
Escribe Pilar Barbas, dirigenta nacional de la Juventud de Izquierda Socialista y secretaria de la Federación Universitaria Argentina
El gobierno apunta a avanzar en las próximas semanas con un proyecto propio para desconocer la Ley de Presupuesto Universitario, conquistada en las calles en 2025.
La situación de ahogo presupuestario que atraviesan las universidades nacionales es insostenible. La degradación de los salarios docentes y no docentes, que empeora mes a mes; las becas estudiantiles congeladas, que rondan los 35 mil pesos; y el cierre de ofertas de cursada por falta de presupuesto agravan la situación.
El año pasado terminó con la aprobación de una Ley de Presupuesto Universitario que recompone los salarios docentes y no docentes de acuerdo con la inflación, ley que Javier Milei se niega a cumplir. Intentó vetarla, pero no pudo hacerlo gracias a la masividad de la Tercera Marcha Federal. Tampoco logró modificarla a través del Presupuesto 2026, ya que cayó el capítulo que buscaba alterar su contenido.
Ahora, en una nueva maniobra para desconocerla, el gobierno pretende presentar una ley propia, acordada con sectores del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que apenas contempla un aumento del 12%, pagado en tres cuotas. A esto le sumarían una partida adicional para gastos de funcionamiento, que es uno de los principales reclamos del CIN.
Rechazamos de plano esta iniciativa impulsada por Milei, que no reconoce la recomposición salarial necesaria, no garantiza becas para el movimiento estudiantil ni contempla los recursos indispensables para el funcionamiento real de las universidades. Frente a este nuevo ataque, exigimos un plan de lucha y organización, única vía para derrotar el intento del oficialismo.
Cómo sigue la pelea en defensa de la universidad
Luego de la Tercera Marcha Federal que hizo caer el veto de Milei, los rectores, la mesa sindical integrada por gremios docentes y no docentes nacionales, la Federación Universitaria Argentina, conducida por la Franja Morada-UCR, y los centros de estudiantes dirigidos por fuerzas del peronismo kirchnerista cumplieron un rol de desmovilización y espera pasiva, apostando a que el gobierno cumpliera la ley.
Desde nuestro punto de vista, era necesario continuar fortaleciendo la organización mediante asambleas estudiantiles e interclaustros, clases públicas y nuevas instancias de movilización, articuladas también con la lucha contra la reforma laboral esclavista.
Ante la falta total de respuesta del gobierno, los gremios docentes, en particular los combativos e independientes como AGD, comenzaron a impulsar el no inicio de clases en 2026 hasta que se garantice el presupuesto. Desde la Juventud de Izquierda Socialista apoyamos y acompañamos estas medidas, y llamamos a construir instancias permanentes de participación del movimiento estudiantil en todas las universidades nacionales.
Es fundamental avanzar en una articulación real entre estudiantes, docentes y no docentes, llenar las universidades de debate político y exigir a las conducciones estudiantiles que convoquen a instancias asamblearias. Necesitamos retomar el camino hacia una Cuarta Marcha Federal en todo el país, contra la ley de desfinanciamiento universitario que impulsa el gobierno, por la plena implementación del presupuesto necesario y articulando todas las luchas en curso: en apoyo a las y los trabajadores de Fate, contra la reforma laboral esclavista, contra la modificación de la Ley de Glaciares y contra todo el paquete de medidas regresivas.
Las y los trabajadores del Garrahan demostraron que al gobierno se le puede ganar. Para eso, tenemos que organizarnos y salir a luchar.
Escribe Jorge Adaro
Con salarios en caída, despidos y reformas regresivas, la docencia inicia el ciclo lectivo en un clima de conflicto.
Varias provincias ya comenzaron las clases. El calendario se completará el 2 de marzo, día en que además se realizará un paro nacional docente convocado por Ctera. El salario, las reformas laborales y educativas y la pelea contra los despidos son parte de los desafíos que enfrentaremos durante 2026, con un gobierno que dirige todas las medidas del Plan Motosierra contra las y los trabajadores.
En un contexto de ofensiva del gobierno ultraderechista, marcado por el tratamiento de la reforma laboral esclavista, los 920 despidos en Fate como expresión de la ola de cierres y pérdida de puestos de trabajo en todo el país, y también por una contundente respuesta popular con el paro general del día 19, la docencia vuelve de manera escalonada a las escuelas.
Esta semana se destacan las medidas de fuerza anunciadas por Adosac en Santa Cruz y Ademys en CABA, que reflejan la realidad de la docencia en todo el país. Adosac convocó a un paro de 48 horas por recomposición salarial y en defensa de todos los puestos de trabajo puestos en riesgo por el gobernador Claudio Vidal. Por su parte, una asamblea abierta de Ademys resolvió un paro de 48 horas para el próximo viernes, cuando la reforma laboral vuelva a tratarse en el Senado. Ambos sindicatos votaron además la adhesión al paro nacional del 2 de marzo convocado por Ctera. También el Sutef de Tierra del Fuego resolvió 48 horas de paro en rechazo a la oferta salarial.
Ctera resolvió en su congreso del día 19 un no inicio de 24 horas para el 2 de marzo. Sin embargo, no plantea una continuidad con un plan de lucha que permita resolver las demandas más urgentes de la docencia de todo el país: una recomposición salarial inmediata, aumento del presupuesto educativo, la pelea contra las reformas educativas y el cierre de grados, el rechazo a la reforma laboral esclavista y a la Ley de Libertad Educativa. Si bien varios de estos puntos figuran formalmente en sus resoluciones, la conducción de Ctera no va a fondo. Deja pasar las reformas, permite que el salario siga cayendo y mantiene aislados los conflictos provinciales, como lo confirma su política “federal” desde hace más de veinte años.
El salario sigue siendo la principal preocupación de maestras y maestros en las escuelas. La depreciación salarial desde la asunción de Javier Milei ronda el 30%. En las provincias donde es posible, muchas y muchos docentes toman dos o tres cargos para sostener la economía familiar, en un gremio donde las mujeres representan un porcentaje muy alto como principal o único ingreso del hogar. En los lugares donde esto no es posible, la situación es aún más grave. A modo de ejemplo, tras el supuesto “aumento” otorgado por el gobierno de La Rioja, una maestra de nivel inicial cobrará desde febrero 715 mil pesos, cuando las y los trabajadores del Indec señalan que una familia tipo necesita 2.213.000 pesos para no caer en la pobreza. La docencia está por el subsuelo.
A la pelea contra las reformas educativas provinciales se suma la creciente pérdida de fuentes de trabajo. En Córdoba, el gobierno no renueva contratos del programa de Jornada Extendida. En CABA, se realizó una concentración frente al Ministerio de Educación en el marco de un paro por el despido de 50 docentes del programa Maestro+Maestro de alfabetización en el primer ciclo de la primaria. En Santa Cruz, el ajuste se expresa en el cierre de cursos y la superpoblación de otros, poniendo en duda la continuidad de alrededor de 1.500 puestos docentes.
Es necesario que desde las direcciones sindicales combativas, como Adosac, Unter, Ademys, ATEN Capital y UEPC Capital, fortalezcamos la coordinación nacional de la oposición, exigiendo que Ctera convoque a nuevas medidas y a un plan de lucha nacional para frenar estos ataques y pelear por un salario igual a la canasta familiar, contra los despidos y las reformas educativas. Desde el sindicalismo docente combativo debemos impulsar asambleas por escuela y asambleas generales para organizar la pelea contra el ajuste de la motosierra educativa del gobierno nacional, acompañado sin excepciones por el conjunto de los gobernadores.
Escribe Olga Ortigoza, dirigenta de la Multicolor en Suteba La Matanza
El gobernador bonaerense Axel Kicillof presentó una propuesta salarial del 3% de aumento, equivalente a 20 mil pesos, que la conducción Celeste de Suteba se vio obligada a rechazar. Se trata de una oferta miserable que no pudieron aceptar debido a la fuerte crisis que mantienen con amplios sectores de la base docente, producto de su apoyo político explícito al gobierno provincial. A esto se suma que es un año electoral, con elecciones sindicales en la primera mitad del año.
Sin embargo, el rechazo de la propuesta no estuvo acompañado por ninguna organización real de la lucha para conquistar un aumento salarial acorde a las necesidades docentes. La conducción Celeste se limita a refugiarse en el paro nacional y a promover volanteos y “jornadas pedagógicas”, sin impulsar un plan de lucha sostenido que permita enfrentar el ajuste. Para derrotar esta política, la Celeste debe romper su pacto con el gobierno provincial y dejar de actuar como un sostén de su gestión.
Frente a este escenario, es necesario organizarnos desde la base junto a la Multicolor Provincial, que convoca a la docencia a participar este miércoles 25 de febrero de un plenario virtual. Allí se reunirán delegadas, delegados y representantes de escuelas para llevar los mandatos que se vienen discutiendo. Se propone un no inicio de 48 horas los días 2 y 3 de marzo, empalmando el 2 con el paro nacional de Ctera, y una nueva reunión para debatir la continuidad de las medidas durante la semana del 9 de marzo, con el objetivo de poner en pie un verdadero plan de lucha provincial.
Desde Docentes en Marcha planteamos la necesidad de fortalecer un organismo democrático que debata y organice la lucha. Ese espacio debe construirse a través de plenarios provinciales presenciales de delegadas y delegados de escuela, realizados de manera permanente, desde donde se definan las medidas y su implementación. Ese método democrático dio origen a los grandes paros de 2014 y 2017 y se opone a las asambleas exprés y sin debate real que convoca la conducción Celeste.
Volvemos a hacer este llamado a todas las corrientes de la Multicolor, ya que tenemos por delante tareas muy arduas: organizar a la docencia e ir preparándonos para recuperar seccionales en las próximas elecciones de Suteba.
Llamamos a la docencia bonaerense a parar el 2 y 3 de marzo, y seguir peleando por el salario y en defensa de la escuela pública.
Escriben Estatales y Salud en Marcha
El lunes pasado, la justicia laboral dio un paso clave a favor de la lucha de las y los trabajadores del Hospital Garrahan. El Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 32 dictó una medida cautelar que suspende el sumario administrativo impulsado por la dirección del hospital contra dirigentes y activistas que encabezaron la histórica huelga del Garrahan.
El llamado “sumario” estaba plagado de irregularidades y tenía el objetivo de disciplinar y castigar. La intervención encabezada por Mariano Pirozzo y el Consejo de Administración se preparaba para cesantear a 11 trabajadores y suspender a otros 29, todos ellos referentes de la pelea salarial que conquistó un aumento del 61%. El amparo fue presentado por la APyT y luego acompañado por el equipo jurídico de ATE, y la medida es colectiva y alcanza a todos los compañeros y compañeras perseguidos.
El fallo reconoce expresamente que existe persecución y hostigamiento sindical en el marco de una medida de fuerza legítima. Señala que se vulnera la libertad sindical y que el sumario busca disciplinar a quienes estuvieron al frente del conflicto. Además, remarca un dato político central: funcionarios del gobierno nacional, como Manuel Adorni y el ministro de Salud Mario Lugones, anticiparon públicamente sanciones antes de que concluya el proceso administrativo, violando el principio de inocencia.
Ahora hay que redoblar la movilización para que la cautelar se confirme y se anule definitivamente cualquier despido o suspensión.
Por eso, la convocatoria al Abrazo al Garrahan del jueves 26 a las 13 debe ser masiva. Frente a un gobierno que ajusta, persigue y criminaliza la organización sindical, la respuesta tiene que ser colectiva, en las calles y con más lucha.
¡Todos y todas al abrazo al Garrahan!
El pasado viernes 21 de febrero presentamos la lista Pluricolor para las elecciones de nuestro sindicato. Más de 80 hospitales y centros de salud de Buenos Aires participarán de la elección. Levantamos las banderas históricas de la CICOP, queremos recuperar un gremio independiente de los gobiernos, democrático y de lucha. Integrada por compañeros fundadores de la CICOP y activistas y referentes que se suman a la pelea de hospitales y centros de salud de toda la provincia.
La Pluricolor está integrada por Fuerza Colectiva (independientes), Lista Marrón (PTS), Salud en Marcha (Izquierda Socialista + independientes), Alternativa Salud (MST) y la Lista 7 (Fesprosa).
Mientras siguen graves problemas de infraestructura y los salarios están en uno de los niveles más bajos de nuestra historia, la conducción sigue alineada con el gobernador Kicillof, abandonando la tradición de lucha de nuestro sindicato desde su fundación. En estas elecciones: ¡Vamos con la Pluricolor!
Marta Fernández, candidata a Prosecretaria Gremial y Mónica Méndez, Consejo Directivo Cicop y dirigenta de Salud en Marcha