En Tucumán • Sábado 26/2
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• A las 17, Barrio Las Mercedes, Virrey Del Pino
El miércoles 16 de febrero las y los ferroviarios del Sarmiento realizamos un paro en defensa de los protocolos por Covid-19, aún vigentes y que la empresa quiere pasar por alto. Los ferroviarios venimos de sufrir importantes descuentos a quienes se aislaron por ser contactos estrechos y, en algunos casos, por ser Covid-19 positivo. Si no hay respuesta favorable seguirá el plan de acción.
Escribe Pablo Montenegro, cuerpo de delegados del Sarmiento
A lo largo de toda la pandemia, desde el Cuerpo de Delegados y la Comisión Ejecutiva de la Unión Ferroviaria Seccional Oeste hemos puesto la salud y la vida de nuestros compañeros, de sus familias y de los usuarios por encima de cualquier otro interés. Nos apoyamos para esto en las decisiones de la base para conquistar la implementación de todas y cada una de las medidas que nos ha llevado a ser la línea ferroviaria con menor índice de contagios y fallecimientos por la pandemia.
Exactamente lo mismo estamos haciendo desde que comenzó la tercera ola del Covid-19. Pero, en esta oportunidad, nos enfrentamos a la empresa estatal de Trenes Argentinos y a la burocracia de Sasia de la Unión Ferroviaria, que siguen los lineamientos del Ministerio de Transporte, por ende del gobierno nacional del Frente de Todos, en sintonía con los intereses de la Unión Industrial Argentina (UIA) y de las grandes patronales. Tienen una política clara que intenta negar la pandemia. Así, pusieron todos sus esfuerzos en desconocer los protocolos y nos expusieron a los trabajadores a una especie de ruleta rusa en la que cada cual corría con su propia suerte: “el que se enferma que se enferme y si se muere mala suerte, basta de protocolos, todo el mundo a laburar”.
Esta es la política de la gerencia peronista de la empresa, acompañada de descontar parte del salario a los que se contagiaron por la pandemia. Pero en el Sarmiento no lo dejamos pasar, y eso fue lo que motivó el paro. Paramos porque es mentira que los protocolos cambiaron y ya no contemplan aislamiento de los contactos estrechos. Hasta el mismo Alberto Fernández se aisló en diciembre por ser contacto estrecho. No es un invento nuestro. Las recomendaciones del Ministerio de Salud de diciembre son eso, recomendaciones, y no tienen carácter resolutivo. En la página web sigue figurando el aislamiento de los contactos estrechos. La pandemia no terminó, y por más que el gobierno peronista deje correr que no hay protocolos, no se anima a sacarlos para no sufrir el costo político en caso que alguna nueva mutación del virus vaya a comenzar a hacer nuevamente estragos.
Las y los ferroviarios del Sarmiento seguimos haciendo respetar el protocolo vigente, y por eso se aislaron los que padecieron la pandemia. Pero Trenes Argentinos continuó con su política de pretender aleccionarnos, haciendo descuentos salariales y sancionando a quienes se habían aislado por ser contacto estrecho y también a algunos compañeros que dieron positivo de Covid.
Ante esta situación, hicimos más de 10 asambleas en todas las especialidades en las que participaron más de 1.700 compañeras y compañeros y resolvimos llevar adelante el paro por 24 horas que realizamos el último miércoles 16. Un paro que fue contundente, ya que lo acató el 90% de las y los trabajadores de la línea y del cual salimos fortalecidos. Todo esto refleja la fuerza de la base, que incluso en una coyuntura donde el máximo referente del Sarmiento y la Bordó, Rubén “Pollo” Sobrero se encontraba en un pos-operatorio y por lo tanto sin su presencia física en los sectores, llevó adelante esta medida. El alto acatamiento fortalece a esta conducción sindical combativa y democrática, a la que se sumó una nueva camada de activistas, que vienen de ganar ampliamente las elecciones de ejecutivos de la seccional y del cuerpo de delegados con el 70% de los votos a la burocracia a fines de diciembre.
No les alcanzó a la empresa y a la Verde de Sasia la campaña sucia montada a través de los medios obsecuentes como C5N, entre otros, mintiendo al decir que dejábamos tirados a los usuarios. Cuando la realidad es que hace meses fue la propia dirección de Trenes Argentinos, una empresa estatal dirigida por funcionarios del gobierno peronista, quien redujo la circulación de 215 servicios, provocando que los usuarios se aglomeren y viajen como ganado en plena pandemia.
No demoraron en sumarse a la campaña otros burócratas sindicales de larga trayectoria, como Omar Maturano (ver nota aparte). Les pagaron entre 25 y 30 mil pesos a algunos carneros (que sufrieron el repudio de sus compañeros) para que movieran trenes, con los que quisieron hacer creer que el servicio funcionaba igual. Hicieron de todo para dividir y quebrar el paro, pero les fracasó. La disputa es entre los ferroviarios que seguimos priorizando la salud contra un gobierno que defiende las ganancias de las patronales.
La pelea fue y es dura y todavía no terminó. La empresa y la burocracia se juegan a desmoralizar, pero estamos firmes. En estos días realizamos asambleas en todos los sectores a fin de establecer un plan de lucha para conseguir nuestros objetivos y seguir defendiendo la salud de nuestros compañeros y de los usuarios. Porque el reclamo que llevamos adelante los ferroviarios del Sarmiento, es el mismo que tienen el resto de ferroviarios en otras líneas y en el conjunto de los trabajadores del país. Si los ferroviarios ganamos esta lucha, todos los trabajadores estarán en mejores condiciones para pelear para que se les respeten sus derechos.
Escribe Atilio Salusso
La campaña contra el paro en el Sarmiento fue intensa. Algunos medios dijeron que se trataba de una “interna sindical”, una supuesta pelea de poder a la que nos tienen acostumbrados los burócratas sindicales de turno. Argumento que se cae por su propio peso, ya que acá no hay dos burocracias, sino el cuerpo de delegados combativo que encabeza Sobrero junto al resto de delegados, y la burocracia oficialista de la Verde de Sasia, carnera y pro gobierno, la sucesora de Pedraza que asesinó a Mariano Ferreyra. También se dijo que el paro fue “desestabilizador” (!!??), como el canal oficialista C5N. Y en las redes, sectores peronistas tildaron a Sobrero de “traidor” (¡por defender a los trabajadores que representa!). Típica campaña gorila que uno espera del macrismo y no de quienes se auto titulan “nacionales y populares”. Otras veces se ha dicho que “Sobrero no paraba contra Macri”, una mentira total, ya que el Sarmiento lo enfrentó apenas asumió con un paro en junio de 2016 mientras la CGT, la CTA y los movimientos de desocupados oficialistas dejaban pasar el ajuste macrista garantizándole la “gobernabilidad”.
Les aclaramos a todos ellos que al paro no lo “decretó” Sobrero, se resolvió en más de diez asambleas sectoriales y de especialidad que involucraron a más de 1.700 trabajadoras y trabajadores. Pequeño detalle.
Que se cumpla con las medidas de cuidado contra el coronavirus, como la posibilidad de aislarse por contacto estrecho, sin que les descuenten los días de trabajo ni haya sanciones, fue el elemental reclamo. A los burócratas como Sasia esto les parece un “paro político”. ¿No se le ocurre consultar a los trabajadores si quieren seguir contagiándose y encima que les descuenten y sancionen? Decretar el fin de la pandemia y violar todos los protocolos de protección es un política anti salud y anti obrera, a fuerza de sanciones y descuentos, en una empresa estatal que responde al gobierno peronista.
A la postura rastrera de apoyo al plan de ajuste del gobierno nacional de Sasia, se sumó Omar Maturano (La Fraternidad), que agrupa a los maquinistas. “Nosotros no estamos de paro. Hoy el Sarmiento funciona gracias a la labor de nuestros afiliados“, dijo, para justificar la salida de un par de formaciones junto con personal jerárquico, poniendo en riesgo a los pasajeros ya que salían sin revisión mecánica, ante un paro contundente.
En definitiva, en el Sarmiento se salió a pelear por un reclamo concreto de las especialidades y sectores, y que va más allá, porque es preocupación del conjunto de la clase trabajadora cuidar su salud. ¿Qué dicen Sasia y Maturano ante la consigna del Sarmiento de que “con la salud de los trabajadores no se negocia”? Complicidad total con el gobierno. Sasia y Maturano se pelean para ver quién es más carnero y pro patronal.
El presidente peronista de Trenes Argentinos, Martín Marinucci, dijo: “El reclamo es por descuentos en las remuneraciones al personal que se auto aisló por ser contacto estrecho de Covid-19, cuando la legislación establece que no es necesario”. Está claro, para él, el que se cuida pierde. Esa es la política del gobierno nacional.
El intento de quebrar el paro por parte de la empresa, el gobierno, sus aliados burocráticos Sasia-Maturano y medios oficiales, no tuvo efecto. Les fracasó. Salieron derrotados. Y fortalecidos en su lucha, otra vez, las y los ferroviarios del Sarmiento y el sindicalismo combativo, para seguir adelante con esta pelea.
Escribe Atilio Salusso
Edgardo Reynoso denunció en el acto en Castelar que los funcionarios de Recursos Humanos de la empresa, imitando a Bolsonaro, siguen diciendo que el Covid “es una gripecita”.
“Nosotros les contestamos que todavía hay pandemia y porque somos los trabajadores los que la sufrimos nos vamos a cuidar, por eso vamos a defender los protocolos y el salario”, enfatizó.
¿Cómo puede ser que funcionarios peronistas que critican a “la derecha”, actúan imitando a Bolsonaro? Y encima cuando los trabajadores luchan para cuidarse les descuentan el sueldo y sancionan.
Ni la empresa ni el gobierno tienen una política sanitaria o a favor de los trabajadores, como pregonan. Alberto Fernández miente cuando dice que le preocupa “la salud y la economía”. Todo esto demuestra lo contrario.
La pandemia sigue con contagios y muertes, que golpea centralmente a los trabajadores, entre ellos a las y los ferroviarios, que viven en barrios humildes, muchos de ellos sin agua, y a los usuarios, a quienes hacen viajar hacinados en formaciones sin distanciamiento ni la mínima protección. Por eso los ferroviarios del Sarmiento vienen peleando por las burbujas, por el distanciamiento, para que sean reconocidas las licencias, entre otros reclamos. Y se niegan a aceptar el no reconocimiento de las enfermedades bajo el cinismo de que la pandemia pasó, como dicen las patronales y la UIA, hablando de una “normalidad” que no existe. A todos estos atropellos y desquicio los ferroviarios del Sarmiento no los van a dejar pasar.
Escribe Atilio Salusso
Otra vez se vuelve a hablar de los ferroviarios del Sarmiento. Muchos haciendo campaña en contra, tratando de desprestigiar a una conducción democrática y de lucha (ver nota). Pero entre los laburantes y el sindicalismo combativo, hay un alto reconocimiento. Incluso a Sobrero, cuando lo invitan a sus programas, los distintos medios tienen que señalar que es un ejemplo de lucha y no tiene nada que ver con los burócratas millonarios y traidores.
Es que el Cuerpo de Delegados del Sarmiento, con su Comisión de Reclamos y la Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria, conducido por la lista Bordó, son parte de otro “modelo sindical” al que encarna la tradicional burocracia peronista de los distintos sindicatos, o la CGT y CTA. Como señaló Edgardo Reynoso (ver recuadro), la cúpula de la Unión Ferroviaria de Sasia es la que vive “arrastrándose por las alfombras de los ministerios con funcionarios de la empresa y del gobierno, arribistas que se llenan los bolsillos en detrimento de la salud de los trabajadores. Son nuestros verdugos”. En cambio, la Bordó encarna el otro sindicalismo, que lucha, enfrenta a todos los gobiernos y practica la democracia sindical. Que no es ni más ni menos que hacer “lo que la base decida”. Por eso Reynoso en su discurso en medio del paro, lo primero que aplaudió fue “a la base ferroviaria”, que más allá de las diferencias de cómo se piense o se compita en las elecciones con distintas listas, se puso al hombro el paro. Esto solo lo puede lograr una conducción que le interesa pelear para ganar. Por eso si bien es cierto que tanto el “Pollo” Sobrero, Reynoso o Mónica Schlotthauer junto a otras compañeras y compañeros del Sarmiento son de Izquierda Socialista, en la conducción hay dirigentes que son peronistas e independientes, pero lo que los une es la pelea común contra la patronal, el plan de ajuste del gobierno y la burocracia sindical. Un sindicalismo autónomo de los distintos gobiernos, donde ningún burócrata sindical diga qué hay que hacer.
Sasia sacó un comunicado diciendo que por estatuto de la Unión Ferroviaria nacional, el cuerpo de delegados del Sarmiento no podía hacer el paro, a lo que los ferroviarios del Sarmiento le contestaron “los estatutos no pueden pasar por encima de las asambleas”. Contundente.
Reynoso también dijo: “Cuando algunos malintencionados nos dicen: ¿No piensan en los usuarios? Les decimos que hemos pensado siempre, por eso denunciamos a todos los gobiernos cuando destruyen al ferrocarril, llegando hasta el asesinato de los usuarios como fue en la masacre de Once” (ver aniversario)”.
La Bordó viene de revalidar su mandato en las elecciones de diciembre del año pasado, con un triunfo aplastante contra la burocracia de la Verde con el casi 70% de los votos. Un amplio respaldo de la base ferroviaria en defensa de su vital herramienta de lucha, para seguir desarrollando al único sindicato y cuerpo de delegados anti patronal y anti burocrático de las 33 seccionales de la Unión Ferroviaria. Hay un proceso de consolidación y avance de la conducción combativa de la Bordó, que se viene construyendo desde hace varios años con el “Pollo” Sobrero, “Café” Ruíz Díaz, Reynoso, Luis “Pipi” Clutet, entre otros, junto a las nuevas camadas de ferroviarias y ferroviarios que se vienen sumando en esta pelea.
La Bordó no solo pelea por las reivindicaciones más sentidas, sino también por una salida de fondo para el ferrocarril, por su reestatización bajo control de trabajadores y usuarios.
A su vez, el Sarmiento y su conducción son parte cualitativa de la coordinación con otros sindicatos combativos nucleado en el Plenario Nacional del Sindicalismo Combativo, para seguir avanzando en un polo alternativo para barrer a la burocracia sindical, en pos de una nueva dirección combativa y democrática en la clase trabajadora. Y se participa permanentemente en marchas, como las que se vienen impulsando contra el acuerdo con el FMI y el no pago de la deuda.
La Bordó, con este nuevo paro exitoso, escribió otra página en su historia de más de veinte años de lucha contra la burocracia sindical y los planes de ajuste de todos los gobiernos.
Discurso de Edgardo Reynosos en el acto de los ferroviarios en Castelar
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