Escriben Adrián Primerano y Javier Varveri
El martes 7 de octubre ante el incumplimiento del pago de los salarios por parte de la patronal se inició un nuevo paro de colectivos por tres días de la Línea 148 “El Halcón” impulsado por el combativo y democrático cuerpo de delegados de la UTA y que terminó con un nuevo triunfo.
Ante un incumplimiento de la patronal con la AFIP, el gobierno nacional de Milei no otorgó los subsidios y querían que los platos rotos los paguen los trabajadores, que nada tenían que ver en esta crisis. Frente a este nuevo atropello del gobierno y la patronal, los delegados convocaron asamblea donde se resolvió la “abstención de tareas” que finalizó el jueves 9 de octubre por la tarde con el pago de la totalidad de los salarios de los 500 trabajadores. Un gran ejemplo de lucha y resistencia contra el ajuste.
El deterioro del transporte público se hace sentir y los usuarios viajan cada vez peor. Por eso los trabajadores de la 148 también reclaman para que mejoren las precarias condiciones del servicio y son un ejemplo en la lucha por la necesaria recomposición salarial en el gremio de los choferes de colectivos. Los monopolios del transporte de colectivos como DOTA o Metropol son grupos empresarios que siguen avanzando en concentrar las privatizaciones, asociados a la corrupta burocracia sindical de la UTA.
Hay una gran preocupación por la defensa de los 500 puestos de trabajo de la 148 ya que se habla de que puede entrar una nueva patronal con el objetivo de cerrar ramales, perder derechos conquistados y despedir trabajadores. Por eso, seguir manteniendo la unidad de la base en las asambleas y la independencia frente a las patronales, que solo buscan hacer negocios con la explotación de los trabajadores, es el camino correcto.
Desde Izquierda Socialista y la corriente sindical “A Luchar” seguimos apoyando a este cuerpo de delegados combativo y democrático (Ver UTA: Nuevo triunfo de la lista 1 en la línea 148 "El Halcón") que no tuvo ni un solo despido en casi dos años de gobierno de Milei y encabezaron este año dos cortes del Puente Pueyrredón contra las paritarias a la baja que firmó la burocracia de Roberto Fernández con Milei y las patronales. También, encabezaron las movilizaciones a la UTA junto a otros cuerpos de delegados opositores por los bajos salarios y reclamando la renuncia de Fernández. Son estos mismos delegados quienes ya habían garantizado un parazo de 4 días por la falta de pago en tiempo y forma de los salarios y el aguinaldo en Julio, logrando el pago de todos los salarios, incluyendo los días de paro, aguinaldos y del conjunto de los viáticos.
La presencia de los delegados de la 148 en el Plenario Nacional del Sindicalismo Combativo (PSC) y la experiencia con la participación de la base de los choferes en asambleas constituyen un ejemplo de sindicalismo independiente, combativo y democrático para pelear por una nueva dirección en la UTA.
Desde el Frente de Izquierda Unidad proponemos un transporte estatal bajo control de trabajadores y usuarios como parte de un plan económico alternativo al servicio de las mayorías populares. Para lograrlo, seguiremos apoyando al sindicalismo combativo contra la burocracia sindical aliada a las patronales y a los gobiernos.
Escribe Jorge Adaro
El lunes 6 de octubre se realizó una audiencia pública en el Congreso, convocada por la banca del Frente de Izquierda Unidad a iniciativa de la diputada nacional Mercedes de Mendieta, de Izquierda Socialista/FIT Unidad, en apoyo a Mónica Gurina y Leandro Sánchez, docentes perseguidos por el gobierno de Misiones, encabezado por Hugo Passalacqua, por haber participado junto a otros sectores estatales en las jornadas del Misionerazo de mayo de 2024.
La audiencia tuvo como objetivo nacionalizar la denuncia por la judicialización de ambos dirigentes del sindicato docente UTEM-CTA, a pocos días del inicio del juicio oral en el que enfrentan los cargos de “desobediencia judicial” y por el acampe realizado en el centro de Posadas.
Luego de las palabras de bienvenida de Mercedes de Mendieta, Mónica Gurina y Leandro Sánchez recordaron la lucha salarial que dio origen al Misionerazo y la confluencia con otros sectores estatales. Fue la primera gran pelea bajo el gobierno ultraderechista de Javier Milei, con un fuerte repudio al gobierno provincial de la Concertación y a su jefe político, Carlos Rovira. Leandro relató además las condiciones hostiles en las que se desarrolla la actividad escolar, tanto para la docencia como para estudiantes, producto del abandono de los distintos gobiernos.
A continuación, expresaron su solidaridad la diputada y el diputado del FIT-U Vilma Ripoll (MST) y Cristian Castillo (PTS), el dirigente Néstor Pitrola (PO), así como Claudio Lozano, de Unidad Popular, y Hugo “Cachorro” Godoy, de la CTA. También lo hicieron Adriana Astolfo, secretaria adjunta de Adosac; Mecha Sosa, secretaria general de Cedems (Jujuy); Mariana Scayola, secretaria general de Ademys (CABA); Angélica Lagunas, secretaria general de ATEN Capital; Alfredo Cáceres, de la directiva de Suteba Tigre; Ana Contreras, docente de La Pampa sancionada por tratar el genocidio al pueblo palestino en el aula; y Franco, secretario general de UEPC Capital, entre otras y otros dirigentes y activistas.
Más de treinta sindicatos, seccionales y agrupaciones docentes combativas enviaron su adhesión a la audiencia. En las distintas intervenciones, además del apoyo a la docencia misionera, se denunció el carácter ajustador y represor del gobierno de Milei, y cómo los gobernadores (en este caso Passalacqua) actúan como correa de transmisión de esas políticas en sus provincias: ajustando la educación pública y persiguiendo a las y los que se enfrentan al ajuste.
El 15 de octubre debemos rodearlos de solidaridad cuando comience el juicio. ¡Por la absolución de Mónica Gurina y Leandro Sánchez! ¡Protestar no es delito!
Escribe Cristian Duarte, comisión de reclamos cuerpo de delegados del Sarmiento
El martes 30 de septiembre se llevaron a cabo las elecciones de comisión ejecutiva y nacionales en la Unión Ferroviaria. La lista Bordó, encabezada por Rubén “Pollo” Sobrero, obtuvo un contundente triunfo en la seccional Oeste, al imponerse por 833 votos a 438 frente a la lista Verde de Sergio Sasia (65% a 35%), y también ganó en el Centro de Jubilados. El resultado se alcanzó pese a las trabas estatutarias que dificultan la presentación de listas y las maniobras burocráticas habituales: la falta de entrega del padrón de afiliados o el cambio de lugares de votación para impedir que se expresara con claridad la bronca de gran parte de las y los ferroviarios de base.
Con la votación se reflejó el fortalecimiento de la Bordó como herramienta de lucha frente a la política de burocracia, señalada como parte del ajuste del gobierno. El malestar se extiende por las paritarias del 1%, los salarios a la baja, los despidos encubiertos bajo la figura de retiros “voluntarios” y el vaciamiento del sistema ferroviario para favorecer a las multinacionales y la privatización.
Aunque la lista Verde ganó en 31 de las 32 seccionales y a nivel nacional Sasia fue ratificado con lista única (según denunciamos, “es más fácil presentarse a presidente que a secretario general” por el carácter proscriptivo del estatuto), el sindicalismo combativo dio un paso importante al lograr organizar a sectores anti burocráticos en varios ferrocarriles. En la seccional Gran Buenos Aires Sud (Roca), la Verde obtuvo 2 mil votos frente a los 500 del Frente Multicolor (Bordó-Izquierda Socialista e independientes; Púrpura-Política Obrera; Gris-Partido Obrero y Naranja-PTS). En el Belgrano Norte, la Verde ganó 686 a 243 a la lista Roja.
Un nuevo desafío: las elecciones de delegados
A pocos días de esas elecciones, se anunció una nueva convocatoria para elegir cuerpos de delegados el 28 de octubre, con un plazo muy corto para presentar listas. El triunfo en la seccional Oeste y el crecimiento del sindicalismo combativo en otros ramales marcan un impulso para encarar este nuevo desafío. Además de la lista del cuerpo de delegados Bordó en el Sarmiento, se presentaron la Multicolor en el Roca, la Roja en el Belgrano Norte y la Marrón en el Belgrano Sur, superando nuevas trabas proscriptivas.
El objetivo es seguir construyendo herramientas de lucha en los distintos ferrocarriles y seguir consolidando a la Bordó en el Sarmiento con las y los nuevos activistas que surgen, para fortalecer al sindicalismo combativo y democrático dentro del gremio y del conjunto de la clase trabajadora contra la burocracia sindical de la CGT. La pelea continúa por un sindicato al servicio de las y los trabajadores y un ferrocarril al servicio del pueblo.

Escribe Adriana Astolfo, secretaria adjunta Adosac provincial
El gobierno de Claudio Vidal, luego de dos reuniones paritarias, sigue sin realizar una oferta seria frente al pliego de reclamos de la docencia santacruceña, que exige la reapertura de la discusión salarial. Mientras tanto, la política de ajuste del gobierno nacional de Javier Milei (seguida a rajatabla por la administración provincial) profundiza la crisis económica, especialmente en las familias trabajadoras. Resulta inaceptable postergar el debate salarial hasta mediados de noviembre, como plantean los funcionarios provinciales. A su vez, el compromiso de devolver los días de paro descontados continúa siendo una promesa difusa: no solo no se concretó, sino que siguen llegando nuevos descuentos, en algunos casos superiores al millón de pesos.
El debate en las dos últimas asambleas y congresos de Adosac giró en torno a cómo continuar la lucha: avanzar con un plan de paros semanales condicionados a las convocatorias del gobierno (que deberían incluir respuestas concretas y permitir retomar las negociaciones) o seguir esperando sin medidas de fuerza.
La burocracia de la Lista Lila ha sido funcional al gobierno, desalentando las acciones de lucha y ausentándose masivamente de los congresos, distorsionando lo votado en las asambleas. Tal es el caso de la filial de Río Gallegos, donde nuevamente se resolvió por amplia mayoría (a propuesta de nuestra agrupación Naranja-Docentes en Marcha) continuar con los paros semanales. La misma política fue impulsada por las filiales conducidas por la Naranja en Pico Truncado y Puerto San Julián. Estas diferencias también se expresaron con las agrupaciones con las que compartimos la dirección provincial (Lista 7 y Lista Rosa de Tribuna Docente).
Desde la Naranja seguiremos llevando la voz de las asambleas, debatiendo dentro de la Comisión Directiva y fortaleciendo la democracia interna, en unidad para derrotar la política de Vidal y de la burocracia que precariza nuestros salarios y condiciones laborales.

Escribe Diego Saavedra, delegado de la Junta Interna de ATE del Hospital Garrahan y candidato a diputado nacional FIT Unidad en CABA
Venimos de una semana histórica para la lucha del Hospital Garrahan. El 2 de octubre, el Senado rechazó definitivamente los vetos presidenciales a las leyes de Financiamiento Universitario y de Emergencia Pediátrica. Con 59 votos a favor, 7 en contra y 3 abstenciones, la Ley de Emergencia en Salud Pediátrica quedó convertida en Ley de la Nación.
Esta victoria cierra un ciclo que comenzó el 17 de septiembre, cuando la Cámara de Diputados rechazó el veto con 181 votos positivos. La derrota de Javier Milei es contundente: en ambas cámaras y en dos oportunidades, el Congreso desestimó sus vetos con mayorías superiores a los dos tercios.
Pero nada de esto sucedió por arte de magia ni por la buena voluntad de diputadas, diputados y senadores. Este nuevo triunfo legislativo es fruto directo de la lucha unificada de las y los trabajadores del hospital, acompañados por un enorme apoyo popular.
Además, el gobierno y el Consejo de Administración del Garrahan debieron reconocer que los bonos de 350 mil y 450 mil pesos se incorporarán al salario en forma permanente. Este logro demuestra que la presión sostenida obliga a ceder incluso a las autoridades más reacias.
El triunfo no fue casual. Fue arrancado con meses de movilización organizada. La jornada del 17 de julio, con miles de personas en Plaza de Mayo bajo la consigna “Si gana el Garrahan, ganamos todos”, marcó un punto de inflexión. Las acciones se replicaron en Rosario, Córdoba, la Patagonia, el NOA y Entre Ríos.
Las asambleas democráticas, la organización desde las bases y la construcción de un frente amplio con familias de pacientes, sindicatos, organizaciones sociales y políticas fueron claves. El 17 de septiembre, cuando se trató el rechazo al veto en Diputados, una multitud rodeó el Congreso. La presión popular fue decisiva.
La nueva Ley obliga al gobierno a reconocer al Garrahan como centro nacional de referencia en atención pediátrica de alta complejidad, recomponer los salarios de las y los trabajadores y residentes a valores reales de noviembre de 2023, reasignar partidas presupuestarias y aumentar recursos para insumos críticos.
Es un golpe directo al superajuste de Milei. Esta victoria representa mucho más que recursos para un hospital: es un freno concreto a la política de ajuste sobre la salud y la educación pública.
Sin embargo, los desafíos continúan. Mientras la dirección del hospital intenta cerrar el conflicto atacando a los sectores más activos con descuentos de días de paro, la asamblea de trabajadoras y trabajadores discute cómo garantizar el cumplimiento efectivo de la Ley y evitar que los salarios queden por debajo de la canasta familiar.
A la vez que se sostiene la lucha dentro del Garrahan, es imprescindible articular con las universidades, el colectivo de discapacidad y otros sectores para dar una pelea conjunta. Sin dejar de exigir a la CGT (gran ausente en estas batallas) y a las CTA que convoquen a un paro nacional para derrotar las políticas de ajuste y entrega al FMI.