Por Ezequiel Peressini, dirigente de Izquierda Socialista y la UIT-CI
El domingo 8 de febrero por la tarde, en el gran estadio Levi’s de la ciudad de Santa Clara, en California se realizó el Super Bowl. Los Seatle Seahawks le ganaron 29 a 13 a los New Englands Patriors y se consagraron campeones en la final del deporte más popular de los Estados Unidos, el Football americano. Pero, no solo es deporte. en la apertura y entretiempo se realizan actividades musicales con grandes despliegues transformado al Super Bowl en el espectáculo más visto anualmente en Estados Unidos.
La apertura estuvo a cargo de la banda de punk rock Green Day, quienes volvieron a tocar las canciones principales de su disco “American Idiot” 22 años después de lanzado. Disco que, desde la gráfica, de una mano que sostiene una granada con forma de corazón sangrando, marca una fuerte denuncia al imperialismo de los Estados Unidos. El entretiempo quedó en manos de Bud Bunny y sus invitados que lo acompañaron en una cancha dominada por una escenografía que disfrazó el Levi’s Stadium en Puerto Rico. Alli, interpretó algunas de las canciones de su último disco “Debí tirar más fotos”, con el cual ganó el Grammy hace solo una semana. La presencia de estos dos grupos musicales ya había provocado la ira de Donald Trump quien anunció que no participaría del evento por considerar a los músicos como “izquierdistas” que cuestionan su política anti migratoria y los secuestros masivos de la ICE.
La presencia de Bud Bunny, sus canciones y escenografía transformó el entretiempo en un gran hecho político internacional y una bofetada a Donald Trump al exponer de manera reivindicativa la vida, el territorio y las costumbres de millones de latinos que en los Estados Unidos son perseguidos por la ICE y buscan ser deportados por Donald Trump.
Una reivindicación de la vida latina en el corazón del imperialismo
Desde el comienzo, el espectáculo fue impactante. En un campo de juego lleno de cañas de azúcar donde trabajadoras y trabajadores azucareros despliegan sus tareas, Bud Bunny camina cantando sus canciones. En su andar se muestran los clásicos puestos de comida donde la clase trabajadora latinoamericana almuerza en la calle, una mesa donde cuatro hombres juegan dominó y en otra, dos mujeres esculpen sus uñas en una sesión callejera de manicure mientras conversan. Cerca de allí un grupo de mujeres trabajadoras de la construcción levantan un muro. Antes de llegar a la casita rosa donde se despliega una fiesta -en la que participó el reconocido actor chileno Pedro Pascal- se vio al boxeador puertorriqueño Xander Zayas y el mexico-americano Emiliano Vargas haciendo Sparring. El reguetón sonó durante cerca de 15 minutos y fue presentado por Bud Bunny como la música “de los barrios y los caseríos” de Puerto Rico. El “Sapo Concho”, representación gráfica del sapo endémico de Puerto Rico, apareció como bandera en las grandes pantallas del estadio y una boda real sucedió en el mismo lugar en el que Lady Gaga ganara el centro de la escena, mostrando su colaboración con Benito y las luchas luego de haber repudiado a la ICE y a Trump en su ulitmo recital en Japón. Luego de la boda, tan latina que hasta un niño es despertado mientras dormía en las sillas mientras la gente bailaba, Bud Bunny dice “Nueva York” y se deja caer a un cambio de escenografía. El barrio de NYC y La Marqueta, el mercado latino más reconocido de East Harlem en Manhattan, ganan el lugar. Bud Bunny no actuó solo; también recibió el acompañamiento de Ricky Martin, quien se encargó de interpretar la icónica cancion “Lo que pasó en Hawaii” y cantar: “Quieren quitarme el río y también la playa / Quieren el barrio mío y que abuelita se vaya / No, no suelte' la bandera ni olvide' el lelolai / Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái”. Luego de simular un corte de luz y cantar sobre los postes del alumbrado publico y trasformadores dañados, la gente desfila entre las cañas de azúcar portando las banderas de los 36 países del continente americano. Bud Bunny los nombra uno a uno, desde el sur hacia el norte, para finalizar su actuación arrojando el balón de football americano y gritar: “seguimos aquí”.
La representación y actuaciones de Bud Bunny hizo emocionar casi 70 millones de latinoamericanos residente en los Estados Unidos y mezcló las reivindicaciones en curso de la misma manera que semanas atrás había realizado cuando ganó el premio Grammy 2026 y manifestó “fuera ICE”, junto a otra gran cantidad de artistas que rechazan las redadas, detenciones, secuestros y asesinatos por parte de la ICE. Esto quedó también fuertemente representado en el Super Bowl, cuando Bud Bunny le regaló su Grammy a un pequeño niño latino, recordando a Liam Conejo Ramos, de 5 años que había sido detenido por la ICE.
El destacado periodista deportivo de ESPN John Sutcliffe, no pudo contener su emoción luego de transmitir durante 34 años el Super Bowl y manifestó: “Como mexicoamericano se vale tener una lágrima en el ojo, sin importar de qué país de Latinoamérica seas, sentirte orgulloso de que Benito le cantó en español a la fiesta más importante de los americanos” para luego sentenciar: “Viva Bud Bunny”.
La ira de Trump
Mientras más de 130 millones personas veían con entusiasmo el espectáculo, Donald Trump se retorcía en la Casa Blanca y no esperó a que termine el evento para vomitar en su red social: "Nadie entiende una palabra, y el baile es repugnante, especialmente para los niños (…) Fue el peor espectáculo de la historia, una bofetada a Estados Unidos". Su ira demuestra un desprecio por la vida latina y que el golpe recibido no es un hecho aislado. Es parte de una masiva respuesta del movimiento de masas y el pueblo pobre de los Estados Unidos que, lejos de ver resueltos sus problemas sociales, vive cada vez peor y es perseguido por la represión y el autoritarismo de un gobierno fascista que ataca todas las libertades democráticas y sociales.
Las grandes movilizaciones que marcan el camino en los Estados Unidos, no le han permitido a Donald Trump aplicar el conjunto de su política. Recientemente, tuvo que retirar a 700 agentes de ICE y al Zar de la Frontera, su amigo reaccionario Tom Homan, de Minneapolis. La crisis política toma nuevas formas y ,en medio de los escandalosos videos de Epstein donde Trump parece socio, sufrió una nueva derrota electoral en el condado de Tarrant, Texas. En el histórico condado republicano, su candidato perdió en manos de la sindicalista y candidata demócrata Taylor Rehmet por 14%, en un condado donde Trump había ganado por 17puntos en las elecciones presidenciales de 2024.
La actuación de Green Day y Bud Bunny fueron un cachetazo a Trump y toda su política anti migraciones, a sus aliados fascistas y MAGA que reivindican el suprematismo racial, a sus funcionarios represores y a Pete Hegseth, el secretario de Defensa, que prepara ataques militares como el realizado contra Venezuela y sostiene los ataques de Israel sobre Gaza y Palestina. La actuación de Bud Bunny expresa las luchas, la bronca de los explotados y de los oprimidos del mundo y recuerda que todo knock out comienza con una bofetada.
Escribe José Castillo, dirigente de Izquierda Socialista/FIT-Unidad
Finalmente se firmó el acuerdo “de libre comercio” con el gobierno de Trump. Favorece íntegramente al imperialismo norteamericano, al cual le abrimos nuestros mercados a cambio de nada. Un paso más en el sometimiento total de Milei a los dictados del amo yanqui.
Hacia el final de la semana pasada nos enteramos de que, luego de una larga demora, se había firmado el acuerdo de libre comercio entre el gobierno argentino y el estadounidense. Hasta en los detalles nuestro país terminó ninguneado: el gobierno de La Libertad Avanza aspiraba a ser “el primero” en firmar acuerdos de este tipo. No pasó: la Argentina debió esperar su turno, luego de El Salvador y Guatemala. Milei se imaginaba toda una ceremonia con él firmando junto a Trump. Todo se limitó a una reunión privada entre el ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país, Pablo Quirno y el “representante comercial” de Estados Unidos, Jamieson Greer. Nótese que ni siquiera concurrió a firmar el equivalente en rango a Pablo Quirno, el secretario de Estado Marco Rubio, o aunque sea el secretario de Comercio Howard Lutnick. ¡La firma estadounidense de este acuerdo en que entregamos todo le correspondió a un funcionario de segunda! (eso somos para ellos).
Otro detalle no menor es que en Argentina nos enteramos del contenido de lo firmado no por una información oficial del gobierno de Milei, sino por lo publicado por los propios Estados Unidos. No es la primera vez que pasa, ya se torna costumbre, como en el swap anunciado en octubre, en el “préstamo” de 2.500 millones de dólares para ayudar a La Libertad Avanza en las elecciones y su posterior devolución con intereses.
Los términos del acuerdo
Podría sintetizarse en “Argentina se compromete” a ceder todo lo que exigen los yanquis. Y Estados Unidos no se compromete a nada, más allá de vagas afirmaciones. Es que el gobierno argentino no negoció nada. Se limitó a aceptar el texto del llamado “acuerdo marco de comercio e inversión bilateral”, escrito por la United States Trade Representative (USTR), oficina justamente de Jamieson Greer, un texto idéntico para la firma de tratados con varios países, que así fue presentado conjuntamente a El Salvador, Guatemala, Ecuador y la Argentina, hace varios meses. Los “agregados” particulares de lo firmado con Argentina remite estrictamente a temas particulares que le interesaban a Estados Unidos, sobre todo referido a patentes.
El acuerdo incluye reducción de aranceles, eliminación de barreras no arancelarias, normas y evaluación de la conformidad, propiedad intelectual, acceso a los mercados agrícolas, trabajo, medio ambiente, alineación en materia de seguridad económica, oportunidades comerciales, empresas estatales y subvenciones y comercio digital. En el 100% de los casos, el que se compromete, detrás de la expresión “la Argentina deberá” es nuestro país, y el beneficiado es el imperialismo yanqui.
Así, Argentina dará acceso preferencial al mercado para exportaciones yanquis de medicamentos, productos químicos, máquinas, productos de tecnología informática, dispositivos médicos, vehículos automotores y una “amplia gama de productos agrícolas”, incluyendo increíblemente hasta ganado en pie, aves de corral y cerdos.
Se plantean cambios en las leyes y disposiciones de propiedad intelectual y patentes, todo de acuerdo a la exigencia de los laboratorios y empresas químicas y farmacéuticas yanquis, lo que implica un golpe mortal a los laboratorios locales. Los productos norteamericanos pasarán a ingresar a nuestro país sin ningún control de seguridad, higiene ni bromatológico local, con la sola presentación del certificado emitido por las oficinas yanquis como la Food and Drugs Administration (FDA).
Nuestro país también se somete a la “política de seguridad continental yanqui”, la nueva Doctrina Monroe de Trump, planteando que impedirá el acceso chino a recursos estratégicos, donde tendrán prioridad absoluta las empresas norteamericanas.
Había expectativas que el gobierno norteamericano, al menos, redujera los aranceles del 50% que le ha colocado al aluminio y el acero exportado desde nuestro país. Ni una palabra de eso figura en el acuerdo firmado.
El único punto que algunos economistas han destacado como “favorable” a nuestro país es el incremento en la cuota de exportación de carne a Estados Unidos. Detallemos: no hay “apertura de mercado” ni aún en este rubro. Sólo se incrementa la pequeña cuota que ya tiene habilitada la Argentina. Peor aún: se lo hace “transitoriamente”, o sea por este año. Aún así, cabe la pregunta de si esto efectivamente beneficia a alguien, más allá de los frigoríficos (varios de ellos transnacionales) directamente involucrados. La producción de carne en nuestro país es fija y no puede aumentar rápidamente (depende de la cantidad de cabezas de ganado vacuno existente), por lo que, si aumenta lo que se exporta, naturalmente se hace a costa de la oferta para el mercado interno. Conclusión: preparémonos para ver aumentos del precio de la carne en el mostrador en los próximos meses.
En síntesis, este acuerdo, como todo lo que hace el gobierno de Milei es rabiosamente entreguista y antiobrero. Sus consecuencias serán el cierre de ramas industriales enteras que, ya jaqueadas por la importación china, ahora verán sumarse los privilegios para la entrada de productos yanquis. A eso se sumará la vía libre y la prioridad para las transnacionales yanquis en el saqueo de minerales, particularmente el litio. Hay que repudiar este acuerdo, rechazarlo de plano y denunciarlo como parte del plan del programa de profundización de la semicolonización del país que está llevando adelante el gobierno ultraderechista de Milei.
Escribe Guido Poletti
El gobierno ultraderechista de Milei acaba de crear la “oficina de respuesta oficial”. A cargo del ente (que no correrá la suerte de la motosierra, porque para esto sí habrá presupuesto) estará Juan Pablo Carreira, conocido por su apodo de “Joe Doe”, uno de los tuiteros que suele lanzar las expresiones más repudiables y provocadoras del gobierno (sólo comparable a su colega, el Gordo Dan). En la práctica se trata de una cuenta en la red social X, que operará como una suerte de “Ministerio de la Verdad” al mejor estilo de George Orwell en 1984. Los objetivos del comunicado que anuncia su creación no dejan lugar a dobles interpretaciones: “Vamos a combatir la desinformación brindando más información, todo lo contrario a lo que los sectores políticos vinculados a la izquierda hacen cuando gobiernan, donde buscan censurar a los opositores tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales”.
Milei no es original ni siquiera para esto. Copia tal cual la estructura de una oficina semejante montada por Donald Trump, con su cuenta en X “Rapid Response”. El grado de sumisión al amo yanqui es tal que Milei intenta copiarlo en cada gesto.
Es falso que este gobierno “no censura”: ¿acaso no quitó credenciales de acreditación a periodistas “que no le gustaban en Casa de Gobierno”? ¿Acaso no prohibió imágenes salvo las oficiales en varios eventos para que se invisibilice el repudio al gobierno? ¿Acaso no viene atacando físicamente en forma sistemática a los periodistas que cubren movilizaciones, como los miércoles de los jubilados? ¿Acaso no le disparó a Pablo Grillo? ¿Acaso no prohibió el sobrevuelo de drones sobre la Plaza del Congreso para que no se pudiera registrar el accionar represivo?
Es obvio que desde esta cuenta, ahora “oficial” se busca silenciar, amedrentando, a las y los periodistas que se animan a informar casos como el escándalo de las coimas en la Agencia de Discapacidad, la estafa de la criptomoneda $LIBRA u otras. Y también a todo activista que se anime a encender la cámara de un celular para registrar la realidad.
Para este gobierno ultraderechista, la “información” consiste en inundar la redes sociales con un ejército de trolls, que difunden fake news (sí, ellos) o insultos mezclados con mentiras, como la reciente de Lilia Lemoine contra el niño Ian Moche y su familia.
“No odiamos demasiado a los periodistas” dijo repetidas veces el presidente Milei. Habría que agregar: “salvo a los amigos”, que genuflexamente le garantizan entrevistas donde le aceptan todo, a él y a su claque, sin pestañear.
La mentira, el insulto al periodismo, la amenaza a los opositores, el uso de expresiones discriminatorias, es el menú que utiliza la ultraderecha mundial. Lo hace, desde las cuentas oficiales, el propio Donald Trump. Mentir, insultar, poner barbaridades discriminatorias como la reciente de trucar disfrazados de primates a Obama y su esposa. Milei lo copia, buscando imitarlo hasta en los gestos.
“Excelente iniciativa”, escribió el ministro de Economía Luis Caputo, el mismo que dice que nunca en su vida se compró ropa en la Argentina y el que, hace unos meses, amenazó a un periodista por divulgar que su fortuna estaba en un paraíso fiscal, tal como decía la propia declaración jurada del ministro. Entiéndase bien, no lo desmintió con pruebas (por otra parte no podría porque esa es la verdad) sino que directamente lo amenazó por “difundir la información”. Sandra Pettovello, también aplaudió: recordemos que amenazó querellar periodistas por dar a conocer la corrupción dentro de su ministerio de Capital Humano. Y por supuesto, también aplaudió el inefable ministro Adorni, el responsable directo de expulsar periodistas acreditados de Casa de Gobierno por el simple hecho de que no le gustaban las preguntas que le hacían en sus insoportables “conferencias de prensa”.
Es el mismo gobierno que en su proyecto de reforma laboral deroga el estatuto del periodista, quitándoles todo los derechos y las garantías mínimas para el ejercicio de su profesión.
La “oficina de respuesta oficial” debutó cuestionando una nota de Clarín, sin siquiera haberla leído bien. Pero en el mismo día de su debut ya arrancó contra la clase trabajadora y los luchadores, con un tuit festejando el procesamiento y eventual despido de los delegados y activistas del Hospital Garrahan, mintiendo alevosamente sobre los motivos: “pusieron en riesgo el funcionamiento del Hospital y agredieron al personal que cumplía tareas críticas".
No nos confundimos. No importa que el primer tuit de esta cuenta de X haya sido contra una nota de Clarín. Sabemos que cualquier ataque a la libertad de expresión más temprano que tarde cae sobre los luchadores, la clase trabajadora y la izquierda. Milei y Joe Doe tardaron apenas un par de horas en demostrarlo, con su tuit sobre el Garrahan. Repudiamos esta utilización fascista de la publicidad oficial. Nos sumamos y solidarizamos con todas las organizaciones de periodistas que salieron a repudiar este engendro. Por eso defendemos irrestrictamente el derecho a la libertad de expresión y estamos en contra de cualquier ataque, mucho más de este gobierno ultraderechista que trata de copiar hasta en el estilo las prácticas fascistas de Trump.
Luego de la gran autoconvocatoria de casi 1000 dirigentes, delegados y activistas realizada en Parque Lezama el último 2 de febrero, impulsada por el Plenario del Sindicalismo Combativo, los Movimientos Piqueteros y Organizaciones de Jubilados en Lucha, desde la Mesa Nacional en el AMBA convocamos a todas las organizaciones gremiales, políticas, sociales, piqueteras, ambientales, estudiantiles, de jubilados, y todxs aquellxs que comparten el pliego resuelto que reproducimos a continuación, a una reunión organizativa de la jornada del 11/02 contra la Reforma Laboral esclavista de Milei. La reunión se realizará el lunes 9/02 en la sede de ADEMYS (Solís 823) a las 18 hs. El martes 10/2 a las 12hs en Congreso realizaremos Conferencia de Prensa anunciando nuestro accionar y las banderas con las que nos movilizamos en Congreso. Noa movilizamos el 11/2 a Congreso en Av de Mayo y Rodríquez Peña en horario previo a la convocatoria de CGT a precisar. Al mismo tiempo, delegaciones de las organizaciones se movilizarán junto al Garrahan acompañando su reclamo contra el intento de cesantías y suspensiones.
Mientras el gobierno y las patronales avanzan sobre los puestos de trabajo con cesantías, suspensiones y persecución a quienes luchan por sus derechos laborales, la CGT acaba de resolver tan solo una movilización sin paro. Sólo las CTAs y algunos gremios realizarán paro en una jornada en las que estarán en juego todos los derechos de los trabajadores. Desde los sectores combativos y en lucha impulsamos el paro activo en todas las organizaciones del movimiento obrero. Y tenemos el desafío de movilizar con fuerza, bajo un programa propio y que contraste abiertamente con la pasividad de las centrales obreras. Así lo haremos en columna independiente a partir del documento y los puntos acordados en la Autoconvocatoria del lunes 2/2 en Parque Lezama.
Los puntos:
1) Por el triunfo de todas las luchas: Tres Arroyos, Lustramax, Dr Ahorro, línea 148, Fate, Morvillo, Sealed Air, Ilva, Acerías Berisso, IBF Córdoba, Verónica, Docentes de todo el país, Cumplimiento de las leyes de Financiamiento Universitario y Discapacidad, jubilados, emergencia pediátrica y reconocimiento del Sitrarepa y Trabajadoras de Casas Particulares.
2) Participar de la jornada Plurinacional en defensa de la Ley de Glaciares.
3) Paro Activo nacional y plan de lucha para derrotar la Reforma Laboral y todo el paquete represivo de Milei.
4) Exigimos e impulsamos asambleas y plenarios de delegados con mandato en todos los gremios. La burocracia sindical no tiene mandato para negociar nada sobre una reforma esclavista, que debe ser rechazada totalmente y de plano.
5) Resolvemos movilizar de manera independiente con estos objetivos, rodeando el Congreso el 11/2 o el día que se trate. Y en caso de movilización de las centrales, constituir una columna independiente con nuestras exigencias y programa.
6) El 11 o el día que se trate replicar las movilizaciones y acciones en todo el país, impulsando plenarios como este en todas las provincias.
7) Impulsar Paro y cese de actividades para movilizar el día que se trate. Reclamamos a la CGT y las CTAs Paro Nacional y Plan de Lucha hasta derrotar la reforma esclavista y todo el paquete antiobrero de Milei, los gobernadores, Trump y el FMi.
Mesa del Plenario del Sindicalismo Combativo, los Movimientos Piqueteros y las Organizaciones de Jubilados en lucha. (Amba)
Escribe Prensa UIT-CI
2/6/2026. La Flotilla Global Sumud vuelve a navegar el mediterráneo y a recorrer por tierra el norte de África para llegar a Gaza. Partirá el 29 de marzo con más de 100 barcos y movilizaciones en muchísimos países para poner en pie, una vez más, la mayor misión de la historia en solidaridad con Palestina.
La nueva iniciativa se da en el marco del falso acuerdo de paz de Trump y el anuncio de la Junta de Paz con la que el imperialismo busca profundizar la colonización en Gaza y toda la Palestina histórica, que lejos de traer la paz, ha permitido que Israel haya violado más de 1500 veces el alto el fuego y asesinado a más de 550 personas. En ese marco, las y los referentes de la Flotilla Global Sumud han denunciado: “el catastrófico fracaso de los gobiernos y las instituciones internacionales para detener el genocidio, el asedio y la hambruna masiva y la destrucción sistemática de la vida civil en Gaza por parte de Israel”
En esta oportunidad, la Flotilla será acompañada por un masivo convoy terrestre paralelo que buscará llegar a Gaza a través del paso de Rafah con “más de 1.000 médicos, enfermeros y trabajadores de la salud en respuesta a la hambruna masiva, el trauma y el colapso del sistema médico de Gaza”. Mientras Trump planea la construcción de 180 rascacielos de lujo, la FGS busca llegar a Gaza junto a cientos de educadores, ingenieros y grupos de reconstrucción que serán parte de la misión con el objetivo de respaldar la supervivencia y recuperación de la comunidad.
Desde el 29 de marzo, las embarcaciones y el convoy, se dirigirán hacia Gaza y la Flotilla debe ser acompañada por grandes movilizaciones que acompañen la iniciativa ya que, como afirmó Mandla Mandela -dirigente de la FGS y nieto de Nelson Mandela- “Nos congregamos en la Flotilla Global Sumud porque entendemos que como colectivo a nivel mundial, podemos aislar a Israel del Apartheid, desmantelarlo y llevarlo a sus rodillas, tal como hicimos con el apartheid sudafricano”
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) volveremos a apoyar esta nueva iniciativa por mar y por tierra de la misma forma que lo hicimos el año pasado. Somos parte del movimiento mundial en solidaridad con Gaza y luchamos junto a cientos de organizaciones por la inmediata retirada de todas las tropas israelíes de Gaza y Palestina. Decimos basta de bombardeos y asesinatos y exigimos la liberación de todas y todos los presos políticos palestinos que aún permanecen encarcelados. ¡Palestina libre del Río al Mar!