Escribe Gastón Godoy, Candidato a comunero Ciudad de Buenos Aires
La histórica fábrica nacional Alpargatas cerró sus puertas producto de la crisis. La empresa estaba presente en cuatro provincias (Corrientes, Chaco, Buenos Aires y Catamarca) donde empleaba a centenares de trabajadores. Si bien es una de las fábricas que mensualmente cierran en la Argentina de Macri, Alpargatas es todo un símbolo. Emblema nacional de la industria textil y del calzado, hace algunos años fue comprada por capitales brasileños del holding Itausa, dueños también de Havaianas y Topper en Argentina.
La compañía vendió sus tres plantas y una desmontadora de algodón, por 14 millones de dólares. Desde el año pasado ya estaba llevando adelante despidos masivos, como sucedió en Florencio Varela.
Durante el primer gobierno de Perón, los “gorilas” (antiperonistas reaccionarios) denunciaban que Perón había dicho “Alpargatas si, libros no”, frase que quedó en la historia. Ahora, ya con el gobierno de Macri, podrán decir “Alpargatas no, libros tampoco”...
Alberto Fernández y Cristina Kirchner prometen que si son gobierno vamos a salir de la crisis. Pero no dicen cómo. En los spot de campaña hablan de “esperanza”, que las cosas “van a mejorar” y que “otra vez nos vamos a levantar de las cenizas”. Se postulan como salvadores. Pero lo único concreto es que van a respetar el acuerdo con el FMI y pagar la deuda. De esa forma no habrá solución a las urgentes necesidades populares.
Escribe Juan Carlos Giordano, Candidato a Diputado Nacional Provincia Buenos Aires
La campaña del Frente de Todos apela a un masivo sentimiento entre los trabajadores de terminar cuanto antes con este gobierno del ajuste, los tarifazos y la pulverización de los salarios y jubilaciones. Pero no dice ni una palabra cómo lo hará.
Alberto Fernández argumenta que, como jefe de gabinete de Néstor Kirchner, tiene experiencia y que “con creatividad lo haremos como lo hicimos en 2003”. Una frase hueca que juega con la ilusión de millones.
¿Alberto y Cristina van a dar un aumento generalizado de salarios y jubilaciones hasta cubrir la canasta familiar? No lo han dicho. ¿Van a prohibir los despidos y suspensiones? No lo proponen. ¿Van a retrotraer los tarifazos de Macri? Han dicho que no. ¿Van a recuperar las empresas privatizadas? Tampoco.
Hablan contra Macri pero van a dejar intacto todo su ajuste y las medidas antiobreras y antipopulares que vino aplicando durante todos estos años. Hablan del “caos” de Macri pero van avalar todas sus barbaridades.
La barbaridad mayor es el pacto que acordó Macri con el FMI. ¿Cómo puede ser que Alberto Fernández va a reconocer este acuerdo firmado a espaldas del pueblo trabajador? ¿Por qué Alberto Fernández va a pagar una deuda que el pueblo no contrajo ni se benefició?
Los Fernández mienten cuando dicen que van a pagar la deuda y a su vez Argentina va a crecer, se va a terminar la recesión y va a salir adelante. En ningún país del mundo ocurrió esto. Nadie salió delante de la mano del FMI. Por eso le escapan como a la peste explicar cómo van a hacer para pagar los 150.000 millones de dólares en los próximos años y a la vez garantizar un futuro mejor, como prometen.
Ellos saben que no habrá mejores salarios, ni más trabajo, ni “asadito los domingos” si seguimos con el Fondo Monetario y los pagos de la deuda.
El verso de un FMI bueno
Alberto y Cristina nos quieren vender que hay un “FMI bueno”. Kicillof acaba de negar el carácter imperialista y ajustador de ese organismo: “El Fondo fue creado después de la Segunda Guerra Mundial para evitar las crisis financieras, los ataques especulativos y las guerras comerciales. Surge para garantizar el crecimiento, el desarrollo de los países”. Y explica que el problema no es el Fondo, sino el programa que Macri le habría “vendido” al FMI. (Perfil 21/07, reportaje con Jorge Fontevecchia).
Los Fernández, mientras encubren que van a aplicar un nuevo ajuste si sigue el FMI, le dicen la verdad a los representantes del Fondo y al establishment financiero mundial. Ahí les aseguran que bajo ningún punto de vista van a romper el acuerdo con el FMI y que a lo sumo van a “renegociarlo”. Pero el FMI ya ha señalado cuáles son las condiciones para cualquier postergación de los pagos: más ajuste, reforma jubilatoria y reforma laboral. Por eso los propios economistas que asesoran a Alberto Fernández están diciendo que “hay que modernizar las relaciones laborales” (eufemismo para aceptar la flexibilización laboral”) o que “tenemos que pasar a un sistema jubilatorio sustentable” (lo mismo que está pasando en Brasil).
Los Fernández esconden que si ellos llegan al gobierno, al seguir el FMI y los pagos de deuda, no van a hacer otra cosa que aplicar un nuevo ajuste.
Compañera o compañero lector, se lo decimos con todas las letras. Con el Frente de Todos “no hay esperanza” de que vamos a estar mejor. Seguirán los bajos salarios, la desocupación y la decadencia de la educación y la salud pública. Todo se sacrificará bajo la consigna de que hay que “honrar los pagos al FMI”. ¿Qué utilidad tiene votarlo? Van a usar su voto para ratificar el ajuste de Macri y pagar una deuda usurera, ilegítima y fraudulenta. El Frente de Izquierda-Unidad, en cambio, le dice No al FMI y a los pagos de la deuda, poniendo esos recursos para salario, trabajo, salud, educación y vivienda.
Escribe Juan Carlos Giordano, Candidato a Diputado Nacional Provincia Buenos Aires
El candidato de Cristina dijo que va a subsidiar los medicamentos gratis para los jubilados. Busca desesperadamente el voto de ese sector. ¿Te acordás de la promesa de la “reparación histórica” de Macri? ¿O las fotos de campaña de Carrió con abuelos? Alberto está en lo mismo.
Fue el gobierno anterior el que metió la mano en el Anses para pagar deuda externa con plata de los jubilados. Le preguntamos a Alberto Fernández: ¿Y el 82% móvil? ¿Y el inmediato aumento para cubrir la canasta familiar?
No se deje engañar. El único que dice plata para los jubilados y no para el FMI, es el Frente de Izquierda-Unidad.
Ante el anuncio del Servicio Cívico de Formación Voluntaria a cargo de la gendarmería creció inmediatamente la bronca entre la juventud y quienes peleamos contra la represión. A contramano, Alberto Fernández apareció para sumarse al embellecimiento de esta fuerza represora.
Escribe Pilar Barbas, vicepresidenta del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras (UBA) y candidata a legisladora porteña
Repasemos: por decreto Patricia Bullrich lanzó un Servicio Cívico de Formación Voluntaria a cargo de la gendarmería. “El objetivo es ofrecer una salida a quienes necesitan una posibilidad de salir de la idea de que no van a hacer nada, de que no tienen nada para hacer y de que el futuro será un vacío”, señaló como si en la Argentina hubiese un mar de jóvenes filosofando en su casa sin hacer nada. El sistema de formación va a estar a cargo de la gendarmería, la fuerza señalada, entre tantos otros hechos represivos y delictivos, por su responsabilidad en la persecución y asesinato de Santiago Maldonado. Para colmo de la perversidad, Bullrich anunció que las inscripciones comenzarían el 1 de agosto, el mismo día que se van a cumplir dos años de su desaparición.
Como señaló en un artículo Candelaria Botto, de Economía Femini(s)ta a partir del informe del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, el 67% de las personas entendidas dentro del espectro de “Ni-NI” (ni estudian ni trabajan), son mujeres adolescentes que cuidan de sus hijos, hermanos o adultos mayores. A eso sumémosle que una de cada cinco personas entre los 14 y 29 años está buscando trabajo. El problema de la juventud es la enorme crisis económica y social en la que está inmerso el país por las políticas de Macri, el FMI y los gobernadores, y eso no lo van a solucionar los gendarmes.
Un “paliativo” pro-gendarme
En vez de educación y trabajo genuino, el gobierno ofrece un formateo de cabezas a cargo de una fuerza represora involucrada en la trata de personas y el narcotráfico. Se busca un adoctrinamiento a la juventud y una relegitimación para que aumente su poder ante los años de ajuste que se vienen. De ahí que salieron en su repudio tanto educadores como organismos de derechos humanos.
Por eso, las declaraciones de Alberto Fernández dejaron descolocada a parte de la militancia del peronismo kirchnerista que había dado un paso hacia repudiar la medida. “Es un paliativo”, “mejor que los pibes hagan eso”, dijo cuando le preguntaron por la iniciativa. Fernández defiende a una fuerza que tiene las manos manchadas de sangre y en la que se reciclaron milicos genocidas de la última dictadura. Se ve que quieren volver a los tiempos de la gendarmería con el carapintada Berni reprimiendo laburantes en la Panamericana.
No tiene nada de progresivo, ni es paliativo alguno. Este anuncio está al servicio de debilitar el espíritu crítico y combativo que caracterizó a la juventud todos estos años, en los que el ejemplo de Santiago Maldonado, un joven solidario con la causa mapuche, se extendió entre miles que salieron a la calle exigiendo justicia, y también por el aborto legal, en defensa de la educación pública, y contra el gatillo fácil.
El “pacto social” que quieren los Fernández implica a todo el mundo en su casa sin protestar y aceptando las condiciones de la “renegociación” del FMI. Por eso, a ellos y a Macri les resulta un estorbo la juventud movilizada en las calles.
El Frente de Izquierda-Unidad rechaza contundentemente el Servicio Cívico de Formación Voluntaria, peleamos por romper con el FMI, y exigimos plata para trabajo, salud y educación, no para la deuda . Esa es la verdadera salida para la juventud de nuestro país.
La diputada nacional Mónica Schlotthauer de Izquierda Socialista/FIT, acaba de presentar el proyecto en el Congreso Nacional.
El articulado dispone: “Prohíbanse los despidos y suspensiones contra cualquier trabajador en relación de dependencia. Caso contrario, el despido o suspensión será declarado nulo de nulidad absoluta, debiendo el empleador proceder a la reincorporación inmediata del trabajador en su puesto normal y habitual bajo la fuerza pública” […].
“Toda empresa o establecimiento que cierre o despida masivamente pasará a la órbita del Estado nacional y con los fondos estatales necesarios y bajo control de sus trabajadores comenzará nuevamente la producción o actividad […] También podrán incorporarse las cooperativas de gestión obrera que voluntariamente manifiesten aceptación a través de sus miembros”.
“Procédase al reparto equitativo de las horas de trabajo entre toda la demanda de mano de obra disponible, estableciéndose la reducción de la jornada laboral con igual salario, hasta alcanzar el valor de la canasta familiar”.
Entre los fundamentos de la ley se señala: “Este proyecto frena las arbitrariedades de los grandes empresarios y transnacionales que pretenden seguir sumando ganancias a costa de los despidos y suspensiones […] Hay 4.500.000 de personas con problemas de empleo (entre desocupados y quienes hacen changas) mientras el PBI cayó un 5,8 en el primer trimestre de 2019. En 12 meses (abril de 2018-abril 2019) se perdieron 203.900 puestos de trabajos registrados. Agravado el cuadro laboral por el hecho de que el trabajo que se pierde no se compensa con la creación de otro […]
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