorge Macri de obstaculizarlas.
Votaron 1281 compañerxs resultando electa la lista 25, Multicolor Unidad (lista de maestres y profesores, 9 de abril y alternativa docente) con 612 votos (47,92%). La nueva secretaria general del sindicato es la compañera @soledadm80 Soledad Mosquera
La lista 14, Unidad desde las escuelas, Tribuna docente sacó 340 votos (26,62%)
La lista 26, Haroldo Conti, sacó 246 votos (19,26%)
La lista 1871, Docentes x la Unidad para luchar (Docentes en Clase) sacó 72 votos (5,64%)
Felicitamos a todxs lxs compañerxs que vinieron masivamente a votar para fortalecer Ademys, apostando a seguir construyendo un sindicato combativo, independiente y democrático para enfrentar las reformas de Milei y Macri.
Javier Milei, sus ministros, el establishment financiero internacional y las grandes patronales siguen en “modo festejo”. Mientras tanto, toman ganancias por las subas de bonos y acciones en las semanas posteriores a las elecciones y esperan que se consumen las tan esperadas (para ellos) “reformas estructurales”, comenzando por lo que denominan cínicamente modernización laboral (léase flexibilización laboral esclavista). Los peces gordos de Wall Street, empezando por el J.P. Morgan, mientras aplauden y exigen más medidas para profundizar el saqueo, vuelven a lo que hacen desde que asumió Milei: elogiar el ajuste, pedir aún más y, al mismo tiempo, no poner un dólar hasta que el gobierno de LLA les garantice la aprobación de las leyes que reclaman.
La semana pasada, a la reforma laboral esclavista y al acuerdo de coloniaje con los Estados Unidos se le sumó la nueva “reforma educativa”: un ataque en toda la línea contra 150 años de educación laica, gratuita y obligatoria en nuestro país.
Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, se pasean celebrando supuestos “logros económicos”. El gobierno aprovecha ese envión para avanzar escandalosamente en otros terrenos, como el nombramiento (por primera vez desde la dictadura genocida) de un militar en actividad como ministro de Defensa: Carlos Presti, hijo del renombrado genocida Héctor Luis Presti, reivindicado por su propio hijo, también militar y ahora ministro.
Los medios oficialistas, apoyándose en parte de quienes votaron a Milei y particularmente en un sector de la clase media, hablan de una recuperación de la “confianza” en el gobierno. Sin embargo, todas las encuestas muestran lo contrario: una mayoría abrumadora dice que “se está mal”, mientras mantiene expectativas en mejorar salarios y empleo. Las y los periodistas que publican esas encuestas se preguntan qué pasará si el gobierno de Milei no cumple en el corto plazo con esas expectativas.
Quienes no necesitan encuestas para saber cómo están son las y los trabajadores. Ven cómo se pulverizan salarios y jubilaciones al ritmo de la suba del precio de la carne y de los nuevos tarifazos. Se multiplican los casos de personas con doble o triple empleo, muchas veces sobreexplotadas por aplicaciones después de jornadas formales agotadoras. El endeudamiento popular bate récords: el 9% de los préstamos personales ya está en mora por la imposibilidad de pagarlos.
A esto se suma el drama del desempleo. Durante el gobierno de Milei desaparecieron 14 mil empresas, dejando a 270 mil trabajadoras y trabajadores sin sustento. Esta semana cerraron dos firmas emblemáticas: Essen (ollas y cocina) y Whirlpool (heladeras y lavarropas). Entre la caída del consumo y la invasión de importaciones, otras tantas seguirán en los próximos meses.
Con la amenaza inmediata de la reforma laboral (que destruirá derechos conquistados en décadas de lucha) crecen los cuestionamientos en los lugares de trabajo, estudio, en los barrios populares y hasta en las charlas familiares.
¿Qué se opone a esta motosierra envalentonada y recargada de Javier Milei, La Libertad Avanza, Donald Trump y el FMI?
El principal partido patronal de oposición, el peronismo, sigue encerrado en su interna. Sus gobernadores negocian, uno por uno, con el gobierno nacional a cambio de alguna migaja. Crecen las deserciones en sus bancadas hasta el punto de que La Libertad Avanza podría transformarse en la primera minoría en Diputados.
Cuando algún dirigente peronista plantea debatir “programáticamente”, es para ver cómo adaptarse a la agenda de la ultraderecha: justificar la “necesidad” de la reforma laboral, apoyar acuerdos con Estados Unidos o cumplir a rajatabla con las exigencias del FMI y los acreedores. A esto se suma el avance de causas de corrupción, con Cuadernos a la cabeza. El gobierno de Milei aprovecha los escándalos del peronismo kirchnerista para ocultar los propios, como los casos $Libra y la megacausa de corrupción en la Administración Nacional de Discapacidad (Andis).
La conducción de la CGT, recientemente “renovada”, no pasa de tibios pedidos de “diálogo” sobre la reforma laboral. Más que defender derechos, busca preservar sus privilegios como burocracia.
¿Quién se opone total y absolutamente a todas las reformas de Milei? ¿Quién dice que hay que salir a pelear siguiendo el ejemplo victorioso de las y los trabajadores del Hospital Garrahan? ¿Quién plantea un programa alternativo al desastre de Milei, Trump y el FMI?
La respuesta es clara: el Frente de Izquierda Unidad y el sindicalismo combativo. En los sindicatos, en las comisiones internas, en los cuerpos de delegados, en el movimiento estudiantil y en el movimiento de Mujeres y Disidencias (como se vio el fin de semana en Corrientes) está la orientación de qué hacer.
Hay que salir a pelear unitariamente y exigirle a la CGT que rompa su pacto con el gobierno y convoque a un paro nacional y a un plan de lucha. Y hay que rechazar con todas las fuerzas, votando en contra y denunciando, todas las leyes que Milei quiere imponer: el presupuesto de ajuste, la modernización laboral, la reforma educativa y cada una de sus medidas de saqueo.
A la vez, hay que impulsar un programa distinto, obrero y popular, que empiece con el no pago de la deuda externa y la ruptura total con Donald Trump y el FMI, para poner todos los recursos del país al servicio de resolver las necesidades urgentes del pueblo trabajador: salarios, jubilaciones, trabajo, salud, educación y vivienda.
Vení a Izquierda Socialista para fortalecer al Frente de Izquierda Unidad y dar las luchas que se vienen.