CABA
Sábado 20 a las 11
Charla almuerzo con Rubén “Pollo” Sobrero. Secretario general Seccional Oeste Unión Ferroviaria. Izquierda Socialista/FIT Unidad
Guamini 4748 - Lugano
Boedo
Sábado 20 a las 15
Mateada con Mercedes Trimarchi, legisladora CABA, dirigenta feminista - Isadora
Cochabamba 3140
Oeste
Haedo
Jueves 18 a las 16
Con Rubén “Pollo” Sobrero
Calle Vignes 1580 - (el galpón)
Merlo
Sábado 20 a las 15
Con Rubén “Pollo” Sobrero
Esquina Solanet y Guemes
Merlo lado norte
(a dos cuadras de la estación)
Moreno
Sábado 20 a las 16
Con Mónica Schlotthauer, delegada ferroviaria y diputada bonaerense
Izquierda Socialista/FIT Unidad
Calle Pedro de Somellera y Murillo,
Barrio Máximo, Cuartel V
Hurlingham
Viernes 26 a las 17
Con Rubén Pollo Sobrero
Avenida Vergara 2221
Ituzaingó
Sábado 27 a las 17
con Mercedes Trimarchi
24 de octubre 715
Juventud- CABA
Sábado 30 a las 17
con Pili Barbas, secretaria FUA y dirigenta de la JIS
Virrey Liniers 451
Campana
Martes 23 a las 19.30
Conversatorio
La resistencia palestina y la solidaridad internacional
con Mónica Schlotthauer delegada ferroviaria y diputada bonaerense Izquierda Socialista / FIT U y
Ezequiel Peressini dirigente de Izquierda Socialista y de la UIT CI
Avenida Mitre 857
Anexo del Instituto nº 15
Escribe Adolfo Santos
El Mundial acaba de empezar y ya aparecieron noticias que lo empañan. La FIFA y el gobierno ultraderechista de Estados Unidos imponen sus intereses políticos y económicos por encima de la pasión de millones de hinchas.
La sede será compartida por Canadá, Estados Unidos y México. Aprovechando la atención que provoca el Mundial, familiares de personas desaparecidas y organizaciones sindicales se manifestaron en el Estadio Azteca y en el Zócalo para reivindicar sus demandas. Exigían respuestas por las más de 133 mil personas desaparecidas en el país y justicia por los 43 normalistas de Ayotzinapa. Docentes y sindicalistas marcharon por aumentos salariales y mejoras en las jubilaciones. Los mexicanos aman el fútbol, pero no están dispuestos a declinar sus reclamos.
Si Canadá no ofrece grandes novedades, Estados Unidos, el principal anfitrión, demuestra que es el peor escenario para la realización del Mundial. Fue una elección pensada en función de los negocios de Gianni Infantino, que cuenta con la protección y los favores de Donald Trump, su nuevo socio y aliado. La FIFA va a recaudar diez veces más que en la última Eurocopa, el segundo torneo más importante de esa entidad.
Hoy, los derechos de transmisión tienen muchos más interesados por la creciente cantidad de países que participan y significan cifras astronómicas. Además, las entradas tienen precios inalcanzables para los hinchas comunes. La más barata para ver el próximo partido de Estados Unidos contra Australia cuesta 1.698 dólares; la más cara, 46.119 dólares (Clarín, 14/6/26).
En esta edición se incorporó el famoso cooling break, una pausa de hidratación que interrumpe temporalmente el juego durante tres minutos en la mitad de cada tiempo. Si antes el fútbol se dividía en dos tiempos, ahora son cuatro. ¿Aplausos para un gesto humanitario? ¡Nada de eso! El verdadero motivo es generar un espacio libre para dar lugar a la publicidad y aumentar la recaudación, aunque eso pueda perjudicar a uno u otro equipo según la dinámica del juego.
Una discriminación escandalosa
La hipocresía de la FIFA no tiene límites. Mientras impide manifestaciones políticas a los futbolistas y se manifiesta de forma condenatoria contra Lamine Yamal por enarbolar la bandera de Palestina en solidaridad con ese pueblo durante la celebración por el título de La Liga, permite que el gobierno yanqui actúe con total discriminación y de forma represiva contra delegaciones que no comulgan con sus posiciones.
Insólitamente, le negó el visado a la selección de Irán, que deberá alojarse en Tijuana, México, y cruzar la frontera únicamente el día del partido. Luego tendrá que regresar de inmediato, sufriendo una desventaja frente a sus rivales.
La selección de Senegal también fue recibida con violencia. Los africanos fueron sometidos a una larga y estricta inspección, con revisiones con perros entrenados para detectar drogas y explosivos en plena pista del aeropuerto. Lo mismo sucedió con la delegación de Uzbekistán, demorada durante horas y sometida a revisiones humillantes después de un largo viaje. A pesar del fuerte repudio de la opinión pública internacional, la FIFA ni pidió explicaciones ni intercedió contra estas medidas discriminatorias sobre selecciones que ganaron su derecho a participar del Mundial.
Otro caso vergonzoso fue el de Aymen Hussein, delantero y máxima figura de la selección iraquí, detenido e interrogado “como un terrorista” durante más de siete horas en el aeropuerto de Chicago. Sin disculparse, las autoridades finalmente lo liberaron diciendo que lo confundieron con otro iraquí, portador del mismo nombre. Quien no tuvo la misma suerte fue el fotógrafo oficial de su equipo, también retenido y obligado a regresar a Irak.
La misma suerte corrió Omar Artan, elegido el mejor árbitro africano en 2025. Seleccionado por la FIFA para ser uno de los destacados de este Mundial, fue impedido de ingresar al país y deportado por ser somalí. El nombre de este árbitro, como el de todos los que van a dirigir, fue enviado con bastante antelación a las autoridades migratorias. Al llegar a Somalia, Artan fue recibido como un héroe nacional y homenajeado en masivas manifestaciones populares.
Si algo faltaba para demostrar la arrogancia imperialista, el único idioma aceptado oficialmente es el inglés. Insólito en un deporte popular y multicultural como el fútbol. En una entrevista oficial al jugador brasileño Vinicius, que juega en el Estado español, un periodista le hace una pregunta en inglés y se da el siguiente diálogo: “Hablame en castellano”, le responde Vinicius. “No puedo, no me lo permiten”. “Sí, sí puedes”, le responde el jugador. En ese momento, una voz en off interviene para decir: “Sólo en inglés”.
El fútbol es pasión de multitudes
Para Infantino y Trump ahora, como antes para Blatter, la monarquía qatarí o la dictadura argentina, el fútbol es apenas un negocio al servicio de sus intereses económicos y políticos. Esto no es nuevo, pero cada vez lo hacen de forma más grosera y merece el mayor repudio.
Las grandes masas populares entienden el fútbol de otra manera. Continúa siendo el deporte más visto y practicado del mundo, y contagia cada vez más simpatías. No vamos a dejar que Trump e Infantino nos roben ese sentimiento: el de disfrutar la disputa en la cancha, alegrarse y sufrir con los colores de nuestro equipo, mucho más si se trata de la selección.
Seguiremos denunciando a los mercaderes de este popular deporte, al tiempo que disfrutamos de cada jugada, cada gambeta y cada gol. La pelota empezó a rodar y, como quería Maradona, vamos a denunciar a todos los que la manchen, sin renunciar a esta pasión. Nuestra selección empezó muy bien, este martes conseguimos la primera victoria: 3 a 0 sobre Argelia. Respetando a todos los rivales, vamos a hinchar por más victorias y para que, en su último Mundial, Messi continúe jugando con el alto nivel del primer partido y nos siga dando alegrías. Fue un inicio que nos permite mantener la ilusión de que en 2026 podamos conquistar la cuarta estrella.
Escribe Atilio Salusso
El acuerdo por los derechos de televisación del Mundial implica que el canal estatal argentino pague un 27,3 por ciento más que la señal privada. Es decir, el Estado Nacional va a pagar más dinero que una empresa privada por los derechos de televisación de un evento deportivo. Eso es exactamente lo que hizo la gestión del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a cargo de los medios públicos, llevando a que la TV Pública pague más dinero por cada partido que emitirá del Mundial de Fútbol 2026 que lo que le costó a Telefe (Página12, 10/06/26).
El acuerdo firmado por Radio y Televisión Argentina (RTA) y Torneos estipula que el canal estatal pague 410 mil dólares por cada partido que emitirá, mientras que el canal líder de la TV argentina desembolsó 321.875 dólares por cada uno de los cotejos que transmitirá. Adorni venía anunciando que los partidos se podrán ver por la pantalla estatal “sin usar plata de todos”. Una mentira.
El Estado Nacional pagó 4.100.000 millones de dólares. Al desagregar ese monto por los diez partidos, da como resultados que el gobierno desembolsará por cada cotejo emitido 410 mil dólares.
El otro canal de la TV abierta que transmitirá el Mundial es Telefe. Transmitirá 32 partidos en total, abonando 10.300.000 millones de dólares en concepto de derechos televisivos, es decir, 321.875 mil dólares por cada uno de los cotejos. Ese mismo paquete fue ofrecido a la TV Pública, pero el gobierno optó por el de diez partidos y tomando producción y comercialización ajena. FIN.

Escribe Mercedes de Mendieta, docente UBA y diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
El CIN y la mayoría de las conducciones docentes y no docentes pactaron con Milei una traición a la lucha universitaria. Abandonan el reclamo por la Ley de Financiamiento, pero el conflicto no terminó: abrió una nueva etapa.
Presentado ante los medios de comunicación como un “acuerdo histórico”, Javier Milei acordó con los rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la mayoría de las conducciones de las federaciones sindicales reemplazar el 52% adeudado por la Ley de Financiamiento por un 24% en dos tramos: 21,3% a cobrar en junio y 3% en octubre. Es decir, la mitad.
El acuerdo incluye plata para gastos de funcionamiento y becas, todo por debajo de lo que establecía la ley. Una verdadera traición a más de dos años y medio de conflicto, cuando el gobierno se encontraba contra las cuerdas. La única Federación de Docentes Universitarios que no firmó, por presión de la base, fue Conadu Histórica.
Yacobitti y todo el CIN dicen que firmar esto “no implica que se baja el reclamo ante la Corte”, pero ofrecieron enviarle a los jueces una carta anunciando un avance en las negociaciones con el gobierno, lo que contribuirá a que la Corte Suprema deje la ley cajoneada. Lo presentan como un triunfo. Para miles de docentes, no docentes y estudiantes, en cambio, se trata de una capitulación completamente inconsulta.
Por eso la pregunta es inevitable: ¿por qué firmar ahora? ¿Por qué aceptar un acuerdo cuando el gobierno atravesaba uno de los momentos de mayor debilidad en este conflicto? La ley no solo cuenta con fallos favorables, sino que veníamos de una cuarta Marcha Federal Universitaria, donde más de un millón y medio de personas salieron a las calles mostrando el apoyo social al conflicto.
Días atrás, las tomas de los colegios preuniversitarios Nacional Buenos Aires y Carlos Pellegrini mostraron un movimiento estudiantil combativo y tuvieron enorme impacto. Está programado un paro para la semana del 16 al 20 de junio. Incluso, por un cuadro incluido en el Staff Report del FMI, del 22/5/26, salió a la luz que habría fondos que tenían presupuestado un 0,20% del PBI para hacer frente a las erogaciones surgidas de la Ley de Financiamiento. Sobran las razones para creer que podíamos torcerle el brazo al gobierno.
Una nueva etapa del conflicto
Consumada la traición de los rectores y las conducciones de las federaciones, queda algo claro. Si Milei, que tenía como proyecto liquidar las universidades públicas y el Sistema de Ciencia y Técnica (SCyT), tuvo que ceder parcialmente, fue gracias a la enorme lucha de docentes, no docentes y estudiantes, y al apoyo de la sociedad.
Por eso crece la bronca y este acuerdo por arriba no cierra el conflicto. El aumento del 21,3% de junio queda muy por debajo de lo adeudado, no recompone la pérdida salarial y nos sigue sometiendo a salarios de miseria. El reclamo por la aplicación de la ley sigue más vigente que nunca.
Mientras en los medios circulaba la inminente firma del pacto, entre docentes y no docentes crecía la bronca. Una parte se expresó en que la Federación Conadu Histórica, por mandato de sus asociaciones de base, no firmó el acuerdo y mantiene el paro convocado para esta semana.
Por las redes sociales y en las universidades crecen las denuncias sobre consultas manipuladas para legitimar la aceptación del acuerdo, formularios cuyos resultados nunca fueron publicados y asociaciones sindicales que cercenaron toda instancia de debate.
La bronca comenzó a expresarse de manera autoorganizada: en apenas algunas horas se conformaron grupos en redes sociales de docentes y no docentes donde participan miles. Desde allí se impulsó una primera asamblea virtual federal, que reunió a cientos de trabajadoras y trabajadores universitarios de distintos puntos del país, para promover acciones en el marco del paro de Conadu Histórica y seguir coordinando un plan de lucha.
Frente al gobierno de Milei, que busca conformarnos con este acuerdo; frente a Yacobitti y los rectores del CIN; frente a las conducciones burocráticas de las federaciones universitarias, decimos con claridad: que cumplan la ley.
La pelea no terminó, cambió de etapa. Toca transformar la bronca en lucha y organización, por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y por plata para educación, no para el FMI.
Escriben Federico Igarzábal y Fabiana Chávez, secretarios electos por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Los días 10, 11 y 12 de junio se realizaron las elecciones del Centro de Estudiantes de la Universidad Nacional de Moreno (CeUNM). Con una campaña a pulmón, independiente del rectorado y de los partidos patronales, el Frente Independiente de Lucha Estudiantil (FILE), junto al Frente de Izquierda Unidad, obtuvo 514 votos y se consolidó como segunda fuerza.
Los resultados dejaron en primer lugar a Primera Generación/JUP/Rectorado, con el 58,13%. En segundo lugar quedó FILE/FIT-U, MST, Izquierda Socialista e independientes, con el 27,87%. En tercer lugar se ubicó Fedunm/PJ/Mariel Fernández, con el 13,3%.
Con este resultado, FILE/FIT-U ingresamos al Centro de Estudiantes como primera minoría y conquistamos tres Secretarías de Trabajo. Una quedará para el MST y las otras dos serán rotadas desde Izquierda Socialista. Además, la izquierda ganó la representación de Trabajo Social y de Abogacía, con más del 50% en ambas carreras.
La elección también marcó un retroceso de Fedunm/PJ Municipal, que no alcanzó el piso para ingresar como minoría. Su desempeño quedó atravesado por la disputa entre la intendenta y el rectorado por el predio usurpado de la secundaria politécnica Espunm.
El resultado expresa un avance del Frente de Izquierda Unidad en la UNM. Desde FILE y el FIT-U agradecemos a las y los estudiantes que acompañaron y votaron a la izquierda para el CeUNM.
Seguiremos impulsando la lucha contra el ajuste, el Sacau y por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Y llamamos a exigir asamblea y plan de lucha para derrotar, en unidad con las y los trabajadores, el ajuste de Milei y sus cómplices.