El martes 6 de octubre, Izquierda Socialista como parte de las organizaciones convocantes de la Marcha de la Bronca, y las dos CTA, nos manifestamos frente a los Tribunales para repudiar a la Corte Suprema por haber revocado el fallo de inconstitucionalidad que pesaba sobre el artículo de extranjerización de la tierra del DNU 70/2023. En el lugar, reafirmamos el compromiso de ser parte de la gran movilización del 15 de octubre por la derogación de todo el decreto.

Pilar Barbas, dirigenta de la Juventud de Izquierda Socialista y secretaria de la Federación Universitaria Argentina (FUA)
La Quinta Marcha Federal Educativa empalma con la sesión llamada por la oposición patronal para tratar el DNU 70/2023. Tenemos que construir una movilización masiva que derrote la motosierra de Milei y sus cómplices.
La convocatoria a la Quinta Marcha Federal Educativa del 15 de octubre comenzó luego del primer aniversario de incumplimiento de la Ley de Presupuesto universitario, el 18 de agosto. Días despues, se unió con la indignación general que despertó la anulación que la Corte Suprema hizo del amparo para tirar abajo la Ley de Tierras.
En la enorme movilización del 6 de agosto, ya había quedado claro que no íbamos a permitir que se avance con el plan de extranjerización que pretende este gobierno ultraderechista. La unidad generada a partir de la convocatoria en conjunto de todos los sectores que también están contra el DNU para el 15 de octubre, es un paso más allá en el mismo camino.
En ese sentido, la Quinta Marcha Federal Universitaria toma un carácter aún más importante para la unidad de las luchas, ya que las universidades nacionales vienen de semanas de paros docentes y nodocentes, con una gran adhesión.
Desde la Juventud de Izquierda Socialista (JIS) consideramos que la nueva marcha universitaria, junto con el resto de las convocatorias tiene que ser una contundente demostración contra la motosierra de Milei, los gobernadores y el FMI.
Desde el movimiento estudiantil tenemos que garantizar la máxima masividad, convocando asambleas y tomas como en 2024, para poner en pie un plan de lucha que garantice la continuidad de la pelea.
Después de esta movilización, en la que confluyen los rectores, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y las conducciones de la mesa sindical y de la FUA, tiene que haber continuidad si queremos triunfar.
Para impedir que no puedan volver a pactar con el gobierno los sectores radicales y peronistas que ya firmaron un acuerdo por la Ley de Presupuesto Universitario por debajo de la mesa, necesitamos involucrar al movimiento estudiantil en su conjunto.
El Frente Sindical Universitario debe llamar a asambleas masivas para votar un plan de lucha unificado de las y los trabajadores, mientras exigimos un paro general de la CGT y las CTA para derrotar el plan motosierra.
Ya vemos cómo se organizan las juventudes en el mundo para luchar en conjunto y unidad con toda la clase trabajadora. En el Estado Español crecen las movilizaciones juveniles por el derecho a la vivienda, que se unifican con los conflictos en defensa de la educación y contra los recortes. En Francia, el movimiento estudiantil secundario desarrolla bloqueos y marchas masivas contra el recorte presupuestario de Emmanuel Macron.
Esa perspectiva de lucha es la que necesitamos desarrollar para conseguir la aplicación efectiva de la Ley de Presupuesto Universitario, y también que caiga el DNU 70/2023. Construyamos una movilización masiva el 15 de octubre para pelear por la continuidad del plan de lucha entre estudiantes y trabajadores contra el plan motosierra de Milei, los gobernadores y el FMI.

José Castillo
La semana oficial del gobierno en Francia fue un nuevo capítulo del saqueo. Con el RIGI como bandera y la entrega de los recursos como destino, la “atracción de inversiones” revela su verdadera naturaleza: el remate a precio de saldo de nuestros bienes comunes.
El viaje de Javier Milei a París para encabezar la denominada Argentine Week representa un nuevo capítulo dramático, indignante y profundamente nefasto en el proceso de desmantelamiento de la soberanía nacional y entrega de nuestros recursos. Bajo el perverso ropaje de la “atracción de inversiones”, el gobierno de La Libertad Avanza (LLA) desarrolló un auténtico tour marcado por el entreguismo más crudo, mientras ofrecía sin disimulo ni vergüenza nuestras riquezas a cuanto pulpo transnacional que hubo delante.
Funcionó, al igual que la versión yanqui de febrero en Nueva York, como la escenificación de la subordinación más absoluta del país ante las exigencias de las multinacionales francesas y las grandes patronales argentinas que aprovecharon para “subirse” al viaje y a los negocios. La Argentine Week no fue más que una feria de remate, una verdadera subasta pública del patrimonio nacional donde se pusieron a disposición el subsuelo, la energía y el esfuerzo de la clase trabajadora. Milei acudió en calidad de capataz del enclave a ofrecer beneficios fiscales exclusivos, desregulación ambiental salvaje y garantías de impunidad mediante el nefasto Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
Los pulpos franceses al acecho
Las reuniones mantenidas con las cúpulas de las transnacionales francesas, revelan de manera transparente la naturaleza del evento. En el sector hidrocarburífero, la petrolera Total Energies frota sus manos ante la perspectiva de ampliar su participación, al asegurarse la remisión irrestricta de utilidades mientras deja en el territorio el pasivo ambiental. En la minería estratégica, el grupo Eramet afianza su garra sobre el litio del norte argentino, con la intención de ampliar su presencia en la planta Centenario-Ratones de la provincia de Salta, y al garantizarse la extracción de mineral a cambio de regalías miserables y de la contaminación de las cuencas hídricas de las de los pueblos vecinos y las comunidades originarias.
El desfile continuó con representantes de la agroalimentaria Louis Dreyfus Company (LDC), uno de los gigantes que monopoliza el comercio exterior de granos. Asimismo, la presencia de firmas históricamente asentadas en el país y caracterizadas por la precarización y la fuga, como las automotrices Renault, el monopolio de la comercialización minorista Carrefour, la farmacéutica Sanofi y el conglomerado de lujo LVMH del magnate Bernard Arnault, evidencia la complicidad de las élites internacionales con el modelo de motosierra de Milei.
Las promesas de anuncios de inversión presentadas por la propaganda oficialista como un “éxito histórico” no son más que la consolidación del saqueo sistemático, en el marco de una gran mentira, ya que la mayoría de los “anuncios” no fueron más que proyectos de inversión ya definidos anteriormente.
La diplomacia del sometimiento: la cumbre con Macron
La reunión bilateral con Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo terminó de ratificar el carácter entreguista y semicolonial presente en toda salida de Mieli al exterior. Detrás del barniz republicano y del discurso hipócrita sobre la libertad, la democracia y la modernización, Milei expuso su orgullo por su ajuste fiscal salvaje y represivo, ejecutado con saña a costa del hambre del pueblo trabajador.
Macron, perfecto representante del capital imperialista europeo, hoy acorralado por la protesta en las calles de la juventud que lucha contra el ajuste en educación, escuchó complacido las garantías ofrecidas por el gobierno argentino. En un gesto de sometimiento geopolítico grotesco, la diplomacia de LLA dejó abierta la puerta a la compra de armamento y equipamiento militar a empresas del complejo industrial-militar francés (como las conversaciones de evaluación con Naval Group para la adquisición de submarinos). Es decir, mientras el gobierno argentino destruye la investigación científica, ahoga a las universidades nacionales y hunde en la pobreza a las y los trabajadores, promete destinar presupuesto a financiar la industria de la guerra de las potencias de la OTAN.
Adjetivar estos anuncios e intercambios como “inversiones para el desarrollo” es un ejercicio de puro cinismo discursivo. Lo ocurrido en la Argentine Week de París no es más que una flagrante entrega de nuestros recursos. Una puesta en escena a la que también se prestaron con complicidad los 13 gobernadores que acompañaron al presidente: Gustavo Sáenz (Salta), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Raúl Jalil (Catamarca), Claudio Vidal (Santa Cruz), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco), Ignacio Torres (Chubut), Jorge Macri (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto.
Ya está en tratamiento en Diputados la mal llamada “Ley en defensa de la Soberanía Nacional”. Detrás de su pomposo nombre, se trata precisamente de lo opuesto. Esto es lo que desenmascaró nuestro diputado Juan Carlos Giordano en las comisiones (ver video en www.izquierdasocialista.org.ar) reivindicando a los excombatientes de Malvinas presentes, los verdaderos héroes de la causa Malvinas.
El proyecto afirma que la ley “constituye un hito en la recuperación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur”. Una farsa total.
Milei manipula la causa Malvinas para dar un cheque en blanco al saqueo, la represión y el alineamiento con sus “países amigos”, Estados Unidos e Israel.
Las multas previstas para las multinacionales saqueadoras son para que no lo hagan en Malvinas, pero sí en el territorio nacional, con todas las garantías, como el RIGI y demás prebendas. ¿Dónde está la defensa nacional?
Además, el proyecto es muy peligroso, ya que apunta a fortalecer el aparato represivo en forma coordinada por un Consejo de Seguridad Nacional presidido por Milei, las Fuerzas Armadas y la SIDE, poniéndolo al servicio del imperialismo yanqui. Un verdadero estado de excepción para perseguir a quien se oponga al gobierno, una virtual cacería, con políticas sumarísimas y sin ningún control, para periodistas, alguien que participe de una marcha, organismo de derechos humanos u ONGs, quienes pueden ser acusados como terroristas o representen una amenaza externa.
Estamos ante una gravísima vulneración de las mínimas libertades democráticas. Por eso es necesario unificar una fuerte campaña para frenar este proyecto, como planteó Giordano convocando a todas las fuerzas políticas que se consideren democráticas.
Sectores del peronismo plantearon que el gobierno divida el proyecto, por un lado, la parte que se refiere a Malvinas (con la posibilidad de votarlo a favor), haciendo exigencias a cambios en el resto del dispositivo. En cambio, el Frente de Izquierda denuncia el conjunto del proyecto, por representar un falso patriotismo y un salto en la entrega y subordinación a Estados Unidos.
“Fuera ingleses de Malvinas, Fuera FMI de Argentina, Fuera Trump de América Latina”, finalizó Giordano.
Corresponsal
Foto de portada: Kicillof y Manzano sonriendo. El gobernador aparece secundado por los ministros Carlos Bianco (Gobierno) y Pablo López (Economía).
Mariano Barba
El gobernador bonaerense y uno de los presidenciables del PJ, Axel Kicillof, estuvo de gira por Nueva York, simultáneamente con la visita de Javier Milei. Mantuvo reuniones con fondos de inversión y referentes financieros, y buscó ser considerado “de confianza” por el establishment mundial. ¿Será esa la nueva música de la que habla Kicillof?
En Wall Street se reunió con fondos de inversión acreedores de deuda argentina como Eaton Vance (sucursal del Morgan Stanley, el banco de inversión más grande del mundo), Vanguard (el mayor administrador de fondos de inversión de Estados Unidos), GoldenTree, Mesarete, entre otros. Una de sus preocupaciones, fue recalcar que el “peronismo seguirá cumpliendo como lo hizo siempre”, es decir pagando las deudas con esos fondos sin diferenciar qué gobierno las contrajo. Tal como lo definió Cristina Fernández como presidenta, refiriéndose a la deuda externa y los millonarios pagos al FMI: “somos pagadores seriales”. Definición que reconocía los 190 mil millones de dólares pagados por los gobiernos peronistas desde 2001 en adelante. Lo que explica gran parte de la profunda crisis económica y los interminables ajustes que se descargan sobre las y los trabajadores y sectores populares.
También se reunió con representantes de multinacionales vinculadas a la energía; minería; grandes tecnológicas; petroleras; biotecnología; exportadores de granos y otros rubros. Asistieron Google, Microsoft, Mastercard, Dreyfus. En esa gran mesa también se sentó el empresario argentino José Luis Manzano (ver Un Manzano para cualquier negocio).
A todos ellos les adelantó que impulsará condiciones favorables y continuará con las medidas ventajosas ofrecidas por Milei. Y afirmó que extenderá el RIGI (grandes beneficios impositivos) a otros empresarios para “una política industrial que no pondere un sector sobre otro, sino que abarque grandes y pequeñas empresas”. Con esta política busca transmitir confianza y garantizar a las multinacionales y banqueros que sus negocios seguirán viento en popa.
La interna al rojo vivo
Días pasados en un plenario del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), Kicillof pidió construir una alternativa nacional frente al gobierno y, para diferenciarse de la lapicera de Cristina, declaró que quiere una construcción buscando acuerdos con sectores del interior y no “a control remoto”. ¿Puede Kicillof ser la alternativa para resolver la actual crisis de miseria, creciente desocupación y salarios de hambre?
La crisis del peronismo profundizada con la derrota electoral del 2023 por el desastroso gobierno de Alberto Fernández, Cristina Fernández y Sergio Massa con cerca de 200% de inflación, desocupación creciente, bajos salarios y una educación y salud pública en emergencia, no solo impulsó al triunfo de Milei sino que además llevó al peronismo en una crisis profunda. En ese proceso, surgieron distintos sectores internos que por el momento no logran acordar una alternativa presidenciable para el 2027. Por eso se presentan distintos candidatos; como Massa, que dialoga con Cristina, el ex gobernador de San Juan Sergio Uñac, y el propio Kicillof que despunta hasta el momento con mejores índices en las encuestas previas.
Estos distintos sectores internos no tienen diferencias sustanciales, despliegan una lucha por el control del aparato para designar las futuras candidaturas electorales. Por eso el peronismo no se recupera de su crisis, y en estos años de gobierno de ultraderecha, profundizó el abandono de las y los trabajadores, la juventud y los sectores populares. La dirigencia peronista prefirió pactar con el gobierno vía la CGT y con votos de senadores y diputados peronistas pasó la reforma laboral y la Ley Bases. Una complicidad de la que son parte los gobernadores peronistas que les facilitan los votos de sus parlamentarios y replican en sus provincias los ajustes mileístas.
Por todo esto, desde Izquierda Socialista afirmamos que el peronismo no es salida para el pueblo trabajador y sectores populares. Se trata de fortalecer y seguir apuntando al visible crecimiento de Myriam Bregman y el programa del Frente de Izquierda Unidad, que apunta a una salida de fondo, para que gobierne la izquierda y la clase trabajadora.