Escribe Nicolás Núñez, referente de Ambiente en Lucha (Izquierda Socialista e independientes)
El gobierno habilitó que hable solo el 0,4% de quienes se inscribieron en la Audiencia Pública. Pero la bronca con este proyecto y el desgaste del gobierno van en aumento. La modificación de la Ley de Glaciares tiene final abierto y la podemos dar vuelta.
Este miércoles 25 comenzó la “Audiencia Pública” convocada por la comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados para debatir el proyecto de modificación de la Ley de Glaciares. Proyecto, que como ya es sabido, tiene por fin quitar las barreras a la explotación megaminera en cercanías de zonas glaciares y periglaciares. Es decir, busca garantizar el negocio de las multinacionales por sobre el derecho al agua de los pueblos de nuestro país. La “Audiencia Pública” que convocó el oficialismo a pedido de las mineras que antes de invertir un dólar esperan que el Estado les garantice que la explotación no va a ser judicializada. Saben que están violando los convenios internacionales de protección ambiental a los cuales suscribió la Argentina, como el “Acuerdo de Escazú”, y que el proceso avanza viciado por el incumplimiento de la consulta previa, libre e informada a las comunidades originarias, e intentan cubrirse de alguna manera. Pero de todas formas los amparos y presentaciones judiciales ya empezaron a llover y vendrán muchos más.
Pero más importante que eso, es el fenómeno popular de inscripción en la audiencia. Más de 100.000 personas se anotaron para defender los glaciares. Las redes sociales se llenaron de posteos de repudio a la censura. Artistas del renombre de Ricardo Darín, Julieta Diaz y Dolores Fonzi, músicos como Ricardo Mollo y Lisandro Aristimuño se pronunciaron, Lula Bertoldi (de Eruca Sativa), Lucy Patané, Marina Fagés y muchos más se sumaron a los festivales de la Campaña en defensa de la Ley de Glaciares. Además, mientras el reclamo y la inscripción a la audiencia crecían, el cerco mediático empezó a resquebrajarse y ganó terreno la denuncia al proyecto indefendible del gobierno. En los actos del 24 de marzo, en particular el realizado de forma unitaria en Plaza de Mayo se hizo presente el reclamo y cientos de miles de personas cantaron “el agua no se vende, se defiende” junto a los organismos de derechos humanos.
La última maniobra del gobierno fue plantear que las 100.000 personas censuradas podían enviar un texto (que nadie iba a leer) o un video (que nadie iba a ver), pero la Campaña Plurinacional “La ley de glaciares no se toca” definió rechazar y dar cualquier tipo de legitimación a esa falsificación de la participación popular, y seguir apostando a la movilización para impugnar tanto la audiencia como el proyecto de los libertarios y los gobernadores mineros del PJ y la UCR.
En paralelo, la crisis económica y el desgaste político del gobierno están en aumento con el escándalo $LIBRA y los viajes de Manuel Adorni. Las propias mineras han salido a hacer lobby en los medios diciendo que están preocupadas por el desenlace de la votación en la Cámara de Diputados. Es hora de aprovechar el esfuerzo de meses de la Campaña en defensa de los glaciares y el impulso del histórico 24 de Marzo, para redoblar la movilización. Podemos derrotar el proyecto del gobierno y ratificar la defensa del agua y los glaciares en toda la Argentina.
Foto de portada: Tenaz resistencia de las y los trabajadores de Fate en defensa de sus puestos de trabajo
Escribe Adolfo Santos
Las y los trabajadores de FATE continúan llevando adelante una lucha permanente contra el cierre de la empresa. El 13M se realizó una audiencia pública en Diputados, el 19M se movilizaron a La Plata para proponer un proyecto de ley destinado a poner nuevamente en funcionamiento la planta y está abierto un fondo de lucha al que llamamos a colaborar.
El viernes 13 se realizó en Diputados una audiencia pública en apoyo a la lucha de FATE. La misma fue convocada por legisladores del Frente de Izquierda y de Unión por la Patria, junto al Sutna. La presencia de numerosas organizaciones sindicales y sociales demostró el grado de solidaridad que rodea el conflicto. Estuvo presente una delegación de la Unión Ferroviaria Oeste, encabezada por Rubén “Pollo” Sobrero, así como representantes de Sipreba, AGD-UBA, Ademys, ATE Hospital Garrahan, de las dos CTA, agrupaciones de jubilados y sectores en lucha como Morvillo, Aires del Sur, Georgalos y Lustramax, además de organizaciones piqueteras como el Polo Obrero y el MTR. Durante la misma, Sobrero afirmó: “No estamos enfrentando sólo a Quintanilla, sino a una política a nivel nacional. Por eso es fundamental la unidad real para dar esta pelea y no puede haber fisuras entre nosotros si queremos poner en funcionamiento la fábrica”. 
La diputada provincial Mónica Schlotthauer con los delegados del Sutna
Ante la falta de respuesta del gobierno nacional, el jueves 19 las y los trabajadores de FATE, junto al Sutna, se movilizaron a la Legislatura bonaerense para presentar un proyecto de ley que contemple la “ocupación temporaria”, con el objetivo de asegurar la continuidad productiva de la planta y los 920 puestos de trabajo en juego. Acostumbrados a recibir proyectos de sectores patronales y financieros, los bloques de los partidos patronales se sorprendieron ante esta propuesta obrera y, de manera titubeante, quedaron en analizarla. Es fundamental que el gobierno provincial encabezado por Axel Kicillof, que extendió la conciliación obligatoria por quince días, se pronuncie de forma urgente sobre este proyecto.
La diputada provincial y delegada ferroviaria Mónica Schlotthauer, Izquierda Socialista/FIT Unidad respondió afirmativamente a la iniciativa. El día previo, al anunciar la visita de las y los trabajadores del neumático y defender la necesidad de mantener abierta la planta, nuestra diputada preguntó en el recinto: “¿Qué vamos a hacer en nuestro país en el marco de esta crisis si se cierra la única empresa que tiene condiciones de fabricar neumáticos para camiones, colectivos, ambulancias y vehículos esenciales?”. Evidentemente, no puede ser que una decisión empresarial o las políticas antiobreras del gobierno ultraderechista de Javier Milei dejen a mil familias en la calle y al país sin esta producción estratégica.
El triunfo de esta lucha depende de la mayor unidad posible en torno a la resistencia de las y los trabajadores de FATE. Una de las tareas importantes en este momento es fortalecer el fondo de lucha impulsado desde el Sutna para garantizar las actividades que exige el conflicto y sostener la ocupación pacífica de la planta. Acudiendo a ese llamado, Alberto Barrientos, dirigente del sindicato municipal de Vicente López en nombre de Izquierda Socialista y de la diputada Mónica Schlotthauer le entregó a Daniel Suárez y Miguel Ricciardulli, dirigentes del Sutna San Fernando, y a un grupo de obreros de FATE, la suma de 750 mil pesos. Sigamos apoyando la lucha de FATE.
Escribe Leticia Rubira, vocal de la comisión directiva UEPC Capital
La docencia cordobesa volvió a protagonizar una jornada histórica de lucha. Tras el segundo rechazo por unanimidad a la propuesta salarial del gobernador Martín Llaryora, la presión de las bases le impuso a la burocracia Celeste, conducida por Roberto Cristalli, un nuevo paro de 48 horas los pasados 18 y 19 de marzo, que se hizo sentir en las calles con una movilización masiva.
Mientras la canasta familiar supera los dos millones de pesos según ATE-Indec, el gobierno busca atar los salarios a una recaudación en caída, en línea con el ajuste que impulsan Milei y el FMI. En lugar de gravar a los grandes grupos económicos o dejar de pagar la deuda provincial, Llaryora pretende que el ajuste recaiga sobre las y los trabajadores. El impacto es directo: en la docencia, el 70% no cubre sus gastos mensuales, el 45% recurre al pluriempleo y casi el 80% se endeuda para subsistir.
La masiva movilización en la capital, encabezada por la oposición combativa de Unidad desde las Escuelas, junto a las autoconvocatorias en el interior, viene frenando las maniobras de la conducción provincial de la UEPC. Lejos de impulsar un verdadero plan de lucha, la Celeste actúa para desactivar el conflicto con medidas aisladas o reabriendo ofertas ya rechazadas. Tras el paro contundente, no hay plan de acción: la conducción apuesta al desgaste.
En este escenario irrumpe la oposición combativa de Unidad desde las Escuelas, que conduce la seccional Capital de la UEPC. Allí se referencia una docencia que quiere dar pelea, como parte de una oposición con desarrollo provincial. Desde Docentes en Marcha sostenemos que hay condiciones y responsabilidad para disputar la dirección del conflicto. Mientras Cristalli y la Celeste sigan definiendo el rumbo, la fuerza de las acciones tenderá a diluirse en sus maniobras.
Es necesario fortalecer una práctica basada en la convocatoria de asambleas generales en todos los departamentos. De modo que la base decida para definir un plan de lucha para derrotar la miseria salarial de Llaryora, retomando las mejores tradiciones del sindicalismo docente combativo. Marcamos una diferencia con Tribuna Docente-PO, que encabeza la UEPC Capital, ya que en lugar de impulsar este camino mantiene la pelea encorsetada por los estatutos y la presión de la burocracia.
Frente a la incertidumbre que busca imponer la Celeste, llamamos a que la docencia tome en sus manos la conducción del conflicto, como ocurrió en la gran rebelión de 2023, pero ahora con la fuerza que expresa la UEPC Capital.
Escribe Graciela Calderón, dirigenta de Docentes en Marcha
Se presentó la Multicolor provincial para las elecciones del 13 de mayo en Suteba, junto a expresiones en decenas de distritos. A nivel provincial, está encabezada por María Elisa Salgado, secretaria general de Suteba Tigre, y por Olga Ortigoza como candidata a secretaria de Organización, quien junto a Romina del Plá también lidera la seccional de La Matanza. Las nóminas están integradas por luchadoras y luchadores docentes de numerosos distritos.
La Multicolor se presenta para enfrentar, tanto a nivel provincial como distrital, a la burocracia Celeste, que ha pactado con Axel Kicillof salarios de miseria. Además, ha sido parte del impulso y la implementación de reformas en distintos niveles y modalidades que sólo generan mayor sobrecarga y flexibilización laboral, así como una profundización de la crisis de la educación pública. También es responsable del vaciamiento consciente del sindicato, impidiendo que sea la base la que decida.
Desde Docentes en Marcha formamos parte de la lista provincial y de las listas unitarias en los distritos, encabezando seccionales importantes y aportando luchadoras y luchadores docentes.
La Celeste no va más. Por eso, para conquistar un sindicato combativo y democrático, independiente de los gobiernos y que luche por los derechos de la docencia, el salario y la escuela pública, nos preparamos para dar la pelea por recuperar cada uno de los distritos y también Suteba provincial. Necesitamos un sindicato que luche por nuestros derechos, un sindicato de la docencia y no de dirigentes burocráticos.
Sabemos que es una tarea difícil, porque Roberto Baradel y la Celeste preparan el fraude para mantener el control de cada seccional. Por eso, llamamos a la docencia a ser parte de una gran campaña con la Multicolor, llegando a cada escuela de la provincia. Debemos recuperar nuestro sindicato para pelear por un salario igual a la canasta familiar y en defensa de la escuela pública. ¡Acompañanos a dar esta pelea!
Fotos de portada: Masivas movilizaciones en Plaza de Mayo durante la guerra de Malvinas contra los piratas ingleses
Escribe Federico Novo Foti
A 44 años de la recuperación de Malvinas, recordamos una gesta que la dictadura intentó capitalizar como maniobra política, pero que desató una movilización antiimperialista. La derrota aceleró la caída del régimen. Hoy homenajeamos a los héroes y mártires reafirmando la vigencia de la causa Malvinas y la lucha por la soberanía.
El 30 de marzo de 1982 la CGT convocó a una movilización a Plaza de Mayo ante los despidos y suspensiones en fábricas automotrices. Aún estaba en el gobierno la última dictadura militar. La represión policial a la movilización caldeó los ánimos acrecentando el malestar social en medio de la crisis económica. El 2 de abril, la Junta Militar anunció el desembarco y recuperación de las islas Malvinas. La dictadura, comandada por Leopoldo Fortunato Galtieri, niño mimado del imperialismo yanqui, no buscaba hacer una guerra antiimperialista sino establecer una ocupación breve y una negociación. Un golpe de efecto, utilizando la justa causa de Malvinas, para lograr apoyo social ante el crecimiento de las luchas obreras y la ruptura de sectores de la clase media. Pero la maniobra fracasó.
La respuesta del imperialismo no se hizo esperar. El 3 de abril Margaret Thatcher, primera ministra, anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Argentina, sanciones económicas y el envío de las Fuerzas de Tareas. La ONU exigió el retiro de las tropas argentinas y la Comunidad Económica Europea respaldó a los ingleses. El presidente estadounidense, Ronald Reagan, designó al General Alexander Haig para interceder en el conflicto, mientras apoyaba con pertrechos y logística a los ingleses. El 25 de abril, comenzó la invasión británica a las islas Georgias del Sur y el 1° de mayo se iniciaron los combates en Puerto Argentino y Puerto Darwin en Malvinas. El 2 de mayo fue hundido, fuera de la zona de exclusión de guerra, el ARA General Belgrano, donde murieron 323 personas.
El inicio del conflicto desencadenó una enorme movilización popular antiimperialista que desbordó a la dictadura. El 10 de abril, 150 mil personas se reunieron en Plaza de Mayo ante la llegada de Haig. Entre la multitud se leían carteles que decían “fuera ingleses y yanquis de Malvinas”. El discurso de Galtieri, desde el balcón de Casa Rosada, fue aplaudido cuando hizo referencia a la soberanía de Malvinas y la silbatina se generalizó cuando habló de las gestiones de Haig.
Con el inicio de los combates la indignación y la solidaridad popular crecieron. El 26 de abril, la CGT realizó una movilización de 10 mil personas, donde se coreó “levadura, levadura, apoyamos las Malvinas, pero no a la dictadura”.1 Juntas vecinales organizaron marchas en sus barrios, miles donaron sangre y se inscribieron como voluntarios, se realizaron colectas, niños escribían cartas a los soldados y mujeres tejían abrigos. La guerra también despertó la solidaridad de los pueblos latinoamericanos. Ejemplo destacado fue la movilización de 150 mil personas en apoyo a la Argentina realizada en Lima, Perú.

Facsimil de volantes con las posiciones sobre la guerra del PST y la Juventud Socialista
Se podía ganar la guerra
Tras el anuncio de la recuperación de Malvinas, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) antecesor de Izquierda Socialista, se ubicó por el triunfo argentino y la derrota inglesa, sin depositar ninguna confianza en la dictadura y denunciando sus crímenes. Su posición surgía de la caracterización de la guerra. Detrás de los distintos regímenes y gobiernos de ambos países, la guerra enfrentaba a un país imperialista: Gran Bretaña, que buscaba retener sus últimas colonias; contra un país oprimido: Argentina, semicolonial, sometido al imperialismo por el saqueo de multinacionales y la sangría de la deuda externa, que reclamaba la soberanía sobre su propio territorio.
El PST desarrolló una fuerte crítica a la conducción de la guerra por la Junta Militar. Denunció que la dictadura no hacía la guerra en todos los terrenos. El PST exigía una política a fondo para combatir al imperialismo. Demandó plenas libertades para que el pueblo resolviera democráticamente todos los problemas de la guerra. Reclamó que el esfuerzo de guerra lo pagara el imperialismo, suspendiendo los pagos de la deuda externa, la incautación de las empresas inglesas y estadounidenses (Banco de Londres, Shell, Ford, etcétera) y que el gobierno aceptara la ayuda externa ofrecida por los gobiernos de Perú, Venezuela, Cuba, Libia o la URSS. Para coordinar la enorme corriente de solidaridad obrera y popular, el PST exigió a la CGT que se pusiera al frente y unificara todas las acciones antiimperialistas que recorrían el país.
De regreso al frente de batalla, el 21 de mayo, los ingleses lograron establecer una cabeza de playa en Puerto San Carlos en Malvinas y los combates aeronavales recrudecieron. El 25 de mayo, aviadores argentinos hundieron tres fragatas misilísticas, el “Atlantic Conveyor” de transporte pesado y el destructor “Coventry”. Para entonces, los ingleses asumían que, sometidos a enormes dificultades logísticas, Argentina podía ganar la guerra. Así lo reconoció el brigadier inglés Julian Thompson, quien dirigió la operación terrestre en Malvinas: “podríamos haber perdido la guerra”.2
Sin embargo, la Junta Militar no asumió ninguna de las medidas para ganar. Mientras los soldados y aviadores argentinos heroicamente daban la vida, muchos de sus jefes los torturaban y se robaban las donaciones. El genocida Alfredo Astiz se rendía en las islas Georgias del Sur sin disparar un solo tiro. La dictadura siguió pagando la deuda externa, que era usada para financiar a las Fuerzas de Tareas y no tocó los intereses de las empresas inglesas y estadounidenses. Tampoco aceptó la ayuda externa ofrecida por varios gobiernos.
La Junta Militar, aterrada por la irrupción de la movilización antiimperialista, terminó eligiendo la derrota. La UCR y el PJ acompañaron la política derrotista. Carlos Contín, presidente de la UCR declaró: “es la hora de los grandes silencios”. La oportunidad de imponer la rendición en las calles la dio la llegada del Papa, Juan Pablo II, quien vino a predicar la “paz”, pero reconociendo la posesión inglesa de Malvinas. La UCR, el PJ y la CGT se sumaron a las misas masivas del 11 y 12 de junio. El PST en soledad llamó a no ir a los actos papales, denunciando que planteaban, en medio de la guerra, “nuestra rendición disfrazada tras la palabra paz”.3

Podés solicitarlo a quien te acerca el periódico o al WhatsApp 1162588523
Continúa la lucha antiimperialista
El 14 de junio cayó Puerto Argentino. Mario Benjamín Menéndez, gobernador militar de las islas, acordó el alto al fuego y la rendición argentina. La desastrosa conducción de la guerra por la Junta Militar había sido el fiel reflejo de la clase social que ella representaba: la patronal argentina, cobarde, entregada al imperialismo y temerosa de la movilización obrera y popular.
El 15 de junio, la indignación popular impulsó la movilización a Plaza de Mayo, donde Galtieri había prometido hablar. El cordón policial que recibió a los manifestantes fue rechazado al grito de “se va a acabar la dictadura militar”, comenzaron la represión y los enfrentamientos callejeros. La Junta Militar renunciaba y por varios días habría un vacío de poder. Era el fin de la dictadura, pero no del sometimiento al imperialismo.
Hoy, a cuarenta y cuatro años de su recuperación, Izquierda Socialista en el FIT Unidad rinde homenaje a los héroes y mártires de Malvinas. Frente a los gobiernos serviles al imperialismo, como el de Milei, seguimos diciendo: ¡Fuera ingleses de Malvinas! ¡Fuera yanquis de América Latina! Continuamos la lucha antiimperialista enfrentando el plan motosierra de Milei y el FMI y por el no pago de la deuda externa. Para recuperar nuestras islas Malvinas y luchar consecuentemente contra el imperialismo es necesario luchar por un gobierno de trabajadoras y trabajadores que imponga la Segunda y definitiva independencia.
1. Ver en Malvinas. Prueba de fuego. Ediciones El Socialista, Buenos Aires, 2007.
2. Ver Clarín, 27/03/2022. Disponible en www.clarin.com
3. Malvinas. Prueba de fuego. Op. Cit. Página 83.
Video realizado al cumplirse 43 años de la Guerra de Malvinas