Escribe Guido Poletti
En estos días se está discutiendo en la comisión de Acuerdos del Senado los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla como candidatos a integrar la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Lo de Lijo es escandaloso. Juntó un récord de 328 impugnaciones de todo tipo y color. Tiene denuncias por mal desempeño en su cargo actual de juez ante el Consejo de la Magistratura, e incluso fue acusado penalmente de asociación ilícita, lavado de dinero, coimas y tráfico de influencias. Milei lo dijo explícitamente: es el juez que necesita en la Corte para garantizar que todas sus medidas de ajuste, aún las más flagrantemente anti constitucionales, pasen sin chistar.
De García Mansilla directamente lo que se puede decir es que es un dinosaurio de ultraderecha, líder de los “pañuelos celestes” y explícitamente en contra de cualquier política de garantía de derechos para mujeres y disidencias sexuales.
Sin embargo, el peronismo mantiene un cuidadoso silencio frente a estas nominaciones. Que responde a algo muy concreto: son quienes ya negociaron con La Libertad Avanza darle los votos para que salgan estas nominaciones.
En el caso de Lijo, el acuerdo ya es explícito. El negociador con el asesor todo-terreno de Milei Santiago Caputo es nada más ni nada menos que el propio Wado de Pedro, con el obvio visto bueno de Cristina Fernández. Una vergüenza absoluta.

Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
Alguien me preguntó hace poco ¿te acordás del caso Insaurralde? ¿en qué quedó? Hacía referencia al escándalo protagonizado por Martín Insaurralde al ser fotografiado en septiembre del año pasado tomando champagne en un yate de lujo en Marbella junto a la modelo Sofía Clérici en momentos que se daba una cifra escalofriante del aumento de la pobreza bajo el gobierno peronista de Alberto Fernández. No se trataba de un repugnante ultraderechista o de Macri, sino de un delfín de Cristina Kirchner.
Insaurralde fue intendente de Lomas de Zamora entre 2009 y 2021, Jefe de Gabinete de Axel Kicillof, luego diputado nacional y quien comandaba el Instituto Provincial de Loterías y Casinos bonaerense. Como dijo el “Pollo” Sobrero cuando ocurrió el hecho: “Insaurralde se patinaba en un día setenta salarios mínimos en un yate de lujo.”
Ahora reapareció para compartir un asado VIP en Palermo con intendentes peronistas del conurbano, Máximo Kirchner y Wado de Pedro, es decir, kirchnerismo puro.
Insaurralde tiene una causa abierta por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito. El fiscal comprobó numerosos viajes al exterior durante cinco años, el pago del alquiler del yate “Bandido” por más de 50 mil euros, la compra de un country que fue hecho por una constructora proveedora del municipio, hasta se sabe que una concesionaria de Lomas le pagó algunos de sus viajes a Estados Unidos. ¿Y este personaje sigue libre?
Por su parte Clérici declaró que los “regalos” recibidos los compró con fondos propios, cuando está registrada como monotributista. Se trata de carteras Louis Vuitton, un Rolex de 17.000 dólares y un anillo Bulgari de 100.000 euros.
Muchas veces se dice “los políticos son todos iguales”. Los políticos patronales sí. Pero los de izquierda no. Comparemos el patrimonio de Insaurralde con nuestra diputada de Izquierda Socialista la ferroviaria Mónica Schlotthauer quien percibe el mismo ingreso que el que tenía en su lugar de trabajo y cuando deje la banca volverá a trabajar en el sector limpieza en la estación Once del ferrocarril Sarmiento.
Además de gobernar para los de arriba, el peronismo es corrupción. Izquierda Socialista y el FIT Unidad son todo lo contrario.

Escribe Mercedes de Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
Mientras crece el repudio por la visita de un grupo de diputados de la La Libertad Avanza (LLA) a genocidas sentenciados de la última dictadura militar, y en el medio del recrudecimiento de la interna con Javier Milei, Victoria Villarruel realizó un acto en el Senado en “homenaje a las víctimas del terrorismo” y llamó a la justicia “a meter presos a todos los montoneros”. La interna del gobierno se reaviva al calor de su crisis política y los reveses en el Congreso Nacional.
Día tras día va quedando cada vez más claro que la visita de las y los diputados de LLA a Ezeiza es parte de un plan del gobierno y una política negacionista para lograr el privilegio de la prisión domiciliaria y los indultos a los genocidas. Mientras en la Cámara de Diputados se discute la conformación de una comisión investigadora para sancionar a los Libertarios que fueron parte, la vicepresidenta decidió subir la apuesta y montó una provocación a quienes venimos peleando para que este hecho no quede impune y en memoria de las y los 30.000. Realizó un acto en el Senado, donde adelantó que el gobierno ordenará a la Justicia revisar todos los casos de víctimas durante los años ‘70, y dijo que “todos los Montoneros tienen que estar presos respondiendo por ensangrentar nuestra nación”. Una reedición de la “teoría de los dos demonios” que busca armar causas contra los militantes de los ´70 con el fin de garantizar la impunidad de personas como Astiz u otros genocidas sentenciados por desaparecer, torturar, abusar sexualmente y por apropiación de bebés, entre otros hechos aberrantes. Pero esta avanzada no es, ni más ni menos, que hecha por la propia vicepresidenta y por ende tenemos que marcar el peligro que representa.
El acto tuvo un doble objetivo: redoblar la agenda propia de Villarruel y hacer crecer su influencia en medio del enfrentamiento contra el presidente Milei, también llamado por ella “jamoncito”. La diputada Lilia Lemoine, ante el acto del Senado, salió a cruzar a Villarruel y la criticó por no cumplir los roles que le corresponden, y preguntó irónicamente si incluso metería presa a Bullrich (por su pasado como militante montonera). Al mismo tiempo, la acusó de “lavarse las manos” ante la visita de las y los diputados de su partido a Ezeiza.
Escándalos y expulsiones en LLA
Las expulsiones y escándalos dentro del bloque de la LLA son noticia de todos los días que muestran la debilidad de un armado electoral que es un verdadero rejunte de lo más rancio de la política nacional. La primera fue Lourdes Arrieta, que a los gritos con Martín Menem y Nicolás Mayoraz, fue expulsada por orden de Karina Milei. El nuevo episodio llegó este domingo tras la salida forzada del senador Francisco Paoltroni por diferencias con el presidente Milei. Los senadores de LLA pidieron su expulsión, tras sus críticas a la postulación del juez Ariel Lijo, candidato presidencial para la Corte Suprema, a lo que sumó su posición disidente sobre el decreto que le otorgó un presupuesto de 100.000 millones a la SIDE. El senador dijo: “Después de que me desafectaron del bloque, me reuní con Victoria Villarruel y ella me hizo saber que no estaba para nada de acuerdo con esa decisión que habían tomado, y que me brindaba su apoyo y acompañamiento” (Clarín, 31 de agosto de 2024). Es que detrás de su desplazamiento del bloque se vislumbra la interna que enfrenta a Milei y Villarruel, agudizada por las figuras de la hermana del presidente y el asesor Santiago Caputo.
En la cúpula de la Casa Rosada, ambos integran junto al presidente lo que se dio en llamar el “triángulo de hierro” del poder político nacional. Círculo que deja por fuera a Villarruel, quien opta por jugar junto con el ex presidente Mauricio Macri, que se ha acercado a Milei en las últimas semanas como una especie de consejero político pero que todavía guarda sus distancias y hace su propio juego de cara a las elecciones del 2025.
La interna entre Milei y Villarruel se volvió a mostrar cuando fue público el aumento a 9 millones de pesos de la dieta de los senadores. Los seguidores de Milei incriminan a Villarruel y la señalaron como “casta”, generando un enorme repudio popular en un país con 55% de pobreza y donde uno de cada tres niñas y niños se van a dormir sin cenar. Finalmente el Senado tuvo que frenar el aumento.
Las derrotas del gobierno en el Congreso Nacional
Esta interna recrudece la crisis política y la debilidad de un gobierno de ultraderecha que parece tener cada vez menos aliados; mientras, crece el mal humor social. Primero fue el revés del rechazo en diputados del DNU que le otorgaba 100.000 millones de dólares de gastos reservados a la nueva SIDE (es decir para inteligencia y represión) donde hasta sectores dialoguistas criticaron que mientras no hay plata para los jubilados sí para la inteligencia, y votaron en contra. En segundo lugar, la votación en el Senado del cambio en la movilidad jubilatoria puso sobre la cuerdas al gobierno, que finalmente reprimió a las y los jubilados y vetó el miserable aumento. Ahora, frente a la posible sanción de la Ley de Financiamiento Universitario, hay que convocar una gran movilización educativa y volver a las calles.
Más que nunca, está claro que a este gobierno de ultraderecha, que es negacionista del genocidio de Estado, que ataca derechos conquistados y nos lleva a la pobreza creciente, hay que enfrentarlo. Necesitamos retomar las calles y por eso exigimos que la CGT y las CTA rompan la tregua con el gobierno para tirar abajo el veto de Milei sobre las jubilaciones, y conquistar el presupuesto que necesitamos para las universidades, atacar el hambre, frenar los despidos y por un plan económico alternativo y la ruptura con el FMI.

Escribe Mercedes de Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
La diputada Lourdes Arrieta, conocida por usar “patitos” amarillos en su cabeza, confirmó su propio bloque llamado “Fuerzas del Cielo Espacio Liberal” luego de difundir un extenso hilo en X, dónde mostró los detalles de la visita realizada el 11 de julio pasado a los genocidas, junto a diputados libertarios como Beltrán Benedit, María Fernanda Araujo y Guillermo Montenegro. Arrieta también divulgó un proyecto del padre Olivera Ravasi que buscaba beneficiar a estos represores con prisión domiciliaria. En medio de este escándalo, la secretaria General de la Presidencia, “el jefe” Karina Milei, decidió expulsar a Arrieta de la bancada oficialista. Mientras en la Cámara de Diputados se rechazaba el DNU que le otorgaba 100.000 millones de pesos a la SIDE, el bloque libertario hizo crujir los pasillos del Congreso con aprietas, acusaciones y gritos donde Arrieta denunció a Martín Menen de no protegerla y dijo estar siendo amenazada de muerte, mientras algunos de los diputados de La Libertad Avanza (LLA) la acusaron de no estar en sus cabales. Arrieta dijo que “la echaron como a un perro” y que su primer proyecto “va a ser pedir la ampliación de la investigación de la visita al penal de Ezeiza. Que se investigue también al sacerdote Olivera Ravasi y cuáles son sus conexiones con sociedades off shore en los Estados Unidos”.
Está claro que semejante hecho no puede quedar en la impunidad y menos aún podemos dejar pasar el acto negacionista y provocador de Villarruel en el Senado. Desde Izquierda Socialista con el Frente de Izquierda-Unidad y junto a organismos de derechos humanos y organizaciones políticas estamos dando la pelea por la conformación en el Congreso Nacional de una comisión investigadora para develar la clara vinculación entre estas visitas y los proyectos de prisión domiciliaria e indultos a los genocidas, y para que se castigue a las y los diputados que fueron parte. Está claro que este no puede quedar en la impunidad. Estamos enfrentando a un gobierno de ultraderecha que busca modificar la Ley de Seguridad Nacional y volver a poner a las Fuerzas Armadas en las calles, que avanza en ciberpatrullaje al servicio de la persecución a las y los luchadores y que aplica el protocolo antipiquetes como lo hizo días atrás a las y los jubilados. Por eso, la pelea es por derrotar el plan de ajuste, represión y saqueo de Milei.

Escribe Pilar Barbas, dirigenta nacional de la Juventud de Izquierda Socialista y secretaria de la Federación Universitaria Argentina (FUA)
Del 2 al 6 de septiembre son las elecciones en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Trescientos mil estudiantes de las trece facultades podrán votar a Centros de Estudiantes, Consejos Directivos y Juntas de Carreras. Las últimas elecciones fueron en 2022 al retomar la presencialidad luego de la pandemia de Covid-19. Desde entonces, la mayoría de las facultades y sus Centros Estudiantiles están en manos de las agrupaciones ligadas al radicalismo (Franja Morada/Nuevo espacio) o al peronismo (UES/La Mella/La Cámpora). Eso explica que frente al ataque a la universidad pública que estamos recibiendo por parte del gobierno nacional, luego de la histórica marcha del 23A, no se haya convocado a más acciones para frenar la motosierra de Milei, por ejemplo, que tiene a nuestros docentes con salarios por debajo de la línea de pobreza.
Estas elecciones son muy importantes porque lo que está en juego es el futuro de la UBA, y con ella, el de la educación pública en general. Porque frente al actual recorte presupuestario lo que vemos es que quienes hoy dirigen los Centros de Estudiantes son agrupaciones que no se juegan a fondo, o directamente son cómplices del ajuste. Los radicales y los peronistas se acomodan en sus puestos de gestión y desde allí, administran la pobreza. El resultado está a la vista: condiciones de cursada cada vez peores. Pero este final no es obligatorio y podemos revertirlo. Con la movilización unitaria del 23A logramos el presupuesto para el funcionamiento administrativo básico. Ahora falta el aumento para los salarios de las y los trabajadores (docentes y no docentes) de las universidades. Para eso, debemos ser miles en las calles cuando se vote en el Senado la Ley de Aumento Presupuestario (que ya tiene media sanción) y que Milei amenaza con vetar como él se propone lograr con las jubilaciones y pensiones.
Votá por la unidad de la izquierda para fortalecer la lucha contra el ajuste de Milei
Desde la Juventud de Izquierda Socialista (JIS) participamos en estas elecciones impulsando listas unitarias de la izquierda para recuperar los Centros de Estudiantes. Los Centros son nuestras herramientas para luchar por una educación pública, gratuita y de calidad. Peleamos para que los Centros y Federaciones sean independientes de los gobiernos ajustadores y de las gestiones que administran la pobreza y para luchar contra las políticas de arancelamiento y privatización que promueve la ultraderecha en el poder.
Esta lucha para nosotres es fundamental y debemos darla ahora. Por eso el debate político en estas elecciones es central. No hay lugar para las medias tintas ni para el divisionismo estéril que favorece a los Centros afines a la gestión y deja pasar el ajuste.
Desde la JIS, orgullosamente integramos las listas unitarias de la izquierda en la UBA. Somos coherentes cuando decimos que lo que está en juego es nada más ni nada menos que la defensa de la educación pública, y eso es mucho más importante que la especulación de un cargo en el armado de una lista en determinada facultad. Lamentablemente, no todas las agrupaciones que se reivindican de izquierda están en la misma. El Ya Basta (NMAS) de Manuela Castaneira van solos dividiendo el voto de la izquierda, y En Clave Roja (PTS) de Myriam Bregman con quienes integramos el Frente de Izquierda a nivel nacional y nos presentamos juntos en Sociales y en Filo, dividieron en Exactas y en Medicina sin dar ninguna explicación coherente (ver nota aparte).
Para nosotres, estas no son unas elecciones más. Lo que está en juego es la defensa de la UBA, y aunque veas muchas listas en tu facultad, la única que va a ir a fondo contra el ajuste del gobierno nacional es la que plantea la unidad de la Izquierda para recuperar los Centros de Estudiantes, y desde allí, impulsar asambleas democráticas que organicen la movilización. Podemos frenar la motosierra de Milei y tu voto es muy importante para dar esa pelea ahora.