Scioli, Macri, Massa: La tienen complicada

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Finalizadas las PASO, es evidente que ninguno de los tres candidatos de los de arriba, que pretenden la presidencia, salieron bienFinalizadas las PASO, es evidente que ninguno de los tres candidatos de los de arriba, que pretenden la presidencia, salieron bien. En especial Scioli y Macri no lograron los objetivos que se habían fijado para llegar a las elecciones del 25 de octubre. Scioli y el FPV necesita llegar al 40% y estar a 10 de diferencia de Macri para evitar el balotage. Llegó al 38,4%. Macri y Cambiemos (PRO- UCR-Carrió) necesitaba lo inverso, polarizar como el único opositor claro quedando a poca distancia para ganar en octubre o ir a la segunda vuelta. Solo llegó al 30 % y ocurrió la sorpresa que el alicaído Massa (UNA) llegó a un 20,6% y le achicó esa posibilidad disputando el voto opositor.

El trasfondo de esta indefinición política tiene que ver con la crisis y el desgaste que sufren los políticos patronales del gobierno y la oposición patronal frente a los sectores populares. Si bien es un hecho que todavía casi el 90% de los votantes dio el voto a una de estas tres variantes del sistema, es real que existe desgaste y rupturas y poca confianza de las masas en ellos. Veamos. El FPV del peronismo K que gobierna con Cristina Kirchner, al cual representan Scioli-Zannini, ha perdido desde las PASO de 2011, nada más y nada menos que 2.333.629 votos. Lo que se explica por sus políticas de ajuste y ataque al salario obrero. Macri no logró levantar porque, en primer lugar, retrocedió en Capital en 5%, no pudo ganar en Santa Fe y solo lo hizo en Mendoza. Y Massa, aunque ahora aparece como “ganador”, en realidad perdió unos 800 mil votos en Provincia de Buenos Aires respecto a las legislativas de 2013, que había ganado.

La bronca obrera y popular antes de las elecciones se canalizó en dos huelgas generales y en paros de docentes, aceiteros o la 60. En lo electoral, la mayoría se canaliza equivocadamente a otras variantes patronales en un voto “castigo” al gobierno de Cristina y Scioli. Aunque una franja de trabajadores y jóvenes se va consolidando con el FIT que logró 726 mil votos, superando su elección de las PASO de 2011.

La victoria de Scioli y el FPV no puede esconder que en las PASO se expresó la crisis del peronismo y la ruptura de millones con el gobierno. Uno de sus puntos más claros es que hubo un voto castigo también a Scioli. Ya que en la provincia el peronismo k perdió 12% de votos, donde se supone que es su bastión. Esto explica por qué no pudo llegar al 40 % nacional y a una diferencia de más de 10 puntos. La crisis y el desgaste del PJ provincial también se mostró en la división en la interna (Aníbal Fernández versus Julián Domínguez) en medio de violentas acusaciones ligados a la corrupción y al narcotráfico. Y en que varios intendentes históricos “barones” del conurbano, fueron derrotados, como Othacehé en Merlo, Mariano West de Moreno o Jesús Cariglino de Malvinas (Frente Renovador-Massa). La crisis del PJ también se expresa en que ya no hay un solo peronismo sino la división parece consolidarse con el FpV, Massa-De La Sota y, por otro lado, los Rodríguez Saa.

La alianza Cambiemos es la otra expresión de crisis de la vieja oposición patronal que históricamente se expresaba en la UCR. Cambiemos es la suma de la centroderecha del PRO, con los restos de la UCR o ex UCR como Carrió. El Argentinazo de 2001 y el “Que se vayan todos” terminó de liquidar el bipartidismo del régimen político argentino.

Por eso la preocupación de la patronal argentina y del imperialismo respecto a una futura inestabilidad política si se profundiza la crisis económica y el choque social. Porque la perspectiva hacia 2016 es a mayor crisis global en el marco de la continuidad de la crisis económica capitalista mundial. Expresada en la caída de los precios de las materias primas (ver pagina 11) sumadas las crisis de Brasil y de China, y el crecimiento de las luchas.

Debemos ratificar que Scioli, Macri y massa son los candidatos del ajuste. Nunca tan clara esta definición. Gane quien gane, va a estar obligado a continuar, más agravado aun, con el ajuste sobre el pueblo trabajador, para buscar compensar la caída de las ganancias de las grandes patronales. Es lo que se ve en la crisis de Brasil, Venezuela, Chile o Ecuador. Por eso debemos salir a decirle a los trabajadores y a la juventud (igual que hasta ahora) que no habrá ninguna solución dándole el voto a alguno de ellos. Muchos caen en la trampa montada por el gobierno y la Cámpora, de que hay que votar aunque sea con la nariz tapada a Scioli para “que no gane la derecha” (por Macri). U otros, de votar a Macri o Massa para castigar al gobierno. Por eso hay que salir fuertes y unidos para llamar a votar al FIT para fortalecer una alternativa que enfrente con más fuerza el mayor ajuste que se viene.

También se ha puesto en evidencia la crisis final de la centroizquierda. Las medias tintas de Binner y compañía se fue cayendo, mostrando que en Santa Fe gobiernan con los radicales con el mismo ajuste y corrupción. Pino Solanas quedó fuera de todo. Y el falso progresismo de Stolibizer apenas pudo superar al FIT con un 3,5%. Tampoco la candidatura de De Gennaro pudo impactar por su mala trayectoria en la CTA.

La buena elección que hace el FIT con el 3,3%, creciendo respecto al 2,3% de las PASO de 2011, siendo la única fuerza de la izquierda que vuelve a derrotar el piso proscriptivo del 1,5%, plantea el fortalecimiento de una alternativa para luchar contra el ajuste y por los cambio de fondo. En la interna triunfó, en la fórmula presidencial, Del Caño-Bregman. Nuestra lista Unidad hizo una gran elección ganando en Provincia Buenos Aires, Capital y Córdoba, entre otros distritos. Ahora es la hora de salir unidos a dar la pelea por el voto al FIT. Una gran elección del FIT no es solo lograr más bancas obreras y socialistas sino también para impulsar la pelea por nuevos dirigentes políticos y sindicales. Cada voto por el FIT será un voto contra la burocracia sindical en todas sus expresiones. Contra Caló y la CGT Balcarce que va con Scioli, y contra los Moyano o Barrionuevo que van con Massa o dejan correr el voto a Macri. Junto con Del Caño Presidente vamos con Pitrola-Sobrero en la Provincia, Liliana Olivero en Córdoba y los miles de luchadores que integran nuestras listas para fortalecer al sindicalismo combativo. Y para fortalecer la lucha contra el ajuste, en defensa del salario, la educación, la salud, por el no pago de la deuda y por los cambios de fondo que necesitan los trabajadores, la juventud y demás sectores populares.

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