Escribe Guillermo Sánchez Porta
Las elecciones de Ctera volvieron a demostrar el enorme distanciamiento entre la burocracia sindical y las bases docentes. Como nunca, la participación nacional fue mínima. Y el fraude de la Celeste, enorme. Donde se pudo fiscalizar algo y la docencia participó, se reflejó la bronca hacia Alesso y Baradel. Lo más destacado es el enorme triunfo de la Multicolor encabezada por Angélica Lagunas en toda la provincia de Neuquén. También se ganó en Santa Cruz, Rosario, Tigre y seccionales multicolores de Suteba, y fue una buena elección en Córdoba y seccionales bonaerenses.
Que la burocracia sindical Celeste estaba muy preocupada, se evidenció en las maniobras fraudulentas que nunca se habían dado en elecciones anteriores de Ctera, al menos de esta magnitud. A tal punto que con la Multicolor debimos presentar una impugnación al ministerio de Trabajo, en donde denunciamos que la Junta Electoral Celeste “se negó a entregar y mostrar los padrones. No emitió las credenciales de fiscales generales en Buenos Aires, CABA, Misiones, Salta y Córdoba, impidiendo la fiscalización y la licencia para poder fiscalizar. No entregó las planillas de escrutinio, ni los recorridos de urnas volantes, y no entregó ninguna boleta a la lista Multicolor. Además, el día de las elecciones las urnas venían con el triple de boletas Celeste y menos boletas de la Multicolor que los empadronados para votar, obligando a frenar las elecciones hasta conseguir boletas en otras escuelas, donde pudimos tener fiscales. ¡Imaginen donde no fiscalizamos! Por supuesto que el ministerio de Trabajo del gobierno no se ha expedido sobre estas denuncias, todas documentadas.
Por eso la Celeste hasta el día de hoy no pasó los datos numéricos oficiales de cada urna. La votación fue muy baja (en Córdoba o en La Matanza menos del 20%, en Chubut el 11% y así en todo el país). Y no casualmente en las provincias donde no hubo fiscalización (que ellos mismos impedían) los porcentajes de votación fueron mayores al 80% ¡Una burla! Esa misma noche Baradel informó que habían ganado con el 85% de los votos. Al día siguiente bajaron al 76%...
En este marco fraudulento, hubo pocos lugares donde la docencia decidió utilizar las elecciones para demostrar su rechazo a la burocracia. El más importante fue Neuquén, donde Angélica Lagunas es secretaria general de ATEN Capital. Allí, donde el burócrata de ATEN Capital, Guagliardo, también era candidato, la Multicolor le dio una paliza a la lista Celeste: la Multicolor 3.508, la Celeste 2.518. En la seccional Capital fue de 1.680 a 538 ¡Más de mil votos de diferencia! También en Plottier, Picún Leufú y San Francisco de Chañar, donde dirige la Multicolor. Y en seccionales celestes como Zapala y Cutral Có – Plaza Huincul. El resultado muestra que está planteado dirigir la docencia neuquina, no solo en las luchas, sino también recuperando ATEN. Y confirma la importancia de encabezar la Multicolor Nacional con una luchadora como Angélica Lagunas, refrendada masivamente por la docencia de su provincia.
También en Amsafe Rosario se ganó ampliamente y se realizó una muy buena elección provincial. En Suteba Tigre, Marcos Paz y Bahía Blanca, donde dirige la Multicolor, ganó holgadamente. También en Córdoba, donde pese a la baja participación, en la Capital estuvimos a pocos votos de ganar.
Una votación simbólicamente importante fue en la provincia de Santa Cruz, la que gobierna Alicia Kirchner. ¡Allí la Multicolor llegó al 85% de los votos y ganó en todas las filiales! Allí, en una política vergonzosa de capitulación a la burocracia Celeste, la conducción Lila de “Otro Sindicalismo es Posible” llamó a no votar ni a la Celeste ni a la Multicolor, porque los dos son “agrupamientos burocráticos”, sector que fue otro de los derrotados en estas elecciones. En donde dirige Docentes en Marcha, San Julián y Pico Truncado, fueron los porcentajes más altos de votación.
Los grandes perdedores, una vez más, fueron los burócratas de la Azul y Blanca, CCC, del PCR maoísta, que quedaron últimos, lejísimos, con porcentajes insignificantes. Ni siquiera en sus viejos bastiones, Berazategui, Quilmes o donde conducen, Chubut, pudieron evitar perder por paliza.
La elección Multicolor reafirmó la importancia de la unidad de toda la oposición antiburocrática y combativa, para organizar a los luchadores y seguir dando pelea a la política de ajuste del gobierno nacional y los gobernadores, y a las capitulaciones de los burócratas sindicales kirchneristas.

Escribe Olga Ortigoza, directiva de Suteba La Matanza
En un verdadero martes 13 para la burocracia sindical y el gobierno de Kicillof, la docencia bonaerense empezó a empalmar con las provincias en lucha. Por más que cada dos o tres meses la burocracia sindical de Baradel del Suteba y la FUDB informa que el gobierno de Kicillof “adelantó” alguna cuota de “aumento salarial” que firmaron en paritarias, la plata no alcanza para llegar a fin de mes. El salario docente sigue por debajo de la línea de pobreza, con una inflación galopante. A esto se agregan las malísimas condiciones laborales, las escuelas en pésimo estado, la presión cotidiana de decenas de tareas administrativas y aulas súper pobladas. Docentes que están trabajando bajo contratos temporales, sin derechos laborales ni estabilidad, que son despedidos y se quedan sin ningún ingreso. Y miles que ni siquiera consiguen esos contratos basura y semanalmente regresan frustradas a sus casas, sin poder tomar un cargo.
En esta situación, hay hechos que rebalsan el vaso. Los ajustes al presupuesto para personas con discapacidades son repudiables. Y los numerosos hechos de violencia contra la docencia en las escuelas, falsas denuncias, agresiones verbales y físicas y hasta detención de docentes, son directamente inadmisibles. Son parte de una fuerte campaña del gobierno y sus partidos y punteros barriales, con fuerte repercusión mediática, que quieren romper el vínculo social de la escuela pública con su comunidad, desprestigiando, generando desconfianza en las escuelas y docentes, reivindicando las escuelas privadas como garantía de “educación cuidada”. A estos ataques se suman denuncias judiciales y hasta detenciones sin ningún tipo de pruebas a docentes. La pena a treinta años de prisión al docente Lucas Puig generó un fuerte repudio en la docencia.
Por esto fue creciendo la necesidad de llamar a un paro en rechazo a todas estas situaciones. Así, desde los Suteba Multicolores Tigre, Bahía y Marcos Paz definimos convocar a un paro de 24 horas el viernes 2 de septiembre. A esa acción nos sumamos de manera autoconvocada las minorías de las directivas de La Matanza o Moreno, agrupaciones y dirigentes Multicolores de los demás distritos bonaerenses. El paro venía con inusitada fuerza, cuando se decretó feriado en repudio al atentado contra Cristina Kirchner. Pero la docencia no se olvidó y decidió volver a convocar para el martes 13.
El gobierno, la burocracia sindical, algunas supervisoras y equipos directivos, que cumplieron un papel lamentable, lanzaron una fuerte campaña contra el paro, de falsedades, amenazas, denuncias, mentiras, presiones de todo tipo, descuentos, sanciones y despidos, entre otras barbaridades, para quebrar la voluntad de lucha. Pero no hicieron mella. El martes 13 será recordado como el día que la mayoría de la docencia bonaerense se sumó al paro convocado por tres seccionales y toda la Multicolor provincial. Baradel, Yasky y toda la burocracia repudiaron el paro, diciendo que con los aumentos de Kicillof y la no implementación de la 5° hora “no había motivos para parar”. Y mientras la docencia paraba masivamente contra las consecuencias del ajuste del gobierno y el FMI, ellos se reunían y le rendían pleitesía con el embajador de Estados Unidos. ¡Todo un símbolo de la entrega de estos burócratas traidores!
Es fundamental darle ahora organización democrática, funcionamiento y continuidad a este enorme paro, convocando desde la Multicolor a un plenario provincial de delegados y conformando una comisión provincial docente que ayude a llevar a la movilización callejera y al triunfo a esta enorme voluntad de lucha.
Escribe Ana Valverde
Las y los trabajadores jubilados venimos sufriendo desde hace décadas el maltrato de los gobiernos de turno. Los fondos del Anses, que son de los trabajadores activos y de los jubilados, son usados por todos los gobiernos metiendo la mano como si fueran del tesoro nacional. Pasa lo mismo con las cajas provinciales, como el IPS de la provincia de Buenos Aires.
El PAMI, IOMA y Obsba no prestan los servicios que necesitamos y los jubilados sufrimos las consecuencias: mala atención, falta de medicamentos al 100%, tratamientos prolongados, etcétera. Por esto es que decimos que el PAMI y las otras obras sociales deben ser devueltas a sus legítimos dueños.
Con Macri perdimos el 20% de nuestro haber y ahora con Fernández otro 20%. Esto hace que cobremos cada vez menos, y la alta inflación que tiene nuestro país pulveriza mes a mes nuestros haberes. Por eso sostenemos que el haber jubilatorio debe ser igual a la canasta del adulto mayor indexado mensualmente con el valor de la inflación. No queremos bonos por uno, dos o tres meses ni un aumento miserable.
Todas estas medidas el gobierno del Frente de Todos las toma para pagar la deuda externa y cumplir con los mandatos del FMI. Por esto decimos que es importante que las y los jubilados y pensionados nos organicemos y movilicemos para pelear por nuestros derechos.
Desde la Unión de Trabajadores Jubilados en Lucha (Utjel) llamamos a los jubilados y pensionados, a las PUAM y Rentas Vitalicias a concentrarnos en Plaza de Mayo el día martes 20 de septiembre a las 11 horas, junto a otras organizaciones de CABA y del interior. Así van a hacer los jubilados de otras ciudades del país, como en Córdoba donde se va a movilizar nuestra agrupación hermana Jubilados en Marcha; también en Tucumán y otras provincias en un gran jornada unitaria y nacional de lucha, reclamando por: aumento de emergencia igual a la canasta del adulto mayor indexada mensualmente; no al vaciamiento de Anses y PAMI y de las cajas provinciales; devolución de las cajas y obras sociales a los trabajadores activos y los jubilados; no al ajuste de Fernández, Massa y el FMI; no al pago de la deuda externa. La deuda es con nosotros. Esa plata tiene que ser para salarios, jubilaciones, salud y educación.
Escribe Guillermo Sánchez Porta
Con la llegada de Massa al ministerio de Economía se profundizó el ajuste y la entrega. Empiezan a reactivarse las luchas de los trabajadores, con la docencia al frente. Pero los dirigentes de la CGT y las CTA solo se pelean para ver quién es más sumiso al gobierno nacional. Hace falta un paro general y plan de lucha.
Desde que asumió Massa, el gobierno del Frente de Todos, sin diferencias y con el aval de Juntos por el Cambio, lanzó una fuerte avanzada en el ajuste y la entrega al FMI. La inflación, el aumento de precios, alimentos, tarifas y transporte siguen sin freno. La pérdida salarial es inmensa. Y a esto se suman los recortes presupuestarios en salud, educación, vivienda.
Todos los trabajadores están reclamando aumento salarial. El gobierno y las patronales aceptan “reuniones paritarias” y en algunos casos adelantan uno o dos meses algunas cuotas que ya estaban acordadas en la paritaria anual. El gran problema es que mientras los precios aumentan sin freno y la inflación llegará alrededor del 100% anual, estos “adelantos” se enmarcan en las paritarias que se cerraron con incrementos salariales de entre un 45% y 65%. Las patronales y el gobierno quieren que perdamos al menos un 30% del salario en un año.
Pero lo más grave es que los burócratas sindicales de la CGT y las CTA aceptan estas propuestas y hasta firman un salario mínimo vital y móvil y jubilaciones por debajo de la línea de pobreza. Hacen esos acuerdos sin realizar asambleas ni consultar a los trabajadores. Siguen repitiendo, sin ponerse colorados, que “el salario igualará o le ganará a la inflación”. Presionados por el malestar de la base, los dirigentes hacen algunas declaraciones contra los aumentos de precios y los “especuladores”, pero siguen defendiendo al gobierno. El 17 de agosto hicieron una “jornada” sin paro, ni movilización conjunta, ni acto, solo columnas de los sindicatos dando vueltas en diferentes horarios por la ciudad de Buenos Aires, en defensa del gobierno del Frente de Todos. ¡Increíble!
Esta trampa de “adelantos salariales en cuotas” con el aval de la burocracia sindical, por ahora les está dando resultados a las patronales y el gobierno. Con la burocracia logran encorsetar las luchas de los trabajadores, pero la presión crece por abajo. Las enormes luchas de los docentes de San Juan y La Rioja salieron porque la base desbordó a los burócratas, y pararon semanas por fuera de la conducción de los sindicatos, autoconvocados. Ese es el gran temor que tienen los burócratas. Y empiezan a darse luchas importantes contra los salarios de pobreza y los recortes, con los docentes y estatales provinciales al frente.
Desde el sur, en Santa Cruz, Chubut, Río Negro, con paros y acciones callejeras, la docencia reclama aumentos salariales. En Mendoza llevan semanas con paros y movilizaciones. Santa Fe le arrancó a la burocracia de Alesso semanas de huelga, con movilizaciones masivas particularmente en Rosario, en unidad con otros sectores gremiales, y están esperando la contra propuesta del gobernador peronista Perotti. Córdoba tuvo el paro con movilización más multitudinario de décadas. Las calles céntricas se llenaron de guardapolvos contra el gobernador Schiaretti y no dejaron hablar en el acto al burócrata del sindicato UEPC, Monserrat. En provincia de Buenos Aires, contra la condena absurda al docente Lucas Puig y las agresiones a docentes en jardines de infantes y escuelas, además del malestar por el salario y la falta de presupuesto, el viernes 2 se venía un parazo autoconvocado por los Suteba Multicolores, por fuera de Baradel y Suteba provincial, que se diluyó por el asueto. Y en CABA hubo una enorme movilización docente y de la comunidad de Barracas convocada por Ademys, contra la muerte por desnutrición de una niña de once años. Desde el interior profundo del país crece la bronca salarial y se va gestando una fuerte lucha, que inclusive obligó a la conducción ultra kirchnerista de Ctera a convocar a un paro nacional del gremio con alta adhesión, que quisieron esconder detrás del justo reclamo contra la condena del dirigente Goodman de Atech Chubut. El reclamo de paro nacional de Ctera y plan de lucha es cada vez más fuerte.
Pero no son solo la docencia y los gremios estatales de las provincias. Pocas veces el adjetivo de “brutal ajuste” está tan bien adecuado a lo que el gobierno está haciendo contra las personas y las infancias con discapacidad. Pensaron que el “recorte presupuestario” para juntar plata para el FMI pasaría desapercibido en este sector. Y se encontraron con el repudio social e importantes movilizaciones en diferentes ciudades del país, que lo obligaron a reenviar parcialmente fondos, pero sin eliminar totalmente los recortes en el sector. También hay paros de docentes universitarios.
Luego de años la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses movilizó masivamente a La Plata. Los trabajadores del Sutna siguen en un fuerte plan de lucha por mejoras salariales, y la UOM está convocando a un paro en la industria siderúrgica (Siderca, Techint, Propulsora, etcétera, las fábricas más grandes del país) para la semana próxima, si la patronal no otorga aumento salarial.
Mientras esto ocurre, los dirigentes de la CGT y las CTA se pelean entre ellos por si hay que hacer o no un paro en apoyo a Cristina Kirchner. Ni se les ocurre tomar una medida de fuerza en apoyo a las luchas en curso y por un aumento general de salarios.
Desde Izquierda Socialista seguimos impulsando, junto al Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC), la exigencia a la CGT y las CTA a que llamen al paro general y plan de lucha, con movilización nacional. Que rompan su apoyo al gobierno y al plan de ajuste. Mientras tanto, llamamos a todos los trabajadores a apoyar las luchas en curso y a su coordinación.
Escribe Federico Wagner, delegado departamental por la oposición
El 31 de agosto los docentes cordobeses vivimos una jornada histórica. Hay que remontarse al Maestrazo del ‘88 para recordar un paro de tal contundencia y una movilización tan masiva. Fuimos decenas de miles en las calles, rechazando el ajuste de Fernández, Cristina, Massa y el FMI. Diciéndole no al ajuste de Schiaretti y su ministro de Educación. Reclamando un 50% de aumento al básico en una sola cuota, más cláusula gatillo y presupuesto para Educación. Diciéndole no al ajuste jubilatorio y exigiendo la derogación de la Ley 10.694, que recortó el salario de los jubilados docentes. También por condiciones de trabajo dignas, contra el acoso laboral de los equipos directivos, como el que padeció la docente Karina Moyano mientras estaba enferma e internada y falleció infartada, lo que desató la indignación de la docencia.
En esta enorme movilización hubo una verdadera rebelión antiburocrática. Empezando porque el sindicato UEPC debió convocar por la presión de las bases. Monserrat, el secretario general, quería aceptar la oferta del 67% anual y en cuotas hasta enero del 2023. Ya en el día del paro nacional de Ctera del 10 de agosto, una movilización encabezada por la oposición Multicolor fue a la sede del gremio adonde se había refugiado la burocracia Celeste a exigir la convocatoria a asambleas escolares. Y en las escuelas se fue imponiendo tan masivamente el rechazo y la necesidad de llamar al paro con movilización que ni siquiera pudieron maniobrar burocráticamente la votación, como siempre, y debieron llamar a luchar.En la movilización del 31 de agosto fue tal el repudio a Monserrat que no pudo hablar en el acto, al grito docente de “traidor”, “que se vaya” y que “el paro y la movilización no son de la conducción”. ¡Impresionante!
De todas maneras, la burocracia maniobró el plan de lucha, pasando a un cuarto intermedio de una semana sin ninguna acción, a la espera de una nueva oferta “salvadora”.
Todas las agrupaciones de oposición llamamos a una asamblea autoconvocada, con decenas de docentes. Las asambleas escolares se trasformaron en acciones de lucha con carteleadas, asambleas zonales, semaforeadas, generando un entusiasmo que derivó en una movilización autoconvocada contundente. Al ver este estado de lucha la conducción no pudo aprobar una segunda oferta, donde el gobierno peronista ofreció un 1% más, y tuvo que acompañar el nuevo rechazo. Sin consultar, anunció un tramposo “plan de lucha” de 15 días, con un solo paro y luego acciones donde solo pueden participar los delegados. Otra clara demostración de que no quiere impulsar la lucha ni la movilización.
Frente a esto, los docentes, conscientes de que la lucha depende de nosotros, nos seguimos autorganizando y este sábado, en otra importante asamblea autoconvocada, resolvimos la exigencia a la conducción de que las acciones votadas sean con abandono de tareas, para que sea toda la docencia la que pueda salir a luchar y no solo los delegados. Al mismo tiempo resolvimos una nueva movilización autoconvocada para el martes 6, con el objetivo de exigir la continuidad del plan de lucha con un nuevo paro, esta vez de 48 horas, medida que iremos a debatir esta semana en todas las escuelas.