Escribe Gabriel Schwerdt
El sábado 27 de junio se realizaron los primeros comités unitarios convocados por Izquierda Socialista, Partido Obrero, agrupaciones sindicales combativas, juveniles y de jubiladas y jubilados. Se realizaron en La Matanza, La Plata, Hurlingham y con estudiantes de la UBA.
Fueron un éxito por la calidad de los debates, que reflejaron una importante participación de las y los presentes en los procesos de lucha más destacados, reclamando más unidad para enfrentar a Milei, su plan motosierra y por una salida de la izquierda unitaria.
Tuvieron una gran participación de la militancia de los partidos que los convocamos, más luchadoras y luchadores independientes de varios frentes de intervención, en la docencia, en la salud, en el ferrocarril, metalúrgicos, jóvenes estudiantes, jubiladas y jubilados y precarizados, entre otros sectores. Es para destacar la participación en La Plata de las y los compañeros de la agrupación Vientos del Pueblo y del MTR 12 de Abril en La Matanza.
En estos primeros comités se dieron centralmente dos debates. El primero, sobre la situación nacional, con el repudio al gobierno nacional, el FMI y cómo seguir apoyando las luchas contra el plan motosierra. El segundo, el debate que atraviesa el FIT-U ante la política divisionista del PTS de no querer impulsar comités unitarios para apoyar y aprovechar el destaque de la figura de Myriam Bregman y el Frente de Izquierda. En los debates de cada reunión se planteó la necesidad de seguir la lucha contra el gobierno y su plan. A la vez, se insistió con el llamado al PTS para que acepte una convocatoria a comités unitarios en todo el país, lo que potenciaría mucho más al Frente de Izquierda.
Estos acuerdos entre las y los participantes de los primeros comités son hechos positivos porque, sobre esta base, se los puede seguir desarrollando y ampliando, ir hacia nuevas reuniones y dar más impulso a los nuevos encuentros que se van a hacer en otros sectores de trabajadoras y trabajadores o ciudades. Y, por supuesto, llevar adelante las resoluciones que se votaron.
Hay que seguir por este camino, buscando la simpatía con el FIT Unidad para desarrollarlo como la única salida de fondo para terminar con Milei y su motosierra, y apoyar las luchas fortaleciendo el sindicalismo combativo para destronar a la burocracia sindical vendida. Son las grandes tareas que tenemos por delante la izquierda y las y los luchadores. En este camino seguimos llamando al PTS para que deje su política divisionista y acepte conformar comités unitarios de todos los integrantes del FIT-U, lo que potenciaría mucho más la oportunidad de que el Frente de Izquierda siga creciendo.
Nuevos comités unitarios en apoyo al FIT-U
• Este sábado 4 de julio se realizarán con docentes de CABA, en calle Solís 823, a las 15:30. Con docentes de la UBA e intelectuales, en la Facultad de Psicología, Independencia 3065, a las 15.
• En Neuquén será a las 16 en el aula Pagoda-Unco, Facultad de Humanidades y en Ushuaia a las 16 en Gobernador Paz 633 planta alta.
• También están planificados para los próximos días con jubiladas y jubilados, pensionadas y pensionados, el miércoles 8 a las 16:30 en Mitre 1419 1ª, CABA, y en la ciudad de Córdoba.
Foto de portada Granja de Data Center: ningún puesto de trabajo y consumo exacerbado de agua, los privilegios del Super RIGI

Escribe José Castillo
La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de super-RIGI, un salto aún mayor a la ley original a favor del saqueo por parte de los pulpos multinacionales. Integra un combo con otras leyes que apuntan a profundizar la entrega total de nuestros recursos.
Apenas un día después de que no se consiguiera el quórum mínimo necesario para interpelar y echar al corrupto Manuel Adorni, todos los diputados de los bloques “amigables” se sentaron para garantizarle a Javier Milei la aprobación de una nueva ley que da aún más vía libre al saqueo. Se trata del super-RIGI, que obtuvo media sanción en Diputados con los votos de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, los bloques provinciales alineados con el gobierno y también de gobernadores peronistas como Osvaldo Jaldo.
Tendrá una vigencia de 5 años para que las empresas presenten proyectos de adhesión al esquema y el gobierno podrá prorrogarlo por un año más. El original se había sancionado como un régimen de excepción por un plazo de dos años y el gobierno ya había hecho uso de su facultad para extenderlo un año más.
Con esta nueva ley, al igual que con el RIGI anterior, los beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios tendrán una duración de 30 años. Si en algún momento el Estado argentino quisiera cambiar algunas de las condiciones, las empresas con proyectos en el super-RIGI podrían activar demandas contra el país en los tribunales de Nueva York.
Los detalles de la nueva ley
Apunta a beneficiar directa y exclusivamente a grandes empresas transnacionales. El monto mínimo de las inversiones deberá ser de 1.000 millones de dólares, lo que obviamente excluye a cualquier pyme, en actividades denominadas de “frontera tecnológica”. Pero todo indica que está dirigido especialmente a la instalación de megacentros de datos, data centers, para el funcionamiento de la inteligencia artificial. Los data centers son infraestructuras altamente automatizadas que demandan mucha inversión en equipamiento y consumen muchísima energía, pero generan pocos puestos de trabajo.
El super-RIGI incrementa los beneficios y privilegios para los participantes. Veamos:
Crecen las exenciones impositivas. Del impuesto a las ganancias, en el original se bajaba de 35% a 25%. En el super- se reduce más aún, a 15%.
Con las retenciones a las exportaciones, en el RIGI original se bajaban a cero desde el tercer año de inversión, pero ahora se las elimina desde el día uno.
También desaparecen los pagos por derechos de importación para todos los bienes vinculados, cuando en el RIGI original solo estaban eximidos los bienes de capital y las partes.
En el régimen general, los dividendos tributan un 7%. En el RIGI original pasaban a pagar la mitad, 3,5% a partir del séptimo año, pero ahora, con el super- RIGI, tendrán ese beneficio ya desde el cuarto año.
La amortización de inversiones se descuenta en el régimen general a lo largo de la vida útil del bien, 5 a 10 años. En el RIGI pasó a permitirse descontarlo en dos cuotas anuales. En el super-RIGI se permite descontar el 60% en el primer año. Esto reduce al mínimo la eventual ganancia contable de la empresa que se toma como base para calcular el impuesto a las ganancias.
Hay que sumarle que se pone un tope de 0,5% al impuesto a los ingresos brutos que cobran las provincias que adhieran. Y algo que el RIGI original no incluía: las contribuciones patronales bajan del 24 al 10% para los nuevos empleos.
Además de todos estos privilegios impositivos están los cambiarios. Se elimina la obligación de liquidar las divisas de exportaciones, permitiendo no ingresar un 20% el primer año, 40% el segundo y 100% en el tercero. En el RIGI original era más lento: 100% recién en el cuarto año.
Por el lado de los ingresos de capital y deuda externa, en el RIGI debían liquidarse los dólares recibidos en el mercado oficial. En el super-RIGI no es obligatorio hacerlo, o sea que la inversión puede operar en el suelo argentino sin volcar prácticamente un solo dólar dentro de nuestra economía.
Vía libre para el saqueo y la destrucción ambiental
Se trata, corregido y aumentado, de un proyecto a la medida para saquear nuestros recursos y reventar el medio ambiente, sin crear empleo y con la garantía de la impunidad para fugar todas las ganancias obtenidas. Hay que oponerse, desde ya, y denunciar su aprobación. Luego vendrá la hora de pelear contra su implementación en concreto en las comunidades donde se intentará aplicarlo.
Y también quedará la exigencia programática de plantear su derogación, como parte del paquete de medidas de cualquier proyecto alternativo, obrero y popular. A eso nos comprometemos desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad.

Escribe José Castillo
“Despejado” el tema Manuel Adorni, el gobierno se propone volver a poner en marcha el Senado. El primer proyecto en danza es la nueva ley de “inviolabilidad de la propiedad privada”.
Se trata de algo verdaderamente escandaloso. Detrás de un supuesto derecho “absoluto” a la propiedad, se le quita el acceso a vivienda o tierras a comunidades originarias o personas con carencias habitacionales.
Pero lo más importante, y este es el verdadero objetivo del apuro por sacar esta ley, promovida por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, es que detrás del eufemismo “inviolabilidad de la propiedad privada” se oculta la liberación de todos los límites que se han impuesto a la tenencia de tierras por parte de extranjeros y a su uso.
Veamos con cuidado. La legislación actualmente vigente prohíbe que los extranjeros adquieran tierras que contengan o sean ribereñas de cuerpos de agua ubicados en zonas de seguridad de frontera. A partir de ahora, si se aprueba la nueva ley, los extranjeros podrán comprar tierras sin límites, incluso en zonas estratégicas.
También cambia la actual restricción a comercializar las tierras afectadas por incendios, que hasta ahora no podían cambiar su uso, ya que hacerlo incentivaría los incendios intencionales. Ahora, con la nueva ley, sí se podrá, por ejemplo, incendiar un campo, destruir un bosque y luego proceder a plantar soja o iniciar ahí un proyecto extractivo. Un auténtico ecocidio.
Reforma a la ley de sociedades
Por si todo esto fuera poco, también está dando vueltas y buscando aprobación legislativa el proyecto que busca permitir la creación de sociedades automatizadas, íntegramente sin humanos, e incluso las “sociedades descentralizadas autónomas operativas”, conocidas como DAO, basadas en el blockchain. O sea, sin ningún responsable visible que se haga cargo de ninguna denuncia, desfalco o violación a la ley.
El combo de super- RIGI, proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada y reforma de la ley de sociedades, junto con otras leyes ya votadas hace poco, como la reforma a la ley de glaciares, tiene un objetivo más que claro: fomentar la extranjerización y la entrega, transformando a todo nuestro país en un gigantesco “territorio de sacrificio” al servicio de las superganancias de los pulpos imperialistas.
Escribe Guido Poletti
La Cámara de Diputados aprobó el pago de 171 millones de dólares en concepto de pagos atrasados de deuda externa a un conjunto de fondos buitres, Bainbridge Ltd. y el grupo de acreedores liderado por Attestor Value Master Fund LP.
Se trata de un monto pendiente de pago desde 2001. Fue parte de lo que en ese momento, producto del Argentinazo, se decidió dejar de pagar, impuesto por la movilización popular. Recordemos que, en ese momento, fue justamente ese no pago el que permitió financiar 2 millones de los llamados entonces “planes jefas y jefes de hogar”.
La cesación de pagos de esa parte de la deuda externa permitió a la Argentina una relativa recuperación económica en los primeros años del siglo. Justamente, los problemas reaparecieron cuando el gobierno kirchnerista de entonces, primero con Néstor Kirchner y luego con Cristina Fernández, realizó los canjes de deuda de 2005 y 2010, y a partir de ahí se retomaron los pagos.
Hubo un sector de bonistas que no aceptó los canjes y prefirió iniciar litigios judiciales. Eran los famosos “fondos buitres”, especuladores financieros especializados en comprar por monedas bonos defaulteados y luego, con espalda para esperar, aspiraban a cobrar el 100% del valor nominal.
Nunca hubieran cobrado si no fuera por el cipayismo de los distintos gobiernos argentinos. Al comienzo del macrismo, una mayoría de los fondos buitres cobró la deuda reclamada. Quedaba un grupo que exigía aún más, sumando intereses acumulados y punitorios.
Ahora, el gobierno de Javier Milei, con la complicidad del PRO, radicales, el bloque de Miguel Ángel Pichetto de Provincias Unidas, otros partidos provinciales y gobernadores peronistas “dialoguistas”, acepta un “acuerdo” leonino, totalmente favorable a los buitres, y procede a pagarles.
Se cierra así un nuevo capítulo de este auténtico saqueo a nuestro país, la corrupción más grande que existe, que lleva ya más de medio siglo. Lo repetimos una y mil veces: esto se repetirá hasta el infinito mientras no dejemos de pagar esta deuda ilegal, inmoral, ilegítima y fraudulenta.
Escribe Mariano Barba
A casi tres años de la dura derrota electoral del peronismo frente a La Libertad Avanza, su crisis se profundiza. La interna abre una pregunta: ¿discuten cómo enfrentar la motosierra de Milei o solo pelean por el control del aparato hacia 2027?
Hacen declaraciones “opositoras” a Javier Milei, pero el debate interno muestra una gran dispersión de sectores y choques. El desastroso gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández es la explicación de esta debacle. La lucha intestina tiene su epicentro en la provincia de Buenos Aires, donde Máximo Kirchner y Cristina chocan con Axel Kicillof.
La mayor tensión se vivió el 20 de junio en el acto y banderazo del Parque Lezama, realizado para reclamar la liberación de CFK, condenada y detenida desde hace un año por corrupción en la causa Vialidad. Máximo afirmó: “Hay millones de argentinos que quieren votar a Cristina y no pueden”; planteó que para el armado electoral de 2027 “Está muy claro quién debe ser la conductora de este proceso”, y criticó a Kicillof. “Los que todos los días hablan de unidad (del peronismo) ni siquiera son capaces de ir a San José 1111 para ver cómo está”. La Cámpora aspira a que Kicillof y el PJ se subordinen a Cristina.
Por otro lado, Kicillof también quiere tomar el control del PJ. Carlos Bianco, su ministro de Gobierno, le respondió a Máximo. “Hay sectores del peronismo más preocupados por criticar a los compañeros que por criticar a Milei” y agregó “No me interesa pelearme con La Cámpora, con el Frente Renovador o no sé quién. Yo me quiero pelear todos los días con Milei”, perfilando al espacio “Derecho al Futuro” rumbo a la campaña electoral del próximo año. Aclaremos que usan la palabra “pelear” como un recurso discursivo, porque hasta ahora no apareció ningún sector del peronismo al frente de la resistencia contra Milei.
Se pelean por el control del aparato
En ese acto de Lezama también se hicieron presentes Sergio Berni, Mario Ishii y Guillermo Moreno. Este grupo es considerado por el cristinismo “como los impunes que tenemos de este lado” (El Destape, 28/6/26). Pero la hipocresía llega a tal extremo que Moreno se estrechó en un abrazo con Máximo al tiempo que declaraba. “El peronismo se está poniendo en marcha”.
Otro que intenta reacomodarse es el variopinto Miguel Ángel Pichetto, quien fuera presidente del bloque peronista bajo el gobierno de Cristina, de quien luego se distanció y pasó a ser candidato a vicepresidente de Mauricio Macri, y luego fue electo senador por Encuentro Federal. Ahora vuelve al ruedo del peronismo, por eso visitó en dos oportunidades a Cristina en su arresto domiciliario. Ante tanta crisis, Pichetto intenta transformarse en un componedor.
¿La salida es el peronismo?
Según Máximo, “la única manera de que la Patria recupere el sendero del crecimiento es con el peronismo en el camino”. Por su lado, Kicillof pretende ser el candidato presidencial del peronismo. Cada fracción interna puja por imponer sus condiciones, pero ninguno se diferencia en lo sustancial: todos son corresponsables de que avance la motosierra de Milei.
Cristina ya expresó que hay que “rever el rol del Estado” y “actualizar” las relaciones laborales. Por eso no sorprende que, más allá de la retórica opositora del bloque de Unión por la Patria, aparezcan siempre diputados y senadores peronistas que salvan los proyectos de Milei: así le votaron la Ley Bases, la reforma laboral y la ley de glaciares. Mientras tanto la CGT traicionó a los trabajadores negociando la reforma con el gobierno nacional.
Por su lado, Kicillof abandona a su suerte a las y los obreros de FATE, aplica un ajuste con salarios de pobreza y avanza con un nuevo endeudamiento por 3.000 millones de dólares para beneficiar a empresarios amigos. Mientras tanto, Juan Grabois, que se presenta como la “pata izquierda”, permanece dentro del peronismo defendiendo a Cristina como su referente indiscutible.
El peronismo decepcionó a millones con el desastre del gobierno de Alberto, Cristina y Massa. Luego le terminó despejando el camino a la ejecución de la motosierra de Milei. Y lo único que ofrece hacia adelante en un confuso panorama electoral hacia 2027 sin siquiera garantizar revertir las medidas más entreguistas del actual gobierno.
Por eso, desde Izquierda Socialista afirmamos que el peronismo y sus distintas alas ya no son salida ni alternativa para las y los trabajadores y sectores populares. La alternativa es el FIT Unidad, apoyando las luchas, con un programa anticapitalista y proponiendo un gobierno de la izquierda y la clase trabajadora.