May 14, 2021 Last Updated 12:58 AM, May 14, 2021

Escribe Guillermo Sánchez Porta

Entramos en la segunda semana de paro de los docentes porteños, encabezados por los docentes de Ademys junto con los sindicatos UTE y Camyp. La docencia repudia la política sanitaria y educativa de Larreta y Acuña, que niegan lo que la realidad corroboró, la vuelta a la presencialidad escolar es la principal razón del salto exponencial de los contagios de Covid-19. El secretario de Salud porteño, Fernán Quiroz, que vende una imagen de “sensato”, plantea que en las escuelas no hay contagios y que hay que buscar otras medidas para frenar la movilidad social. Pero cuando le preguntan cuáles serían, dice que “hay que pensarlas”. ¡Una vergüenza! Los contagios en CABA dan 3.000 diarios, 300 muertos, clínicas sin camas ni respiradores necesarios, pero Fernán Quiroz quiere seguir “pensando” qué hacer, mientras quieren obligar a docentes y estudiantes ir a las escuelas y con ellos a miles de personas a viajar encontrándose con el virus. Además, esta semana siguieron muriendo docentes y alumnos de Covid-19. Ya no pueden decir que “en la escuela no hay contagios”. Y, lo más repugnante de Larreta y Acuña, es que dicen que los muertos de la docencia son menos de 1 por ciento. ¡Somos personas, no “daños colaterales”!

Para obligar a la docencia, Larreta y Acuña no respetan el derecho de huelga. Que es huelga a la presencialidad manteniendo el vínculo y las clases virtuales con los alumnos. A los docentes que paran les descuentan los días. ¡Si no los mata el virus que se mueran de hambre! Y han despedido docentes de escuelas privadas que adhirieron al paro, varias subsidiadas por el Estado, como la ORT.

Por eso Ademys votó la conformación de un fondo de huelga para evitar que Larreta quiebre el paro por hambre. Ya centenares de personas han aportado, muchos sindicatos combativos (a los cuales Ademys siempre ha apoyado en sus luchas) y organizaciones sociales y políticas también. La directiva de Ademys depositó 2.500.000 pesos de los fondos del sindicato, es un gran ejemplo. ¡La plata del sindicato es para las luchas, no para prebendas! Llamamos a apoyar esta enorme lucha, a que las familias no envíen a los chicos y a seguir aportando al fondo de huelga.

Mientras tanto, el gobierno de Fernández y el ministro Trotta nada hacen para frenar esta política criminal de Larreta. Patearon la pelota y esperan la resolución de la Corte Suprema mientras permiten que se les descuente a los docentes que cumplen el propio decreto de Fernández. Ahora Trotta le está haciendo un guiño a Larreta y habla de una “presencialidad administrada” ¡en medio del peor momento de la pandemia!

El peronismo y Juntos por el Cambio tienen una política en la que, en realidad, poco les importa la salud y la educación. En la provincia de Buenos Aires Kicillof solo pasó a la virtualidad al Gran Buenos Aires después del enorme paro de los Suteba Multicolores. Pero, igual que Larreta, se niega a hacerlo en Bahía Blanca (donde también están los docentes de paro) y el resto de la provincia. Y no solo Kicillof, Schiaretti en Córdoba, Perotti en Santa Fe y en la mayoría de las provincias, peronistas y Cambiemos siguen hasta hoy negando la virtualidad. Veremos qué definen este fin de semana con Fernández.

Ademys también lanzó una campaña de firmas exigiendo la incautación de las vacunas de Garín para vacunar ya a todos los argentinos. Y reclama el reparto de computadoras y conectividad gratuita para estudiantes y docentes para poder garantizar la educación virtual. Llamamos a seguir dándole todo el apoyo a la gran lucha de Ademys y la docencia porteña.

Escribe Mariano Barba

Los autoconvocados de salud pública están transitando la octava semana de conflicto, superando ya los veinte días de cortes en las rutas de la provincia. Últimamente hubo muchas novedades respecto de los días anteriores (ver ES 497), ya que el gobierno, junto a la burocracia sindical de ATE encabezada por Carlos Quintriqueo, se jugaron a terminar con semejante huelga.

El jueves 22 se realizaron marchas multitudinarias en todas las ciudades de la provincia en solidaridad con los trabajadores de la salud. Ante la fortaleza y masividad del apoyo popular y apremiado por los más de quince cortes que paralizan en un alto porcentaje la actividad petrolera y la exigencia de las multinacionales y los medios de comunicación nacionales, el gobernador Omar Gutiérrez (MPN) planificó una acción en pinza con la burocracia organizando un adelantamiento de la paritaria para fijar nuevas pautas salariales, dejando afuera de la citación a los autoconvocados. O sea, el gobierno busca responder a los autoconvocados dejando afuera de la negociación a los principales protagonistas de una lucha que nació justamente en rechazo al acuerdo del 12% de ajuste salarial firmado el 26 de febrero por el mismo Quintriqueo y el gobierno. Es decir, se vieron obligados a negociar el reclamo de los autoconvocados sin ellos porque son considerados ilegales y “no institucionales”.

Así, se les ofreció una recomposición salarial al básico de 53% a liquidar desde marzo de este año a marzo de 2022 en muy cómodas cuotas. El gobierno aflojó su primera propuesta que no estaba en sus planes. El burócrata Quintriqueo el sábado salió “encantado” de la reunión y declaró que la iba a aceptar. Pero a las dos horas, cuando se conoció el rechazo de los piquetes porque no aceptaban un plazo tan extendido, el mismo burócrata pidió una nueva reunión al gobierno para solicitar que se acorten los plazos. El gobierno se la concedió inmediatamente, cerrando el 53% a diciembre. Por su lado, en asamblea de la interhospitalaria realizada en el piquete de Añelo, en el corazón de Vaca Muerta, y luego de consultar a todos los hospitales de la provincia, los trabajadores resolvieron aceptar el 53% pero exigen que sea pagado en el primer semestre del año. Es que el último aumento recibido había sido en diciembre de 2019, por eso exigen 40% de recuperación correspondiente a 2020 y luego la recomposición para 2021.  Por su lado, la burocracia de ATE aceptó el acuerdo y firmó, una vez más, sin consultar a los trabajadores de la salud.

Días de definiciones

El gobierno de la provincia contó con apoyos muy importantes para mantener su dureza, como lo son  el apoyo tácito del gobierno nacional del Frente de Todos, socios en la aplicación del plan de ajuste, y el apoyo vergonzoso y traidor de la CGT que emitió un comunicado público contra los auto convocados y amenazando con movilizar contra los piquetes como lo declaró Guillermo Pereyra, secretario de los petroleros. Todos fueron desbordados por la lucha obligando a una oferta del 53 % al gobierno.

La lucha continúa con paros en los hospitales y con los cortes en la ruta del petróleo y en otras utilizadas para transportar productos hacia Chile por los pasos fronterizos. Por eso no está resuelto el conflicto más allá de lo que la burocracia firmó. Mientras tanto, temerosos por sus superganancias, la presión de los empresarios sobre el gobierno para que “resuelva” el conflicto es pública y muy fuerte. Se dejaron de producir millones de metros cúbicos de gas, otros tantos barriles de petróleo, se paralizó el avance del fracking y cuarenta y cinco pozos están en stand by. Hay algunos equipos funcionando porque las empresas transportan cuadrillas de trabajadores en helicóptero.

Estamos en los días decisivos. Continúa el apoyo popular porque todos consideran que es justo el reclamo de los trabajadores de la salud, primera y sacrificada línea en pandemia. Por eso, para ayudar a que triunfen, es central fortalecer los piquetes con presencia diaria de compañeros y la continuidad de las medidas en los hospitales.

Hay que seguir aportando al fondo de huelga como venimos haciendo desde la izquierda, los movimientos sociales, el sindicalismo combativo y desde cada lugar de trabajo. Realizando colectas para que no los quiebren con los descuentos que aplicó el gobierno.

La exigencia de un paro general provincial en apoyo a la salud es parte de nuestra política hacia los gremios de la CTA de los Trabajadores.

ES.– Tras las maniobras del gobierno para frenar la lucha, ¿cómo ven hoy la situación?

– Claramente, nosotros como trabajadores de la salud estamos viendo que el gremio nunca nos dio bola y el MPN no nos quiere tomar como trabajadores de la salud mientras toda la vida tuvo negocios con el gremio, así se taparon los aprietes a los contratados, el desabastecimiento y el desfinanciamiento de hospitales y escuelas. 

Nos negaban, pero de repente conseguimos una mesa de negociación y que se adelantaran las mesas salariales, que no estaban definidas.

ES.– ¿Qué opinas del 53 % obtenido hasta ahora y la organización entre los hospitales?

– Para nosotros es un logro y una satisfacción enorme porque éramos pocos hospitales, poca gente que tenía una convicción, y se logró la masificación. Logramos juntar un grupo enorme de trabajadores de todos los hospitales con una organización que se logró solventar con nuestro propio esfuerzo, haciendo asambleas, armando el fondo de huelga. Y así llegamos a tener una unión y un trabajo en equipo enormes. Hicimos que todos los hospitales se unieran, que todos saliéramos a la lucha con un mismo mensaje, incluso con esos compañeros que antes no nos apoyaban. También contamos con el acompañamiento de toda la comunidad, en cada una de las marchas convocadas por los trabajadores de la salud.

 

Escribe Javier Leonforte

El martes 27 de abril el Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC) se movilizó con delegaciones de los sindicatos, cuerpos de delegados y comisiones internas que lo integran al Ministerio de Trabajo, donde virtualmente sesionaba el Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil. En esa reunión cerrada representantes del gobierno nacional, las patronales empresariales encabezadas por la Unión Industrial Argentina (UIA) y la burocracia sindical de la CGT y las CTA “discutieron” cuánto aumentar el salario de millones de trabajadores que viven bajo la línea de pobreza. ¡Pactaron llevar el salario mínimo vital y móvil de 21.160 pesos a 29.160 pesos en siete cuotas! ¡Más miseria salarial! 

Según ATE Indec, la canasta de consumos mínimos para una familia tipo (una pareja con dos hijos) es de 92.928 pesos y para que la misma familia no esté por debajo de la línea de pobreza tiene que cobrar 61.000 pesos. O sea que el gobierno, las patronales y la burocracia sindical vuelven a condenar a la pobreza a millones de trabajadores en nuestro país.

Contra este pacto vergonzoso, el Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC) se movilizó con delegaciones y organizó una radio abierta para rechazar esta miseria salarial y apoyar todas las luchas en curso, luchas que tomaron la palabra junto a los dirigentes que integran el PSC. 

Jorge Adaro, secretario adjunto de Ademys, abrió la actividad explicando la heroica huelga docente que lleva siete días de paro continuo contra la presencialidad criminal de Larreta en CABA y llamando a incautar las vacunas de Garín. Luego hablaron otros dirigentes combativos y representantes de luchas en curso, como la de la fábrica Just, los portuarios de la Terminal 5, del frigorífico Arre Beef, tercerizados del ferrocarril Roca, de la clínica San Andrés y otros sectores. Duros conflictos que protagonizan los trabajadores contra los despidos y la precarización laboral. En el cierre, Pablo Almeida, delegado general de ATE-Ministerio de Economía y legislador porteño, llamó a seguir apoyando todas las luchas en curso con el orgullo por la confluencia lograda con los sectores en conflicto a quienes llamamos a construir y desarrollar juntos el Plenario del Sindicalismo Combativo para poner en pie una nueva dirección para todo el movimiento obrero.

Luego se desarrolló un acto unitario del PSC con Unidad Piquetera, que fue abierto por Alejandro Crespo, secretario general del Sutna que viene de conquistar un 54% de aumento salarial, mostrando el rol progresivo que cumplen los sindicatos combativos que integran el PSC. A continuación habló Mariana Scayola, secretaria general de Ademys, que llamó a fortalecer el paro docente en unidad con las familias desarrollando el fondo de huelga y realizando nuevas asambleas de base para ganar la lucha. La gran jornada unitaria fue cerrada por la delegada ferroviaria y diputada nacional de Izquierda Socialista/FIT Unidad, Mónica Schlotthauer, quien llamó a seguir el ejemplo de la rebelión de los trabajadores de la salud de Neuquén desbordando a la burocracia sindical que en cada gremio pacta salarios de pobreza, e impulsando la lucha por recuperar lo que perdimos con Macri y en 2020 con Alberto Fernández para conquistar salarios dignos en las paritarias y para que sea la base obrera la que decida y no los dirigentes traidores.

Mención aparte merece la acción divisionista impulsada previamente por PTS/MAC y MST/Ancla haciendo un corte en el Obelisco que solo logró tener repercusión mediática negativa y que no ayudó al desarrollo de la jornada unitaria. Todos los referentes de las luchas presentes en las acciones unitarias del PSC tomaron la palabra y reivindicaron el gran apoyo recibido y la unidad conquistada, mostrando que la mayor coordinación, terminando con todo divisionismo, es el verdadero camino para que las luchas triunfen y se siga desarrollando y fortaleciendo el PSC.

Escribe Joel Rojo

A Schiaretti no le interesa la salud. Al igual que el gobierno nacional, tiene como prioridad garantizar las ganancias patronales. A pesar de la segunda ola, la única restricción que rige es la prohibición para circular entre la 0 y las 6. Ya está centrado en las elecciones de octubre, por eso su prioridad siguen siendo obras como la autovía de Punilla, el tercer carril de la circunvalación, el biodiesel, etcétera. Al mismo tiempo, debe juntar millones de dólares para una deuda externa impagable y millones de pesos para financiar el déficit de la caja de jubilaciones provincial, porque aunque logró ayuda de la Nación, ese apoyo es endeble, ya que en las elecciones no quiere ir en la misma lista con el kirchnerismo.

En este marco, sigue con su política de privatización de la salud, beneficiando a sanatorios y clínicas privadas, grandes aportantes de sus campañas electorales. Por eso evita hacer eficiente la salud pública completando planteles, aumentando el presupuesto de salud y los salarios. Esto obliga a las trabajadoras y los trabajadores al doble empleo y permite salarios miserables en el sector privado. Esta es la razón de su actual ataque, con despidos y traslados persecutorios, que solo es posible por la complicidad de toda la burocracia sindical. En primer lugar, del Sindicato de Empleados Públicos, que negociando paritarias y condiciones de trabajo permite 44% de precarizados con salarios de indigentes y que la mayoría de planta permanente no supere la línea de pobreza.

También cuenta con las complicidades de ATE, con personería gremial reconocida, pero al que no reconoce como interlocutor, y de la Unión de Trabajadores de Salud, una unión simplemente inscripta que solo cumple el rol de títere de la burocracia de ATE. Los médicos que siempre actuaron separados del resto del equipo de salud, por sus bajos salarios, hoy hacen unidad de acción y actúan como el sector más conciliador con el gobierno. Estos sectores lanzaron la Multisectorial de Salud con un objetivo central, lograr una mesa de negociación con el gobierno, y con métodos burocráticos evitan la movilización conjunta. El gobierno los recibió una vez, escuchó “sus demandas” y les contestó con setenta y dos despidos de contratados como parte de su política de ajuste.

Desde fines de 2020 la Multisectorial viene evitando la movilización unificada en las calles con la excusa de la pandemia, y ante los despidos siguió con su política de pelear lugar por lugar. Tiene terror de que la coordinación la desborde como en Neuquén. Ha venido llamando a paros con asistencia y sin abandono, que han sido un fracaso por los aprietes de las direcciones y el temor de las trabajadoras y los trabajadores a más despidos ante la falta de una dirección consecuente. Por eso, cuando el hospital Tránsito Cáceres, en defensa de una cardióloga trasladada, llama a un plenario abierto de todos los sectores que apoyen esa lucha, lo boicotea. En cambio, ante el fracaso de su política divisionista llama burocráticamente otra vez a paro con asistencia y a una caravana el día 30.

Ante la claudicación de esta multisectorial, las bases del hospital Tránsito Cáceres y de otros establecimientos, junto con distintas organizaciones presentes en el plenario, entre ellas la CTA Autónoma, decidieron constituirse en plenario interhospitalario permanente, participar de la caravana del 30 y llamar a un nuevo plenario el martes 4 para hacer balance y decidir cómo sigue el plan de lucha. Además se votó el apoyo al conflicto de Neuquén y a los estudiantes procesados en la provincia. Desde Salud en Marcha e Izquierda Socialista seguimos apoyando este conflicto para que triunfe.

 

 

 

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