Aug 24, 2026 Last Updated 8:48 PM, Aug 20, 2026

Escribe Sedat Durel, dirigente del Partido de la Democracia Obrera (IDP), sección turca de la UIT-CI

18 de mayo de 2026. En abril, los camioneros afiliados al sindicato KPTU-TruckSol en Corea del Sur obtuvieron una gran victoria contra la economía de plataformas y el modelo de trabajo autónomo, tras una huelga combativa y una movilización nacional que escaló hasta el punto de que un trabajador murió aplastado por un camión durante una intervención policial.

Los trabajadores en huelga de KPTU-TruckSol se encontraban en el nivel más bajo de una cadena de subcontratación de cuatro niveles. Bajo este modelo precario, cubrían por sí mismos todos los costos operativos, realizaban dos viajes diarios para poder subsistir, trabajaban más de 13 horas al día y, como resultado, ganaban apenas unos 3 millones de wones surcoreanos al mes (aproximadamente 2.000 dólares estadounidenses). Hacer un solo viaje —una condición laboral humana— implicaba operar con pérdidas. Además, los conductores no recibían pago adicional por trabajo nocturno; trabajaban entre 25 y 26 días al mes con casi ningún descanso. Mientras estaban expuestos a condiciones climáticas extremas, también realizaban por cuenta propia las tareas de carga y descarga.

KPTU-TruckSol organizó a estos camioneros, a quienes la empresa explotaba aún más mediante el modelo de trabajo autónomo. Después de que BGF Retail rechazara la demanda de negociación colectiva, manteniendo una postura antisindical y contraria a los trabajadores, KPTU-TruckSol inició una huelga el 5 de abril.

El modelo de los “trabajadores autónomos”

La subcontratación se ha convertido en un modelo que la burguesía de todo el mundo —especialmente las corporaciones multinacionales imperialistas— ha adoptado con fuerza para intensificar la explotación y mantener desorganizada a la clase trabajadora. Aunque los sindicatos y los trabajadores han conseguido algunas conquistas en las luchas contra la subcontratación a nivel mundial, la burguesía ha llevado este régimen brutal a un nuevo nivel mediante el modelo de los “trabajadores autónomos”, desarrollado junto con la subcontratación.

Bajo este modelo, repartidores y conductores son clasificados legalmente como trabajadores independientes, mientras que las empresas firman contratos sin asumir responsabilidades como estabilidad laboral, seguros u otras obligaciones similares. Como estos trabajadores suelen crear empresas a su propio nombre, son considerados legalmente empleadores de sí mismos y, por lo tanto, quedan privados del derecho a afiliarse a un sindicato.

Desde enero, los miembros de TruckSol que trabajaban para la cadena CU exigían una negociación colectiva con BGF Retail. En respuesta, BGF Retail redujo los viajes de los conductores a uno por día y, a través de BGF Logis, presentó demandas por daños y perjuicios contra los afiliados.

La muerte de Seo Gwang-seok y las barreras legales

Como ocurre habitualmente en todo el mundo, la intervención antisindical y antiobrera de la policía y del gobierno contra esta huelga estratégica no tardó en llegar. Los enfrentamientos con la policía comenzaron a mediados de abril y, el 20 de abril, las fuerzas policiales atacaron duramente a los trabajadores que continuaban la huelga.

Durante esa intervención, a las 11:45 de la mañana, un trabajador llamado Seo Gwang-seok murió tras ser aplastado por un camión.

Inmediatamente después de esta trágica pérdida, el Ministerio de Empleo y Trabajo declaró que las muertes ocurridas durante la protesta de KPTU-TruckSol constituían una situación que iba “más allá de la cuestión de la negociación colectiva entre empleador principal y subcontratista prevista en el artículo 2 de la Ley de Sindicatos y Ajuste de Relaciones Laborales”, y describió a los miembros de TruckSol como “pequeños empresarios” o “trabajadores autónomos”.

Con esta declaración quedó en evidencia que la empresa, el gobierno y la policía tenían una responsabilidad directa en la muerte de Seo Gwang-seok. El ataque contra la huelga de KPTU-TruckSol tenía como objetivo negar a los trabajadores subcontratados de toda Corea el reconocimiento como trabajadores y usurpar sus derechos de negociación colectiva.

Sin embargo, en la práctica, los trabajadores autónomos y quienes trabajan dentro de la economía de plataformas han ido conquistando sucesivamente en Corea el derecho a sindicalizarse y negociar colectivamente mediante litigios estratégicos y campañas para ampliar la cobertura de la legislación laboral. Aunque tradicionalmente el gobierno y el capital calificaron a KPTU-TruckSol como un sindicato extralegal, en realidad es una división de un sindicato legalmente registrado: el Sindicato Coreano de Trabajadores del Servicio Público y del Transporte.

La jurisprudencia reciente y las reformas que ampliaron el alcance de la afiliación sindical y de la negociación colectiva han debilitado esos argumentos, una posición que incluso terminó reconociendo el propio Ministro de Empleo y Trabajo durante el conflicto.

La huelga también puso de manifiesto la necesidad de ampliar el sistema de Tarifas Seguras (Safe Rates). Aunque este sistema garantiza estándares mínimos de remuneración para algunos camioneros autónomos, todavía no se aplica al sector minorista. Si los conductores de CU hubieran estado cubiertos por este sistema, probablemente no habrían tenido que recurrir a la huelga.

Solidaridad internacional con la huelga

Tras la muerte de Seo Gwang-seok, la huelga se transformó en una movilización nacional y continuó con declaraciones de apoyo de más de veinte sindicatos internacionales.

Alrededor de 10.000 trabajadores participaron en el acto organizado por el sindicato, donde también se difundieron mensajes en video enviados desde diferentes partes del mundo. Estos mensajes volvieron a proyectarse durante un acto conmemorativo realizado el 2 de mayo.

Entre ellos estuvieron los enviados desde Turquía por Sedat Durel en representación del sindicato TÜMTİS, así como los mensajes de Juan Carlos Giordano, diputado argentino de Izquierda Socialista (IS) en el Frente de Izquierda (FIT-U) en nombre de la UIT-CI, y de Rubén Darío Sobrero, dirigente del sindicato ferroviario, seccional Oeste de Argentina.

 

La respuesta de TruckSol frente a todos estos ataques fue extremadamente firme y eficaz: se bloquearon los centros logísticos de CU BGF en Jinju, Jincheon y Wonju.

Los días 26 y 27 de abril, KPTU realizó conferencias de prensa y, el 28 de abril, la Confederación Coreana de Sindicatos (KCTU) organizó movilizaciones masivas en Seúl y Jinju.

Los días 28 y 29 de abril también se organizó una caravana de dos días junto a repartidores de comida por aplicación, que recorrió el trayecto desde el Ministerio de Trabajo hasta el Ministerio de Tierra, Infraestructura y Transporte, luego al sitio de resistencia de CU BGF en Jincheon y finalmente a la Oficina Presidencial.

El eje central de todas estas acciones fue más allá de las reivindicaciones específicas de la huelga de CU BGF y se centró, en nombre del mártir Seo, en el reconocimiento de los derechos laborales fundamentales de los trabajadores autónomos y de plataformas, así como en la ampliación del sistema de Tarifas Seguras.

La huelga triunfó y el sindicato fue reconocido

Como resultado de esta poderosa lucha, las victorias llegaron una tras otra. El 30 de abril se alcanzó un acuerdo para mejorar los salarios y las condiciones laborales de los conductores de CU BGF. También se obtuvo una disculpa oficial y una compensación por la muerte de Seo Gwang-seok.

A estas conquistas se sumó el rechazo definitivo de otro ataque: frente a la afirmación de BGF de que TruckSol no era un sindicato legal —lo que habría fortalecido la posición de otras empresas—, la Comisión de Relaciones Laborales de Seúl resolvió un caso contra otras compañías de distribución de una manera que, en los hechos, reconoció la legitimidad de TruckSol como división afiliada de un sindicato legalmente registrado.

Tras la victoria, el sindicato envió el siguiente mensaje a las organizaciones sindicales que expresaron su solidaridad internacional:

“Gracias una vez más por su solidaridad. Aunque esta victoria nació de una tragedia, debe ser compartida por todos y servir como base para construir nuestra lucha por derechos y estándares para todos los trabajadores, independientemente de su situación laboral”.

La lucha en Corea vuelve a revelar una realidad crucial para la lucha de clases a nivel mundial. La clase trabajadora coreana ha resistido y vencido recientemente en condiciones extraordinarias y ahora ha proporcionado además un importante ejemplo de lucha contra uno de los modelos laborales más agresivos impulsados por las corporaciones multinacionales: el modelo del “trabajo autónomo”.

Como Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI), saludamos una vez más la lucha heroica de los sindicatos y de sus afiliados que combaten por el derecho a organizarse y a vivir con dignidad. Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que el nombre de Seo Gwang-seok sea conocido no solo en Corea del Sur, sino también por los trabajadores que luchan contra la precarización en todo el mundo. En adelante, seguiremos acompañando a los sindicatos combativos de Corea del Sur en su resistencia contra las corporaciones, con todos los medios a nuestra disposición.

Escribe Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional

22/5/2026. Desde la UIT-CI manifestamos la necesidad de dar un apoyo internacional a la gran lucha del pueblo boliviano contra el saqueo y desastre económico social que vive el país.

La movilización popular ha cercado la capital de Bolivia. La Paz se encuentra cercada por el bloqueo de caminos realizado por la Central Obrera Boliviana (COB), los sindicatos campesinos, las organizaciones de los pueblos indígenas originarios, vecinos y gremiales (trabajadores del comercio), entre otros sectores. Esta medida de lucha, hoy exige la renuncia del presidente, acorralando al gobierno derechista de Rodrigo Paz y su régimen al servicio de la oligarquía terrateniente del país y empresas multinacionales.

El gobierno desató una brutal represión combinada policial y militar buscando romper los bloqueos y aplastar la movilización. Ya hubo 4 muertos, más de 100 heridos y decenas de apresados. Además, hay una orden de aprehensión a Mario Argollo, principal dirigente de la COB. Pese a esto la movilización continúa, pues el bloqueo de caminos se profundiza en la sede de gobierno y se expande a nivel nacional.

El gobierno derechista de Rodrigo Paz está destruyendo la economía del pueblo trabajador, llevándolo a la extrema pobreza. Anuló los aumentos salariales, pese a la gran inflación de más de un 60% de los productos de la canasta familiar y pretende una ley para quitarle la tierra a los campesinos e indígenas y entregársela a oligarcas del agronegocio que quieren adueñarse de todas las tierras del país.

Estos oligarcas también han provocado el incendio de 10 millones de hectáreas de bosques (el 10% de superficie del país) hace dos años, para adueñarse de esas tierras y eso está provocando un desastre climático con menos lluvias en todo el país. Y además tanto la oligarquía terrateniente como las multinacionales se están llevando todas las principales riquezas, gran parte de los cultivos, el oro y otros minerales, y también los dólares que ganan con la exportación. Y el gobierno de Paz hasta suprimió parte de los ya escasos impuestos que pagaban.

Es un total saqueo de Bolivia que, aunque comenzó antes y también con los gobiernos del MAS, el actual gobierno de Rodrigo Paz agudiza.

Rodrigo Paz trata de justificarse con toda clase de falsedades. Entre ellas que todas las protestas son provocadas por Evo Morales.

Evo Morales también llamó a manifestaciones, después que ya se habían iniciado e intenta presentarse como alternativa al gobierno de Paz, cuando el mismo inició hace muchos años acuerdos con los oligarcas del agronegocio y transnacionales. Y la mayor parte de los manifestantes contra el gobierno ni mencionan al Evo.

La heroica resistencia popular, encabezado por la Central Obrera Boliviana y otras organizaciones, ahora está planteando que se vaya este gobierno de Rodrigo Paz.

Como UIT-CI llamamos a apoyar la propuesta del Partido de los Trabajadores (PT) de Bolivia, del cual es parte Alternativa del Pueblo Trabajador-UIT-CI, que se vaya Rodrigo Paz, por un gobierno de la COB y las organizaciones en lucha que salven al país y por elecciones libres con libre participación de organizaciones populares.

El gobierno de Rodrigo Paz tiene ahora el apoyo público internacional de Trump y sus gobiernos derechistas más sometidos en Latinoamérica, como el argentino de Milei, el chileno de Kast, el de Noboa de Ecuador. Incluso con versiones, aunque no confirmadas, que podría Trump enviar tropas y armas de apoyo a Rodrigo Paz.

Por todo esto es muy importante la solidaridad internacional con el pueblo trabajador de Bolivia y repudiando la represión. Desde la UIT-CI llamamos a realizar acciones unitarias en cada país, de apoyo a la lucha del pueblo trabajador y los sectores populares de Bolivia, en las calles, frente a embajadas o consulados. Que se vaya Rodrigo Paz, basta de represión, por un gobierno de la COB y las organizaciones en lucha.



Escribe Ezequiel Peressini, Coordinador de la Flotilla Global Sumud y dirigente de Izquierda Socialista y la UIT-CI

21/5/2026. Luego de ser secuestrados en la cárcel de Ketziot por las fuerzas de ocupación de Israel, las y los activistas de la Flotilla Global Sumud son liberados y trasladados a Estambul, Turquía.

La Organización de derechos Humanos Adalah, organización que ha tomado en sus manos la defensa de las y los detenidos y que tiene larga trayectoria de lucha en la Palestina ocupada, informó a primera hora del 21 de mayo que las y los activistas de la Flotilla Global Sumud (GSF) y la Coalición Flotilla de la Libertad (FFC) detenidos en el centro de detención de Ketziot han sido liberados y se encuentran en proceso de deportación. Adalah subraya que toda la operación, desde la interceptación ilegal en aguas internacionales hasta la tortura sistemática, la humillación y la detención arbitraria de activistas pacíficos, constituye una flagrante violación del derecho internacional.

Gracias a la solidaridad mundial con Palestina y el repudio al genocidio, las y los participantes de la Flotilla Global Sumud fueron trasladados desde el aeropuerto israelí de Ramon, construido sobre las tierras palestinas de la aldea de Umm Al Rashrash, cuya población fue expulsada durante la Nakba de 1948, hacia Turquía. En Estambul, gracias a las actividades de la delegación turca de la Flotilla Global Sumud, las personas fueron liberadas y se les realizarán los chequeos médicos, psicológicos y se les brindará la asistencia médica necesaria. También brindarán testimonio ante las autoridades judiciales de Turquía para realizar una demanda colectiva contra Israel por la violencia ejecutada y carácter ilegal del secuestro y encarcelamiento.

La violencia extrema del secuestro

El equipo legal de Adalah denuncia violaciones sistemáticas del debido proceso y abusos físicos y psicológicos generalizados por parte de las autoridades israelíes contra las y los activistas. Esta violencia provocó lesiones graves y generalizadas, incluyendo al menos a tres personas que fueron hospitalizadas y posteriormente dadas de alta. Los abogados documentaron decenas de participantes con presuntas fracturas de costillas y la consiguiente dificultad para respirar. Los informes también indicaron el uso frecuente de pistolas Taser contra los participantes, así como lesiones sufridas por el uso de balas de goma durante la interceptación de las embarcaciones de la flotilla y en el barco militar al que fueron trasladados.

Las y los activistas detenidos fueron sometidos a una violencia extrema tanto en las embarcaciones como durante el traslado entre las mismas y el puerto. Además, las autoridades les obligaron a adoptar posturas de estrés; mientras eran trasladados por el puerto, se les obligaba a caminar completamente inclinados hacia adelante mientras los guardias les sujetaban la espalda con violencia. Las y los participantes también fueron obligados a sentarse de rodillas dentro de la embarcación durante largos periodos de tiempo. Además de este abuso físico, los participantes fueron sometidos a una grave degradación, acoso sexual y humillación. Asimismo, a varias mujeres participantes les arrancaron el hiyab por parte de las autoridades israelíes.

Repudio mundial contra el criminal Ben Gvir y el estado de Israel

A pesar de la violencia extrema, la liberación de las y los camaradas apresados es un nuevo triunfo de la movilización y de la lucha global en apoyo a Palestina, entre las que se destacaron la movilizaciones y huelgas en Italia del 18 de mayo. La movilización global ha impedido una vez más que Ben Gvir y cumpla sus objetivos fascistas de tratar como terroristas a las y los activistas que llevaban ayuda humanitaria a la destruida ciudad de Gaza. El público amedrentamiento en el que el ministro de Seguridad de Israel humillaba a los activistas apresados ha causado estupor y rechazo generalizado que obligó a que los gobiernos de España, Francia, Italia, Reino Unido y Canadá convocarán a las autoridades diplomáticas para expresar su rechazo. La indignación global fue tan contundente que, hasta el propio genocida condenado por la Corte Penal Internacional y primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, manifestó que las acciones de Ben Gvir no están «en línea con los valores de Israel», abriendo grietas en el régimen ultraderechista de Israel. Netanyahu busca lavarse las manos y eludir su responsabilidad de sus acciones cuando él mismo fue el responsable del secuestro y se mostró en las redes sociales monitoreando activamente la interceptación y secuestro ejecutado por las fuerzas militares de Israel.

A pesar de la represión y la detención y secuestro de mas 178 activistas el 29 de abril, la Flotilla continuó su navegación hacia Gaza y conquistó la liberación de sus dos dirigentes internacionales apresados, Thiago Ávila y Saif Abukeshek. Con una segunda ronda de interceptaciones y secuestros ejecutados entre el 18 y 19 de mayo, Israel buscó desarmar a la Flotilla y golpear al movimiento global que se solidariza con Palestina, pero no lo han logrado. La liberación de las y los 428 compañeras y compañeros es un triunfo de más de las movilizaciones y actos realizados en diversos países en los que exigimos masivamente la liberación de las y los secuestrados y repudiamos a los Estados Unidos y Donald Trump por declarar a la Flotilla y a sus dirigentes y miembros como activistas terroristas.

El triunfo de la liberación de las y los compañeros será transformado en más organización, movilización y lucha permanente por la libertad de las más de 9,500 personas presas políticas palestinas que aún permanecen en las cárceles del estado sionista bajo la amenaza de que se les aplique la pena de muerte. Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) somos y seremos parte la Flotilla Global Sumud para seguir impulsando la unidad de las y los que luchan, para redoblar el apoyo a la resistencia palestina que aún no está derrotada, hasta derrotar el bloqueo y expulsar a la ocupación sionista sobre Gaza y toda la Palestina histórica y profundizar la lucha internacionalista por una Palestina libre del rio al mar.

Foto de portada: La rebelión obrera y popular exige la renuncia del presidente boliviano


Escribe Miguel Lamas, dirigente de la UIT-CI

La Paz, sede del gobierno de Bolivia, se encuentra cercada por los bloqueos de caminos impulsados por la Central Obrera Boliviana (COB), sindicatos campesinos, organizaciones de pueblos indígenas originarios, vecinos y gremiales, entre otros sectores.
 
En los últimos días, el gobierno respondió con una brutal represión policial y militar para intentar romper los bloqueos y aplastar la movilización. Ya hubo cuatro muertos, más de cien heridos y decenas de detenidos. Además, pesa una orden de captura contra Mario Argollo, principal dirigente de la COB. 

Sin embargo, lejos de retroceder, la movilización continúa creciendo. La medida de lucha exige hoy la renuncia del presidente Rodrigo Paz y acorrala a un gobierno derechista al servicio de la oligarquía terrateniente y de las empresas multinacionales. Los bloqueos se profundizan en La Paz, se extienden a nivel nacional y nuevos sectores siguen incorporándose a la lucha.

El presidente Rodrigo Paz solicitó apoyo diplomático internacional y recibió el respaldo de Donald Trump, Benjamín Netanyahu, Javier Milei y distintos gobiernos latinoamericanos de derecha. Incluso se pronunciaron contra la COB y las movilizaciones populares. Trump sostiene a Paz y a estos gobiernos como piezas funcionales al saqueo de las riquezas del país y a la defensa de los intereses de las multinacionales estadounidenses. Por eso la rebelión popular en Bolivia pone en riesgo esos intereses.

Una de las principales mentiras del gobierno es afirmar que todas las movilizaciones responden a órdenes de Evo Morales. Esto es falso. Aunque Morales declaró su apoyo a las protestas y participan sectores campesinos del Chapare vinculados al evismo, la enorme mayoría de las marchas y bloqueos surgieron y continúan de manera independiente, sin responder políticamente al expresidente ni levantar sus consignas.

Por supuesto, Evo Morales intenta recuperar protagonismo político, pero eso no significa que las protestas tengan ese objetivo. Hay que recordar que tanto su gobierno, entre 2006 y 2019, como el de Luis Arce, entre 2020 y 2025, terminaron acordando con la oligarquía del agronegocio y con las multinacionales, consolidando sus privilegios y grandes propiedades. Esa política, que se presentó con un falso discurso “socialista”, aunque nada tenía que ver con el socialismo, preparó la crisis actual, profundizada luego por las medidas de Rodrigo Paz.

El actual gobierno pretende quitarles tierras a pequeños campesinos y a comunidades indígenas para entregarlas a la oligarquía terrateniente. Al mismo tiempo, redujo los presupuestos de salud y educación públicas con el objetivo de avanzar en su privatización. También permitió un aumento de más del 50% en los productos básicos de la canasta familiar, mientras rechaza cualquier recomposición salarial que compense esa pérdida.

Paz ganó las elecciones de octubre pasado con falsas promesas y gracias a una ley electoral profundamente restrictiva, que impide la legalización de partidos populares. El nuevo partido impulsado por Evo Morales tampoco pudo legalizarse. Incluso la propia Central Obrera Boliviana votó en su último congreso la necesidad de construir una alternativa política de las y los trabajadores, pero tampoco pudo obtener reconocimiento legal. Paz se presentó entonces con un falso discurso “anti derecha”, que rápidamente quedó desenmascarado por su política de ajuste y represión.

Desde el Partido de los Trabajadores, del cual es integrante  Alternativa Revolucionaria del Pueblo Trabajador, sección boliviana de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores - Cuarta Internacional, se llama a profundizar la lucha hasta derrotar al gobierno derechista y al régimen de la oligarquía terrateniente y las transnacionales.

Proponen la conformación de un gobierno transitorio encabezado por la COB y las organizaciones en lucha, que convoque a elecciones libres, legalice los partidos populares y abra el camino a una salida obrera, campesina, indígena y popular. Sostienen que son necesarios cambios revolucionarios para terminar con la pobreza creciente del pueblo trabajador, con el dominio de la oligarquía del agronegocio y con el saqueo de las multinacionales sobre las riquezas del país.

Foto de portada: Concentración en la Cancillería reclamando la liberación de las y los secuestrados

Durante la noche del 29 de abril, Israel interceptó 21 embarcaciones en cercanías de Grecia, secuestró en una cárcel flotante a 180 participantes de la Flotilla Global Sumud, entre los que estuvieron Mónica Schlotthauer y Ezequiel Peressini de Izquierda Socialista, y mantuvo retenidos durante diez días a los dirigentes Saif Abukeshek y Thiago Ávila. Buscaban quebrar la organización y evitar que nuevas embarcaciones se sumaran a la iniciativa. Sin embargo, pese a la represión, Israel no pudo cantar victoria. La liberación de todos los tripulantes y, en particular la de Saif y Thiago fue tomada como un triunfo y permitió que la Flotilla continúe navegando hacia Gaza desde el puerto de Marmaris, en Turquía.

Durante un operativo naval de 35 horas que comenzó el lunes 18 en las aguas de protección y salvamento de Chipre, las fuerzas de ocupación del Estado sionista volvieron a interceptar las 50 embarcaciones que continuaban navegando. El 19 de mayo, ya en aguas internacionales, finalizó la operación con el secuestro de la embarcación Sirius, de la Flotilla Global Sumud, y del barco Lina, de la Flotilla de la Libertad, cuando se encontraban a tan solo 150 kilómetros de Gaza.

Las interceptaciones fueron ilegales, un verdadero acto de piratería ejecutado en aguas de otros países o bajo la complicidad de sus gobiernos y de la Unión Europea. Además, fueron extremadamente violentas: varios barcos fueron hundidos y las fuerzas israelíes utilizaron armas de fuego contra las embarcaciones, cañones de agua a presión y hasta colisionaron un buque militar contra el pequeño velero Sirius, poniendo en riesgo la vida de sus tripulantes.

Acto frente a la Cancillería argentina

Como parte de las movilizaciones llevadas a cabo en diferentes ciudades del mundo, el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino convocó, junto a la delegación local de la Flotilla Global Sumud, a un acto frente a la Cancillería.

El reclamo central fue exigir la inmediata liberación y el retorno seguro de Ramiro Giganti, Lautaro Rivara, María Victoria Pi de la Serra y María Elena Lavenas, de nacionalidad argentina secuestrados por Israel y trasladados forzosamente, junto a 428 activistas de decenas de países, al puerto de Ashdod para luego ser encarcelados.

El acto contó con la presencia de familiares y amigos de los activistas secuestrados. La madre de Ramiro exigió entre lágrimas: “Devuelvan a mi hijo”. Compañeras y compañeros de la agencia de noticias Nodal informaron también sobre la situación del convoy terrestre que permanece paralizado en Libia y del que participan Paula Giménez y Lucas Aguilera de nuestro país. Además, se expresó la solidaridad con Nicolás Cortez, quien aguarda rescate en el puerto de Chipre.

La diputada bonaerense Mónica Schlotthauer, única diputada que integró la Flotilla, envió su saludo al acto y el Frente de Izquierda Unidad estuvo presente. Los coordinadores de la Flotilla Global Sumud, Ezequiel Peressini, de Izquierda Socialista y la UIT-CI, y Celeste Fierro, del MST, junto a Pablo Giachello, del Partido Obrero, e Iara Salerno, del PTS, denunciaron el rol criminal y colaboracionista del gobierno de Javier Milei con el genocida Benjamín Netanyahu.

Además, ratificaron que la unidad internacionalista en apoyo al pueblo palestino continuará luchando por la libertad de las y los más de 9.500 presos políticos palestinos y por una Palestina libre, del río al mar.

Corresponsal










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