Partido Socialismo y Libertad, sección venezolana de la UIT-CI
Rechazamos enérgicamente el acuerdo petrolero suscrito entre el gobierno interino de la “respetable” Delcy Rodríguez, como la llamó el ultraderechista Trump, y la administración estadounidense encabezada por él.
Estamos en presencia de un acuerdo leonino que entrega a Estados Unidos casi una cuarta de las reservas del petróleo venezolano, por un lapso de 100 años, según la Casa Blanca, y 25 años renovables, según el gobierno venezolano.
Incluso un diario del imperialismo estadounidense como el New York Times, lo califica de “nuevo colonialismo”, mientras que El País de España lo caracteriza como una “privatización” del sector petrolero venezolano. Mientras que el propio Trump en su cuenta de la red social Truth Social dijo que era “un regalo de Venezuela para Estados Unidos”.
Este acuerdo con Estados Unidos es un nuevo y más profundo avance en la entrega desaforada de nuestros recursos, llevada adelante por el gobierno de Delcy Rodríguez, en el contexto de su pacto con el imperialismo estadounidense en marcha desde el pasado mes de enero.
Pasaron 27 años con un discurso supuestamente antiimperialista, asegurando que íbamos al socialismo, y hoy entregan nuestro petróleo al imperialismo y acuerdan con el sionismo que ejecuta un genocidio en Gaza. Atrás quedaron las palabras de Diosdado Cabello que aseguró que “ni una gota de petróleo para Estados Unidos si nos agrede”.
Se trataría de un contrato por 25 años, con posibilidad de renovarse, por el cual Estados Unidos tendría el control operativo y de comercialización de 65 mil millones de barriles de petróleo en ese periodo. Esto equivale aproximadamente a 21,5% de las reservas de Venezuela, el país con las mayores reservas probadas del mundo, estimadas en unos 303.000 millones de barriles de petróleo.
Este petróleo se incorporaría a las reservas estratégicas de Estados Unidos, que en este momento se encuentran en su nivel más bajo desde 1983, a consecuencia de la guerra con Irán. Además sin costo para el país. Quien pagaría el costo será el pueblo venezolano con más expoliación y saqueo.
Mediante el convenio se entregarían 17 pozos greenfields (campos verdes o nuevos) y 8 nuevos bloques en la Faja Petrolífera del Orinoco. Estados Unidos tendría trato preferencial para adquirir el 20% de la producción petrolera futura ¡a precio de costo!
El negocio se estructuraría mediante Contratos de Participación Productiva entre Pdvsa y la empresa privada North American Blue Energy Partners (Nabep), propiedad de Alejandro Betancourt, uno de los “bolichicos”, responsable del negociado turbio con las plantas termoeléctricas en el marco de la crisis eléctrica en 2010. Acusado de blanqueo de capitales en Suiza y España, y que ahora es protegido de Marcos Rubio y Trump.
En dichos contratos Pdvsa tendría una participación accionaria del 45% y Nabep un 55%. Por su parte el gobierno estadounidense tendría una participación accionaria en Nabep del 35%.
Supuestamente, el acuerdo traería al país inversiones de más de $100.000 millones de dólares, y un ingreso en impuesto para el Estado venezolano de unos $209.335 millones.
Esto significa que por cada barril producido y vendido ingresarían al país $19. Pero las cuentas no cuadran. De acuerdo a la cifra total de ingresos presentada por la presidenta interina, en realidad el costo del barril de petróleo sería de apenas $3,22. Esto representaría un 4,7% del precio actual que se ubica aproximadamente en $80.
Delcy Rodríguez justificó el acuerdo con Estados Unidos diciendo que, tener las reservas más grandes del mundo no era suficiente y que hace falta “inversión, tecnología, infraestructura, capacidad productiva”, que sería lo que supuestamente aportaría Estados Unidos. En la práctica utilizó los mismos argumentos que en el pasado usó Luis Giusti y el gobierno de Caldera para defender la “apertura petrolera”, un primer gran intento de privatizar el sector.
La materialización de este acuerdo significaría regresar a las condiciones coloniales en que se explotaba el petróleo venezolano en la época de la dictadura de Juan Vicente Gómez. Las mismas de explotación y expoliación imperialista que llevaron al estallido de la histórica huelga petrolera de 1936.
El acuerdo suscrito entre el gobierno venezolano y el de Estados Unidos es clara expresión del plan colonial del imperialismo para toda América Latina, manifestado en el documento “Estrategia Nacional de Seguridad”, publicado en diciembre de 2025, en el cual Estados Unidos reflota la tristemente célebre Doctrina Monroe (América para los americanos), ahora complementada con el Corolario Trump de más sujeción y expoliación de los recursos de Venezuela y todo el continente.
Es falso que las inversiones extranjeras traerán bienestar y mejores salarios para el pueblo. La historia de América Latina demuestra todo lo contrario. La penetración de las transnacionales solo ha ocasionado más saqueo de nuestras riquezas, explotación brutal de las trabajadoras y trabajadores, y una mayor injerencia de las grandes potencias imperialistas en nuestros países.
Desde el Partido Socialismo y Libertad siempre hemos dicho que la salida a los graves problemas del pueblo venezolano no vendrá de la mano de Estados Unidos, de China, Rusia, todos países imperialistas, ni tampoco de las transnacionales y sus socios de las empresas privadas nacionales.
Por ello es necesario y urgente colocar nuestra principal industria en manos de sus trabajadores, técnicos y profesionales, abogando porque Pdvsa y el petróleo sean 100% nacionales, sin empresas mixtas ni Contratos de Participación Productiva. Hay que terminar con el control de Estados Unidos sobre los ingresos petroleros; exigir el fin de todas las sanciones imperialistas, y que se liberen todos los recursos represados en el exterior. Hay que derogar las leyes entreguistas de minas e hidrocarburos, para que todos esos cuantiosos recursos se destinen a salarios, pensiones, salud, educación y recuperación de los servicios públicos. Pero esto solo lo lograremos con la movilización masiva del pueblo venezolano. Creando un gran movimiento nacional contra el imperialismo, en defensa de la soberanía y de todos nuestros recursos naturales.
1 de septiembre de 2026
Javier Varveri, dirigente de Izquierda Socialista FIT-U
El viernes 28 de agosto se realizó exitosamente el Comité unitario del Frente de Izquierda en la zona Sur del conurbano bonaerense con la participación de 150 personas, entre quienes estaban militantes y simpatizantes del FIT-U, además de la gente que se acercó por primera vez a conocer nuestras propuestas y programa de fondo.
Hubo más de 20 intervenciones de referentes y activistas políticos, sindicales, estudiantiles y populares, con el desarrollo de un muy rico intercambio, donde resaltó el objetivo de pelear por un gobierno de la izquierda y la clase trabajadora. Finalmente se votaron a mano alzada y por unanimidad importantes resoluciones y pronunciamientos (Ver abajo).

Fueron muy destacadas y aplaudidas las palabras de apertura y cierre de la diputada provincial y delegada ferroviaria Mónica Schlotthauer por Izquierda Socialista (IS) y de la diputada nacional y secretaria general del Suteba La Matanza Romina del Pla del Partido Obrero (PO) en representación de los dos partidos convocantes al Comité unitario.
Se mencionó el fenómeno progresivo que reflejan las encuestas con el crecimiento de la imagen positiva de Myriam Bregman y la intención de voto al Frente de Izquierda, llamando a no repetir la división que sucedió en Bariloche a nivel nacional.
Por eso previamente se había invitado por escrito a PTS y MST que lamentablemente decidieron no asistir, por lo que continuaremos llamándolos a la reflexión para construir en común los Comités unitarios del FIT-U en todo el país. Si participaron con delegaciones e hicieron uso de la palabra las organizaciones aliadas del FIT-U, Leandro Yaria por Vientos del Pueblo (MULCS, Marabunta, FPDS y otras organizaciones) y Juan Carlos Maceiras de Opinión Socialista, lo cual fue muy valorado por todo el esfuerzo militante realizado por la unidad del FIT-U.
Entre las intervenciones se destacó Lorena Ramirez, presidenta del Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), entre muchas otras que reflejaron la realidad de cada uno de los sectores en lucha.
Las resoluciones aprobadas, los cánticos permanentes de "unidad de los trabajadores y al que no le gusta, se jode, se jode" y "Frente de Izquierda, patrones a la mierda", mostraron el entusiasmo que generó la construcción del Comité unitario que empieza a dar sus primeros pasos.

Resoluciones votadas por unanimidad a mano alzada en el Comité unitario del FIT-U zona Sur
1) Impulsar la campaña por la "Marcha de la bronca" del 19 de septiembre, con agitaciones callejeras del Comité unitario del FIT-U en zona Sur el miércoles 9/9 y el sábado 12/9. Participar de la reunión organizativa de la marcha el próximo 5/9 en Parque Lezama.
2) Impulsar y apoyar la lista nacional Multicolor docente en la elección de CTERA del 2/9, y la continuidad del plan de lucha Multicolor en la provincia de Bs As.
3) Apoyo a la lucha de los trabajadores de Fate y el Sutna que ocupan la fábrica desde hace 6 meses.
4) Apoyamos a la Lista Bordó en las elecciones nacionales de la UTA a realizarse el 7 y 8 de octubre.
5) Todo el apoyo a los paros universitarios y la lucha docente, no docente y estudiantil por el cumplimiento efectivo de la Ley de financiamiento universitario.
6) Nos pronunciamos contra el millón de despidos en el Volver al Trabajo, y apoyamos la lucha del movimiento piquetero.
7) Apoyo a todas las luchas obreras, como la reincorporación de los 164 trabajadores despedidos de Siat Tenaris, la ocupación de Morvillo, los choferes de la linea 148 contra la nueva patronal, etc.
8) Nos pronunciamos por el aumento de salarios y jubilaciones, contra la estafa que sufren millones de familias endeudadas. Basta de despidos y usura. Nacionalización de la banca y el comercio exterior, condonación de las deudas de la clase trabajadora y sectores populares, no pago de la deuda externa y ruptura con el FMI.
9) Celebramos el triunfo de la lista Multicolor en la CTA Autónoma de ATE Alte. Brown-Pte. Perón, nos pronunciamos por el reconocimiento inmediato de la nueva conducción, y denunciamos la maniobra fraudulenta de la burocracia de la CTA-A.
10) Movilizar al Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias el 10, 11 y 12 de octubre en Córdoba.
11) Nos pronunciamos por la libertad de Milton y Eneas, luchadores contra la reforma laboral.

Mercedes de Mendieta, diputada nacional (electa) Izquierda Socialist FIT/Unidad
Milei volvió a mostrar el rostro de un gobierno en decadencia, esta vez eligió el auditorio de la escuela ORT y un público de estudiantes secundarios para lanzar un nuevo capítulo de la “batalla cultural” para sembrar odio y demonizar a la prensa y al marxismo, frente al crecimiento de la bronca popular. Pero esa agresividad no es una muestra de fortaleza. Es el síntoma de un proyecto que necesita radicalizar su discurso para sostenerse, un gobierno que necesita recurrir permanentemente al insulto, la provocación y la persecución al periodismo. Capítulo aparte merece su arremetida contra el marxismo tildándolo de una “ideología satánica”, una verdadera muestra de la crisis de su proyecto de ultraderecha y reaccionario y del crecimiento de la izquierda con ascenso del Frente de Izquierda-Unidad y la figura de Myriam Bregman. Parece que las y los “zurdos” molestamos cada vez más.
Veamos cómo fue la secuencia. Con un operativo de seguridad, Javier Milei, acompañado de “el Jefe” Karina la Cajera Milei, volvió a demostrar que su idea de la libertad tiene límite preciso: la libertad de quienes piensan diferente y enfrentamos a este gobierno. Invitado a hablar ante estudiantes de cuarto y quinto año de la ORT bajo el título “Ética como política de Estado”, el Presidente convirtió una charla en una nueva tribuna para insultar periodistas, atacar a la oposición y en particular al marxismo.
No es un dato menor que esto ocurra en una escuela. Milei construyó buena parte de su discurso político denunciando el supuesto “adoctrinamiento” de las instituciones educativas, pero no parece advertir contradicción alguna cuando es él quien utiliza un espacio escolar para transmitir su propia concepción política del mundo. La libertad de pensamiento parece funcionar, así, como una libertad de sentido único.
El ataque al periodismo es uno de los rasgos más peligrosos del gobierno de Milei y de la ultraderecha mundial: convertir a quienes cuestionan al poder en enemigos para deslegitimar toda crítica. En la ORT, alentar a estudiantes a abuchear periodistas no fue una provocación aislada, sino un nuevo capítulo de un gobierno que puso a la prensa desde el inicio como enemiga, que hirió a periodistas en la represión, como el caso de Pablo Grillo y que alentó campañas de odio sistemáticas contra aquellos periodistas críticos de su plan motosierra, corrupción y represor.
Ante semejante escándalo, la comunidad de la ORT respondió señalando justamente ese peligro: “Javier Milei representa aquello que hoy va en contra de los fundamentos democráticos y de convivencia política que tanto costó recuperar”.
Del otaku antimarxista al “Marx satanista”
Como fiel representante de la reaccionaria escuela de pensamiento austriaco, atacó a Marx y a sus seguidores, por supuesto sin ninguna crítica seria ni fundamento. Milei no discute la teoría del valor, la explotación, la acumulación de capital, la concentración de la riqueza o la contradicción entre capital y trabajo. Tampoco discute las transformaciones históricas del capitalismo ni sus crisis.
Milei recurrió a Oulanem, una obra literaria escrita por Marx en su juventud, para intentar demostrar el supuesto satanismo de Marx y decir que el comunismo estaría cargado de oscuridad y de odio hacia Dios y que “en su expresión más consecuente, ese sistema implica, en función del objetivo del grupo, el exterminio físico de individuos”. El mismo Milei que se declaró abiertamete el presidente mas sionista del mundo, que es cómplice y defiende el genocidio hacia el pueblo palestino, intenta estigmatizar al marxismo con mentiras de total bajeza argumentativa. Al contrario de lo que dice Milei, Marx y sus seguidores hemos luchado del lado de los oprimidos y explotados, contra los genocidios, contra el nazismo, el fascismo y el holocausto. Pelea que hoy continua contra la ultraderecha mundial y los gobiernos capitlaistas, y por la construcción de una sociedad distinta, más igualitaria, libre de opresión y explotación.
Discutir a Marx exige bastante más que una burda interpretación sin ningún tipo de fundamentos de obra literaria. Exige discutir el funcionamiento de un sistema capitalista basado en la opresión y explotación en decadencia dónde las riquezas cada vez más se acumulan en una minoría, mientras se profundiza los planes de ajuste de los gobiernos capitalistas, los ataques a los derechos de las mujeres y las disidencias y la crisis ambiental. Por supuesto, no esperamos de Milei, un economista de bajísimo vuelo, ninguna posibilidad de hacer una seria discusión. Pero, convertir una obra literaria en una “prueba” de satanismo demuestra lo bajo a lo que se puede caer.
Milei fue a una escuela a hablar de ética. Terminó dando una nueva muestra de lo que representa: un proyecto político autoritario, de ataque a la prensa y la libertad de expresión, de ataque a quienes somos opositores y que busca sumergir al pueblo argentino en mayor pobreza y sumisión. Pero también fue una muestra más de una “batalla cultural” en su mayor pico de decadencia ante el crecimiento de la bronca popular.
Jura del diputado Juan Carlos Giordano
Ante la ley de reforma del Banco Central
Contra la Inocencia Fiscal II
En rechazo de la Ley de patenes pedida por Estados Unidos
Prensa UIT-CI
20/08/2026. El 21 de agosto se cumple un nuevo aniversarios del asesinato del dirigente revolucionario Lev Davídovich Bronstein, mejor conocido mundialmente como León Trotsky. Desde la corriente internacional Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional, pretendemos continuar su legado dando la pelea titánica para unir a los revolucionarios del mundo para conquistar el socialismo. Compartimos este artículo publicado por Izquierda Socialista, sección argentina de la UIT-CI. por el 85 aniversario de la muerte de León Trotsky.
21 de agosto de 1940: León Trotsky era asesinado por un agente estalinista
Trotsky fue uno de los principales dirigentes revolucionarios del siglo XX. Encabezó la primera revolución socialista triunfante de la historia junto a Lenin en Rusia. Su nombre está asociado a la lucha por el socialismo, la democracia obrera y el internacionalismo. Con su asesinato, Stalin intentó cortar la continuidad histórica de la lucha obrera revolucionaria. Pero su legado sigue vigente.
El 20 de agosto de 1940 León Trotsky recibió en su residencia de la calle Viena 19 en Coyoacán, México a Frank Jackson. El joven, introducido en el entorno de Trotsky como novio de una de sus colaboradoras, se había presentado con la excusa de intercambiar opiniones sobre un artículo. Jackson aprovechó un momento de descuido para atacar por la espalda al viejo líder revolucionario. Al día siguiente, Trotsky falleció por las heridas sufridas. Jackson, quien era un agente del servicio secreto soviético cuyo verdadero nombre era Ramón Mercader, había logrado consumar la sentencia dictada por José Stalin, líder de la URSS: “¡maten a Trotsky!”.
El asesinato del dirigente ruso fue la culminación de un acecho implacable, iniciado en 1927 con su destierro de Rusia, su exilio obligado por “el planeta sin visado” y el asesinato y persecución a sus seguidores, colaboradores y familiares.1
La causa de tal saña se encontraba en que, desde mediados de la década de 1920, Trotsky se había enfrentado a Stalin en su intento de consolidar su poder burocrático en la URSS. Se había opuesto, tras su formulación en 1924, a la concepción no marxista del “socialismo en un solo país” que abandonaba el internacionalismo y, desde 1935, a los “frentes populares” de conciliación con las burguesías en los partidos comunistas y la Tercera Internacional.
Entre 1936 y 1938, Stalin montó los “Juicios de Moscú”: una farsa judicial para exterminar a la vieja guardia dirigente del partido de Vladimir Lenin y a sus opositores. Trotsky fue el principal inculpado porque era el más destacado y consecuente dirigente opositor a la burocracia estalinista y encarnaba la continuidad del programa socialista revolucionario, la democracia obrera y el internacionalismo.
Una vida dedicada a la revolución socialista
León Davidovich Bronstein había nacido el 26 de octubre de 1879 en una aldea cerca de Odesa en Ucrania, región sometida por entonces al imperio zarista de Rusia. Siendo muy joven se hizo marxista. El régimen zarista rápidamente le impuso encarcelamientos y la deportación a Siberia. Se unió al Partido Obrero Socialdemócrata Ruso tras su primera fuga de Siberia, sumándose a la organización orientada por Lenin.
En la revolución de 1905 fue el máximo dirigente del soviet (consejo democrático de obreros) de San Petersburgo, capital del imperio. En su balance, tras la derrota, plasmó por primera vez su “teoría de la revolución permanente”. Afirmaba que la clase obrera de las ciudades, acaudillando al campesinado pobre, era la única clase capaz de encabezar la revolución democrática burguesa en el país y que al tomar el poder podía avanzar hacia el socialismo, transformando las condiciones de vida en el campo y las ciudades.2
Trotsky fue también parte de la minoría internacionalista que, con Lenin, Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, rechazó la traición de la Segunda Internacional, cuando ésta apoyó la guerra interimperialista en 1914 y pronosticó que los años venideros presenciarían la era de la revolución social.3
En efecto, en febrero de 1917 estalló la revolución en Rusia. Tras el derrumbe del régimen zarista, asumió el gobierno una coalición de la burguesía liberal y partidos reformistas. Pero, a su lado, resurgieron los soviets desafiando su poder. Trotsky logró retornar de su exilio forzado, fue incorporado en la conducción del soviet de Petrogrado (ex San Petersburgo) e ingresó al Partido Bolchevique de Lenin.
La revolución permitió una rápida confluencia entre ambos dirigentes. Lenin había logrado que el partido no diera su apoyo al Gobierno Provisional burgués y asumiera la pelea por un gobierno obrero, apoyado en los campesinos, lo que sería el preludio de la revolución socialista internacional. Los bolcheviques, con Lenin y Trotsky, fueron ganando cada vez más peso y lograron la mayoría en los soviets. Finalmente, Trotsky fue designado responsable del Comité Militar Revolucionario del soviet que organizó la toma del poder el 24 de octubre, consumando la primera revolución obrera socialista triunfante de la historia.
En el gobierno de los soviets, Trotsky ocupó distintos cargos y encabezó el Ejército Rojo, que derrotó en la guerra civil al Ejército Blanco, la coalición de ejércitos imperialistas. Tras la muerte de Lenin, en 1924, y con la consolidación del aparato burocrático, encabezó la Oposición de Izquierda contra el abandono del programa socialista revolucionario por el estalinismo.
Ante el ascenso del fascismo y el nazismo en la década de 1920, Trotsky batalló por la unidad del movimiento obrero para enfrentarlos, en abierta oposición a la política divisionista de la socialdemocracia y de la burocracia estalinista.4 Pero la llegada al poder del líder nazi Adolf Hitler, en enero de 1933, llevó a Trotsky a la conclusión de que la Tercera Internacional había muerto y era necesario fundar una nueva organización socialista revolucionaria mundial.
Su legado revolucionario sigue vigente
En 1938, aún bajo terribles condiciones de la persecución estalinista, Trotsky se abocó a uno de los desafíos más importantes de su vida: la fundación de la Cuarta Internacional, el partido de la revolución socialista mundial, para dar continuidad al hilo rojo de la lucha revolucionaria. Su “Programa de Transición” afirma que bajo el capitalismo decadente “la crisis de la humanidad se reduce a la crisis de su dirección revolucionaria”.5 Poco después sería asesinado, asestando un duro golpe al movimiento trotskista, profundizando la crisis de dirección.
A 85 años del asesinato de Trotsky, el capitalismo sigue condenando a millones a la pobreza en todo el mundo, promueve el ascenso de la ultraderecha y el genocidio de Israel contra el pueblo palestino. Frente a la barbarie capitalista las enseñanzas y el legado de Trotsky continúan teniendo enorme actualidad. Sigue planteada la lucha sin concesiones contra las gobiernos burgueses y sus medidas de ajuste contra el pueblo trabajador, la unidad para enfrentar a la ultraderecha y el repudio mundial al genocidio en Gaza. Y para lograr una salida de fondo es necesario unir a los revolucionarios, reconstruir la Cuarta Internacional y partidos revolucionarios para conquistar gobiernos de trabajadoras y trabajadores que luchen por el socialismo mundial. A esa titánica tarea nos dedicamos tenazmente desde Izquierda Socialista.
1. León Trotsky. Mi vida. Ediciones Antídoto, Buenos Aires, 1996. Disponible en www.marxists.org
2. Ver León Trotsky. “La revolución permanente”. Yunque, Buenos Aires, 1974. www.marxists.org
3. Ver León Trotsky. La guerra y la Internacional. Tomos I y II. CEHuS, Buenos Aires, 2014.
4. Ver León Trotsky. La lucha contra el fascismo en Alemania. Tomos I y II, Ediciones Pluma, Buenos Aires, 1974. www.marxists.org
5. León Trotsky. Programa de Transición. Ediciones El Socialista, Buenos Aires, 2007. www.marxists.org