El 16 de mayo se cumplió el aniversario 22° del fallecimiento de nuestras compañeras Amelia Beato y Rita Astacio.
Ambas eran Secretarias General y Gremial respectivamente del Suteba General Sarmiento (que concentraba los municipios de Malvinas Argentinas, San Miguel y José C. Paz) y militantes de nuestra corriente morenista.
Fallecieron en un accidente automovilístico al regresar de San Luis, donde habían ido a apoyar una enorme lucha docente, lo que hacen las y los dirigentes de los sindicatos combativos: apoyar las luchas en curso.
Siguen siendo un ejemplo a seguir para todas y todos nosotros.
Ejemplo que hoy toman muchas y muchos compañeros, que se han sumado en estos años. Ellas están en cada sindicato conquistado como lo es Suteba Matanza, recientemente recuperado para la docencia bonaerense y para el conjunto del sindicalismo combativo y democrático; como también lo son las seccionales que se mantienen Multicolores en Suteba (Tigre, Bahía Blanca, Marcos Paz).
Sindicatos que están y estarán a la cabeza de la pelea por lo que Rita y Amelia pelearon y sostuvieron tantos años: la construcción política y gremial de una nueva dirección para la docencia y contra la burocracia sindical, algo que nos enorgullece.
Ellas están siempre presentes en la comunidad docente y educativa de Malvinas Argentinas, donde se ganaron el respeto y admiración por su trayectoria de lucha inclaudicable por la escuela pública, y en las luchadoras y luchadores docentes de Buenos Aires y el país, por su política de desarrollo de una nueva dirección sindical contra la burocracia, por su lucha por construir una herramienta política de izquierda y revolucionaria, para lograr una sociedad socialista en Argentina y el mundo.
¡Queridas Amelia y Rita, siempre presentes en cada lucha y en el fortalecimiento de cada sindicato recuperado!
Docentes en Marcha - Izquierda Socialista
Escribe Pilar Barbas dirigenta de la Juventud de Izquierda Socialista y Secretaria FUA
Un millón y medio de personas volvieron a copar las calles en todo el país exigiendo la aplicación de la Ley de Presupuesto Universitario que Milei se niega a cumplir hace más de 200 días. La movilización fue importante no solo porque demostró el apoyo que tiene la universidad pública y gratuita, sino porque logró empalmar con la bronca creciente contra el gobierno de Milei, por el brutal ajuste de su motosierra, los casos de corrupción, los ataques de odio y su negacionismo.
Ante la absoluta negativa de este gobierno a cumplir con la ley, sin dudas la continuidad del plan de lucha de manera inmediata es fundamental. En un semestre donde les docentes y nodocentes llevan adelante paros, en algunos casos por tiempo indeterminado (cómo en Exactas - UBA), se vuelve fundamental que el movimiento estudiantil se vuelque de lleno al conflicto en defensa de la universidad.
El motivo por el cual esto no ocurrió aún tiene que ver, principalmente, con las conducciones burocráticas mayoritarias del movimiento estudiantil, a manos del peronismo y el radicalismo, que no llamaron a asambleas ni a ningún tipo de organización previa a la marcha, sin generar ningún apoyo concreto a los paros. Es más, fueron funcionales a las autoridades apoyando el adelantamiento de las elecciones en la Universidad de Buenos Aires, jugando un rol de desmovilización concreto. Donde se pudo revertir esta situación, se nota que existe una vanguardia del movimiento estudiantil que está presente, como ocurre en Exactas de la UBA o con la interclaustros de la Universidad Nacional General Sarmiento (UNGS) que impulsamos desde la izquierda y sectores independientes y antiburocráticos docentes.
Es por eso que la marcha del 12 de mayo no fue un punto final sino un punto de partida: tenemos que seguir exigiendo a las conducciones que convoquen instancias de participación estudiantil en lo inmediato, y que esas se combinen con instancias interclaustros e interfacultades que puedan preparar un plan de lucha nacional en conjunto. De esta manera, se abre la posibilidad concreta de desbordar a las conducciones burocráticas y tomar en nuestras manos el plan de lucha en perspectivas de poner al movimiento estudiantil de pie, como sucedió con las ocupaciones del 2024. Tenemos que desarrollar estas instancias fundamentales para ganar la pelea contra este gobierno y su plan motosierra en las universidades.
UN DEBATE EN LA IZQUIERDA: El sectarismo de En Clave Roja-PTS no disputa la conducción del movimiento estudiantil.
En la nota titulada Debate. Subirse al palco de Yacobitti y las autoridades es bajarse de la independencia política, lamentablemente el primer balance que hace En Clave Roja-PTS de la masiva cuarta marcha federal es una campaña falsa contra varias agrupaciones de izquierda que participamos del acto central de la movilización. Enmarcada en los debates más generales que venimos desarrollando con el PTS, consideramos que su campaña está equivocada en varios puntos.
Antes de empezar a responder las calumnias del PTS, precisemos algo que el PTS sabe y oculta, y es que quienes estuvimos en el acto no lo hicimos fruto de ninguna negociación ni acuerdo político con la burocracia estudiantil y los rectores, sino que lo hicimos ocupando el lugar que nos ganamos por los espacios conquistados en la Federación Universitaria Argentina. Ya quisieran Yacobitti, la Franja Morada, y la JUP (Juventud Universitaria Peronista) que ante los millones que vieron la movilización la representación del movimiento estudiantil quede reducida a sus agrupaciones. Pero no, por nuestra intervención en los centros de estudiantes de todo el país le arrebatamos esa representación a esa burocracia estudiantil y desde JIS no tenemos pensado regalársela.
En segundo lugar, consideramos que la marcha del 12 de mayo fue un triunfo de la política de presión y exigencia que venimos desarrollando los sectores combativos contra el CIN y las conducciones burocráticas de la mesa sindical y la FUA. En estos dos años de conflicto, Yacobitti y el CIN jugaron un rol cómplice de este gobierno, negociando por detrás y amenazando con descontar el sueldo a les docentes que paran, cosa que denunciamos constantemente desde JIS junto a nuestres compañeres docentes y nodocentes. Pero el rol de la izquierda ante un gobierno de ultraderecha no se puede reducir a una actitud de aislamiento autoproclamatorio.
Nuestra política, que quedó demostrada en la masiva convocatoria del 12, es que hay que impulsar la unidad de acción en las calles contra el desfinanciamiento de la universidad, al mismo tiempo que se disputa la orientación política en cada espacio de intervención. Esto no significa perder la independencia política, tal como señala erróneamente EnClaveRoja-PTS. Hacer semejante afirmación resulta un completo ridículo, poniéndola en el contexto de que en todo el país (salvo donde su divisionismo lo impide) llevamos adelante tanto listas como intervenciones en común junto a la Juventud del PTS enfrentando -justamente- a los rectores y sus agrupaciones.
Señalan que “no se puede hablar de independencia política y al mismo tiempo aparecer subordinados a un acto armado por el CIN, la FUA y las burocracias sindicales”. Continuando con su misma línea argumental, preguntamos fraternalmente ¿La izquierda no tenía que haber participado de la marcha entonces? Mismo argumento esgrimieron en el 50 aniversario del 24 de marzo, en el cual realizaron un acto marginal, dándole la espalda a miles que se movilizaron contra el negacionismo de Milei.
Desde JIS, en nuestras intervenciones en cada uno de los lugares de estudio, dejamos en claro la delimitación que tenemos de los rectores, es por eso que exigimos e incitamos a profundizar el plan de lucha y desbordar a las direcciones traidoras en unidad. En lugar de pensar una perspectiva de conjunto para pelear como un polo independiente para conducir al movimiento estudiantil, el primer balance que saca En Clave Roja-PTS tras una movilización histórica es una nota en contra de las agrupaciones de izquierda, lo que deja en evidencia su política sectaria y autoproclamatoria.
Dos perspectivas de dirección del movimiento estudiantil
“¿Vinimos a administrar el conflicto junto a los rectores o a organizar una fuerza independiente para ganarlo?”, se pregunta al final de su nota En Clave Roja-PTS.
De esta afirmación se desprenden dos conclusiones. En primer lugar se pone en igualdad de condiciones a los sectores combativos de docentes, nodocentes, estudiantes que venimos dando la pelea contra el ajuste a la universidad con las burocracias que le ponen el freno a la lucha desde hace dos años, lo cual representa una grave calumnia.
En segundo lugar, se deja ver que En Clave Roja no da ninguna disputa concreta por una orientación diferente de la FUA de los radicales y peronistas. Esta política no es nada nueva, siempre estuvieron por fuera de todos los procesos de conducción del movimiento estudiantil. Incluso de la FUBA de izquierda y combativa que le arrebató a la Franja Morada la conducción en el 2001 post-argentinazo. En la actualidad, fueron electos representantes en la FUA por el voto de estudiantes que genuinamente les dieron su apoyo para disputar esos espacios. Sin embargo, ni van a las reuniones y cuando van, ni siquiera intervienen. ¿Así piensan postularse como una alternativa de dirección del movimiento estudiantil?
Por nuestro lado desde JIS - Juventud de Izquierda Socialista, junto a otras agrupaciones de izquierda, tenemos la política contraria. Constantemente damos la disputa en los espacios en los que les estudiantes nos eligieron, como en la FUA y la FUBA donde ponemos a disposición de las luchas nuestras secretarías interviniendo políticamente. Allí denunciamos muy claramente la responsabilidad de Yacobitti y el CIN en la situación de las universidades y peleamos porque profundicen la lucha. Al igual que lo hacemos en cada asamblea y espacio de organización, orientando al movimiento estudiantil. En calidad de representantes de ese movimiento estudiantil es que subimos a ese palco ¿Le vamos a regalar la foto de la lucha en defensa de la universidad pública a Yacobitti y demás? Sería mejor defender el espacio de quienes verdaderamente le ponemos el cuerpo a la lucha contra el desfinanciamiento.
Desde JIS, llamamos a reflexionar sobre las políticas divisionistas de En Clave Roja-PTS, que también se reflejaron en su acto en soledad del 1° de mayo, y les invitamos a seguir construyendo la unidad de quienes luchamos día a día en defensa de la universidad pública, gratuita y de calidad, contra la motosierra del ultraderechista de Milei.
Escribe Pilar Barbás, dirigenta de la Juventud de Izquierda Socialista y secretaria de la Federación Universitaria Argentina.
El martes 12 una multitud volvió a colmar Plaza de Mayo y las plazas de todo el país, con una convocatoria de más de un millón de personas y movilizaciones muy importantes en distintas provincias. La jornada demostró que la defensa de la universidad pública y gratuita sigue siendo una de las principales peleas contra el gobierno de Javier Milei, que ha demostrado reiteradamente que tiene una política concreta de desfinanciamiento universitario.
La movilización se realizó a pocos días de cumplirse 200 días de la votación de la Ley de Presupuesto Universitario, cuyo veto Milei no logró imponer y que, sin embargo, continúa incumpliendo, profundizando la crisis presupuestaria. Antes de la marcha, en un acto de absoluta provocación, el gobierno recortó otros 2,5 billones de pesos a las universidades del presupuesto que el propio oficialismo había votado para este año. Una política coherente con las exigencias del FMI, que deja en evidencia el plan de seguir pagando la deuda externa a costa de la educación, la salud y del superajuste sobre lxs trabajadores.
Pero las manifestaciones demostraron en las calles que ese plan no pasará. No solo expresó la fuerza de la comunidad universitaria, sino también el hartazgo de amplios sectores de la clase trabajadora frente a la motosierra y la corrupción de este gobierno de ultraderecha.
Por eso es fundamental discutir cómo darle continuidad a esta pelea. La cuarta Marcha Federal tiene que continuar con un verdadero plan de lucha.
La fuerza de la movilización no puede ser utilizada como herramienta de negociación del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) con el gobierno. Tampoco la estrategia puede reducirse a esperar que la Justicia vuelva a fallar a favor de la ley ni a negociar una nueva como viene sugiriendo el vicerrector de la UBA y líder de la UCR, Emiliano Yacobitti. No podemos permitir que vuelva a suceder lo mismo que después de las tres marchas federales anteriores, cuando el conflicto se fue dilatando por responsabilidad de las conducciones burocráticas, mientras el superajuste siguió descargándose sobre los salarios docentes y no docentes y sobre lxs estudiantes.
Es necesario profundizar la unidad entre estudiantes, docentes y no docentes, y organizar un plan de lucha nacional en defensa de las universidades públicas, articulado con las demás luchas en curso. Para eso hacen falta asambleas en todas las universidades y comenzar a coordinar instancias interfacultades y espacios de organización comunes. También hay que exigirle a las conducciones de la mesa sindical y de la Federación Universitaria Argentina (FUA) que convoquen y se pongan a la cabeza de la pelea.
Necesitamos profundizar la lucha para conquistar el presupuesto universitario.
Por Prensa UIT-CIPor Miguel Lamas, dirigente de la UIT-CI
13/5/2026. En un nuevo aniversario de la Nakba llamamos a movilizar en todo el mundo, a sumar a las acciones convocadas para el 15 de mayo. Reproducimos el articulo de Miguel Lamas, publicado en 2025.
Por Miguel Lamas, dirigente de la UIT-CI
Los sindicatos palestinos convocan a una Jornada Mundial de Acción el 15 de mayo, fecha aniversario 77º de la Nakba: llaman a “intensificar la presión a favor de sanciones inmediatas, legales y específicas contra Israel, incluido un embargo militar total”.
Nakba significa “catástrofe” en árabe, y el “día de la Nakba” fue designado por los palestinos el 15 de mayo de 1948 porque fue el día siguiente de la fundación del Estado de Israel que expulsó a los palestinos de sus casas y tierras de origen.
Colonización imperialista y sionista
El imperialismo norteamericano y británico fueron determinantes en esta fundación de Israel, como un instrumento para dominar el Medio Oriente y adueñarse de sus riquezas, en especial los hidrocarburos.
Israel se fundó expulsando palestinos y sus tierras fueron entregadas a judíos migrantes provenientes de Europa, Rusia, Ucrania, Polonia, Alemania, también de Argentina y otros países del mundo. El argumento sionista fue que esa era la “tierra prometida”, la tierra de sus supuestos ancestros judíos de hace 2 mil años. Algo absurdamente falso. Casi ninguno de los migrantes judíos que ocuparon Palestina tiene reales ancestros en la región. Sólo vivía una minoría judía semita, que convivió siglos pacíficamente con otros semitas árabes de diferentes religiones, también cristianos. Fue recién desde el siglo VII que surgió el Islam como la religión mayoritaria.
Esa Nakba de 1948 siguió empeorando en los siguientes años. La mayor parte de los palestinos fueron expulsados de sus casas y territorios y decenas de miles asesinados.
Israel también atacó en distintos momentos estados árabes vecinos, como Líbano, Egipto y Jordania.
Muchos de los palestinos y palestinas tuvieron que refugiarse en otros países. Una cantidad importante fue a Cisjordania y Gaza, que suman el 22% del territorio de la Palestina histórica y hoy tienen cinco millones de palestinos que ahí resisten.
Hace treinta años se acordó entre Israel y la Organización de Liberación Palestina (OLP) crear ahí un Estado Palestino. Pero eso jamás ocurrió. Israel no lo permitió. De modo que invadió Cisjordania y ahora Gaza.
Detener el genocidio
En los últimos 19 meses, desde la nueva invasión de Israel en Gaza, fueron asesinados más de 61.700 palestinos y palestinas, el 70% mujeres y niños. La heroica resistencia impidió hasta ahora que Israel pueda dominar completamente la Franja y expulsar a los 2 millones de palestinos como anunciaron y con el apoyo abierto de Donald Trump.
También siguen las movilizaciones de solidaridad con Palestina de los pueblos del mundo. El 2 de mayo marcharon más de un millón de personas en Yemen, que tiene el único gobierno árabe solidario con Palestina, y que fue bombardeado varias veces por Estados Unidos. El 12 de abril también marcharon un millón de personas en Bangladesh. Y hubo grandes marchas recientes en Marruecos, Líbano, Francia, Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Siria, entre otros países.
Desde Palestina, Gaza y Cisjordania, los sindicatos llaman a intensificar esa solidaridad, con manifestaciones el día de la Nakba el 15 de mayo, y exigir sanciones a Israel y anular toda entrega de armas que se hace hoy desde Estados Unidos y Europa. Organizaciones solidarias con Palestina de distintos países, plantearon apoyar estas manifestaciones el día de la Nakba y en esa semana.
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI), apoyamos a este llamado a la movilización mundial en defensa del heroico pueblo palestino, contra toda entrega de armas a Israel, contra el genocidio y el intento del criminal Netanyahu con apoyo del ultraderechista Donald Trump de anexarse Gaza, matando y expulsando palestinos.
Los gobiernos y monarquías árabes y de Medio Oriente, salvo el régimen de los hutíes en Yemen, no hacen nada en respaldo a la lucha del pueblo palestino, se limitan a emitir tibias declaraciones, cuando deberían romper toda relación con Israel y apoyar con armas y recursos a las organizaciones de resistencia.
Exigimos un inmediato alto al fuego, el retiro de todas las tropas israelíes y el respeto a la integridad de Gaza como parte de Palestina; así como también la inmediata liberación de todos los pasos fronterizos para garantizar el ingreso de alimentos, medicamentos, combustibles y agua, y el restablecimiento inmediato de la energía eléctrica. Repudiamos los bombardeos de Estados Unidos contra Yemen, exigimos el retiro inmediato de las fuerzas israelíes del sur de Siria y Líbano. Rechazamos la ilegal detención y amenaza de deportaciones de activistas que defienden la libertad de Palestina, como ha sucedido en los Estados Unidos y Alemania. Ruptura de relaciones políticas, diplomáticas, comerciales, culturales y académicas con Israel. Por una Palestina única, laica, democrática y no racista. ¡Palestina libre del río al mar!
Estimados compañeros Aldo Casas, Juan Pablo Casiello, Eduardo Lucita, Ariel Petruccelli (*)
Hemos recibido vuestra carta titulada “La izquierda ante un gran desafío”, fechada el 22 de abril de 2026, dirigida a los cuatro partidos que integran el FITU (ver carta en izquierdasocialista.org).
Disculpen la demora de nuestro partido Izquierda Socialista (IS) en responder. Lo primero que queremos decirles son dos cosas: 1) que la carta es muy oportuna y 2) que en trazos gruesos, tenemos amplias coincidencias.
Es claro y muy positivo el objetivo de su carta: “Nos dirigimos fraternalmente a todas las organizaciones políticas que integran el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad (FITU), así como a las organizaciones políticas, sindicales y sociales que simpatizan con esta coalición. Queremos ofrecer modestamente nuestro parecer sobre los desafíos actuales de las fuerzas revolucionarias en la Argentina, en un contexto que a nuestro juicio tiene pocos precedentes históricos”.
Ustedes señalan correctamente que estamos ante la evidente crisis y caída del apoyo al gobierno de ultraderecha de Milei y que el peronismo no es alternativa para el pueblo trabajador, con su apoyo a la traición de la CGT, sumado “a las subordinaciones de varios de sus gobernadores, diputados, senadores y cargando aún la pesada mochila del gobierno de Fernández-Fernández, que sin duda sigue presente en la memoria de nuestro pueblo y que, en su desbarranque, abrió la puerta para la victoria de Milei”.
Dicen que esto está produciendo un nuevo fenómeno político, el avance “notable de la izquierda, tanto en la intención de votos para el FITU (que supera el 10%) como en la valoración de la figura de Myriam Bregman, que aparece en el primer pelotón de dirigentes con imagen positiva en porcentajes similares a Milei, Kicillof, Bullrich o Cristina y con la imagen negativa más baja […] que sugieren la posibilidad de una radicalización en sentido opuesto. Pero para que esto se haga realidad resulta necesario que la izquierda asuma el desafío de ofrecer una alternativa de gobierno absolutamente independiente de la clase económicamente dominante y de la casta gobernante, intransigente en su programa de cambio estructural”.
Coincidimos plenamente con este diagnóstico y que se ha abierto una gran oportunidad política para la izquierda revolucionaria nucleada en el FITU y para quienes simpatizan con esta alianza. Tal cual lo señalan ustedes, es la primera vez en la historia que millones de sectores de la clase trabajadora, de la juventud y populares miran hacia la izquierda revolucionaria, aunque aún no se pueda asegurar que ya se traduciría en votos esos porcentajes o una adhesión consciente a todo el programa revolucionario del FITU. Tal cual lo dicen, se trata de una “simpatía incipiente” de millones en la figura de Myrian Bregman, como representante de la izquierda nucleada en el FITU, que lleva dando pelea política y en las luchas desde hace 15 años.
Por eso la primera gran coincidencia de Izquierda Socialista (IS) con vuestra carta es que se ha abierto una oportunidad única de que la izquierda revolucionaria capitalice la ruptura de las bases obreras y populares con el peronismo en apoyo electoral y en las luchas por un cambio de fondo en el país, que solo puede ser con un gobierno de las y los trabajadores. Por eso tenemos el gran desafió de responder ofensivamente, hacia el movimiento de masas, diciendo que la izquierda puede, quiere y tiene que gobernar.
Tenemos una segunda coincidencia con vuestra carta, ya que compartimos la misma preocupación con las equivocadas y confusas respuestas que ha dado ante esta realidad la dirección del PTS, el partido de Myriam Bregman.
Aciertan ustedes al destacar que, “con cierta sorpresa, sin embargo, hemos escuchado a las principales figuras públicas de este espacio político –como la misma compañera Myriam Bregman y el compañero Cristian Castillo– poniendo paños fríos a esa posibilidad, dando a entender que todavía no sería posible un gobierno de la izquierda porque no están dadas las condiciones necesarias para tal cosa: falta desarrollo de organismos de doble poder tipo soviets, una clase obrera organizada y movilizada, etc.” […] hoy, a un año y medio de las elecciones, creemos equivocado colocar el énfasis en que no están dadas las condiciones para gobernar e insistir exclusivamente en la resistencia. No se trata de desatender la lucha callejera, ni tampoco de “vender ilusiones”. Pero existe la posibilidad de que un gobierno de las y los trabajadores encabezado por una figura comprometida con un proyecto revolucionario sea visto como una opción real. El solo dato de que este debate esté abierto, quizás por primera vez en la historia de nuestro país, nos habla de una realidad única con aspectos favorables que nos obligan a ser a la vez muy responsables y muy audaces”.
Desde Izquierda Socialista (IS) respondemos afirmativamente al desafío que plantean en su carta. Coincidimos en la propuesta de salir ofensivamente a ese debate de masas sobre si la izquierda puede gobernar, que sectores burgueses ponen en discusión o en duda, muy preocupados con el crecimiento de la izquierda trotskista en el país. Salir a responder que la izquierda del FITU puede y quiere gobernar no es electoralismo, no estamos aún en campaña electoral. Sino que es para disputar la conciencia de millones, denunciando que la alternativa no son los nuevos salvadores del peronismo u otro desconocido político burgués, sino que es necesario organizarse y luchar, como se hizo masivamente con la cuarta marcha universitaria del 12 de mayo. A ellos también debemos señalarles que no va más el gobierno de Milei y la ultraderecha, que para eso hace falta la mayor unidad para derrotarlo, exigiendo un nuevo paro y plan de lucha nacional a la CGT, cosa a lo que se vienen negando, y que la salida pasa por imponer un gobierno de la clase trabajadora. Esta es la propuesta y el programa del FITU y de quienes lo apoyan desde la izquierda. Y que para eso hay que organizarse desde abajo en las empresas, en los lugares de estudio, en los barrios y fomentar coordinadoras de lucha. Para todo esto hay que fortalecer al FITU y su unidad. Ese es el camino para tener una dirección política que esté en condiciones de asumir un gobierno y el poder obrero y popular. Tenemos un programa obrero y socialista y medidas inmediatas para gobernar, como romper con el FMI, dejar de pagar la deuda externa y con esa masa de dinero dar trabajo, con un plan de obras públicas, salario, salud y viviendas populares y anular las privatizaciones para bajar tarifas y dar mejores servicios, entre otras medidas, para avanzar hacia una economía planificada socialista, en consulta democrática con el pueblo trabajador. Como lo decía Lenin, la tarea es luchar y “explicar pacientemente” la salida política del poder obrero y popular.
Acordamos con vuestra carta que esa es la tarea, porque en el país hay una gran crisis económica, política y social que seguramente se seguirá agudizando. Crece la miseria y la caída del nivel de vida. Y que puede haber cambios bruscos e inesperados. Que en algún momento se puede pasar de una aparente calma a grandes luchas, como hay síntomas con las luchas masivas de la educación. El FITU debe estar unido y preparado para ello.
En este sentido desde IS nos preocupa algo que ustedes no pudieron señalar porque ocurrió después de que enviaron la carta. El hecho lamentable de que el PTS, en esta situación nueva y favorable, haya dividido al FITU en el acto del 1° de mayo, haciendo su propio acto en el micro estadio de Ferro. IS, el PO y el MST tuvimos que realizar un acto unitario en Plaza de Mayo, lamentablemente sin Bregman y el PTS. El PTS llegó a utilizar argumentos mentirosos, como que el resto del FIT estaba por un “frente anti Milei” con sectores del peronismo (ver artículo de Juan Carlos Giordano, El Socialista, 6/5/2026. izquierdasocialista.org).
El crecimiento de Myriam Bregman debe ser un factor de unidad, no de división en el Frente de Izquierda. Resulta evidente que PTS ha decidido priorizar, sectariamente, a su partido en detrimento del FIT Unidad.
La tercera gran coincidencia que tenemos con vuestra carta es sobre cuál es la herramienta política revolucionaria para encabezar un proceso hacia un gobierno de las y los trabajadores, como lo propone el programa del FITU.
Ustedes señalan: “Simpatizamos con la idea de construir una gran fuerza política revolucionaria de trabajadores. Pero es probable que la revolución la hagan varios partidos, no uno solo. En todo caso, lo que se necesita para hacer una revolución son millones de personas actuando y deliberando en diferentes tipos de organizaciones. Como asumimos que una democracia socialista será necesariamente plural, no tenemos ningún apuro en la construcción de un único partido. Y en las presentes circunstancias nos parece deseable y factible (aunque no es necesariamente lo que está sucediendo) que las fuerzas que integran el FITU y aquellas que se hallan próximas tejan lazos más estrechos, poniendo en primer lugar el objetivo revolucionario por sobre las construcciones organizativas particulares: la revolución la haremos juntos y la reacción no hará distingos”.
Coincidimos que la tarea central para avanzar en pos de solucionar la dirección revolucionaria no pasa ahora por ponerse a discutir o construir un partido único revolucionario, entre los cuatro partidos del FITU. Desde Izquierda Socialista tenemos la consigna de “unir a las y los revolucionarios” y siempre hemos propuesto, si se dieran las condiciones, transformar al FITU en un frente revolucionario hacia un partido único. Pero no vemos por ahora que haya condiciones ni que esa sea la prioridad. La tarea central es fortalecer al FITU, su unidad y su coordinación para apoyar las luchas y frente a todos los hechos políticos. Tampoco coincidimos con el lanzamiento unilateral del PTS de “construir un partido de la nueva clase obrera”, que no queda claro que sería, si proponen que el FITU se convierta en un PT o que sea una táctica de construcción del PTS aprovechando la figura de la compañera Bregman. Desde Izquierda Socialista consideramos que efectivamente, como lo señalan ustedes en la carta, “es probable que la revolución la hagan varios partidos, no uno solo”. La peculiaridad de Argentina es que existe una alianza de cuatro partidos revolucionarios que se reivindican del trotskismo y que son reconocidos por las masas. Eso no existe, por ahora, en ninguna parte del mundo. Por eso es factible que en un proceso revolucionario en el país tenga gran peso el rol del FITU y de sus aliados. Y que en un futuro gobierno obrero en la Argentina tenga gran protagonismo, no un partido revolucionario sino varios. Probablemente no será solo un gobierno de partidos de izquierda. Desde Izquierda Socialista creemos que también desde el FITU luchamos para que surjan organizaciones obreras y populares de lucha, que serán los protagonistas de ese futuro gobierno, que funcionará bajo una democracia socialista de las organizaciones sociales del nuevo poder.
Como lo dicen en su carta, “el FITU está en condiciones de lanzar el desafío y encabezar la marcha”. Hay que intercambiar en el seno de FITU algunas de sus propuestas de trabajo concretas. Al acercarse más la campaña electoral se puede asumir lo de comités por Myriam Bregman presidente, una vez acordado en el FITU. Otras más inmediatas se puede ver como concretarlas, por ejemplo, la de llamar a formar equipos de trabajo sobre distintos temas incorporando a los grupos y personalidades que apoyan al FITU. Convocando a trabajar a los que no piensan necesariamente igual que los miembros del FITU y que simpatizan con Myriam Bregman y el FITU.
En síntesis, desde Izquierda Socialista agradecemos sus aportes y estamos a disposición para concretar reuniones sobre nuevos intercambios y propuestas de trabajo.
Con saludos revolucionarios,
Dirección Nacional de Izquierda Socialista (IS)
13 de Mayo de 2026
*Firmantes de la carta al FIT-U, Aldo Casas (del Consejo de Redacción de Revista Herramienta en Huella del Sur), Juan Pablo Casiello (Delegado Seccional Amsafe Rosario), Ariel Petruccelli (profesor de Historia de Europa y Teoría de la Historia en la Universidad Nacional del Comahue) y Eduardo Lucita (integrante del colectivo EDI -Economistas de Izquierda-).