
Escribe Mercedes de Mendieta, docente UBA y diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
El CIN y la mayoría de las conducciones docentes y no docentes pactaron con Milei una traición a la lucha universitaria. Abandonan el reclamo por la Ley de Financiamiento, pero el conflicto no terminó: abrió una nueva etapa.
Presentado ante los medios de comunicación como un “acuerdo histórico”, Javier Milei acordó con los rectores nucleados en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la mayoría de las conducciones de las federaciones sindicales reemplazar el 52% adeudado por la Ley de Financiamiento por un 24% en dos tramos: 21,3% a cobrar en junio y 3% en octubre. Es decir, la mitad.
El acuerdo incluye plata para gastos de funcionamiento y becas, todo por debajo de lo que establecía la ley. Una verdadera traición a más de dos años y medio de conflicto, cuando el gobierno se encontraba contra las cuerdas. La única Federación de Docentes Universitarios que no firmó, por presión de la base, fue Conadu Histórica.
Yacobitti y todo el CIN dicen que firmar esto “no implica que se baja el reclamo ante la Corte”, pero ofrecieron enviarle a los jueces una carta anunciando un avance en las negociaciones con el gobierno, lo que contribuirá a que la Corte Suprema deje la ley cajoneada. Lo presentan como un triunfo. Para miles de docentes, no docentes y estudiantes, en cambio, se trata de una capitulación completamente inconsulta.
Por eso la pregunta es inevitable: ¿por qué firmar ahora? ¿Por qué aceptar un acuerdo cuando el gobierno atravesaba uno de los momentos de mayor debilidad en este conflicto? La ley no solo cuenta con fallos favorables, sino que veníamos de una cuarta Marcha Federal Universitaria, donde más de un millón y medio de personas salieron a las calles mostrando el apoyo social al conflicto.
Días atrás, las tomas de los colegios preuniversitarios Nacional Buenos Aires y Carlos Pellegrini mostraron un movimiento estudiantil combativo y tuvieron enorme impacto. Está programado un paro para la semana del 16 al 20 de junio. Incluso, por un cuadro incluido en el Staff Report del FMI, del 22/5/26, salió a la luz que habría fondos que tenían presupuestado un 0,20% del PBI para hacer frente a las erogaciones surgidas de la Ley de Financiamiento. Sobran las razones para creer que podíamos torcerle el brazo al gobierno.
Una nueva etapa del conflicto
Consumada la traición de los rectores y las conducciones de las federaciones, queda algo claro. Si Milei, que tenía como proyecto liquidar las universidades públicas y el Sistema de Ciencia y Técnica (SCyT), tuvo que ceder parcialmente, fue gracias a la enorme lucha de docentes, no docentes y estudiantes, y al apoyo de la sociedad.
Por eso crece la bronca y este acuerdo por arriba no cierra el conflicto. El aumento del 21,3% de junio queda muy por debajo de lo adeudado, no recompone la pérdida salarial y nos sigue sometiendo a salarios de miseria. El reclamo por la aplicación de la ley sigue más vigente que nunca.
Mientras en los medios circulaba la inminente firma del pacto, entre docentes y no docentes crecía la bronca. Una parte se expresó en que la Federación Conadu Histórica, por mandato de sus asociaciones de base, no firmó el acuerdo y mantiene el paro convocado para esta semana.
Por las redes sociales y en las universidades crecen las denuncias sobre consultas manipuladas para legitimar la aceptación del acuerdo, formularios cuyos resultados nunca fueron publicados y asociaciones sindicales que cercenaron toda instancia de debate.
La bronca comenzó a expresarse de manera autoorganizada: en apenas algunas horas se conformaron grupos en redes sociales de docentes y no docentes donde participan miles. Desde allí se impulsó una primera asamblea virtual federal, que reunió a cientos de trabajadoras y trabajadores universitarios de distintos puntos del país, para promover acciones en el marco del paro de Conadu Histórica y seguir coordinando un plan de lucha.
Frente al gobierno de Milei, que busca conformarnos con este acuerdo; frente a Yacobitti y los rectores del CIN; frente a las conducciones burocráticas de las federaciones universitarias, decimos con claridad: que cumplan la ley.
La pelea no terminó, cambió de etapa. Toca transformar la bronca en lucha y organización, por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y por plata para educación, no para el FMI.
Escriben Federico Igarzábal y Fabiana Chávez, secretarios electos por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Los días 10, 11 y 12 de junio se realizaron las elecciones del Centro de Estudiantes de la Universidad Nacional de Moreno (CeUNM). Con una campaña a pulmón, independiente del rectorado y de los partidos patronales, el Frente Independiente de Lucha Estudiantil (FILE), junto al Frente de Izquierda Unidad, obtuvo 514 votos y se consolidó como segunda fuerza.
Los resultados dejaron en primer lugar a Primera Generación/JUP/Rectorado, con el 58,13%. En segundo lugar quedó FILE/FIT-U, MST, Izquierda Socialista e independientes, con el 27,87%. En tercer lugar se ubicó Fedunm/PJ/Mariel Fernández, con el 13,3%.
Con este resultado, FILE/FIT-U ingresamos al Centro de Estudiantes como primera minoría y conquistamos tres Secretarías de Trabajo. Una quedará para el MST y las otras dos serán rotadas desde Izquierda Socialista. Además, la izquierda ganó la representación de Trabajo Social y de Abogacía, con más del 50% en ambas carreras.
La elección también marcó un retroceso de Fedunm/PJ Municipal, que no alcanzó el piso para ingresar como minoría. Su desempeño quedó atravesado por la disputa entre la intendenta y el rectorado por el predio usurpado de la secundaria politécnica Espunm.
El resultado expresa un avance del Frente de Izquierda Unidad en la UNM. Desde FILE y el FIT-U agradecemos a las y los estudiantes que acompañaron y votaron a la izquierda para el CeUNM.
Seguiremos impulsando la lucha contra el ajuste, el Sacau y por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Y llamamos a exigir asamblea y plan de lucha para derrotar, en unidad con las y los trabajadores, el ajuste de Milei y sus cómplices.
Escribe Diego Martínez
El 5 de junio murió el Indio Solari, voz de Los Redonditos de Ricota y figura central de la cultura popular. Su despedida movilizó a millones y también expresó la bronca social acumulada contra este gobierno y los anteriores.
Desde el momento en que se supo la lamentable noticia, miles de ricoteros se movilizaron. Primero lo hicieron hacia la casa de Solari, después hacia la Plaza de Mayo y a todas las plazas del país. Finalmente, más de 1 millón de personas se dieron cita en el velorio.
El gobierno de Javier Milei no se pronunció sobre el hecho y se negó a que el velorio se haga en la Casa Rosada o en el Congreso. Una muestra más del desprecio que este gobierno ultraderechista tiene hacia el sentir popular. El peronismo, por su parte, quiso capitalizar un fenómeno, pero no lo logró.
El dolor de millones de trabajadoras, trabajadores y sectores populares expresa lo que significó para generaciones enteras de jóvenes rockeros el fenómeno de Los Redondos y el Indio.
El surgimiento del fenómeno ricotero
El desarrollo de Los Redondos fue paralelo a la decadencia económica, social y cultural de la Argentina, algo que quedó reflejado en la obra de la banda, al igual que su permanente denuncia de la represión estatal.
El grupo se formó hacia mediados de los setenta en La Plata, en los albores de la última dictadura militar, actuando inicialmente de forma esporádica y semiclandestina. Sus primeros seguidores, ligados a la bohemia y a la intelectualidad platense, disfrutaban de los conciertos, que inicialmente consistían en una suerte de varieté cultural, sorteando las razzias policiales.
En la década del ‘80, con el retorno del régimen democrático y las mayores libertades conseguidas gracias a la movilización popular, el grupo pasó a tocar más seguido, particularmente en Buenos Aires. La segunda vez que tocaron en la Capital Federal lo hicieron donde hoy funciona un local de nuestro partido, Izquierda Socialista, por entonces la sala Montserrat.
En esa época editaron su primer disco, Gulp!, y su obra más icónica, Oktubre (ver recuadro). Fue la época de la denominada “primavera democrática”, en la que florecían grupos de rock y crecía la escena cultural porteña.
Mientras la mayor parte de esa escena reflejaba un clima festivo, pero abandonaba el aspecto más contestatario y contracultural que había tenido el rock nacional en los ‘70, Los Redondos, sin abandonar la alegría, denunciaron los límites de la democracia burguesa. En una de sus canciones de la época expresaban que ahora estábamos “Atrapados y en libertad” (Preso en mi ciudad, Oktubre, 1986).
Hacia finales de la década del ‘80, cuando el Plan Primavera de Raúl Alfonsín comenzaba a crujir y los saqueos del ‘89 ponían en evidencia que con la democracia no se comía, ni se curaba ni se educaba, empezó a gestarse el fenómeno social ricotero.
La clase media intelectual comenzó a mezclarse con pibas y pibes que venían de las barriadas populares del Gran Buenos Aires. El movimiento ricotero terminó de explotar y adquirió un carácter masivo en los ‘90, cuando la política de entrega y desindustrialización del peronismo menemista provocó un crecimiento exponencial de la desocupación y la precarización laboral, especialmente entre la juventud.
Las letras del Indio resonaban entonces en millones de cabezas de “desangelados”, como los llamaba él, con frases como Violencia es mentir, Todo preso es político, El lujo es vulgaridad y Nuestro amo juega al esclavo. Esas letras confluían con el sentimiento de bronca y desconfianza contra los partidos patronales, retrataban la desigualdad social y la miseria, y denunciaban la represión y criminalización de la juventud, presente en cada show de Los Redondos.
Ante el rechazo al peronismo, entonces encabezado por Menem y Duhalde, y la creciente crisis de todos los partidos patronales, Los Redondos se transformaron en un verdadero movimiento social, con miles de pibas y pibes que juntaban moneda por moneda para peregrinar por todo el país siguiendo a su banda favorita.
Las despedidas son esos dolores dulces
Mientras se producía el Argentinazo de 2001, como consecuencia de las políticas de ajuste de la década del peronismo menemista, con el apoyo inicial de todo el peronismo y continuadas por el radical Fernando de la Rúa, Los Redondos se separaron.
Sus dos principales integrantes, el Indio Solari y Skay Beilinson, iniciaron carreras solistas. En el caso del Indio, con el acompañamiento de su banda, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Los conciertos del Indio en estos años fueron aún más masivos que en la época de Los Redondos y se siguió respirando el mismo aire de comunión y solidaridad entre un público compuesto mayormente por sectores de la clase trabajadora y populares.
En los últimos años, el Indio creyó, al igual que otros artistas cuya obra y discurso público fueron mayormente contestatarios, que el peronismo kirchnerista llevaba adelante algunas de las banderas que se levantaron en los ‘80 y ‘90. No coincidimos con esta opinión.
No obstante, su arte seguirá expresando la rebeldía de millones de jóvenes, trabajadoras y trabajadores contra las consecuencias de la explotación y la opresión propias de este sistema capitalista en el que vivimos. Eso se refleja en cada remera de Los Redondos presente en cuanta movilización popular se convoque y en miles de paredes de barrios a lo largo y ancho del país.
Como dice el Indio en una de sus últimas canciones: “En la resistencia está todo el hidalgo valor de la vida”. También dijo: “Cuando el fuego crezca quiero estar allí”. Así será.
Escribe Diego Martínez
El disco más icónico de Los Redonditos de Ricota es Oktubre. Rocambole, también conocido como el “Mono” Cohen, responsable de la imagen visual de la banda y, junto con el Indio, Poli y Skay, alma mater desde sus inicios, dijo en más de una entrevista que el proyecto de Los Redonditos era “más bien el de una revolución artística que social”.
También señaló que ninguno de ellos fue nunca un militante revolucionario, pero que en este álbum “flotaba en el aire la nube de la revolución” (Rolling Stone N° 272, 12/7/2023). Y agregó que el concepto de toda la obra era un “homenaje a todas las revoluciones sociales del siglo XX”, distinguiendo la más importante de ellas: la Revolución Rusa. Por eso el nombre Oktubre aparece escrito al revés, emulando el alfabeto cirílico propio de Rusia.
En la tapa del disco se ve a una muchedumbre enardecida que agita banderas rojas e incendia una catedral. Como parte de las imágenes del librito que acompañó la edición en CD y cassette, también se distingue una de las imágenes más significativas de la gráfica ricotera: el hombre que rompe las cadenas en un gesto desesperado, empleando toda su fuerza.
Esa imagen se imprimió en miles de remeras, pósters y afiches, y se dibujó en pintadas a lo largo y ancho de todo el país. Representa todo un símbolo de rebeldía y libertad.
Uno de los temas más emblemáticos del álbum, Fuegos de Octubre, evoca el sonido de una marcha revolucionaria y remite a la revolución de 1917. Su letra dice: “De regreso a Octubre, desde Octubre” y “Te prefiero igual, internacional”. El título de esta canción da nombre al programa de streaming que impulsa la juventud de nuestro partido.
Los Redondos, a través del arte visual de Rocambole y la poesía del Indio, hicieron un gran aporte a la cultura popular argentina en general y a la cultura de izquierda en particular. Especialmente en la juventud. A lo largo de los años, decenas de frentes estudiantiles llevaron el nombre Oktubre, entre ellos el que condujo, en unidad con toda la izquierda, la Facultad de Sociales de la UBA entre 2003 y 2008. Las frases del Indio fueron, a su vez, protagonistas de decenas de volantes y afiches.
Escribe Mariano Barba
*Foto de portada: Pozo de fracking en la costa del Lago Mari Menuco - Vaca Muerta
En Vaca Muerta, Javier Milei y Rolando Figueroa prometen la “salvación” exportadora con petróleo y gas extraídos a puro fracking. Pero para las y los trabajadores neuquinos esa riqueza pasa de largo, mientras comparan Neuquén con un Qatar sin libertades ni sindicatos.
Vaca Muerta es una formación geológica que, por sedimentación de restos orgánicos de dinosaurios y plantas de hace 80 millones de años, fue generando, a miles de metros de profundidad, una roca de 300 metros de espesor que alberga petróleo y gas en sus poros microscópicos.
Para extraerlos, rompen esa roca bajo tierra bombardeando con arenas silíceas, 600 químicos y millones de litros de agua a alta presión. Es la famosa hidrofractura o fracking. Ese bombardeo subterráneo genera cientos de movimientos sísmicos en la región, que afectan a poblaciones como Sauzal Bonito y Añelo, la capital de Vaca Muerta, que en 2026 ya sufrió 31 temblores.
Además, el agua y el barro que vuelven a la superficie en cada pozo se esparcen en piletones y sumideros que, con el correr de los años, contaminan la tierra, el aire y liquidan la fauna y la flora patagónica. A eso se suman los derrames periódicos que se producen por rotura de caños o explosión de pozos. Es el pasivo ambiental y los residuos tóxicos que las empresas nunca remediarán, y que generan destrucción del suelo y enfermedades en humanos y animales.
En cuanto a la producción, según el Ministerio de Energía de Neuquén, hasta ahora Vaca Muerta está siendo explotada solamente en un 15% de su superficie. En abril alcanzó los 628.924 barriles diarios de petróleo, un 32% más que en el mismo período del año anterior, de los cuales el 97% son de fracking, al igual que el 90% de los 101 millones de metros cúbicos de gas.
Para Horacio Marín, presidente de YPF, “el desarrollo de Vaca Muerta, junto con los proyectos vinculados al petróleo y al gas natural licuado (GNL) permitirá que Argentina exporte más de 30 mil millones de dólares a partir del 2031 y puede llegar a unos 50 mil millones de dólares si todo va bien”.
Más oleoductos y gasoductos
Para esta exportación se están construyendo oleoductos y gasoductos que parten de Neuquén y llegan a Puerto Rosales, Bahía Blanca, y al golfo San Matías, Río Negro. Allí se está construyendo una terminal petrolera y gasífera en Punta Colorada, un proyecto resistido con importantes luchas por defensores ambientalistas, ya que se trata de un área ecológica protegida.
Justamente, en relación con el negocio del gas natural licuado (GNL) en el golfo San Matías, Marín sostuvo que el proyecto avanza junto a las multinacionales ENI, de Italia, y Adnoc, de Emiratos Árabes, para una inversión de 24 mil millones de dólares. Será un negocio equiparable al de Qatar, principal exportador mundial de GNL.
Mucha pobreza y sin derrame
Se está generando un mito alrededor del crecimiento de la riqueza en Neuquén. Esa riqueza se la llevan las multinacionales del petróleo y el gas, ya que el costo de producción del millón de BTU de gas es de 2,30 dólares y se está exportando a 18 dólares. En petróleo, el precio que ya genera ganancias es de 40 dólares el barril y se está cotizando a casi 90. Mientras tanto, las regalías son solo del 12%, las más bajas del mundo.
Con la bravuconada de Sturzenegger, “la salida exitosa para la Argentina será cuando en 2050, un millón y medio de argentinos estén radicados en Vaca Muerta”, se abrió un debate porque esa riqueza no derrama para el pueblo trabajador. La pobreza alcanza al 20,3% de las familias y la indigencia es masiva en los barrios populares de la capital, incluyendo comedores sin provisión oficial de alimentos.
Faltan 80 mil viviendas en la provincia, mientras los alquileres se pautan según el barril del petróleo, y el 70% de los trabajadores cobra sueldos por debajo de la canasta de pobreza. A esto se suma que, en los últimos seis años, murieron 13 obreros petroleros por las terribles condiciones laborales.
Vaca Muerta y el fracking no ofrecen ninguna salida para el pueblo trabajador. Son un negocio al servicio de las superganancias de los pulpos transnacionales. Desde Izquierda Socialista en el FIT Unidad proponemos luchar por la estatización del 100% de la industria hidrocarburífera, para terminar con semejante saqueo y que esa riqueza quede en el país para salario, salud, educación y viviendas.