Nov 25, 2023 Last Updated 8:18 PM, Nov 24, 2023

Escribe Juan Carlos Giordano
Diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
17/05/2023

Cristina ratificó que no será candidata en una carta que publicó este martes 16 de mayo. “No voy a ser mascota del poder por ninguna candidatura”. Su decisión se suma a las ya anunciadas por Macri y Alberto Fernández.
Cristina da una línea de razonamiento, de que la democracia está en peligro por el pacto con el FMI (que dicho sea de paso lo firmó el peronismo con el macrismo) y por la proscripción a su figura y al peronismo, según dice, lo que reabre la polémica.
Dice Cristina: “La pérdida de la democracia económica comienza a partir del año 2016 cuando el gobierno de Cambiemos daba inicio a un brutal nuevo ciclo de endeudamiento externo que culminaría con el retorno del Fondo Monetario Internacional”. Y agrega: “La historia que siguió es la misma de siempre con el Fondo: interviene, toma el timón de la economía argentina, impone su programa económico y se dispara otra vez el proceso inflacionario sin control”.
Claro que repudiamos al macrismo y a su pacto mafioso con el FMI. Lo que cabe preguntarse es por qué ella en el gobierno del Frente de Todos no impulsó la política de no avalarlo y fue el peronismo en el gobierno quien lo ratificó, votándolo en el Congreso con el acompañamiento del macrismo, con el único y digno repudio del Frente de Izquierda.
Cristina dice que el FMI ha llevado “a una pobreza del 40% y a trabajadores en relación de dependencia que son pobres”. ¡Decimos culpa de su gobierno! ¡De los planes de más ajuste y sometimiento que está aplicando el Frente de Todos! Por eso cuando llama a “la construcción de un programa de gobierno que vuelva a enamorar a los argentinos y las argentinas”, preguntamos. ¿Cristina propone romper los lazos con el FMI y dejar de pagar la deuda? No lo propone ahora, ni lo hizo en los 12 años de gobierno peronista kirchnerista 2003/2015. Propone más de lo mismo, renegociar con el Fondo Monetario y pagar con parte del superávit fiscal, es decir, con plata que genera el pueblo trabajador.

¿Peronismo o Frente de Izquierda?

Cristina dice que la han proscripto a ella y al peronismo. Que esto no ocurrió en otras crisis como la de la hiperinflación de 1989 o la de la convertibilidad de 2001. En esos momentos, dijo, “Ni la violencia política sobre el adversario ni la proscripción electoral serían elementos del accionar político”. Pero si de violencia política se trata, olvida que la misma no habría empezado en todo caso ahora. Recordemos que en esos años hubo 40 luchadoras y luchadores asesinados en el Argentinazo y años después la represión salvaje de un gobierno peronista, el de Duhalde, asesinó a Kosteki y Santillán.
Cristina mete todo en la misma bolsa. La condena por los enormes casos de corrupción con la obra pública, que la involucran. Y el atentado hacia su persona, el cual repudiamos desde el primer momento llamando a castigar a los responsables. Pero al día de hoy nada le impide que sea candidata, ni que el peronismo “pueda participar del proceso democrático”, como alega. Su no postulación obedece a que las encuestas le son adversas al Frente de Todos fruto de gobernar para el FMI.
Cristina sigue sosteniendo que el peronismo “sigue siendo el espacio político que garantiza la defensa de los intereses del pueblo y de la Nación”, cuando se está viendo todo lo contrario. Vale la pena, atento a ello, a una última reflexión, cuando la vicepresidenta hace referencia a que en este 2023 se cumplen 40 años de “democracia ininterrumpida, sin embargo una parte importante de la ciudadanía no se siente representada ni contenidas sus aspiraciones”. Precisamente porque millones están repudiando a todos los gobiernos que nos llevaron a este desastre, sean radicales, peronistas, macristas, de centroderecha o de centroizquierda. 40 años en los que 28 gobernó el peronismo en sus distintas formas.
Más allá de este debate, lo cierto es que Cristina se bajó y ahora le queda al peronismo elegir quién será el o los candidatos. ¿El ajustador Sergio Massa? ¿Scioli, Rossi, Wado de Pedro? Ninguno será la solución. Hoy el peronismo es el vehículo para garantizar las ganancias capitalistas y los pagos de la deuda. Por eso no va más. Por eso muchos trabajadores y jóvenes nos venían diciendo "si no se presenta Cristina voto al Frente de Izquierda".
El Frente de Todos, el macrismo y el liberfacho de Milei son más ajuste, saqueo y sometimiento al FMI. La salida es el Frente de Izquierda Unidad, que postula un gobierno de la izquierda y de las y los trabajadores. Para pelear por ello se hace necesario que el FIT Unidad no vaya dividido a las PASO y lo haga con una fórmula unitaria con Myriam Bregman-Gabriel Solano, como lo estamos proponiendo de manera urgente desde Izquierda Socialista.

  Escribe José Castillo, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad

Abril era el mes en que la inflación iba a comenzar “con un 3” según Sergio Massa. Pero el índice cantó 8,4%, la más alta desde la salida de la convertibilidad en 2001. Lo peor fue que los alimentos y bebidas superaron el 10%, con una proyectada del 200% anual. Y mayo viene con una tendencia peor a la de abril.
¿Cómo puede ser que en un país rico que produce alimentos, la carne, la leche y el pan son prohibitivos en la mesa familiar? Millones se preguntan: ¿Quién arregla todo esto?
Antes que se conocieran los últimos valores, una familia tipo necesitaba para no caer en la pobreza en CABA 208.000 pesos por mes sin contar el alquiler, o 280.000 si debía alquilar. ¿Cuántas trabajadoras o trabajadores, jubiladas o jubilados, alcanzan estos valores?
El gobierno dice que la inflación es culpa de la sequía, antes era por la guerra, la pandemia y cuantas cosas más. Miente. Alberto Fernández llegó a decir que la inflación es una cuestión “psicológica”.
Desde la oposición patronal de Juntos por el Cambio y los discursos del liber-facho Milei se insiste que el problema es “una excesiva emisión monetaria”. Los que propugnan esta (falsa) teoría lo hacen para afirmar que la receta para salir de ella pasa por dejar de emitir, ajustar más aún, bajar salarios, jubilaciones, eliminar los planes sociales y liquidar todo lo que genere gasto público según ellos (salud, educación, empresas estatales). O sea, un programa de mayor guerra contra las y los trabajadores. Pero esto lo desmiente el hecho de que precisamente suben los precios mientras cae el consumo popular y los ingresos populares. ¿Cómo puede ser?

¡Hay que castigar a los formadores de precios!

La tremenda inflación se debe a la especulación que hacen con los mismos los grandes grupos económicos formadores de precios y las empresas que controlan monopólicamente la producción de bienes que componen la canasta familiar. Empresas que violan descaradamente todos los acuerdos previos (“Precios justos”, “precios cuidados”, que ni siquiera inciden en controlar ninguna inflación), tienen dos listas de precios (una para los hiper y supermercados y otra con valores al doble para los comercios de cercanía), y están aumentando todo dos y hasta tres veces por mes. Así aprovechan para garantizar sus super ganancias.
Estos pocos y grandes capitalistas concentrados fijan el precio que se les antoja en función de sus ganancias y no del bolsillo popular. ¿Quiénes son? Por ejemplo en Lácteos, el 75% es controlado por La Serenísima (Mastellone-Arcor), Sancor (Adecoagro) y Danone. La multinacional Bimbo es la responsable de las subas del 80% de los panificados. Los aumentos en las bebidas sin alcohol es culpa de Coca-Cola y Pepsico que controlan el 85% del mercado. En aceites el 90% es de Molinos Río de la Plata, Molinos Cañuelas y Aceitera General Deheza. Ledesma (familia Blaquier de Jujuy, que produce el 75% del azúcar) sube los precios y hace faltar el producto. Lo mismo pasa con los grandes frigoríficos e hipermercados.
Según los datos de los balances de las propias compañías ante la Comisión Nacional de Valores, Arcor ganó 11.622 millones de pesos en el primer trimestre del año; Molinos Río de la Plata 2.901 millones y Ledesma 6.211 millones. ¡Esto no puede ser!
El Frente de Todos es cómplice, los deja actuar y para cumplir con el FMI subió astronómicamente todas las tarifas. El transporte subirá todos los meses. También suben los combustibles de YPF y hay una gran cantidad de precios regulados (medicina prepaga, escuelas privadas) autorizados por el gobierno peronista, mientras le sigue pagando dólares diferenciados a los sojeros entre otros beneficios a las patronales.

Las “nuevas medidas” de Massa

El ministro salió a mostrarse “hiperactivo”, haciendo como que toma medidas para resolver el problema. Pura actuación. Lo único que le importa es que el Fondo Monetario le adelante los envíos previstos en el acuerdo firmado en marzo de 2022 de 10.600 millones de dólares en las próximas semanas, para así aguantar sin devaluar hasta las PASO. A cambio de esto está dispuesto a aplicar un mayor ajuste y ceder cualquier cosa. Por eso el gobierno peronista del Frente de Todos subió nuevamente la tasa de interés hasta el 97%, encareciendo el crédito y garantizando a los bancos estas super tasas por las Leliq que tienen en su poder, que le generan a las entidades financieras billones de pesos a costa del tesoro público. Los anuncios de bajar un poco el costo de las tarjetas de crédito o de las compras con Ahora 12, no esconden que aún esas operaciones tienen tasas de interés altísimas.
Todas las otras medidas son para la tribuna, como amenazar con importar alimentos más baratos o crear un super organismo para monitorear aumentos de precios, como si el gobierno no conociera los nombres de quienes llevan adelante estos abusos.

¿Cómo se combate la inflación?

Hay que otorgar de manera inmediata un aumento de salario de emergencia al valor de la canasta familiar, unido a un aumento de las jubilaciones y pensiones que lleve la mínima al valor de la canasta de la tercera edad, reajustable mes a mes según la suba del costo de vida. Esta es la primera medida. Y hay que terminar con los abusos de las empresas formadoras de precios poniendo precios máximos acordes a los ingresos populares y obligar a los empresarios a que los pongan a la venta a ese valor. Si no lo hacen o desabastecen, se les tiene que incautar la producción como lo dispone la Ley de Abastecimiento, se les puede incluso clausurar el establecimiento y poner en prisión a sus responsables. Esto nunca se aplicó.
También hay que eliminar el IVA del 21% de la canasta familiar, lo que abarataría los precios. Y anular los tarifazos. Y si se deja de pagar la deuda externa y se imponen fuertes impuestos a las grandes fortunas, bancos y multinacionales, ahí está la plata para construir un plan de viviendas para reactivar la economía y dar trabajo genuino.
Con el Frente de Todos hay una tremenda inflación, con el macrismo las tarifas subían sideralmente y con la dolarización de Milei se iría directo a la hiperinflación (un dólar a 10.000 pesos) y a la pulverización de salarios y jubilaciones. Solo el Frente de Izquierda propone un plan económico de emergencia, obrero y popular, para terminar con la inflación y salir de la crisis, en las luchas y en las elecciones.

 

Este viernes se conocerá el número oficial de inflación de abril. Viene tan mal que el propio director del Indec, Marcos Lavagna, amagó con retrasar su difusión hasta el lunes siguiente, para que la noticia no repercuta negativamente en las elecciones provinciales del fin de semana. Fue peor, el repudio resultó tan grande que se desdijo y así será que tendremos el dato el día que corresponde. Estará alrededor del 8%, cerrando un primer cuatrimestre del año con casi el 30% de inflación. Una auténtica barbaridad. Que es mucho peor si tomamos en cuenta que la suba de precios fue superior aún en los artículos de la canasta familiar. Con estos números, resulta obvio el porqué del aumento de la pobreza y la indigencia, incluso en los trabajadores en blanco (y mucho más, por supuesto, entre quienes están en negro o tercerizados).

Frente a esta realidad, la principal tarea del gobierno peronista del Frente de Todos pasa por rendir pleitesía como sea al FMI (y en particular al gobierno yanqui) para ver si el Fondo le adelanta 10.000 millones de dólares y así “llegar”, sin que se les escape demasiado el dólar, a las PASO de agosto. Todo después de que miles de millones de dólares se fueron por el barril sin fondo de los pagos de deuda externa y otros tantos se despilfarraron regalándoselos a los especuladores y fugadores de capitales. Dólares que, anticipamos, aún en el caso de llegar no se aplicarán a resolver ninguna urgente necesidad popular, sino a tapar los agujeros para seguir con los nuevos pagos de deuda de acá en adelante. Encima, el “apoyo” para que el FMI adelante esas divisas por parte del gobierno yanqui no es gratis. A cambio se les cede más espacio para seguir saqueando nuestras riquezas y contaminando nuestro ambiente, aumentando cada vez más la semicolonización de nuestro país por parte del imperialismo norteamericano.

¿Qué ofrece el Frente de Todos para las próximas elecciones? Más de lo mismo, con un kirchnerismo que retóricamente dice estar “contra el acuerdo con el Fondo”, mientras Cristina sigue apoyando a Massa, el principal ejecutor del actual ajuste.

La oposición patronal de Juntos por el Cambio, mientras se debate en sus internas sin fin, sólo ofrece una cosa con claridad, postularse para ejecutar un mayor ajuste al actual, de la mano de las reformas estructurales (flexibilización laboral, reforma jubilatoria) que exigirá un nuevo acuerdo luego de diciembre con el FMI. La otra oposición patronal, la de los liberfachos de Milei, cada semana se supera a sí misma, en una especie de autocompetencia por hacer un planteo que lleve más a la derecha aún su programa. Así, pasó de la dolarización (que implica llevar el salario y las jubilaciones mínimas a 10 dólares) a proponer la vuelta de las AFJP, de ahí a oponerse a la educación obligatoria y ahora volvió con la legalización de la venta de órganos.
La burocracia sindical de la CGT patéticamente sigue atada a su pacto con el gobierno, dejando pasar el feroz ajuste al que nos somete la inflación y el acuerdo con el Fondo. Pero, por las dudas, ya tiende lazos con la oposición patronal de Juntos por el Cambio, por medio de una reunión con Horacio Rodríguez Larreta. Traidores de hoy al dejar pasar el ajuste, y ya perfilándose como traidores del mañana. Las y los trabajadores que luchan por sus salarios o contra los despidos ven como la dirigencia burocrática los deja aislados, sin plantear el más mínimo plan de lucha para coordinar los distintos conflictos.

Mientras aumenta la bronca y la desilusión de millones con el gobierno del Frente de Todos; mientras Juntos por el Cambio promete “más ajuste y más rápido que lo que hizo durante el macrismo”; mientras Milei profundiza y da detalles cada vez más reaccionarios de su programa ultraderechista; el pueblo trabajador se pregunta a dónde vamos y si hay alguna salida.

La respuesta es que sí, que hay una alternativa, el programa de emergencia obrero y popular que proponemos desde el Frente de Izquierda Unidad. La gran elección de Jujuy así lo ratifica. Porque somos los únicos que planteamos que lo primero que hay que hacer es suspender inmediatamente los pagos de deuda externa y romper el acuerdo con el FMI. Los que sostenemos que hay que cortar de raíz con la especulación financiera y cambiaria, nacionalizando la banca y el comercio exterior. Los que decimos que hay que imponer nuevos y fuertes impuestos a los ricos y a las grandes empresas, y a la vez eliminar el IVA a los productos de la canasta familiar. Los que exigimos un verdadero congelamiento y control de precios para los productos de la canasta familiar, con sanciones severas y reales contra los empresarios que lo violen. Todo esto para tener los recursos necesarios y así resolver las más urgentes necesidades populares: aumentar salarios y jubilaciones, para que nadie gane menos que la canasta familiar; crear trabajo genuino a través de un plan de construcción de viviendas populares, que a la vez resuelva en parte el acuciante déficit habitacional y aumentar los presupuestos de salud y educación. Se trata, en suma, de plantear que deben gobernar los que nunca lo hicieron, quiénes no tienen responsabilidades ni culpa del desastre actual, la izquierda y las y los trabajadores, en el camino a la construcción de una Argentina socialista.

Para fortalecer esta perspectiva, esta alternativa para el pueblo trabajador, las mujeres, disidencias y la juventud, es más necesario que nunca que el Frente de Izquierda Unidad no vaya dividido a las PASO, postulando una fórmula única Bregman-Solano para enfrentar a todas las variantes de los partidos patronales. Esa es la tarea de la hora, desde Izquierda Socialista te invitamos a que te sumes.

Escribe Mariano Barba

Multiplicidad de páginas periodísticas tratan de dilucidar el futuro electoral del peronismo. En todas, la protagonista principal es la vicepresidenta Cristina Kirchner. Mientras su silencio genera más incertidumbre en las filas oficialistas, el ministro Sergio Massa sigue aplicando un tremendo ajuste en acuerdo con el FMI. Su principal sostén es justamente Cristina.

Es tan grande la crisis del gobierno que a poco más de un mes del cierre de las listas de candidatos todavía el peronismo no sabe quién será su presidenciable. Todas las miradas se posan en la vicepresidenta, que se reserva el uso de la lapicera. Quizá quiera evitar una lucha en las PASO y designar a su delfín como lo hizo en el 2019 cuando ungió a Alberto. Pero le va tan mal al gobierno que el peronismo no tiene candidatos de peso y hasta incluso piensan cambiarle el nombre de Frente de Todos a la coalición para que no esté emparentado con el ajuste. Por eso Cristina también duda y se reaviva el “operativo clamor”, si se presenta a la máxima candidatura o como Senadora en la provincia de Buenos Aires, todo tipo de especulaciones para tratar de arrastrar votos y no perder las elecciones.

En lo que no duda Cristina es en el apoyo a la gestión de Massa en el Ministerio de Economía. Todas las semanas un nuevo cimbronazo genera más desorden en la economía de amplios sectores populares. Cada cimbronazo y cada índice inflacionario mensual manda a la pobreza a miles y miles de nuevas familias de trabajadores. De esta gravísima situación, que se descarga sobre el pueblo trabajador, ¿por qué Cristina no hace responsable a Massa ni a su propio gobierno? Porque sería reconocer que el peronismo es el culpable de esta catástrofe donde la pobreza supera el 40%. Siempre se pone por fuera de la gestión, aunque cada vez es menos creíble.

Sergio Massa viaja muy seguido a reunirse con autoridades del Fondo Monetario para rendir cuentas como buen alumno de ese organismo. Cristina, mientras respalda totalmente esa gestión de sometimiento al Fondo, señaló en su clase magistral de La Plata, que: “las políticas del FMI no han dado resultado en ninguna parte” y que “ningún argentino de bien puede ignorar el lastre que significa el retorno del Fondo Monetario”. Entonces le preguntamos a Cristina ¿en qué quedamos? Si el Fondo es malo para el país ¿por qué entonces el gobierno peronista del Frente de Todos reconoció el endeudamiento de Macri por 45.000 millones de dólares? No solo lo reconoció sino que lo está pagando con mayor miseria. Si esa plata fue a la bicicleta financiera, desconocerla debería haber sido el primer paso de un gobierno que se autodefine como “nacional y popular”. Al revés, y para que no queden dudas, Cristina vuelve a ratificar lo que ya ha dicho en otras oportunidades aclarando que “no estamos diciendo que no hay que pagar”, sino que propone seguir pagando al FMI, negociar un poco mejor y pagar a los usureros del mundo con el ahorro de los argentinos que diariamente aportan con su trabajo mientras la inflación le pulveriza sus sueldos.

Ni FMI ni dolarización

A esta altura del gobierno del Frente de Todos es indudable que el desmadre económico y el ajuste no pueden ser adjudicados al pasado macrista, que también había profundizado la miseria. Cristina no puede ocultar esa responsabilidad total del peronismo por eso empieza a elegir como opositor a Milei, con el argumento de que no comparte la dolarización. Con esa polémica también oculta que el gobierno peronista seguirá pagando la deuda externa y entregando a las multinacionales las riquezas del gas, el petróleo, el litio y la producción del campo.

Por eso desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad decimos con claridad que no coincidimos con Cristina en que “el único sistema viable es el capitalismo”. Es el capitalismo es el que nos está hundiendo en la pobreza, el responsable de los tarifazos, la miseria y el saqueo de las riquezas del país. El peronismo no va más, y tampoco Juntos por el Cambio o Milei. La salida es el Frente de Izquierda Unidad, donde proponemos que para combatir este desastre total que se abate sobre el pueblo trabajador y sectores populares hay que tomar medidas de fondo. Solo un gobierno de la izquierda y de las y los trabajadores lo podrá garantizar, en el camino de una Argentina socialista.

Escribe Nicolás Núñez

El líder del partido Patria Grande está haciendo un raid mediático lanzando su precandidatura presidencial para competir dentro de unas potenciales primarias del Frente de Todos. Al hacerlo, ha volcado a izquierda su discurso, y hasta llegado a insultar al superministro de Economía, Massa, del gobierno peronista del que es parte. ¿Qué esconde la candidatura del amigo del Papa?

Grabois centra su postulación nacional, y la de “el cadete”, el comediante Pedro Rosemblat como Jefe de Gobierno Porteño, como una reivindicación del “derecho a votar a un Cristinista”, rechazando un consenso que él ve armarse dentro del Frente de Todos para ir detrás de una candidatura de “centro” como la del propio Sergio Massa. Por eso dice que solo se baja si la vicepresidenta se presenta. Esto ha decantado en pasos de comedia cuando en las entrevistas le señalan que la propia Cristina Kirchner está avalando el ajustazo de Massa, e incluso La Cámpora acompañaría la postulación presidencial del líder del Frente Renovador. “Ella no lo va a decir, pero me va a votar a mí”, fabula Grabois (entrevista con Roberto Navarro, 9/5).

En realidad, Grabois y su grupo ven que hay un descontento enorme con el gobierno peronista del Frente de Todos, y buscan un discurso para evitar que sus sectores más interpelados por propuestas de izquierda y las críticas al rumbo del Frente de Todos, se vayan hacia el Frente de Izquierda Unidad. Pero en realidad, lejos está de una ruptura con lo hecho en estos cuatro años. De hecho, su propuesta de una potencial PASO contra un candidato como Massa, solo implicaría ir en agosto a internas, y en tal caso perder contra el aparato del peronismo, y en octubre el propio Grabois y su militancia ir a votar a Massa o quien sea el candidato del peronismo.

En sus intervenciones, Grabois, habla grandilocuentemente de desconocer el acuerdo con el FMI. Pero acto seguido, él se encarga de decir que está dispuesto a pagar la plata que el Fondo le dió a Mauricio Macri, yendo a una renegociación a diferencia del FIT Unidad que plantea romper de una vez con todas con el FMI y sus mandamientos, desconociendo esa deuda ilegítima y fraudulenta.

Grabois se regodea respecto de que su propuesta implica un “novedoso” recambio generacional y de representación al postular diputados provenientes de los sectores populares. Cuando en realidad esto ya viene haciéndolo hace tiempo el Frente de Izquierda con diputadas como nuestra compañera de Izquierda Socialista Mónica Schlotthauer, delegada de limpieza del Ferrocarril Sarmiento, o el barrendero jujeño Alejandro Vilca. La diferencia entre la bancada de Patria Grande y la del Frente de Izquierda, es que incluso les “diputades cartoneros” (tal como se presentan así mismos) y de los barrios humildes de Grabois votaron leyes como el presupuesto de ajuste 2023 pactado con el FMI, mientras que la izquierda lo rechazó dentro y fuera del congreso. Los movimientos sociales referenciados por Grabois y en los que interviene su fuerza política (como el Movimiento de Trabajadores Excluidos) han respetado a rajatabla la desmovilización y ausencia en la calle impulsada por el Frente de Todos.

Llamamos a no dejarse engañar por la venta de humo de una fuerza política que integra el gobierno peronista del Frente de Todos cuyo saldo no ha sido otro que el de profundizar la miseria dejada por el gobierno de Macri. Hay que organizar la ruptura política y el descontento hacia el FIT Unidad, y no a variantes que ahora suben el tono para las elecciones pero estos cuatro años han sido partícipes del ajuste del gobierno.

 

 

 

 

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

Es una herramienta fundamental para fortalecer a Izquierda Socialista y al Frente de Izquierda.

La suscripción del periódico impreso nos permite también seguir editándolo, ya que nos financiamos con nuestros propios aportes y del de los suscriptos.

 

Suscribite a la versión Impresa

Más Leídos

El debate en vistas al 19N / Votar contra el ultraderechista Milei, con un voto crítico a Massa

El debate en vistas al 19N / Votar …

13 Nov 2023 COMUNICADOS DE PRENSA

El balotaje y los debates en el FIT-Unidad

El balotaje y los debates en el FIT…

22 Nov 2023 El Socialista N° 573

8,3% inflación en octubre / ¡Más miseria y menos salarios!

8,3% inflación en octubre / ¡Más…

13 Nov 2023 COMUNICADOS DE PRENSA