Escribe José “Pepe” Rusconi
En la noche del 13 de enero de 1976, cuando los militares se estaban preparando para dar el sangriento golpe de estado, un grupo de ultraderecha, amparado por el gobierno de Isabel Perón, secuestró en Ensenada a Carlos Scafide y a Salvador “el Pampa” De Laturi, ambos reconocidos activistas y trabajadores de Propulsora Siderúrgica (hoy Siderar/Techint). Pero la lucha continúa.
“Carlitos”, como lo llamábamos, era un querido compañero y militante del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), además de un muy reconocido vecino de Ensenada. El “Pampa” militaba en el PRT.
Carlitos era afiliado a ASIMRA, el gremio de los supervisores metalúrgicos. Eso no impedía que tuviera un total compromiso con la lucha de los trabajadores afiliados a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que enfrentaban a la dirección burocrática del sindicato, encabezada por Rubén “Negro" Diéguez y Antonio “Nino” Di Tomasso. Dichos burócratas, bajo la dictadura y aliados a las patronales metalúrgicas, entregarían a sus compañeros. Diéguez falleció en 1984. Pero Di Tomasso aún es miembro del secretariado de la UOM de la Plata y titular de la CGT regional.
Los asesinatos y la respuesta de los trabajadores
Cuando lo secuestraron a Carlitos, el PST venía de sufrir varios golpes. Por ejemplo, la masacre de Pacheco del 29 de Mayo 1974, y la Masacre de La Plata del 4 y 5 de Septiembre 1975. Carlitos, que tenía sólo 29 años, sería el decimosexto asesinado del PST bajo los gobiernos de Juan Perón e Isabel.
Según se ha podido reconstruir, fueron miembros de la Concentración Nacionalista Universitaria (CNU) y la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A), organizaciones parapoliciales promovidas desde el Ministerio de Bienestar Social y el gobierno provincial de Victorio Calabró (dirigente de la UOM), junto a matones de la burocracia sindical, quienes se identificaron como personal del Ejército y secuestraron de la casa de su madre a Carlitos. No se supo nada de él hasta que fueron encontrados los cuerpos de Carlitos y el Pampa acribillados a balazos y dinamitados, tal como estilaban para que fuese un mensaje terrorífico a todo el activismo.
Los trabajadores de Propulsora, al conocer la noticia, exigieron justicia y resolvieron en asamblea de todos los turnos parar desde el miércoles 14 de enero por la mañana hasta el sábado siguiente por la tarde. En el Astillero Río Santiago resolvieron realizar paros progresivos hasta el viernes. Hubo trabajadores de otras fábricas que se solidarizaron con las medidas de fuerza, como en Petroquímica Sudamericana de Olmos y Metalúrgica OFA de Villa Elisa. La Coordinadora de Gremios en Lucha llamó a un paro para el siguiente martes, al que se sumó una línea de micros y varios comercios de Ensenada.
Se realizó un acto cuando enterraron a los compañeros, al cual asistió aproximadamente la mitad del personal Propulsora. José “el Petiso” Páez, histórico dirigente de Sitrac-Sitram en el “Cordobazo” habló en el acto en nombre de la dirección nacional del PST. Señaló que “la única posibilidad que tenemos los trabajadores de frenar estos ataques es nuestra movilización y nuestra organización para la defensa, en cada fábrica, en cada barrio, en cada lugar de trabajo; denunciando la tolerancia del gobierno y exigiendo la investigación y el castigo del salvaje crimen”.
La lucha por justicia continúa
La dictadura cortó el proceso de organización y lucha. Pero su caída, a comienzos de la década de 1980, permitió retomar esas experiencias de lucha y que se continuara la pelea por una nueva dirección.
A 50 años de los asesinatos de Carlitos Scafide y el Pampa De Laturi, como ex militante del glorioso PST y ex miembro de la comisión interna de Propulsora en la década de 1980, sigo exigiendo juicio y castigo a los responsables de sus muertes, junto a mis compañeros y compañeras de Izquierda Socialista y la Comisión por Memoria y Justicia de la Masacre de La Plata.
Carlitos fue asesinado siendo muy joven, pero a pesar de corta edad, su vida y su militancia son un ejemplo para las nuevas generaciones de militantes revolucionarios, que también dedican sus vidas a defender a la clase obrera y luchan por un gobierno de trabajadores y por el socialismo.
Por eso en esta fecha volvemos a decir: Carlos Scafide, compañeras y compañeros asesinados y detenidos-desaparecidos del PST: ¡hasta el socialismo siempre! 30.000 detenidos-desaparecidos, ¡presentes!
Acto Homenaje
Viernes 30/01 a las 18 hs.
Centro Cultural Vieja Estación - Alberdi y Dr. Sidoti (Ensenada)
Organiza: Comisión de Familiares, Compañeros y Amigos










