Escribe Clara
A un mes y una semana de su llegada a Bs As, el 3er Malón de la Paz que nuclea representantes de más de 300 comunidades indígenas, permanece en resistencia en la Plaza Lavalle frente al que bien llaman “Palacio de la Injusticia”. Vinieron desde Jujuy, donde sus hermanos y familias siguen en lucha contra la reforma inconstitucional de Cambiemos y el PJ que solo pudo ser aprobada mediante una brutal represión al pueblo.
La reforma fue resistida masivamente por docentes, estudiantes, trabajadores y comunidades, ya que concentra los tres poderes bajo el mando del gobernador, criminaliza la protesta prohibiendo cortes y manifestaciones, y elimina los derechos de consulta de las comunidades sobre sus tierras, estableciendo a la tierra y el agua como “bienes productivos” bajo administración del gobierno provincial. Morales y el régimen político ofrecen así a las megamineras transnacionales atractivas condiciones legales e institucionales para el desguace de las reservas de litio, el moño que completa el regalo. Lo que nos venden las campañas presidenciales como transición energética a formas de producción mas “verdes” es en verdad el colonialismo de este siglo: Desalojos, contaminación, sequía, muerte para estos territorios, en beneficio de negocios millonarios para empresas extranjeras.
Ayer, 7 de septiembre, la comunidad de Abra Pampa denunció que siguen siendo hostigados y hasta los empleados públicos son amenazados por apoyar su lucha, pretenden así aislarlos. Pero a pesar de la incesante persecución y el blindaje mediático, las comunidades no han desistido en sus reclamos. Desde su llegada se han movilizado día tras día a los tres poderes del Estado con sus reclamos que son: la derogación de la reforma jujeña, solicitando su tratamiento a la Corte Suprema, la intervención de la provincia de Jujuy por parte del congreso de la nación, el cese de la represión y persecución, y la elaboración de una Ley de propiedad Comunitaria Indígena. Se han encontrado con la indiferencia absoluta del Estado, que apuesta al desgaste de la permanencia hasta en las cosas más básicas, prohibiéndoles el armado de gazebos para protegerse de la lluvia, privándolos de baños, cortándoles el agua.

Al mes de la permanencia donde se movilizaron día tras día, lograron por fin ser recibidos por el presidente, Alberto Fernández, que se comprometió a abrir una comisión investigadora que se tomará dos meses para analizar los hechos de violencia institucional cometidos en la provincia jujeña. Los hermanos y hermanas, que han sido engañados demasiadas veces por un Estado que los incluye discursivamente mientras asiste al genocidio silencioso y el saqueo de sus tierras en beneficio del extractivismo, se encuentran exigiendo la participación de veedores indígenas en cada territorio y permanecen en lucha para asegurar que esta comisión efectivamente se concrete. Por lo pronto la presidencia se excusa en que falta la firma de su amigo el Ministro de justicia, Martin Soria, de la verdadera casta feudal que gobierna la provincia de Rio Negro hace 20 años para las transnacionales de la fruta y mineras. Juntos vienen de avalar y ejecutar la brutal represión y persecución política al pueblo mapuche.
El 3er Malón ha llamado a todas las fuerzas políticas, candidatos presidenciales que participarán de las elecciones de octubre, así como a los diputados y senadores del Congreso a pronunciarse con respecto a este conflicto. A través de la presencia de Myriam Bregman, y diputades como Juan Carlos Giordano, Romina del Plá, y Alejandro Vilca, el Frente de Izquierda Unidad ha ratificado el apoyo que viene dando a esta lucha en los territorios, denunciado la complicidad de todo el régimen político con el extractivismo.
Acompañamos al Malón en sus reclamos, convocamos a rodearlos de solidaridad y aunar las luchas junto a trabajadores, estudiantes, ambientalistas, mujeres y disidencias, entendiendo que solo en unidad y en las calles enfrentaremos el ajuste, el avance de la derecha y el saqueo. El 11/09 se realizará un festival Pluricultural en Plaza Lavalle, el 14/09 llevaran sus reivindicaciones a la marcha contra el ajuste de la Unidad Piquetera, y el 15/09 a la Marcha de los Lápices para volver a gritar fuerte NUNCA MAS. Arriba las wiphalas, los salarios y los derechos!! Abajo la reforma, el ajuste y el extractivismo!!

El ajuste que lleva adelante por exigencia del FMI el gobierno peronista de Alberto, Cristina y Sergio Massa ya se torna insoportable. La inflación de agosto fue de dos dígitos y la de septiembre viene igual. Los alimentos y otros artículos de primera necesidad son lo que más sube. Por si todo esto fuera poco, alquilar ya se tornó en una hazaña casi imposible. Salarios, jubilaciones, montos de planes sociales y partidas para salud y educación se esfuman ante el aumento de los precios. Crece la pobreza, la indigencia, la marginación social, y sus consecuencias, la inseguridad.
Sergio Massa y Unión por la Patria piden el voto “contra la derecha”, pero no pueden disimular ser los responsables de este brutal ajuste, ni siquiera cuando anuncian algunas medidas cosméticas como “paliativos” frente a la misma crisis que ellos han generado y agravado cuando, al día siguiente de las elecciones, realizaron una fuerte devaluación para cumplir con el Fondo, desatando el salto inflacionario de este mes.
Mientras tanto, el ultraderechista Milei, envalentonado por haber salido primero en las PASO, nos anticipa un mayor ajuste. Así se lo prometió al FMI (“yo voy a proponer un ajuste más grande que el que plantean ustedes”) y avanza con los anuncios de su plan “motosierra”, en concreto no dejar partida social por recortar ni derecho del pueblo trabajador por eliminar, un programa de guerra contra contra la clase trabajadora, la juventud, las mujeres y disidencias. Su propuesta de dolarización es directamente la pulverización total de salarios y jubilaciones.
Juntos por el Cambio también había salido castigado de las PASO. Es que todavía perdura el recuerdo del desastre que significó el gobierno de Macri para las y los trabajadores. Patricia Bullrich trata de retomar la iniciativa electoral trayendo a un economista para oponerlo mediáticamente a Milei. Así apareció Carlos Melconian, respetado por el establishment financiero y las grandes patronales. Su propuesta es similar a la de Milei, pero con mejores modales. Llamada “bimonetarización”, en concreto es un nuevo ajuste y cumplir con las exigencias del FMI, además de avanzar con la flexibilización laboral y la reforma previsional.
Una conclusión que tenemos que sacar es que, más allá de las diferencias de discursos y modales, y de las barbaridades ultraderechistas de Milei (entregar las Malvinas a los kelpers, negacionismo de los crímenes de la dictadura, cerrar el Conicet, anular el aborto legal), que, dicho sea de paso, sólo la izquierda sale clara y tajantemente a repudiar movilizándose contra ellas, hay algo que une a los tres candidatos. Todos proponen seguir sometidos al FMI y cumplir a rajatabla, ajustando más aún que lo actual, al pueblo trabajador.
Ahora, ante el relanzamiento de las campañas electorales, y ya de cara a las elecciones de octubre, queda más claro que nunca que sólo hay una alternativa que se opone a las tres que enunciamos más arriba. El Frente de Izquierda Unidad es la única lista que repudia el mayor ajuste del Fondo Monetario y le opone un plan económico alternativo, obrero y popular, basado en suspender los pagos de la deuda externa, romper con el FMI, imponer fuertes impuestos a los ricos, nacionalizar la banca y el comercio exterior, con el objetivo de poner todos esos recursos al servicio de resolver las más urgentes necesidades populares, salarios y jubilaciones dignas, trabajo genuino, vivienda para todas y todos, educación y salud públicas de calidad.
Pero no se trata sólo de que tenemos un programa alternativo al de las listas patronales. Además, sólo el FIT Unidad garantiza estar en todas las luchas, apoyándolas incondicionalmente. Así lo estamos planteando para este jueves 14, cuando impulsamos una gran marcha a Plaza de Mayo junto al sindicalismo combativo y otras organizaciones sociales para enfrentar el ajuste y a la vez reclamarle a la CGT y las CTA que rompan su pacto con el gobierno y llamen a un paro y plan de lucha. O como los haremos el próximo 28 de septiembre, donde nos movilizaremos con el movimiento de mujeres en el día latinoamericano por el derecho al aborto, para decirle claramente a los ultraderechistas como Milei que vamos a defender en las calles nuestros derechos.
Por todo esto hay que votar y llamar a votar al Frente de Izquierda Unidad. Con su fórmula presidencial de Myriam Bregman y Nicolás del Caño. Con el “Pollo” Sobrero como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires y con todas las compañeras y compañeros luchadores que integran las listas a lo largo y ancho del país. Para meter más diputadas y diputados de izquierda, porque cada banca del FIT Unidad está al servicio de las luchas, como se vio hace poco en Jujuy y tantas otras veces. Por eso el 22 de octubre hay que fortalecer al Frente de Izquierda, para estar en mejores condiciones después de las elecciones para enfrentar el mayor ajuste que se viene, gane quien gane de los candidatos patronales. A esa pelea te convocamos.

Escribe José Castillo, candidato a legislador porteño por Izquierda Socialista / FIT Unidad
Desde Unión por la Patria se ha lanzado una campaña planteando que el voto al actual ministro de Economía es la única forma de enfrentar el avance de la derecha. No es así. La candidatura de Massa y el voto al peronismo en estas elecciones no es garantía en absoluto de enfrentar a Milei y Bullrich.
Por supuesto que preocupa el crecimiento de la extrema derecha de Milei, con su plan “motosierra” de quitar todos los derechos al pueblo trabajador, o con su propuesta de dolarización que no se trata de otra cosa que de pulverizar al extremo los salarios, las jubilaciones y cualquier otro ingreso, para que pasemos a ganar “monedas de dólar” por mes. Patricia Bullrich y su economista estrella, Carlos Melconian, no prometen nada mejor: hablan de ajuste, dicen que va a ser “doloroso” (para las y los trabajadores, ya que para ellos seguro que no) y reconocen que promueven reformas laborales y jubilatorias que, sin duda, son recortes de derechos y conquistas de décadas.
Frente a esta realidad, ¿es Sergio Massa la alternativa, como plantean desde Unión por la Patria? Empecemos por el principio. Hay un punto que une profundamente a los tres candidatos patronales, seguir cumpliendo con el ajuste del FMI y los pagos de deuda. El propio Massa lo reconoció en el acto de la semana pasada en Tucumán, una especie de “relanzamiento de campaña”, junto a gobernadores y otros dirigentes: “vamos a pagarle al FMI”. La cuestión es clara, si se va a seguir cumpliendo con el Fondo, entonces toda otra promesa de “redistribución de la riqueza”o “mejora salarial”, es sencillamente mentira, porque no hay dinero para las dos cosas. Los propios medios de comunicación hablan, sin eufemismo, de que en esta elección los tres principales candidatos son “pro mercado”, “pro FMI”. Mal se puede “enfrentar a la derecha”, si lo central del programa de los tres candidatos es el mismo. Un ejemplo de esto fue la devaluación que llevó a cabo el ministro Massa la mañana siguiente de las PASO, por exigencia del Fondo, que desató la feroz inflación que estamos sufriendo desde entonces.
Los que ya hacen guiños a Milei
El peronismo no es ninguna garantía de enfrentamiento a la derecha. La prueba más clara es que ahora mismo, con el simple resultado de las PASO, ya tenemos dirigentes que se acercan al candidato de La Libertad Avanza. El caso más patético es el del burócrata Luis Barrionuevo, que en un lapso muy breve pasó de promover la candidatura de Wado de Pedro a ser un virtual líder sindical de Milei. Otro caso es el de Omar Perotti, el gobernador de Santa Fe, que anunció que en una eventual segunda vuelta el “votaría Milei”. A esto le podemos sumar las reuniones de dirigentes sindicales con el líder de La Libertad Avanza, de la cual la que tuvo más repercusión fue la del burócrata de la construcción Gerardo Martínez, explicándole a Milei las bondades del modelo de la Uocra, donde los trabajadores no tienen indemnización por despidos, sino simplemente una “libreta” donde se depositan unos miserables pesos que es todo lo que recibe el operario una vez que lo dejan sin trabajo. Algo que generalizado haría las delicias de cualquier patronal y es lo que promueve Milei.
¿Qué garantías tenemos de que el peronismo enfrentará las medidas de un futuro gobierno de Milei?
El peronismo insiste en que son “ellos o la derecha”. Sin embargo durante el gobierno de Mauricio Macri, los legisladores peronistas le votaron innumerables leyes a Macri, que no tenía mayoría propia en el Congreso. La burocracia sindical de la CGT dejó pasar el ajuste hasta el extremo que tuvieron el repudio mayoritario de la clase trabajadora (recordar el acto donde se cantaba masivamente “poné la fecha…” reclamando un paro general).
Entonces, la pregunta concreta es: ante un avance de un eventual gobierno de Milei o Bullrich buscando imponer la reforma laboral o jubilatoria, ¿qué hará el peronismo? ¿La burocracia sindical llamará a movilizarse y enfrentarla? ¿Los diputados y senadores peronistas se opondrán en bloque? O, por el contrario, comenzarán los “pases” al nuevo oficialismo. Yendo a otro tópico, si Milei avanza con su planteo de derogar el aborto legal, ¿qué harán los bloques peronistas?
La conclusión a todas estas reflexiones es clara: ni en las políticas de ajuste que ha llevado adelante durante estos cuatro años el gobierno, ni en los planteos de políticas futuras hay nada que nos indique que un gobierno de Massa tomará medidas a favor del pueblo trabajador. Y, en caso de ser derrotado, tampoco hay ninguna garantía, más bien lo contrario, de que los gobernadores, diputados y senadores de Unión por la Patria, ni que hablar los burócratas sindicales, no comiencen inmediatamente a pactar con el nuevo gobierno.
Por eso decimos que la única alternativa es el Frente de Izquierda Unidad. Porque es la única lista que presenta un programa distinto, obrero y popular, que, partiendo de no pagar la deuda y romper con el FMI, plantea cómo resolver las más urgentes necesidades populares. Pero también porque es la única opción que siempre estará enfrentando cualquier política de ajuste o de intento de quitar derechos, vengan de donde vengan.

Escribe José Castillo, candidato a legislador porteño por Izquierda Socialista / FIT Unidad
La jueza Loretta Preska falló a favor del fondo buitre Burford Capital, diciendo que el estado argentino debe abonar 16.000 millones de dólares por la expropiación de YPF.
Se trata de un auténtico escándalo. Burford nunca tuvo nada que ver con YPF. Simplemente le compró el juicio que había iniciado el Grupo Petersen (de la familia Eskenazi) que reclamaba que a ellos no se les había pagado nada cuando se estatizó la compañía. Precisemos: la YPF privatizada pertenecía a la multinacional española Repsol. En 2008, Néstor Kirchner, con la excusa de “argentinizarla” hizo entrar, con el 25% de la propiedad, a sus amigos del banco de Santa Cruz (los Eskenazi). Estos nunca pusieron un peso, simplemente iban a pagar su entrada en el capital de la compañía con las ganancias que se generaran. Repsol, los Eskenazi y los gobiernos de Néstor y Cristina hicieron la vista gorda durante cuatro años más, mientras Repsol vaciaba la empresa y la dejaba sin reservas. Cuando finalmente, en 2012, se produce la estatización parcial, con la retirada de Repsol, el ministro de Economía de entonces, Axel Kicillof, dijo que el país no iba a poner un peso, ante los pasivos ambientales y de liquidación de reservas que estaba dejando Repsol. Fue puro doble discurso, ya que al poco tiempo se aceptó pagarle a Repsol 5.000 millones de dólares. El Grupo Petersen que, como dijimos más arriba, nunca había puesto un peso, también reclamó cobrar una parte, iniciando un juicio. Pasaron los años, y los negocios de los Eskenazi se demostraron tan truchos que el Grupo entero entró en quiebra (para ese entonces se habían “mudado” de la Argentina y su domicilio estaba en el estado Español). En ese momento apareció el fondo buitre Burford, quien le compró los derechos del juicio por sólo 16 millones de euros. Ahora, gracias al fallo de la jueza, Burford cobraría 16.000 millones de dólares: ¡el negocio más grande de la historia!
Ante este increíble fallo, Milei propone pagar vendiendo YPF. Otra barbaridad: hoy la empresa cotiza en 5.000 millones de dólares, por lo que si se hace lo que propone el candidato de La Libertad Avanza, nos quedamos sin empresa estatal de gas y petróleo y con una deuda a pagarle a Burford de 11.000 millones de dólares. Patricia Bullrich, por su parte, plantea lo mismo que hizo Macri en 2016 con los fondos buitres de entonces: pagar sin chistar. O sea, avalar un nuevo escándalo (uno más) de los tantos de la deuda externa argentina.
El gobierno nacional y el candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa, dicen que apelarán la sentencia. ¿Acaso alguien cree que si se llega a instancias superiores, incluyendo la Corte Suprema de los Estados Unidos, los jueces yanquis cambiarán el fallo a favor de la Argentina? Nada de eso sucederá, al contrario, nos dirán que ahora debemos 20.000 millones de dólares (y ya no 16.000 millones) porque se habrán acumulado nuevos intereses.
La postura de Izquierda Socialista y del Frente de Izquierda Unidad es la única que efectivamente se enfrenta a este nuevo intento de saqueo. Hay que desconocer la sentencia por cuestiones de soberanía, no aceptando la jurisdicción de tribunales en Estados Unidos. Y hay que complementar esto terminando con la forma jurídica actual de “YPF S.A.”, estatizando el 100% de la empresa, creando una YPF sociedad del estado, que a la vez se haga cargo de la totalidad del negocio petrolero, desde la prospección, pasando por la extracción, el refinado y la comercialización, gestionada por sus propios trabajadores.

Escribe José Castillo, candidato a legislador porteño por Izquierda Socialista / FIT Unidad
Sergio Massa anunció que a partir del 1 de octubre el nuevo piso para descontar impuesto a las ganancias sobre el salario subirá hasta 1.770.000 pesos mensuales. Pero, con esta inflación, lo más probable es que en unos pocos meses muchos trabajadores quedarán nuevamente comprendidos, por más que las subas salariales ni siquiera lleguen a compensar lo que se pierde con los incrementos de precios. Massa dice, demagógicamente, lo que venimos denunciando hace años: “el salario no es ganancia”¿Porqué no lo deroga entonces?
A tal punto es una medida electoralista que Massa aprovechó el anuncio para pedirle a los trabajadores “todo el esfuerzo posible para construir el 22 de octubre el triunfo de los trabajadores, de la Argentina y el peronismo”. ¿Triunfo de los trabajadores mientras está aplicando un brutal ajuste para cumplir con el FMI?
La burocracia de la CGT y las CTA, entre ellos Héctor Daer, Gerardo Martínez y Yasky, felicitaron a Massa por esta medida, mientras no hicieron nada para eliminar este vergonzoso impuesto por años, firmaron paritarias a la baja y nunca movieron un dedo para pasar a convenio a millones de trabajadores tercerizados, contratados y precarizados, los más explotados y pobres que no tienen derechos laborales, y quedaron afuera de cualquier medida que les compensara la brutal inflación de estos meses.
Massa ahora promete que enviará un proyecto de ley para eliminar la “cuarta categoría” de ganancias, pero durante años se opuso al proyecto de los diputados del Frente de Izquierda que plantea la anulación del impuesto al salario. No te confundas: los únicos que peleamos siempre por esta medida somos el sindicalismo combativo y el Frente de Izquierda Unidad, no el peronismo.