PROYECTO DE LEY
EL SENADO Y LA HONORABLE CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES SANCIONAN CON FUERZA DE L E Y
ARTÍCULO 1º: Prohíbanse los despidos y suspensiones contra cualquier trabajador de la provincia en relación de dependencia -tanto en el ámbito público como privado-, sean registrados, no registrados o registrados irregularmente, contratados, becarios, monotributistas o bajo cualquiera otra forma contractual. Caso contrario, el despido o suspensión será declarado nulo de nulidad absoluta, debiendo el empleador proceder a la reincorporación inmediata del trabajador en su puesto normal y habitual bajo la fuerza pública.
ARTÍCULO 2º: Toda empresa o establecimiento que cierre o despida pasará a la órbita del estado provincial, con los fondos estatales necesarios y bajo control de sus trabajadores. Su continuidad se dará nuevamente con la producción o actividad, poniendo la misma al servicio de satisfacer las urgentes necesidades populares.
ARTÍCULO 3º: Procédase al reparto equitativo de las horas de trabajo entre toda la demanda de mano de obra disponible, estableciéndose la reducción de la jornada laboral con igual salario, hasta alcanzar el valor de la canasta familiar.
ARTÍCULO 4º: Preséntese al Poder Ejecutivo.
FUNDAMENTOS
Durante el gobierno de Javier Milei hemos estado atravesando una crisis económica, social y política aguda, como parte de su plan motosierra y de ajuste. En 2 años de gobierno, cerraron casi 22.000 empresas y más de 61 mil trabajadores/as del sector público fueron despedidos/as. En este contexto es que se suma, una inflación del 31,5% anual en 2025, un índice de pobreza situado en 31,6% y un 6,9% de indigencia, siendo así el dato más preocupante una tasa de pobreza infantil del 45,4%. Esto quiere decir, que casi la mitad de los menores de 14 años en el país se encuentra en situación de extrema vulnerabilidad.
Estos datos, sin embargo, no son ajenos a la situación de la provincia de Buenos Aires donde la desocupación es del 7,7%, siendo de las más altas del país. En los últimos 2 años han cerrado 5.800 empresas en territorio bonaerense; como SFK en Tortuguitas, FATE en San Fernando, Whirlpool en Fátima, entre otras; y se estima un total 62 mil despidos. Estos datos nos resultan preocupantes, ya que se encuentran estrictamente relacionados con el hecho de que en la actualidad se estima que el 33% de los hogares se encuentran bajo la línea de pobreza y en algunos municipios la pobreza infantil ha llegado a alcanzar índices del 70%, hechos que llevan a una caída del consumo del 1,1% interanual y una fuerte retracción en el mes de enero ya con una caída del 7%. Estos números reflejan una enorme disminución en el poder de compra de los/as trabajadores/as.
Además, debemos mencionar, la creciente cantidad de conflictos obreros que hay en la provincia por cierres, despidos, suspensiones y/o atrasos salariales, como también en Tres Arroyos, Lustramax, Dr. Ahorro, línea 148, Morvillo, Sealed Air, Ilva, Acerías Berisso y la empresa láctea Verónica.
Estos hechos y conflictos no harán más que agravarse con la nueva reforma laboral, que les otorga a las empresas mayores facilidades para despedir a sus empleados, como por ejemplo la indemnización en cuota (recurso que también se está sufriendo en FATE), ante la apertura indiscriminada de las importaciones. Esta política de apertura está provocando una aceleración en la destrucción de la industria nacional.
Por todo esto Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda Unidad presenta este proyecto que ataca de raíz el flagelo de la desocupación y frena las arbitrariedades de las patronales que siguen haciendo fabulosas ganancias a costa de los despidos y suspensiones. Todo con la complicidad del gobierno y del Ministerio de Trabajo, los dirigentes sindicales vendidos y los políticos de la oposición patronal que dejan correr estas políticas anti obreras.
Esta ley, en primer lugar, tiende a tomar medidas urgentes y de emergencia para frenar la ola de despidos y suspensiones. No puede ser que las mismas empresas que hicieron ganancias en todos estos años, ahora, ante la no reactivación de la economía y alegando “una crisis”, usen de variable de ajuste a los trabajadores. Prohibir por ley los despidos y suspensiones es una medida ultra necesaria para evitar que se siga adelante con la desocupación.
Ante la insuficiencia del Ministerio de Trabajo que en los conflictos en curso no encuentra una solución real para los trabajadores, decretando únicamente conciliaciones obligatorias que los empresarios no acatan, esta ley resuelve el problema de despidos que están sucediendo en la provincia.
En segundo lugar, la presente ley dispone que toda fábrica que cierre o despida masivamente debe pasar a manos del Estado, para seguir manteniendo las fuentes de trabajo y la producción.
En tercer lugar, para dar empleo a toda la mano de obra disponible, se hace necesario repartir las horas de trabajo entre todos los trabajadores en condiciones de prestar servicios. Terminando con la paradoja de que hay trabajadores con jornadas agotadoras y extenuantes y miles de trabajadores que están desocupados. Esta medida permitiría combatir inmediatamente el problema del empleo. Y llevaría necesariamente a la reducción de la jornada laboral, con igual salario.
Las medidas que proponemos en el presente proyecto evitarían estos casos aberrantes como tantos otros que se dan bajo este plan motosierra de ajuste capitalista que aplica el presidente Milei y que aplica en la provincia el gobernador Kicillof de la mano de las patronales y de la burocracia sindical. Consideramos este proyecto, parte de un plan alternativo obrero y popular para combatir a las patronales capitalistas y sus planes de explotación de la mano de los gobiernos de turno y de la burocracia sindical. Y una contribución al apoyo a las luchas en curso contra los despidos y suspensiones y los atropellos patronales.
Por todas estas consideraciones, solicitamos a las diputadas y diputados que acompañen este proyecto de ley.
Reedición del libro "Ascenso y caída del peronismo" de Ernesto González
Desde el enfoque de la izquierda trostkista reeditamos un estudio sobre el primer gobierno peronista.
Podés solicitarlo a la compañera o compañero que te acerca el periódico, a través de nuestras redes sociales o al whatsapp +54 9 11 6258-8523
Javier Milei realizó su viaje número 16 a Estados Unidos. Durante la visita participó en dos actividades, ambas con amplias comitivas; en la segunda incluso llevó a la pareja de Manuel Adorni. Primero asistió al lanzamiento, impulsado por Donald Trump, del Shield of the Americas (Escudo de las Américas), un organismo creado para colocar a los países latinoamericanos gobernados por la ultraderecha bajo el ala “militar” estadounidense. Allí, una vez más, un Trump histriónico (además de jactarse del ataque que está llevando adelante contra Irán) volvió a afirmar que fue él quien “salvó” a Milei y que, de lo contrario, habría perdido las elecciones. El presidente argentino y los mandatarios de los demás países sonreían y aplaudían, acompañando al mandatario yanqui.
Luego siguió uno aún más escandaloso. Antes de que comenzara el Argentina Week (un evento organizado por J.P. Morgan para ofrecer los recursos argentinos al saqueo de los buitres imperialistas), Milei dedicó un día entero a mostrarse como aliado del carnicero Benjamín Netanyahu. Así, en una universidad sionista y ortodoxa religiosa, el presidente argentino pronunció un discurso con declaraciones como: “estoy orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo” o “vamos a ganar esta guerra”, sin disimular su lugar de felpudo de los ultraderechistas Trump y Netanyahu.
Es realmente vergonzoso que se pretenda involucrar a nuestro pueblo con esos genocidas. ¡No en nuestro nombre! Más que nunca repudiamos la agresión estadounidense, el genocidio de Netanyahu contra el pueblo de Gaza, el ataque de enero contra Venezuela y las agresiones y amenazas contra Cuba. Digamos de paso que, respecto de esto último, Milei ya se anotó como supuesto “ganador” ante un futuro ataque estadounidense contra la isla.
Entre ambas actividades en Estados Unidos, Milei también tuvo tiempo para conceder una entrevista televisiva y “avisar” que van a desaparecer más sectores económicos (traducido: que habrá miles de despidos adicionales). Volvió a repetir lo que también sostienen abiertamente sus ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger: que habrá más motosierra y que los cierres de empresas y los despidos son, efectivamente, el objetivo buscado de la política económica.
Mientras tanto, la inflación sigue golpeando el bolsillo popular. Los salarios y las jubilaciones caen al subsuelo, y quienes no pueden pagar las tarjetas o préstamos ya se cuentan por millones. A esto se suma el impacto internacional, el ataque de Trump a Irán está generando un aumento del precio de los combustibles, lo que tendrá consecuencias económicas inmediatas en las próximas semanas y significa otro golpe a la deteriorada capacidad de compra del pueblo trabajador.
Del otro lado continúa la lucha obrera y popular. La primera semana de clases estuvo marcada por un fuerte paro docente. En Catamarca llegó a convertirse en una auténtica rebelión popular, con marchas y acampes. Se prepara una durísima huelga universitaria para la semana de inicio de actividades. En FATE continúa la pelea contra el cierre y los despidos, y recientemente las y los trabajadores lograron un fallo favorable: la justicia tuvo que revocar la orden de desalojo del predio, producto de la fuerza de su lucha.
A esto se suma la masiva marcha del 9M por el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras. Miles se movilizaron de manera unitaria hacia Plaza de Mayo contra la misoginia y el machismo del gobierno ultraderechista. Fue un ejemplo de cómo, sin sectarismos y con unidad de acción, enfrentar en las calles a Milei y a sus cómplices. Así se resolvió en las reuniones preparatorias, que convocaron bajo el lema: “Unir las luchas para derrotar las reformas esclavistas de Milei, el FMI y sus cómplices”. En la movilización confluyeron la CGT, las CTA, la CTEP, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, sectores independientes del feminismo, la izquierda y luchas en curso como la comisión de mujeres de FATE y trabajadoras del Garrahan, entre otras.
Por otra parte, exigimos que la burocracia de la CGT rompa sus pactos con el gobierno ultraderechista y llame a un paro nacional y un verdadero plan de lucha.
Del mismo modo, mientras enfrentamos a este gobierno, a la motosierra y al sometimiento a Trump, seguimos afirmando que es necesaria otra alternativa política. El peronismo no es una salida para el pueblo trabajador. El camino pasa por un programa distinto, opuesto por el vértice al actual, un programa obrero y popular, como el que postulamos desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad.
Hoy la tarea es unir las luchas, coordinarlas y darles masividad. Lo que sigue es una auténtica cita de honor: este 24 de marzo, a 50 años del golpe genocida, todas y todos tenemos que salir a las calles. Hay que marchar de manera masiva y unitaria en todas las plazas del país, porque eso fortalecerá la lucha contra Milei y Trump.
Debemos ponerle un freno a este gobierno ultraderechista que se envalentonó tras las elecciones del año pasado. Hay que repudiar contundentemente su discurso negacionista, su intento de indultar a los genocidas, su ataque contra los sitios de memoria y contra sus trabajadoras y trabajadores, así como contra todo el plan motosierra.
En estos días tenemos que multiplicar las actividades: invitar masivamente, organizar charlas, proyectar películas alusivas, realizar visitas a los sitios de memoria, juntarnos con compañeras y compañeros de estudio para preparar pancartas y organizarnos para llegar a los lugares donde se realizarán las movilizaciones.
A eso te convocamos desde Izquierda Socialista. Vení y marchá con nosotras y nosotros, que también lo haremos en memoria de las y los asesinados y desaparecidos de nuestro partido antecesor, el PST. Te esperamos.

Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista en el FIT Unidad
Marchemos masivamente a Plaza de Mayo y en todo el país contra los fachos Javier Milei y Donald Trump y el plan motosierra salvaje contra el pueblo trabajador, las mujeres, disidencias y la juventud .
El próximo 24 de marzo se cumplirán 50 años del golpe genocida protagonizado en 1976. Un golpe que tuvo el objetivo de hacer desaparecer a miles de luchadoras y luchadores obreros y estudiantiles para poder aplicar un plan económico al servicio de los grandes empresarios, los bancos y el FMI. Fue orquestado por Estados Unidos, la CIA y el Pentágono mediante el denominado Plan Cóndor, dándose también distintos golpes de estado en otros países latinoamericanos.
Con la resistencia obrera y popular y después de la indignación y movilización de masas que generó la derrota en Malvinas, la dictadura terminó cayendo en 1982. Y en todos los años subsiguientes se siguió enfrentando a los gobiernos de turno, lográndose muchas conquistas. La justicia tuvo que catalogar lo ocurrido como genocidio, se encarcelaron a centenares de militares, en 2005 se anularon las leyes de impunidad Obediencia Debida y Punto Final, entre otros avances. Los pañuelos blancos de Madres y Abuelas recorrieron el mundo. Es al día de hoy que cuando uno va a otro país nos preguntan ¿cómo lo lograron?. Como emblema, recordemos que el máximo representante de la Junta Militar, Jorge Rafael Videla, murió en una cárcel común.
Sin embargo, hoy Argentina es noticia por tener a un presidente ultraderechista en la Casa Rosada que reivindica a la Thatcher, avala las barbaridades de Trump y se abraza con el asesino y genocida del pueblo palestino, Benjamín Netanyahu. Entonces, este 24 de marzo tenemos que ganar las calles masivamente para repudiar al facho de Milei.
A golpear unitariamente como un solo puño
Milei niega el genocidio y a las y los 30 mil. Incluso hay versiones que quiere indultar a los milicos que están presos gracias a la lucha popular. Son los mismos que secuestraron, torturaron, hicieron desaparecer y se apropiaron de bebés nacidos en cautiverio. Por eso este 24M marcharemos por cárcel común y efectiva para todos los genocidas y cómplices civiles y eclesiásticos. Contra la impunidad de ayer y de hoy. La apertura de los archivos de 1974/1983. Por la restitución de la identidad de las y los niños apropiados. Para que se deje de pagar una deuda externa usurera que viene de la dictadura. Contra la reforma laboral esclavista que se aprobó con la traición de la CGT y por el apoyo a las luchas de FATE, la rebelión docente en Catamarca, entre otras tantas de importancia. Y denunciaremos a viva voz el peligroso y servil alineamiento de Milei con Trump y Netanyahu, que están bombardeando a Irán. Levantando bien alto una vez más la defensa de la causa palestina.
Por todos estos motivos es que el 24 será la gran oportunidad para darle un duro revés político al facho de Milei. Y lo tenemos que hacer con un acto unitario, donde nadie baje sus banderas. Así lo aprobó por abrumadora mayoría el Encuentro Memoria Verdad y Justicia (espacio que se viene movilizando de manera independiente en todos estos años) para coordinar el mismo con los organismos de derechos humanos históricos. Lamentablemente PO y PTS se negaron (ver nota Respuesta a PO y PTS / El 24 de marzo es un día de lucha y no de autoproclamación), cuando se trata de lograr la mayor unidad.
El 24, a su vez, será la oportunidad para reivindicar como parte de los 30 mil a la memoria de nuestras compañeras y compañeros asesinados por la Triple A en los años ‘70 y los más de cien desaparecidos de nuestro partido antecesor, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), quienes peleaban por una Argentina y un mundo socialista. Lucha que seguimos dando hoy desde Izquierda Socialista y la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores, Cuarta Internacional (UIT-CI).
Invitamos este 24 a sumarse a las columnas de nuestro partido para marchar de manera unitaria y a participar de las charlas y distintas actividades preparatorias que estamos impulsando.
Escribe Guido Poletti
Desde aquel lejano abril de 1977, cuando un grupo de madres comenzó a girar alrededor de la Pirámide de Mayo, la lucha por los derechos humanos ya no se detuvo en la Argentina, hasta transformarse en una auténtica “marca” y en un ejemplo a nivel internacional.
En un movimiento que fue creciendo, con organismos viejos y nuevos y con generaciones de militantes que se fueron renovando, ni los militares genocidas, ni las maniobras de los distintos gobiernos posteriores, ni el negacionismo de ultraderecha de hoy lograron impedir que esa lucha siguiera creciendo y masificándose.
Ya en el último año de la dictadura, en medio de una auténtica revolución democrática, eran centenares de miles quienes se convocaban y marchaban contra los intentos de impunidad de los militares en retirada.
Así, multitudinarias marchas tiraron abajo la “autoamnistía” de Bignone, los intentos de impunidad mediante un falso “juicio” realizado por el propio Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas e impusieron el ya histórico Juicio a las Juntas, y todos los procesos que le siguieron. Miles declararon ante la Conadep y otros tantos fueron testigos en aquellos juicios de la década del ’80. También fueron centenares de miles quienes repudiaron las primeras leyes de impunidad, el Punto Final y la Obediencia Debida, impulsadas por el entonces presidente Alfonsín.
Luego vinieron los indultos de Menem, que también se dictaron mientras centenares de miles expresaban su repudio en las calles. En los ’90, cuando muchos apostaban a que la lucha contra la impunidad estaba derrotada, ésta resurgió con fuerza en la impresionante marcha del 24 de marzo de 1996, a 20 años del golpe. Allí nació el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, y también aparecieron nuevos organismos, como HIJOS, que revitalizaron con una nueva generación esta lucha.
En una época marcada por la impunidad y por la imposibilidad de avanzar con los juicios, se generalizaron los escraches, yendo a buscar a los genocidas a sus propias casas. También se encontró el resquicio legal de las causas por apropiación de bebés y de los llamados juicios por la verdad, que, aun con limitadas herramientas jurídicas, siguieron sentando genocidas en el banquillo de los acusados.
Después del Argentinazo de diciembre de 2001, el reclamo se fortaleció y masificó aún más, logrando en poco tiempo la anulación de las leyes de Obediencia Debida, Punto Final y de los indultos. Se reanudaron los juicios. Las marchas multitudinarias de cada 24 de marzo continuaron creciendo, incluso a pesar de la crisis generada a partir de 2006 por la cooptación, por parte del gobierno kirchnerista, de un conjunto de organismos históricos.
Los centros clandestinos de detención fueron señalizados y transformados en sitios de memoria, visitados desde entonces por miles de personas, tanto del país como del extranjero. La ex ESMA, el más importante de ellos, llegó a ser declarada Patrimonio de la Humanidad. Cada intento de avanzar con la impunidad fue repudiado masivamente y obligado a retroceder, como ocurrió con la gigantesca movilización contra el fallo del “2x1” de la Corte Suprema en 2017.
Durante todos estos años tampoco se dejó pasar ninguno de los nuevos casos de violaciones a los derechos humanos. Multitudinarias movilizaciones de repudio se realizaron frente a los asesinatos de Víctor Choque o Teresa Rodríguez en los años ’90; de Kosteki y Santillán en 2002; de Mariano Ferreyra en 2010; o de Santiago Maldonado en 2017, por citar algunos de los casos más resonantes. Lo mismo sucedió con la segunda desaparición de Jorge Julio López en 2006.
Pasaron 50 años. Hoy el gobierno de Javier Milei pretende dar vuelta atrás esta historia con su avanzada negacionista. No lo logrará. La lucha contra la impunidad, por la memoria, la verdad y la justicia, ya es un patrimonio multitudinario del pueblo argentino. Tal como se grita en las calles: ¡Cómo a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar!