
Escribe Juan Carlos Giordano, diputado Nacional Izquierda Socialista/FIT Unidad
Este 8 de agosto arranca la campaña en la provincia de Buenos Aires. Mientras la ultraderecha de La Libertad Avanza y el peronismo buscan polarizar, crece la decepción frente a sus políticas en medio de una crisis cada vez más grave. El Frente de Izquierda llama a castigar a los gobiernos patronales votando por una alternativa que enfrente la motosierra de Javier Milei, los gobernadores y el FMI en la Legislatura y los Concejos Deliberantes.
El gobierno nacional va a “nacionalizar” la campaña de la provincia de Buenos Aires. En estos días habrá una sesión de fotos de Javier Milei con las y los candidatos bonaerenses. “En La Libertad Avanza están convencidos de que la participación de Javier Milei será un ‘espaldarazo’ para sus candidatos, algunos de los cuales, admiten, tienen muy bajos niveles de conocimiento” (La Nación, 1/8).
Que Milei tenga que involucrarse muestra su preocupación. Pero el problema es que lo que está cayendo es su propia imagen, que ya supera la consideración negativa por sobre la positiva, y porque el 67% considera que la situación económica es perjudicial. Miles están arrepentidos de haberlo votado. Dicen que no lo volverían a hacer porque la motosierra sigue liquidando los salarios, los puestos de trabajo y el futuro. Ven que la plata se la llevan los oligarcas del campo con la reducción de las retenciones, y los bancos con la bicicleta financiera, mientras el gobierno veta aumentos a las y los jubilados y personas con discapacidad, y ataca al Hospital Garrahan y a las universidades, entre un largo etcétera.
El Gobierno nacional ha puesto de candidato en la Tercera Sección Electoral al ex comisario de la Bonaerense Maximiliano Bondarenko para hacer campaña “contra la inseguridad”. Pero la Bonaerense es socia del delito, el narcotráfico, la trata de personas y la mano dura. El policía fue denunciado por vivir en tierras usurpadas en City Bell, donde construyó su lujosa mansión. ¿Vas a votar a quienes te roban lo poco que tenés y se postulan para reprimir imitando las barbaridades de Patricia Bullrich contra las y los jubilados?
Otro eslogan de campaña de la ultraderecha es “kirchnerismo o libertad”. Sin embargo, la única libertad es para que los de arriba sigan engordando sus millonarias ganancias, mientras el pueblo trabajador y la juventud se hunden en la miseria.
El peronismo no sirve “para frenar” a Milei
El PJ bonaerense hace campaña diciendo que hay que “ponerle un freno a Milei”, para que “la motosierra no entre en la provincia de Buenos Aires”. Axel Kicillof declaró: “la única boleta que se le planta a Milei es la de Fuerza Patria”. Esto no es así. Verónica Magario, candidata y vicegobernadora de Kicillof, hizo un llamado a Milei: “Es momento de que cambies el rumbo, hacé otra cosa porque a esto no lo queremos más” (Página/12, 3/8). ¿Pedirle a un ultraderechista que cambie?
De los últimos 42 años, el peronismo gobernó la provincia durante 34. Los resultados están a la vista. ¿Acaso en el conurbano no hay hambre y miseria? ¿Alguien puede decir que Kicillof paga salarios dignos a la docencia y al personal de salud? ¿O que intendentes como Fernando Espinoza o Mario Ishii son parte de la “nueva política”? Encima, son candidatos testimoniales.
Los males del país se replican en la provincia, no solo por culpa de Milei, sino también porque el PJ gobierna para los grandes empresarios de la provincia de Buenos Aires. Kicillof fue parte del gobierno de Alberto y Cristina Fernández, que dejó un 42% de pobreza y una brutal inflación.
El gobierno aplica un brutal ajuste, pero los burócratas peronistas de la CGT, en vez de enfrentarlo, pactan con él y aspiran a ser candidatos en las listas del PJ en octubre. En el Congreso, cuando Milei necesitó votos para sacar sus leyes, se los aportaron las bancas del peronismo. ¿Dónde estaría entonces “la utilidad” de votar al peronismo?
Es muy útil tener bancas que apoyen tus reclamos
Si querés saber qué es realmente útil votar, pensá quiénes están (y van a seguir estando) del mismo lado que vos cuando reclamás por el salario, el trabajo o cualquier derecho. Antes, durante y después de las elecciones. Son las bancas del Frente de Izquierda las que lo hacen. Por eso, hay que votar por una opción que pelee, no quedarse al margen: no ir a votar o votar en blanco no alcanza para castigar a los que gobiernan (ver "La abstención no castiga").
Lo que les duele a los gobiernos de turno es que haya más bancas que los enfrenten de manera consecuente, como lo estamos haciendo desde el Frente de Izquierda contra la motosierra, tanto en las calles como en el Congreso y las legislaturas. También contra los gobernadores.
Somos quienes decimos que la plata tiene que destinarse a salarios, trabajo y a reactivar la economía, no a la usurera deuda externa ni al FMI. El Frente de Izquierda pelea por eso y por un gobierno de la clase trabajadora y el pueblo, para terminar con este desastre capitalista y empezar a construir el socialismo, levantando nuestra voz en defensa del pueblo palestino contra el genocidio israelí.
Las listas del Frente de Izquierda Unidad están integradas por importantes y reconocidas luchadoras y luchadores. Nicolás del Caño y nuestra delegada ferroviaria y diputada nacional (mc), Mónica Schlotthauer, encabezan la Tercera Sección. Romina del Plá y el dirigente del ferrocarril Sarmiento, Cristian Duarte, van en la Primera. El 7 de septiembre se votan diputados, senadores y concejales. Apostemos por más bancas que se jueguen en las luchas y peleen por una salida de fondo para el pueblo trabajador y la juventud.

Escribe Pablo Almeida
Este año, varias provincias y la Ciudad de Buenos Aires desdoblaron sus elecciones legislativas respondiendo a especulaciones e intereses de los distintos gobernadores. En todas ellas, la abstención electoral ha crecido a niveles que no se habían registrado nunca desde la vuelta de la democracia en 1983.
Luego de que apenas el 53,4% del padrón concurrió a las urnas en CABA mucho se teorizó al respecto. Desde nuestra mirada, el primer elemento que aparece es que, lejos de ser una simple “apatía electoral”, el crecimiento de la abstención expresa una crisis política profunda: la desconfianza a los partidos patronales. No es una anomalía momentánea. Los altos niveles de abstención y voto en blanco o nulo marcan una crisis del régimen político.
Aunque entendemos el justificado descontento de esos millones de votantes, creemos que el canal de la abstención termina siendo funcional a quienes gobiernan, en este caso Javier Milei. No deja una expresión clara de que es lo que se rechaza. La abstención como fenómeno general diluye sus motivos concretos. No expresa con claridad el rechazo a la motosierra al servicio del FMI o la bronca por la recurrente represión a las y los jubilados, por poner solamente dos ejemplos.
Al abstenerse un porcentaje alto de quienes están habilitados para votar, sube la representación de los partidos patronales que gobiernan.
Precisamente, aquellos a los que se quiere castigar. Retomando el ejemplo de las elecciones en CABA: al votar cerca de la mitad del padrón, se benefició ampliamente la lista de La Libertad Avanza, encabezada por Manuel Adorni, que obtuvo once bancas (el 36% de las que se ponían en juego) pese a haber sido votado por apenas el 15% del padrón. Es decir, se fortaleció la representación parlamentaria de quienes quieren avanzar con una motosierra sobre los derechos del pueblo trabajador.
Sólo el voto al Frente de Izquierda Unidad expresa con claridad el rechazo a las políticas de hambre y represión del gobierno, al mismo tiempo que fortalece una representación parlamentaria que las enfrenta decididamente y que sirve de caja de resonancia de las luchas que el pueblo trabajador da en las calles.
El primer candidato a diputado provincial por la Tercera Sección Electoral de las listas de Javier Milei es Maximiliano Bondarenko, un excomisario de la “maldita” Policía Bonaerense, conocida por regentear el juego clandestino, la droga, la prostitución, los desarmaderos de autos robados y las zonas liberadas para los piratas del asfalto.
Este excomisario no es nuevo en la política bonaerense: es un típico tránsfuga que pasó por el PRO, luego se incorporó al radicalismo en el sector de Facundo Manes y, finalmente, dio otro salto para aterrizar en La Libertad Avanza. Es un símbolo claro de cómo piensa ejecutar el ajuste de la motosierra: con palos y represión.

Mi nombre es Geraldine Lescano, nacida y criada en Merlo. Me presento como candidata a concejala en ese distrito por Izquierda Socialista/FIT Unidad. Frente a la violencia estructural que ataca sistemáticamente nuestra existencia e identidad, acepté el desafío de ser la primera candidata travesti en Merlo, no sólo porque me siento en el compromiso de defender los derechos que supimos conseguir como comunidad, sino porque me siento identificada como una de las enemigas principales de este gobierno. No solo soy travesti: soy feminista, defensora del aborto legal, soy sindicalista, soy zurda y socialista.
Es importante entender que la lucha por los derechos humanos también es una lucha de nuestro colectivo de disidencias, y que no es una lucha aparte. Las travestis somos las primeras en sostener la olla, como lo hicimos durante la pandemia, para poder alimentar no solo a otras travestis, sino también a la vecina que sufría violencia de género con sus hijos a cargo, al pibe de la esquina que fuma paco y también al obrero que se había quedado sin esa changa con la que vivía día a día. Hoy somos nosotras, las travestis, transexuales y transgéneros, las voces propias de lo que representa la desidia de un gobierno ausente. Somos voces, cuerpo e historia de décadas de abandono, y de gobiernos que solo nos han ofrecido migajas, intentando conformarnos diciéndonos que “hasta ahí y nada más”.
Mi representación como candidata no es solamente una representación sobre mi lucha y mi activismo: es una representación social de todas las voces travestis y trans anónimas que dieron la vida en cada territorio. Así como también es la lucha de todas aquellas travestis y trans que pusieron el cuerpo para batallar contra el CIStema que nos expulsa. Ser la primera nunca significará ser la última. Hoy, ser candidata no es un logro mío, sino un logro colectivo. ¡Furia travesti, siempre!

David Lastra, el “viejo” para sus compañeros, tiene 48 años, una hija de 12 y está casado con Mariana, coordinadora docente de la escuela de enfermería en la Villa Zabaleta. Es licenciado en Enfermería e instructor docente, trabaja desde hace quince años en la Unidad Intensiva de Quemados del Hospital Garrahan. Fue dos años delegado de la junta interna de ATE en el turno noche por enfermería y hoy es referente en el turno mañana: un importante activista en defensa de la salud pública.
David cuenta con una sólida trayectoria en la militancia política y sindical. Desde joven participó activamente en la defensa de la universidad pública y gratuita. En ese marco, fue elegido por la agrupación La Jeringa, en oposición a la Franja Morada, como miembro de la comisión directiva del centro de estudiantes de la carrera de Enfermería en la Facultad de Medicina de la UBA, donde finalizó sus estudios.
Hoy forma parte de la agrupación Salud en Marcha y es candidato a diputado provincial por el Frente de Izquierda en la Tercera Sección Electoral. Comparte la lista con otras integrantes de la agrupación, como Mónica Méndez, dirigenta de la Cicop y candidata a primera concejala en Almirante Brown; Marta Fernández, dirigenta de la Cicop del Hospital Esteves de Lomas de Zamora; y Miriam Arias, activista del Hospital El Cruce de Florencio Varela. Estas dos últimas son candidatas a concejalas en Lanús.

Voy en las listas del Frente de Izquierda convencida de que quienes salimos juntos a las calles a enfrentar los despidos, la pérdida de derechos, el ajuste salarial y la entrega del patrimonio económico, científico, cultural y de los bienes comunes indispensables para la vida (incluyendo el agua), tenemos que presentarnos también juntos a las elecciones, levantando una política alternativa.
En la lista de concejales llevamos a Pablo Rodríguez, no docente de la Universidad del Sur, quien el 7 de marzo, ni bien bajaron las aguas de la inundación, le puso el cuerpo a la recuperación de su patrimonio bibliográfico.
Denunciamos que Javier Milei vetó la Ley de Emergencia que otorgaba fondos para la reconstrucción de la ciudad. La inundación dejó en evidencia la vulnerabilidad a la que nos exponen décadas sin presupuesto para obras de infraestructura y mantenimiento. La privatización del puerto, la parte estatal del Polo Petroquímico, el ferrocarril, y la desregulación de los controles nos entregaron a las multinacionales responsables de los derrames de petróleo y químicos.
Nuestro territorio, que es salida al mundo del petróleo y gas de Vaca Muerta, sufrió el 7 de marzo las consecuencias de las prácticas extractivistas.
Seguimos acompañando las denuncias de los vecinos y llamamos a apoyar la propuesta socialista del Frente de Izquierda Unidad, que, rompiendo con el modelo extractivista, ponga la producción y los recursos al servicio del país y de las necesidades populares.
Seguiré reclamando los fondos para reconstruir Bahía Blanca y Coronel Rosales