May 17, 2021 Last Updated 1:02 AM, May 17, 2021

Escribe Graciela Calderón, secretaria adjunta Suteba La Matanza 

El ministro Trotta va perdiendo su tranquilidad. Sus justificativos de seguir las clases presenciales sin vacunar a docentes ni a la comunidad educativa no se sostienen. Y a la docencia se nos acaba la paciencia y retomamos fuerte la lucha.

Fernández, Trotta, Larreta, Kicillof, todos, aseguran que hay que mantener las clases presenciales sin vacunar a los docentes porque “en las escuelas hay pocos contagios”.  Que “el problema son las fiestas y reuniones sociales”, culpando a la gente. También dicen que “los niños casi no se contagian” y que la pandemia “solo creció fuerte en el AMBA”. Son falsedades y una falta de respeto a las decenas de docentes muertos por Covid-19 en todo el país. En Jujuy ya se habla de once fallecidos.

Ellos quieren ignorar un hecho contundente, a las cuatro semanas del regreso a las clases presenciales explotó la pandemia con casi 30.000 contagios detectados por día. ¿Es que las personas se contagian mayoritariamente en las escuelas? Claro que no. Pero al reiniciar las clases empezaron a movilizarse 15 millones de personas, según el propio gobierno. Y, tal como alertamos desde Izquierda Socialista y los dirigentes docentes combativos, esto era una política “criminal” porque enviaba a encontrarse con el virus a millones y a potenciar los contagios. Eso es lo que pasó. Cuando estallaron los contagios apenas había menos de diez casos de las cepas brasilera o inglesa, entonces no fue porque vinieron miles de turistas. La única explicación, que el gobierno no va a reconocer, es que son las consecuencias de tratar de “normalizar” las clases presenciales a como dé lugar (el doctor Atienza lo explica clara y brevemente en: hhttps://www.youtube.com/watch?v=Adbu06q1qxI&ab_channel=OscarAtienza)

También explotaron los contagios en niños de 3 a 16 años, que el gobierno decía que no se contagiaban. ¡En cuatro semanas aumentaron 300%! Y, yendo a las escuelas, ponen en riesgo a sus familias. Trotta dice que el problema que hay que corregir son los “transportes públicos”, no las escuelas. ¡Pero hace décadas que los transportes públicos no dan abasto y llevan a la gente como ganado! ¿Cómo van a resolver si siguen poniendo en la calle a millones por la presencialidad? Lo del gobierno es un absurdo que trae consecuencias nefastas y muertes. Es hora de que asuman la realidad y den marcha atrás.

Pero como Fernández, Trotta ni los gobernadores “entienden” con palabras, la docencia retomó la lucha. Se resolvieron paros en Ademys CABA y en los Suteba Multicolores, que convergen el 14 en una caravana en el Ministerio de Educación de la Nación. Con tanta fuerza que la burocracia sindical que apoya al gobierno –Ctera, Suteba, UTE (Alesso, Baradel, López)– comenzó a resquebrajarse. UTE fue al pie del paro de Ademys en CABA. Udocba y distritos de FEB se plegaron al paro de los Suteba Multicolores. Ahora dicen que hay que pensar en “suspender la presencialidad cuando sea necesario”. ¡La docencia considera que miles de contagiados y centenares de muertos diarios ya son suficientes para frenar esta política criminal!

Estamos reclamando vacunación masiva ya a docentes, estudiantes y trabajadores incautando las vacunas del laboratorio de Garín. Que se suspendan las clases presenciales para frenar el movimiento de millones. Que se repartan las computadoras que faltan y se dé conectividad gratuita a estudiantes y docentes.

Llamamos a todos los docentes a darle continuidad al plan de lucha de Ademys y los Suteba Multicolores, coordinándolo y extendiéndolo a todo el país. Seguir exigiendo a los sindicatos provinciales y Ctera que rompan su acuerdo con el gobierno y se sumen al reclamo. Llamamos a los trabajadores, familiares y estudiantes a apoyar esta lucha en defensa de la educación pública, la salud y la vida.

Escribe Mariana Scayola, secretaria general de Ademys

Desde Ademys y nuestros compañeros de Suteba Multicolores, desde el inicio de la pandemia hemos estado al frente de la lucha en defensa de la salud y la escuela pública. Enfrentamos las locuras de Larreta y Acuña que boicotearon la virtualidad dejando a miles de niños sin conectarse. Luchamos para que se nombraran docentes en miles de cargos que Larreta y Kicillof dejaron vacantes superexplotando a la docencia. Nos esforzamos para seguir conectados con nuestros alumnos a costa de pagar todo con nuestros magros salarios y dejar de tener un horario de trabajo, a tiempo completo las veinticuatro horas. Mientras, los dirigentes kirchneristas de UTE-CABA y de Suteba-Buenos Aires abandonaban a la docencia.

Este año Ademys y Suteba Multicolores denunciamos que esta presencialidad era una política criminal que haría estallar los contagios. Que los protocolos del gobierno eran absurdos. Ahora tomamos los reclamos de la base docente, realizamos asambleas y votamos salir a un plan de lucha exigiendo la vacunación masiva y la suspensión de clases presenciales. Una vez más, los dirigentes kirchneristas de UTE y de Suteba Celeste dieron la espalda a la docencia y apoyaron al gobierno. Desde Ademys resolvimos un paro el 14 con caravana al Ministerio de Educación nacional llamando a converger a los Suteba Multicolores, que definieron parar 14 y 15 en importantes asambleas.

En CABA, la decisión de Ademys de parar impactó en la base docente. UTE primero hizo un silencio atronador. Luego, por la fuerte presión de la base docente, se vio obligada a llamar a “jornada de lucha sin presencia en escuelas” (¿?) y fue repudiada. Recién después de que otros sindicatos llamaron a adherir al paro de Ademys, UTE eliminó su postura de las redes y llamó, de manera vergonzante, a parar el 14. Finalmente, varios sindicatos se sumaron. Fue un gran triunfo de la presión de la base docente que quiere salir a pelear en unidad.

En provincia de Buenos Aires el paro de 48 horas multicolor empezó a ser tomado por distritos donde dirige la burocracia Celeste, con docentes que se autoconvocan y se referencian en la Multicolor. Tal es la adhesión al paro que Udocba se sumó. Luego la FEB dejó en “libertad de acción” para adherir a sus distritos (¿?), por lo que el paro será bastante fuerte. Solo Baradel y Suteba Celeste lo boicotean sin siquiera llamar a asambleas, dando una nueva muestra vergonzosa de su oficialismo a espalda de la docencia.

Si luego de esta importante muestra de rechazo a la política gubernamental el gobierno no da pasos hacia la vacunación masiva y la suspensión de la presencialidad, habrá que profundizar esta unidad en la lucha de Ademys, los Suteba Multicolores con otros gremios opositores del país para imponerle a Ctera un plan de lucha nacional y al gobierno que responda a nuestros reclamos.

Escribe Jorge Adaro, secretario adjunto de Ademys, Docentes en Marcha

El 29 de marzo falleció de Covid-19 el profesor de CABA Jorge Langone, afiliado de Ademys. El paro que convocamos puso en debate la grave situación que vivimos docentes, estudiantes y familias en este simulacro de clases presenciales. Llevamos nuestras denuncias a programas de radio y TV y en TN estuve defendiendo a la docencia ante los ataques reaccionarios de algunos invitados, como la funcionaria Guillermina Tiramonti.

Jorge no fue el primer docente en el país fallecido por Covid-19, lamentablemente esta semana ya son más, pero sí generó mucha indignación en la docencia porteña porque demostró trágicamente la veracidad de las denuncias que venimos realizando. Ante la muerte de un docente, los sindicatos de las provincias y la burocracia de Ctera deberían haber tomado la misma actitud que Ademys, pero sus conducciones kirchneristas mantienen un vergonzoso pacto con el gobierno de Alberto Fernández y permanecen inactivas y abandonan los reclamos docentes.

A cuatro semanas del retorno a la presencialidad se confirmó nuestra denuncia de que la política de Larreta-Acuña, que es la misma que nacionalmente aplican Fernández-Trotta y los gobernadores, es criminal. Crecieron exponencialmente los contagios y, aunque el gobierno quiere responsabilizar a las personas por sus “descuidos”, la única medida que puso en movimiento a millones al encuentro con el virus y su esparcimiento y que explica esta explosión de casos fue el regreso a la presencialidad escolar. Y si no han sido más los docentes contagiados y fallecidos es porque en ningún lugar se implementó realmente el absurdo protocolo gubernamental de las “burbujas cotidianas de treinta alumnos”, sino que en cada escuela docentes y muchos directivos han creado sus propios protocolos. Todos los que tienen hijos en edad escolar saben que las “clases presenciales normales” son un simulacro, no existen.

Esta “nueva ola” de la pandemia, que hizo saltar las mediciones de riesgo epidemiológico en todas las provincias, potencia los peligros de contagios en las escuelas y, ni hablar, en el transporte público. Es una minoría ínfima de docentes la que ha recibido la primera dosis de la vacuna. Y se confirma que hay un alto porcentaje de niños y adolescentes contagiados que tira por la borda otra de las mentiras gubernamentales, que los niños no contagian ni transmiten el virus.

Así no se puede seguir. Hay que frenar ya la presencialidad tal como está, retomando un sistema de virtualidad hasta que los docentes y estudiantes estemos vacunados. Para eso tenemos que exigir al gobierno que las millones de dosis que están en el laboratorio de Garín, en Buenos Aires, se incauten y se vacune a todos. Además, entregar ya computadoras y conectividad gratuita para docentes y estudiantes para retomar la virtualidad sin dejar a nadie por fuera del sistema educativo.

Para esto debemos reclamar a las conducciones sindicales docentes en cada provincia y a la burocracia de Ctera que rompan su pacto con Fernández y los gobernadores, tomen estos reclamos y llamen a un plan de acción para lograrlos.

Llamamos al conjunto de las conducciones docentes antiburocráticas y combativas a que retomemos la coordinación y resolvamos medidas de acción unificadas para defender la educación pública, la salud y la vida de docentes, estudiantes y familias.

Al cumplirse 14 años del asesinato del docente neuquino, se realizaron en todo el país diferentes acciones exigiendo cárcel a todos los responsables.

En CABA, Ademys y los Suteba multicolores organizaron un acto frente a la casa de Neuquén, donde hablaron entre otros dirigentes, nuestras compañeras de Docentes en Marcha Maríana Scayola y Graciela Calderón (foto)

 

Escribe Guillermo Sánchez Porta

El gobierno nacional y la burocracia de Ctera (Alesso, Baradel) y de UDA, AMET, CEA y Sadop firmaron y anunciaron un acuerdo que sería un “modelo” para todas las paritarias de 2021. Dijeron que otorgarían un aumento de 34,6% y, de esa manera, la docencia le ganaría a la inflación y recuperaría 5% más. Este acuerdo es una farsa. Por eso, y por el regreso caótico a la presencialidad, es que en catorce provincias hubo paros docentes.

La foto de satisfacción de los dirigentes docentes con el ministro Trotta firmando la paritaria nacional es parte del circo. Lo que allí se acuerda solo sirve como “referencia” para las paritarias provinciales porque desde la época del menemismo el gobierno nacional no paga salarios docentes, sino que lo hacen los gobiernos provinciales. Plantear que se le va a ganar por 5 puntos a la inflación es creer la mentira de Guzmán, de que “en 2021 la inflación anual será de 29 por ciento”. La alta inflación de los primeros tres meses y lo que proyectan todos los analistas privados es que será de entre 45% y 53%, o sea que el acuerdo es a la baja. Además, el aumento es en cuotas, la última en octubre. Y “si la inflación fuera mayor, se hará una reunión de revisión”, ni siquiera una cláusula gatillo para que el aumento sea actualizado automáticamente con la inflación cada tres meses. Si esto ya es suficiente para rechazar la propuesta, los números duros dan otra muestra contundente: el salario inicial docente pasaría a ser de 31.000 pesos ahora y llegaría a 35.000 pesos en octubre. ¡La canasta de pobreza, en febrero, era de 52.000 pesos! O sea, apenas la mitad de la canasta de pobreza. ¡Una verdadera vergüenza!

Esta es la auténtica cara del verso del gobierno de que “la educación es una prioridad nacional”. Como reconoció Fernández en el Congreso, habrá “miles de millones de dólares para pagar al FMI y la deuda externa”, pero para la docencia, salarios de pobreza.

Se cae la careta del simulacro de educación presencial

Además del salario, día a día se cae la careta del tan mentado “regreso a la presencialidad”. Como alertamos, son impracticables los protocolos de Trotta y los gobernadores. En las escuelas se hacen malabarismos para evitar que la pandemia vuele por los aires. Muchas no han podido iniciar por los desastres edilicios. Los funcionarios han presionado a los directoras para que inicien igual, pero muchas tuvieron que cerrar. Donde hay condiciones cada curso se divide en grupos (“burbujas”) que tienen algunas horas de clases, entran y salen de las escuelas en diferentes horarios, lo que es un descalabro para millones que tienen más de un hijo. Cada día se conocen más casos de docentes y alumnos que se contagian (esta semana han fallecido de Covid-19 al menos cinco docentes) y se deben suspender las clases. La pandemia no se frena, va creciendo y el gobierno y los gobernadores deberán responder por su irresponsable política educativa.

Que Ctera rompa el pacto con Fernández. Apoyemos a las provincias en lucha

Después del “acuerdo” salarial entre Ctera y Trotta empiezan en las provincias las paritarias locales. En algunas el salario es tan miserable que el acuerdo nacional es “piso” y “techo” salarial a la vez. Ante esa miseria, varias resolvieron parar. En otras, el acuerdo está por debajo del salario que ya cobraban. Y los gobernadores se niegan a aumentar siquiera el 35% tramposo de Trotta. En provincia de Buenos Aires o CABA los sindicatos firmaron un porcentaje similar con salarios “más altos”, que llevan el inicial a 41.000 pesos, superior a los 31.000 pesos de la paritaria nacional. ¡Pero siguen estando por debajo de la pobreza! Por eso, aunque las burocracias de UTE y Suteba aceptaron la propuesta, Ademys y los Suteba Multicolores llamaron a parar. Y también los sindicatos opositores de Mendoza, Misiones y Formosa, que siguen parando esta semana.

En Salta, San Juan, Tucumán y Chaco los docentes salieron a reclamar autoconvocándose por fuera de la burocracia, que había aceptado la miseria salarial.

En Neuquén, Entre Ríos y Santa Cruz la presión de las bases obligó a sus dirigentes a salir a pelear con paros semanales. En muchos lugares, como Amsafe-Rosario, se expresó un fuerte rechazo. En Córdoba o Chubut, pese a que las asambleas y reuniones de delegados rechazaron las propuestas, los burócratas de UEPC y Atech se negaron a llamar a la huelga.

Esto confirma que sobran necesidades y condiciones de salir a la lucha. Que si no hay un gran plan de lucha nacional de Ctera es por la nueva traición de Alesso, Baradel y la burocracia celeste kirchnerista de todas las provincias, que tienen un pacto con Fernández y los gobernadores.

Llamamos a apoyar a los docentes que están luchando. A exigirle a Ctera y los sindicatos que rompan su pacto con el gobierno y llamen a un plan de lucha nacional. Y, mientras, que los sindicatos en lucha coordinemos un plan de acción común, jornadas nacionales y un acto unificado en CABA para romper el aislamiento al que nos condena la burocracia. Hay que lograr que se declare la emergencia educativa nacional y que la plata que se va para la deuda externa y a los subsidios de la educación privada se utilice para garantizar un salario igual a la canasta familiar, sin cifras en negro, y para infraestructura escolar, nombramientos, insumos sanitarios, tecnología y conectividad gratuita para estudiantes y docentes para seguir con el proceso de enseñanza mientras dure la pandemia.

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