Los monopolios tras el negocio del cuádruple play: No a la fusión de Cablevisión y Telecom

(Tiempo estimado: 2 - 4 minutos)

no a la fusion de cablevision y telecomEscribe Viviana Carranza Miembro de la comisión directiva de Foetra Buenos Aires por la minoría

El Grupo Clarín y Telecom van por todo. Aspiran a quedarse, vía Cablevisión, con el control total del negocio de la televisión por cable e internet, sumándoselo a los privilegios que ya tiene Telecom (junto con Telefónica) en la telefonía fija y celular.

Se trata de la concentración de medios más grande de la historia argentina. Cablevisión, propiedad en un 60% del Grupo Clarín y en el 40% restante de Fintech (del empresario mexicano David Martínez) se fusiona con Telecom, que pertenece en un 40% al mismo David Martínez, quedando en condiciones inmejorables por tratarse del único operador autorizado para brindar el llamado “cuádruple play”: telefonía fija, celular, internet y televisión por cable. Pasará a ser, por lejos, la mayor empresa de telecomunicaciones del país, una de las mayores de Latinoamérica y la tercera en facturación de la Argentina, apenas superada por YPF y Mercado Libre.


Con una caradurez total, el gobierno le dio el “visto bueno” a la operación, que ya había sido aprobada por el Enacom en diciembre pasado. Ahora, a través de la Comisión de Defensa de la Competencia, increíblemente no vio “monopolio alguno”. Apenas si exigirá a los fusionados que se desprendan de algunos negocios menores para maquillar lo que es la creación de un auténtico monstruo que controlará la mayor parte de las telecomunicaciones y los medios de difusión del país.
En este negocio está la mano personal del propio gobierno de Macri, que desde el primer día de su gobierno pavimentó el camino para el Grupo Clarín, a la vez que permitía a las telefónicas el cierre o reducción al mínimo de los servicios que no le eran rentables.
Nada bueno pueden esperar los usuarios de esta fusión: ni se bajarán las tarifas, ni se extenderán las redes, ni se ampliará el acceso a los trabajadores u otros sectores populares. La monopolización también se verá en los contenidos, ya que la oferta de lo que veremos quedará sometida a las políticas del monopolio “dueño” del cable, reduciendo o directamente liquidando toda posibilidad de acceso alternativo a la información.
Para los telefónicos la fusión significará la profundización de las políticas de flexibilización y superexplotación que ya se vienen llevando adelante, con la complicidad de la burocracia de Foetra en el área metropolitana de Buenos Aires y de Foesitra en el interior del país. Será un paso más en lo que ya sucedió cuando se dio la “convergencia” entre los servicios móviles y la telefonía fija, que se realizó a expensas de las condiciones de trabajo de los telefónicos.
Ahora la fusión entre Cablevisión y Telecom ya está implicando también traslados masivos de trabajadores de un edificio a otro, mezclándose empleados afiliados a Foetra y de otros sindicatos telefónicos (supervisores y profesionales) con compañeros del sindicato de la televisión (Satsaid) y un sinnúmero de tercerizados (“fuera de convenio”). Todo con el claro objetivo por parte de la empresa de dificultar todo tipo de organización y resistencia y apuntalar la flexibilización laboral.
Mientras la mayoría de la directiva de Foetra no hace nada con la excusa del “contexto nacional” o del “avance imparable de los cambios tecnológicos”, desde la oposición y en particular desde la Lista Roja, sostenemos que hay que dar pelea más que nunca por defender nuestras condiciones de trabajo y por nuestro salario. Para eso tenemos que juntarnos a debatir unitariamente en cada edificio o especialidad, independientemente del sindicato al que estemos afiliados.
Pero nuestra lucha sindical se encuentra estrechamente ligada a nuestra salida política: solo con una empresa estatal, monopólica y eficiente, bajo gestión de trabajadores y usuarios, las telecomunicaciones estarán al servicio del conjunto de la población, permitiendo el servicio universal y democrático para todos, donde efectivamente las voces de las luchas de los trabajadores y demás sectores populares puedan hacerse escuchar.