Feb 13, 2026 Last Updated 2:44 PM, Feb 12, 2026

Una de las dictaduras más sangrientas que haya conocido la historia de la humanidad pasó al archivo hace exactamente un año. El 8 de diciembre de 2024, con el fin de la dinastía Assad tras 54 años, se abrió una nueva página no solo en el futuro de Siria sino en el de toda la región. Hoy compartimos y participamos en las celebraciones y la alegría del pueblo sirio, que puso fin a este régimen sanguinario pagando un precio enorme.

El cambio en Siria comenzó cuando la ola revolucionaria que, iniciada en Túnez a finales de 2010, se extendió por toda la región, llegó a Siria en marzo de 2011 y el pueblo tomó las calles con las demandas de “libertad y dignidad”. Tras casi 14 años de un proceso lleno de avances y retrocesos, durante el cual la dictadura de Assad intentó aplastar la revuelta popular con sangre, el lema “¡El pueblo quiere la caída del régimen!” finalmente se hizo realidad.

Con la caída del régimen, se cerraron los centros de tortura y masacre que eran las cárceles, los presos políticos recuperaron su libertad y el pueblo sirio obtuvo avances importantes en términos de libertad de expresión y de organización. Sin embargo, durante el último año se produjeron acontecimientos muy graves que amenazaron las conquistas de la revolución. Las masacres perpetradas en la región costera y en Suwayda fueron los hechos más significativos que mostraron la fragilidad del nuevo periodo. La expansión de la ocupación sionista en el sur y la continuidad de sus operaciones militares, la ausencia de cualquier mejora seria en las condiciones económicas y sociales de la población trabajadora, así como los desarrollos que amenazan los derechos de las mujeres, formaron otros ejes determinantes de esta etapa.

El rasgo fundamental de este nuevo periodo, lleno tanto de oportunidades como de peligros, es que, tras la caída del régimen, el poder quedó en manos de un gobierno burgués provisional que no representa las demandas revolucionarias de “libertad y dignidad”. La prioridad de este gobierno provisional, constituido bajo la dirección del líder de HTS, Shara, es reconstruir el Estado capitalista dañado por la revolución y consolidar su poder politico.

El gobierno provisional, que trató de legitimar su poder primero mediante una “Conferencia de la Victoria” declarada unilateralmente y luego mediante una farsa electoral en la que solo seis mil personas tenían derecho a votar, intentó sostenerse en esta fase mediante dos políticas centrales. En primer lugar, intentó monopolizar la representación de la mayoría árabe suní explotando las divisiones sectarias y nacionales heredadas del régimen anterior. En este marco, no dudó en presentar como amenaza a las minorías étnicas y sectarias que son componentes históricos y originarios del país. Los resultados de esta política se materializaron en la exclusión sistemática de todos los actores políticos ajenos al gobierno provisional y, finalmente, en las masacres ocurridas en la región costera y en Suwayda.

La otra política fundamental del gobierno provisional fue obtener el apoyo de las potencias regionales y globales, sin importar el costo. Buscando consolidar su legitimidad mediante el reconocimiento internacional, adoptó una línea basada en ofrecer todo tipo de concesiones. No tomó ninguna posición en defensa de la soberanía nacional frente a las nuevas ocupaciones sionistas en el sur, ni frente a la ocupación turca en el norte y el control que mantiene en varias áreas mediante sus extensiones militares, ni frente a la presencia militar de Estados Unidos y sus operaciones en el país, ni frente a las bases militares de Rusia que continúan existiendo y protegieron al antiguo régimen.

Este enfoque complaciente pretendía que se levantaran las sanciones existentes y que el desarrollo económico se alcanzara mediante inversiones externas y privatizaciones. Sin embargo, a pesar de decenas de acuerdos firmados, desde el Golfo hasta Europa y Estados Unidos, hasta ahora no se ha logrado ningún resultado concreto. Más aún, la ejecución de dichos acuerdos no significaría una mejora en las condiciones de vida del pueblo trabajador, sino que transformaría la condición del país: de ser semicolonia de Rusia e Irán en el pasado, pasaría a ser semicolonia de los imperialismos occidentales y de los países del Golfo.

Mientras el gobierno provisional sigue pidiendo “más tiempo” para obtener avances concretos, nosotros decimos que “lo que habéis hecho es garantía de lo que haréis”. Por ello participamos en las movilizaciones del aniversario de la caída del régimen con demandas y consignas claras. Las reivindicaciones auténticas de la revolución siria solo pueden realizarse mediante la movilización de las masas trabajadoras sirias, y únicamente bajo un gobierno obrero y popular podrán convertirse en conquistas duraderas y definitivas. El régimen de Assad cayó, pero nuestra lucha por la libertad y la dignidad continúa!

* ¡Justicia ya para los asesinados, los desaparecidos y los presos!
* Las riquezas del país deben emplearse para las necesidades urgentes del pueblo trabajador. Todas las propiedades pertenecientes a la oligarquía de Assad y a sus socios deben ser nacionalizadas sin compensación. Deben cancelarse los pagos de la deuda externa hacia Rusia e Irán. Deben anularse las deudas públicas heredadas del periodo Assad, y los recursos resultantes deben destinarse a satisfacer las necesidades más urgentes del pueblo: vivienda, alimentación, transporte, salud y educación.
* ¡Fuera el sionismo de Siria y Palestina! El Golán es sirio. Palestina libre desde el río hasta el mar.
* Estados Unidos, Rusia, Turquía y todas las fuerzas extranjeras deben abandonar el país de inmediato.

¡Intensifiquemos la lucha contra todas las políticas de exclusión y marginación aplicadas a las mujeres en la vida política, social y laboral, así como contra la opresión dirigida a los pueblos oprimidos! Estos derechos no serán garantizados por promesas ni por las autoridades actuales, sino únicamente mediante la movilización del pueblo sirio.

* ¡No a las elecciones falsas! Para garantizar todos los derechos y libertades democráticas exigimos una Asamblea Constituyente libre y soberana.

Unidad Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI)

Declaración UIT-CI 3/12/2025

El ultraderechista Donald Trump, ha vuelto a anunciar, este 2 de diciembre que: “Empezaremos a atacar también en tierra”, refiriéndose a Venezuela y abriendo la posibilidad que también lo hagan con Colombia. Lo hizo usando el falso argumento del narcotráfico: “Colombia tiene fábricas enteras de cocaína” (…) Cualquiera que haga eso y lo venda a nuestro país está sujeto a ataques... no solo Venezuela”, advirtió Trump (La Nación, Argentina, 3/12/2925). Tal el grado de agresión imperialista que Trump “ordenó” cerrar el espacio aéreo de Venezuela a las compañías comercial aéreas de pasajeros.

Desde la UIT-CI, como socialistas revolucionarios, repudiamos estas amenazas imperialistas y los ataques con misiles ejecutados por el ultraderechista Donald Trump en el Caribe y el Pacifico. Desde de septiembre, Estados Unidos ha llevado a cabo decenas de bombardeos con un saldo de más de 80 personas muertas, varios de ellos venezolanos, colombianos, ecuatorianos y de Trinidad y Tobago. Se trata de verdaderos asesinatos, en aguas internacionales. Varias de las personas asesinadas de Colombia, Venezuela y Trinidad, han sido reconocidas por familiares como pescadores que llevaban a cabo faenas con sus pequeñas embarcaciones en aguas del Caribe sur.

Esta política agresiva del imperialismo norteamericano, bajo el cuento de la lucha contra el narcotráfico, busca redoblar el saqueo de los recursos naturales de los países, la sobreexplotación de los pueblos del mundo, y frenar la movilización de masas que jaquea al conjunto del sistema capitalista/imperialista, sumido en su crisis más profunda

Todos estos ataques son parte de una contraofensiva global desplegada por Trump que intenta revertir la crisis de dominación y económica de los Estados Unidos, que es parte de la crisis global del capitalismo imperialista. Trump persigue hacer nuevamente a “América grande”, como dice su lema, hasta ahora sin éxito. Más recientemente todo esto se ha expresado en su apoyo incondicional al genocida de Netanyahu y la limpieza étnica en Gaza y toda Palestina, donde aún no han podido cantar victoria

Desde hace meses el ultraderechista Donald Trump ha desplegado aproximadamente 10.000 efectivos militares, destructores con misiles Tomahawk, aviones F-35 y bombarderos estratégicos B-52 junto al envío de su portaviones más grande al Caribe, el USS Gerald Ford, que es acompañado por un grupo de ataque compuesto por varios buques de guerra. muy cerca de las costas de Venezuela y Colombia. Trump pactó con el gobierno de República Dominicana usar el país como apoyo militar.

En realidad, todo este despliegue militar en el Caribe y el Pacífico no es una muestra de fortaleza, por el contrario, se pone en evidencia las debilidades y crisis del imperialismo que lleva años de retrocesos y fracasos económicos, políticos y militares. Que arrancaron con la derrota de Vietnam en 1975 y siguieron con la retirada de Afganistán, en 2021, después de 20 años de ocupación fallida.

Tampoco la tiene fácil Trump en el propio Estados Unidos, donde las últimas encuestas dan que más de 70 por ciento de la población se opone a una invasión militar en Venezuela u otro país. Varios parlamentarios demócratas y algunos republicanos han cuestionado la legalidad de los bombardeos en aguas internacionales. Al punto que seis congresistas demócratas –todos veteranos de las fuerzas militares o de inteligencia–, publicaran un video en el que les advierten a los militares que “pueden rechazar órdenes cuando son ilegales. Trump acusó a los demócratas de “comportamiento sedicioso” y escribió: “Cada uno de estos traidores a nuestro país debería ser detenido y juzgado”. Y agregó que su actitud era “punible con la muerte(datos La Nación, Argentina, 3/12/2025).

Esto se produce en el marco de denuncias que el presidente norteamericano respaldó a su secretario de Defensa, por una presunta orden para matar a dos sobrevivientes en el Caribe, y dijo que “muy pronto” lanzarán operativos dentro de Venezuela.

Un informe de The Washington Post, en base a testimonio de funcionarios del Pentágono, señaló que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, había dado la orden. verbal de matar a dos sobrevivientes que se aferraban a los restos del naufragio en llamas. El almirante Frank Bradley, jefe del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC, por sus siglas en inglés), aparentemente transmitió la orden a sus fuerzas, que lanzaron un ataque adicional donde murieron los dos sobrevivientes indefensos.

La UIT-CI y sus secciones ratifican su repudio a este accionar criminal de Trump en el Caribe y el Pacífico, sus amenazas de agresión militar sobre Venezuela y Colombia, como cualquier bombardeo o invasión a sus territorios. Trump también ha incluido en sus amenazas la exigencia de que el Nicolas Maduro se renuncie al poder. Cuestión que también repudiamos.

La UIT-CI y el Partido Socialismo y Libertad (PSL), su sección venezolana, no apoyamos al gobierno de Maduro al que consideramos una dictadura capitalista, que bajo un falso discurso socialista reprime y explota al pueblo trabajador; pero es el pueblo trabajador venezolano el que debe resolver su destino y no el imperialismo genocida de los Estados Unidos. Por eso repudiamos la agresión imperialista en las costas de Venezuela, así como cualquier ataque o intento de invasión militar al país.

Desde la UIT-CI llamamos a los pueblos de América Latina y el mundo a repudiar y a movilizarse para rechazar la presencia de las naves de guerra y tropas de EE.UU. en el mar Caribe y el Pacifico. El presidente de Colombia Petro también ha rechazado las amenazas agresivas de Trump. Proponemos que convoque a una jornada de repudio y a una movilización continental para derrotar a Trump. Que en el mismo sentido se pronuncie Lula, en Brasil. Cosa que hasta ahora no ha ocurrido. Que las organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles, de mujeres y disidencias, que se reclaman democráticas y antiimperialistas convoquen en cada país a movilizaciones unitarias en las calles o frente a embajadas o consulados de los Estados Unidos. ¡Basta de bombardeos navales y asesinatos en el Caribe y el Pacífico! ¡No a las amenazas intervencionistas de Trump y el imperialismo sobre Venezuela y Colombia! ¡Fuera Trump de América Latina!

 

Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)

3 de diciembre de 2025


El Frente de Izquierda Unidad rechaza la invasión y agresión militar yanqui a Venezuela


Diputadas y diputado nacionales: De Mendieta, Giordano, Ripol y Castillo

Diputadxs Castillo, Giordano, De Mendieta, Bregman, Del Pla, Del Caño y Pitrola

Escribe Prensa PSL

27 de noviembre de 2025. En horas de la noche del jueves 27 de noviembre de 2008, un sicario asesinó a tres de los más importantes dirigentes obreros del estado Aragua. Sus víctimas fueron Richard Gallardo, presidente de la U
nete-Aragua; Luís Hernández, dirigente sindical de Pepsi Cola y de la Unete-Aragua, y quien había participado en las elecciones realizadas cuatro días antes como candidato a alcalde en Villa de Cura; y Carlos Requena, delegado de prevención de Produvisa, también dirigente de la Unete-Aragua, y todos militantes de la Unidad Socialista de Izquierda, nombre de la organización antecesora del Partido Socialismo y Libertad (PSL).

Los tres dirigentes obreros se encontraban en el sector de La Encrucijada en Cagua. Se habían reunido en el lugar luego de participar en una huelga en la transnacional Alpina. Los trabajadores de dicha empresa habían procedido a tomar la planta en el marco de la medida de fuerza, siendo desalojados violentamente por la policía de Aragua. Sin embargo, Gallardo y Hernández, junto a la directiva regional de la Unete, movilizaron a los trabajadores y trabajadoras del Estado, y junto a centenares de trabajadores de distintas empresas se dirigieron a Alpina y retomaron la planta. 

Ya previamente Gallardo y los otros dirigentes de la Unete habían recibido amenazas, que colocaban como sospechosos a dirigentes sindicales burocráticos y corruptos del chavismo, en su mayoría del sector construcción, a la policía del Estado y a los patronos de Alpina.

Ante este vil asesinato la respuesta fue inmediata. Nuestro partido, que en aquel momento se denominaba Unidad Socialista de Izquierda y su corriente sindical C-cura, convocó a los trabajadores de Aragua y a sus organizaciones sindicales a discutir un plan de lucha contra la impunidad y el sicariato, el cual por aquellos años se había entronizado en el seno del movimiento sindical, amparado por las políticas del gobierno, ejecutadas con saña por el ministro del Trabajo de entonces, el tristemente célebre José Ramón Rivero. Ya en aquellos años el chavismo mostraba su rostro antiobrero y antisindical, que con Maduro adquiriría contornos más claros y autoritarios.

Desde el 1° de diciembre comenzaron las asambleas en los distintos turnos de las empresas. Al día siguiente se llevó a cabo en todo el Estado un gran paro regional y una jornada de protesta con asambleas permanentes en las empresas y la toma de las calles adyacentes. En aquella histórica movilización obrera, encabezada por los dirigentes de la Unión Nacional de Trabajadores en el estado Aragua, en su mayoría de tradición trostkista y militantes de la USI, participaron trabajadoras y trabajadores de 120 empresas de la región, entre las cuales podemos mencionar a Produvisa, Cervecería Regional, Vasos Selva, Cativen, Remavenca, HV Envases, Industrias Iberia, Alconca, Plumrose, Titán, Diablitos Underwood, Pepsio-Cola, Toronocas, Venezolana de Riego, Serviquim, Sindicato de la Alcaldía del municipio Zamora, Nestlé, Vasos Dixie, Tupaca, Manpa Higiénico, Sanitarios Maracay, Mom, Aluminios Reynolds, Galletera Puig, Central El Palmar, Cebra, Inica, entre otras. La jornada también fue acompañada por activistas de comunidades y algunos consejos comunales, especialmente en Villa de Cura, donde cuatro días antes Luis Hernández había sido candidato a alcalde.

Se establecieron diversos puntos de concentración y agitación en las distintas zonas obreras del Estado. En Villa de Cura hubo 4 puntos de concentración; en Cagua tres centros de concentración, uno en Santa Cruz, otro en Tejería y tres más en Maracay. La jornada de protesta generó un gran congestionamiento de las principales vías de comunicación entre los distintos municipios y en la Autopista Regional del Centro, impactando a toda la opinión pública aragüeñaSe trataba del primer paro regional en momentos en que gobernaba Chávez en el país, un día después de haber asumido como gobernador del Estado, Rafael Isea, uno de los colaboradores más cercanos al Presidente, personaje que luego caería en desgracia en el seno del chavismo.

El jueves 4 de diciembre del 2008 se llevó a cabo un acto contra el sicariato y la impunidad en la sede de la empresa Saniplásticas, filial de Sanitarios Maracay, que en aquel momento se encontraba ocupada por sus trabajadores, y el 11 del mismo mes se realizó una multitudinaria movilización por las principales calles céntricas de la ciudad de Maracay. 

Entre 2007 y 2008 con Rivero en la cartera del Trabajo, el gobierno desató una feroz ofensiva contra todo el sindicalismo clasista. Los asesinatos de nuestros dirigentes en noviembre de 2008, fueron una expresión brutal de los ataques de Chávez al movimiento obrero. El asesinato de Gallardo, Hernández y Requena fue un duro golpe para el sindicalismo clasista y combativo del país, independiente del gobierno de Chávez y de los patronos y sus partidos.

17 años después de aquella masacre, la muerte de nuestros camaradas sigue en el misterio y en la impunidad. Nunca se han hecho públicos los nombres de los autores intelectuales y materiales de aquel asesinato, que perseguía liquidar a los dirigentes del único sector de la clase obrera opuesto desde la izquierda revolucionaria al gobierno patronal de Chávez.

Hoy recordamos a Richard, Luis y Carlos, que quedaron en la memoria del movimiento obrero de nuestro país, cuyo legado de independencia por el socialismo con democracia obrera, sigue más vigente que nunca.

Fragmento del programa de la radio alternativa Ecos de la ciudad de Mérida, que en aquella época se destacaba por ser una emisora que mantenía un perfil independiente del gobierno de Chávez, y profundamente comprometida con las luchas obreras y populares. En el programa participaron Orlando Chirino, coordinador de Ccura y dirigente de la USI y Simón Rodríguez, también de la USI, y dirigente en el estado Mérida. 

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Para Más detalles puede verse nuestro libro Por que fracasó el chavismohttps://laclase.info/content/libropor-que-fracaso-el-chavismo-un-balance-desde-la-oposicion-de-izquierda/

Escribe MST, sección de la UIT-CI en Chile

El triunfo electoral de la ultraderecha y la derecha en las elecciones del domingo 16 de noviembre, arrasando en el Congreso y como gran favorita para ganar la segunda vuelta presidencial, han encendido las alarmas dentro y fuera del país. A seis años de una histórica rebelión popular, estos resultados parecen contradecir el profundo malestar social en el país de ese momento. Sin embargo, es la continuación de ese malestar la clave desde la que hay que leer los resultados en las urnas, y las posibilidades que se abren en un futuro próximo.

Un giro electoral categórico

Los resultados no dejan dudas del giro electoral hacia la derecha. El 85% del padrón acudió a las urnas, marcando una jornada con la más alta participación desde principios de los años ‘90. De estos 13,5 millones de votantes, sólo el 3,74% dejó en blanco o anuló su voto. El resto apoyó a una de las ocho candidaturas presidenciales que se presentaron en la papeleta. El 70,3% apoyo a alguno de los cuatro candidatos opositores (derecha) al actual gobierno de Boric, y el 29,97% a candidaturas de centro izquierda o izquierda.

En las derechas, el vencedor es el ultraderechista José Antonio Kast con 23,92% de los votos; desde la otra vereda la candidata comunista del gobierno de Boric, Jeannette Jara, avanzó con el 26,85% de los sufragios. En términos numéricos, resulta difícil remontar estos resultados para la segunda vuelta, contabilizando que la derecha y ultraderecha más dura (Kast, Kayser y Matthei) logran 51%, y una gran parte de la votación de Parisi irá hacia este mismo sector.

En las votaciones parlamentarias los resultados fueron igual de claros. Las derechas se hacen con el control total de la Cámara de Diputados y Diputadas, puesto que controlarán 90 de 155 escaños. Los pactos de derecha más el PDG ya tienen el 59% para aprobar las leyes simples, leyes orgánicas (78 votos) y reformas a la Constitución (89 votos). En el Senado, la derecha será mayoría, pero por un margen mucho menor. Por lo tanto, estamos ante el mayor triunfo electoral parlamentario en la historia de la derecha.

Descalabro del gobierno de Boric, y caída de la derecha tradicional

La jornada de votación expresó dos hechos de primera importancia en la política nacional. El primero es el descalabro de las listas del gobierno de Boric, que iban desde la ex Concertación hasta el Partido Comunista y el Frente Amplio. Los resultados presidenciales de su candidata se enmarcan en los peores desde el retorno a la democracia, puesto que ni siquiera pudo alcanzar el tercio histórico de votación para su sector. A nivel parlamentario el retroceso es brutal, quedando con apenas 41% de los escaños en la Cámara Baja (64 parlamentarios), sumidos en la completa irrelevancia para empujar o detener leyes.

Desde la otra vereda, la derecha tradicional que durante décadas dominó a la oposición e incluso gobernó en dos oportunidades desde la salida de la dictadura de Pinochet, obtuvo los peores resultados desde 1990. Su candidata presidencial, Evelyn Matthei, quedó en quinto lugar con apenas el 12,6% de los votos, y en términos parlamentarios quedaron atrás de las bancadas de la ultraderecha (34 escaños contra los 42 de la ultraderecha). De hecho, incluso por detrás de las bancadas del actual gobierno.

El avance de la ultraderecha se da producto de la masiva ruptura electoral con los partidos del gobierno de Boric, pero también con los de la derecha tradicional. Los viejos partidos que administraron el país hasta hoy son los grandes perdedores de la jornada, que marcó el impulso de una fuerza política que busca canalizar el descontento social hacia programas ultra neoliberales y conservadores.

Las razones de fondo que explican este giro electoral

¿Cómo se pudo canalizar el masivo descontento social de 2019 hacia la actual votación para la ultraderecha? No es una casualidad. Las razones que provocaron el estallido social, tales como la profunda desigualdad social, la corrupción de las instituciones del Estado, los desamparos ante problemáticas sociales siguen totalmente presente. Incluso muchas de ellas se han profundizado con los años.

El gobierno de Boric, como lo hicieron sus antecesores de la Concertación y la derecha tradicional, no sólo no dio ninguna respuesta a esos problemas, sino que se dedicó a administrar un modelo económico que obliga a millones de familias trabajadores a endeudarse para poder llegar a fin de mes, con derechos sociales casi totalmente privatizados. Todos los datos muestran que, a seis años del estallido, los trabajos son más precarios, la vida es más cara, y las dificultades diarias para “las personas de a pie” se multiplican.

Boric no sólo insistió en defender “la política de los acuerdos” de los gobiernos de los treinta años, sino que reivindico lo que hizo el gobierno de Piñera durante la rebelión popular tildándolo de “gran demócrata”, y vociferando que su propio gobierno tiene entre sus grandes triunfos “normalizar al país” de la violencia de las movilizaciones.

Apoyo la grosera campaña mediática de que Chile se hunde en una ola de delincuencia, totalmente orquestada por la derecha. Mientras las cifras de delitos reales son cientos de veces menores a las de la sensación de peligro que tienen las personas, utilizó ese temor para desviar la mirada de los problemas sociales más urgentes, aprobando junto a la derecha una batería de leyes represivas y de impunidad a Carabineros, llegando incluso a militarizar durante toda su administración al territorio Mapuche sosteniendo que era para terminar con “el terrorismo en el sur”.

La ultraderecha no sólo supo aprovechar el descontento social provocado por el gobierno de Boric y sus partidos, sino que se mostró como la opción más radical de una forma de gobernar que el mismo gobierno actual viene aplicando hace años. Sencillamente, Boric y la derecha tradicional allanaron el camino que hoy recorre tranquilamente Kast y sus huestes. El monstruo ultra conservador que se yergue en el horizonte próximo, fue creado en las fauces de un modelo económico y político podrido, defendido a ultranza por los partidos del gobierno y sus aliados de la derecha.

La contradictoria debilidad del nuevo gobierno

No es un secreto que los millones de votos que se volcaron contra el gobierno apoyando a la ultraderecha son la viva expresión de descontento social contenido. Mayoritariamente, están muy lejos de expresar giros sociales hacia programas ultra conservadores y ultra neoliberales. La historia del último gobierno de Piñera, que canalizó el odio a la ex Concertación, pero que dos años después fue víctima de ese mismo rencor social durante la rebelión popular de 2019, está demasiado cerca como para olvidarla. Kast lo sabe, todas y todos los políticos y empresarios del país lo saben… y lo dicen.

La coyuntura que abre el triunfo electoral de la ultraderecha no es un cheque en blanco. Las mismas necesidades sociales que empujaron la ruptura con el gobierno de Boric, no sólo no serán resueltas por Kast, sino que serán profundizadas por un recorte fiscal brutal en derechos sociales, sumado a los intentos por aumentar las ganancias empresariales liquidando derechos laborales y democráticos. Marcando una contradicción insalvable que hará de la “luna de miel” con el gobierno de Kast una cuenta regresiva desde el primer día.

A esto debemos sumar la debilidad profunda del actual bloque de partidos en el gobierno, y próxima oposición parlamentaria, rechazados masivamente en estas elecciones y que jugarán un rol absolutamente irrelevante en las cámaras del Congreso. Su capacidad de detener movilizaciones contra Kast para defender el régimen capitalista chileno no sólo es menor que ayer, sino que debe ser la más crítica desde hace más de treinta años.

A organizar la resistencia contra Kast desde los sindicatos y los territorios

La única oposición posible al nuevo gobierno de ultraderecha será desde las movilizaciones, y del nivel de organización dependerá cerrar el paso o no a los ataques de Kast. Los datos electorales del domingo 16 de noviembre son lo bastante claros como para entender que la urgencia en estas tareas no puede esperar un minuto más.

La oposición se medirá por cuantas organizaciones sociales, sindicales, ecologistas, territoriales y políticas entremos en un camino de unidad que nos permita coordinar luchas, y defendernos como un solo puño ante las arremetidas de la ultraderecha. Mientras antes se funde un frente nacional contra el nuevo gobierno, mientras más rápido propague esa oposición y la estimule, y cuanto antes logre un programa unitario, mayores serán las posibilidades de derrotar a Kast.

La lista Izquierda Ecologista Popular Animalista y Humanista, es una expresión clara de esa necesidad de unidad. Alcanzó casi 300 mil  votos en las elecciones, y fue el único sector que de forma unitaria enfrentó las elecciones. No se trata de reproducir esta iniciativa, sino de asumir este camino abierto entre todas las fuerzas transformadoras que nos presentamos a elecciones, que luchamos en los sindicatos y territorios, para fortalecer una oposición amplia y coordinada, democrática y anticapitalista contra Kast, las derechas y la falsa izquierda del gobierno de Boric y sus partidos.

19/11/2025

Último momento

Al cierre de esta edición, las y los militantes del MST, sección chilena de la UIT-CI, realizaron un plenario en el que definieron el llamado a votar críticamente a Jeannette Jara en contra de la ultraderecha de Kast, Káiser y Mathei, mientras continúan profundizando la construcción de una alternativa política consecuentemente anticapitalista y unitaria para enfrentar al doble discurso y los pactos de Jara, el PC y sus aliados concertacionistas.


Escribe Miguel Lamas, dirigente de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores - Cuarta Internacional (UIT-CI)

Los ecuatorianos rechazaron con más del 60% de los votos las reformas constitucionales promovidas por el presidente Daniel Noboa en el referéndum celebrado el 16 de noviembre. Dicho referéndum incluía cuatro preguntas, y la más repudiada fue la autorización para el ingreso de bases militares norteamericanas.

Noboa buscaba que el electorado levantara la prohibición constitucional a la instalación de bases militares extranjeras en territorio ecuatoriano. También impulsó la convocatoria a una Asamblea Constituyente para dotar al país de una nueva Carta Magna, la reducción del número de asambleístas y la eliminación de la financiación estatal a los partidos políticos. Todas las propuestas recibieron una respuesta negativa del electorado.

Noboa es hijo de Álvaro Noboa, el hombre más rico de Ecuador, dueño de grandes extensiones de tierra y asociado a empresarios yanquis. Ganó las elecciones de noviembre de 2023 en medio de una profunda crisis política y del rechazo popular a los principales partidos. Asumió por un mandato excepcional de un año y medio y luego fue reelecto hasta 2029. Sin embargo, después de dos años de gobierno, enfrenta un repudio popular contundente.

La crisis económica, social y ambiental golpea gravemente al pueblo ecuatoriano. Por eso, en los últimos meses hubo grandes marchas populares, entre ellas movilizaciones encabezadas por organizaciones indígenas que denuncian la destrucción ambiental. Ese descontento se expresó ahora en las urnas, luego de semanas de protestas donde ya se veía el rechazo con afiches que decían “Fuera Noboa”.

En Ecuador, como en el conjunto de Latinoamérica, es cada vez más urgente construir una alternativa política del pueblo trabajador que enfrente a estos gobiernos capitalistas asociados al imperialismo, responsables de llevar a la miseria a las mayorías y de profundizar el saqueo de los países.

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

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