Oct 27, 2026 Last Updated 1:35 PM, Oct 26, 2026

14/10/2026. Desde mediados de septiembre, en Europa arden masivas movilizaciones en las que estudiantes, trabajadoras y trabajadores y los sectores populares ganan las calles y enfrentan la política de ajuste de los gobiernos. Desde el Estado Español y Francia, pasando por Alemania, Bélgica e Italia, el efecto contagio ha extendido las manifestaciones, acampes y bloqueos que recorren gran parte del continente europeo. Las centrales sindicales de Francia y el Estado Español han convocado a huelga general el 5 y 11 de noviembre, respectivamente. Una verdadera rebelión estudiantil y de huelgas está en curso.

En el Estado Español el derecho a vivienda encendió la mecha 

La mecha se encendió masivamente en Madrid, cuando la Plaza del Sol fue colmada en un acampe masivo para repudiar el desalojo de Maricarmen, víctima fatal de uno de los 45 desahucios diarios que se ejecutan por día en el Estado Español y de la criminal política habitacional del gobierno de Pedro Sánchez, el PSOE y sus aliados. Sánchez gobierna desde 2018 y es identificado como el responsable de los impagables costos de alquiler, la marcada imposibilidad de compra para la mayoría trabajadora y el desproporcionado crecimiento de los alquileres temporales. La destrucción del salario le impide a la mayoría trabajadora y a la juventud el acceso a la vivienda digna mientras los bancos hacen grandes negocios. Solo entre 2021 y 2024, los salarios ofertados crecieron un 7,4%, mientras el precio del alquiler aumentó un 29,4% y el alquiler por habitaciones ha crecido un 85,4% desde 2022.

El masivo acampe en Madrid se extendió a Barcelona, Valencia y a otras ciudades del Estado Español. El gobierno de Pedro Sánchez buscó descomprimir la situación con la aprobación de un decreto que tomaba parte de los reclamos, aunque no resolvía el problema de fondo; pero fracasó. La derecha del Partido Popular (PP) y VOX votaron en contra exponiendo al gobierno a la crisis que lo obligó a convocar a elecciones anticipadas para el 29 de noviembre con la que Sánchez busca canalizar la crisis política y salvarse.

A pesar de las maniobras y las amenazas, los acampes se han sostenido y han sido rodeados de masivas movilizaciones que enfrentaron las acciones de la ultraderecha española que en nombre de la “hispanidad” buscaron atacar a las y los luchadores el pasado 12 de octubre. Lejos de retroceder, el miércoles 14 comenzó la huelga educativa en Madrid donde las y los docentes exigen aumento salarial y las y los estudiantes mejoras en las condiciones de estudio. Se registraron enfrentamientos en la Universidad Complutense cuando la policía buscó reprimir la manifestación.

Los acampes y movilizaciones han desplegado un plan de lucha y una agenda de reclamos inclaudicable: que los costos de los alquileres no superen el 20% de los salarios para que nadie se quede sin casa y la expropiación sin indemnización de los grandes propietarios y fondos buitres para poner en pie un parque de viviendas 100% públicas y estatales. 

Francia: miles de estudiantes de los liceos en las calles desbordan a la represión

El efecto contagio no se hizo esperar. La rebelión cruzó las fronteras y llegaron a Francia donde los estudiantes secundarios de los liceos y universidades en una verdadera rebelión nacional contra los ajustes que impulsa el gobierno de Macron. 

El 29 de septiembre, también hubo una huelga de trabajadores públicos convocada para repudiar los bajos salarios y el recorte de 4.500 millones de euros que el gobierno busca imponer con el presupuesto 2027. El mismo día las y los estudiantes de los liceos y las universidades realizaron bloqueos y ocupaciones de los centros de estudio y desarrollaron masivas movilizaciones con cientos de miles de personas en gran parte de las ciudades del país. Estudiantes denuncian el abandono de la educación que los obliga a estudiar en pésimas condiciones, en prolongadas jornadas, con instalaciones en malas condiciones edilicias, aulas saturadas y con falta de profesores. 

La rebelión se extendió a la mayoría de los liceos y universidades, los que fueron ocupados en las últimas semanas. La respuesta del gobierno de Macron fue la represión y persecución. El gobierno informó más de 6.800 personas encarceladas al 7 de octubre de los cuales el 86% son menores. Un joven de 15 años perdió la mano producto de una granada lanzada por la policía, muchos de ellos menores de edad. Y el ministro de justicia anunció una fuerte persecución y criminalización de las y los estudiantes en lucha. 

A pesar de la represión y la persecución, la juventud no se rinde y enfrenta la represión, desarrollando masivas movilizaciones a pesar de la fracasada prohibición de movilizarse en las zonas escolares que el gobierno buscó imponer. El martes 13 de octubre -mientras el parlamento comenzó el debate del presupuesto 2027- se realizó la movilización más masiva desde que comenzaron las acciones. Según las organizaciones estudiantiles y trabajadores, cerca de 500.000 personas se movilizaron en la jornada convocada como el “Quinto Acto”, demostrando que la movilización no deja de crecer y gana la simpatía de la mayoría trabajadora del país y recibió nuevas participaciones relevantes, como la de Greta Thunberg, quien estuvo en París apoyando.

En noviembre huelgas generales en Francia y Estado Español

Tanto en el Estado Español como en Francia, los movimientos juveniles, estudiantes y trabajadores, han conquistado imponer a las centrales obreras la convocatoria a la Huelga General. En Francia, la CGT convocó a una jornada de huelga general y movilización nacional para el 5 de noviembre y en el Estado Español se llevará a cabo el 11 de noviembre, según la convocatoria de CCOO y la UGT.

Las convocatorias a las huelgas generales han sido impuestas desde abajo, no estaban en los planes de las direcciones sindicales tradicionales. En el Estados Español, las grandes asambleas en las plazas, junto al Sindicato de Inquilinos, exigían la acción desde los primeros días del acampe. En Francia, el movimiento de estudiantes y trabajadores públicos lograron sacar momentáneamente del letargo a la CGT, que negociaba el presupuesto con el gobierno.

Para conquistar las demandas, es fundamental preparar planes de lucha para garantizar que la lucha tenga continuidad. Organizar asambleas unitarias de estudiantes y trabajadores en los lugares de trabajo y estudio y en cada barrio para formar los comités de huelga que logren la unidad entre las y los estudiantes y la clase trabajadora con huelgas contundentes.

Las protestas se extienden por Europa

El potente efecto contagio comienza a extender las movilizaciones a otros países del continente. En Alemania, durante el mes de septiembre, se realizaron importantes movilizaciones obreras impulsadas por la DGB (Federación alemana de Sindicatos) y el sindicato IG Metal, contra las reformas y recortes impulsados por el gobierno de Friedrich Merz (CDU) y las amenazas de despidos y cierres de plantas industriales en manos de las grandes multinacionales como VW, Mercedes Benz, Audi, BMW, entre otras. El 25 de septiembre miles de estudiantes se movilizaron para repudiar la nueva ley de modernización del servicio militar que busca reclutar -aun voluntariamente- a los jóvenes varones nacidos a partir de 2008. Los estudiantes temen que por falta de inscripciones voluntarias el gobierno busque imponer la obligatoriedad en base al rearme que impulsan los gobiernos de cada país en la Unión Europea.

En Bélgica, se desarrollaron 48 horas de paros durante el viernes 9 y el lunes 12 y grandes movilizaciones en contra de los recortes presupuestarios de 10.000 millones de euros que busca imponer el gobierno de Bart de Waber.

En Italia, donde un gran movimiento obrero y popular fue vanguardia con sus huelgas generales en apoyo a Palestina, comienza a retomar iniciativa contra el gobierno de Meloni. En las últimas semanas se desarrollaron una serie de manifestaciones estudiantiles bajo la consigna “hagamos con en Francia”, demostrando que la indignación se extiende más allá de las fronteres y una serie de huelgas parciales en distritos sectores laborales, como la siderúrgica y el transporte, se vienen desarrollando durante el mes de octubre. El sindicato combativo USB a convocado a una huelga general para el 30 de octubre.

En Portugal, país que registra uno de los parques de vivienda pública más pequeños de Europa con solo el 2%, la consigna “hagámoslo como en España” expresa que la situación de la vivienda es insostenible. Se han comenzado a desarrollar asambleas y movilizaciones en Oporto y otras ciudades mientras denuncian al gobierno socialdemócrata de Montenegro y la Alianza Democrática (AD) por impulsar una ley que facilita los desahucios y protege los intereses de los grandes terratenientes y los fondos inmobiliarios. 

¡Todo el apoyo a la luchas y huelgas de Francia y el Estado Español!

Las ejemplares luchas en Europa no son hechos aislados. Todos los gobiernos de la Unión Europea, ya sean socialdemócratas como Sánchez, Centro-derecha como Macron o derechistas como Meloni, buscan ajustar al pueblo trabajador, recortar el gasto social para pagar su deuda externa y sostener los planes de rearme para competir en la carrera armamentística aceptando los mandatos de Trump. Las movilizaciones estudiantiles no están solas. Las luchas recorren otros continentes, desde la juventud contra el recorte educativo y la represión del ultraderechista Kast en Chile hasta el movimiento de las cucarachas que en la India enfrenta los ataques antidemocráticos del gobierno de Modi, pasando por la jornada del 15/10 en Argentina, de la nueva Marcha Federal universitaria contra el ajuste educativo del gobierno de Milei.

Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) apoyamos las movilizaciones de las y los estudiantes, de la juventud y las y los trabajadores en lucha y apostamos a la solidaridad internacional por el triunfo de las luchas y las inminentes huelgas generales. Repudiamos la represión de Macron, exigimos la libertad de todas las personas detenidas y la anulación de cualquier persecución judicial contra activistas y las organizaciones de izquierda que apoyan las movilizaciones. 

En cada país, y contra cada gobierno seguimos el ejemplo de las y los estudiantes de Francia que nos marcan el camino. ¡Hagamos como en Francia! ¡hagamos como en Estado Español! Ganemos las calles por conquistar nuestras demandas en camino de terminar con la barbarie capitalista que nos condena al hambre, la miseria y la represión.

Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI)

14 de octubre de 2026

 

Prensa UIT-CI

10/10/2026. El Comité Noruego que evalúa la entrega de los Premios Nobel de la Paz, entregó el galardón 2026 a Navanethem Pillay, la Jurista Sudafricana que denunció a Netanyahu de cometer Genocidio sobre Gaza y Palestina. Pillay competía por este premio con otros más de 280 postulados entre los que se encontraban personajes como Donald Trump, que había sido propuesto por Israel y Pakistán.

Durante el discurso pronunciado durante la recepción del Premio Pillay aclaró que «Lo último que hice fue entregar el informe sobre Gaza, calificando lo que está sucediendo allí como genocidio» y manifestó que lo ocurrido en Gaza fue lo más desgarrador que le tocó analizar. Mientras Netanyahu proponía a Trump como merecedor del Premio Nobel de la Paz 2026, Pillay bromeó al recibirlo y manifestó “si aplauden más lo comparto con Trump”. Recordando la bravuconada del jefe del imperialismo que el año pasado le pidió en Premio a Corina Machado.

Navanethem Pillay es una jurista de larga trayectoria. Nació en Sudáfrica y al recibirse comenzar a ejercer su licenciatura en Derecho defendió activistas perseguidos y apresados por el Apartheid. Fue la primera en declarar el Genocidio contra Ruanda y fue alta comisionada de los Derechos Humanos de la ONU. entre 2021 y 2025, presidió la Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado que concluyó que Israel había cometido actos de genocidio en Gaza y que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el entonces ministro de Defensa, Yoav Gallant, habían «incitado al genocidio».

La Comisión Noruega se ha encargado sistemáticamente de entregar los Premios Nobel de la Paz a dirigentes e instituciones que durante su vida han destrozado la paz de los pueblos del mundo con bombardeos y guerras imperialistas. En 2012 fue entregado a la Unión Europea, en 2009 lo entregó a Barack Obama, y durante el 2025 fue entregado ridículamente a Corina Machado, la dirigente de la derecha venezolana que exigía una invasión de los Estados Unidos sobre Venezuela.

En esta ocasión, como con anterioridad sucedió con Martin Luther King (1964), Nelson Mandela (1993) o Adolfo Pérez Esquivel (1980), la lucha de los pueblos del mundo ha demostrado las atrocidades genocidas cometidas por Israel sobre Gaza obligando a la Comisión a entregar el Premio a quien sostiene la denuncia por Genocidio sobre Netanyahu y otros miembros del gobierno y el régimen de Israel.

La movilización mundial en apoyo a Palestina, y la resistencia heroica de su pueblo han impuesto un aislamiento sin precedentes contra Netanyahu, quien respondió a la entrega del Premio Nobel para Pillay con todo el odio sionista que lo caracteriza al afirmar que ella es “un títere de Hamas” y reprochó a la comisión de Oslo al sentenciar que «El comité del Premio Nobel ha perdido su brújula moral. Ha otorgado su máximo galardón a una intolerante que construyó su carrera inventando y propagando libelos de sangre contra el único Estado judío». Mientras, Donald Trump, republicó en sus redes un comunicado en el que se describe a la ganadora del Nobel como «una odiadora descarada de EE.UU. e Israel».

Por más que se entreguen premios y la ONU realice informes, el Genocidio continúa demostrando que la diplomacia imperialista es incapaz de frenar a Israel y su Genocidio. El pasado mes de septiembre, Netanyahu llegó a Nueva York y habló ante la Asamblea de a ONU -en medio del repudio que lo dejaba en soledad- a pesar de estar condenado por la CPI por crímenes de guerra y genocidio.

Al cumplirse tres años de la intensificación del genocidio y más de 80 años de ocupación y limpieza étnica sistemática, la movilización debe continuar en apoyo a Palestina hasta conquistar la retirada de las tropas y colonos israelíes de Gaza, Cisjordania y todo el territorio histórico de Palestina hasta conquistar una Palestina libre desde el rio hasta el Mar.

Sábado 14 de noviembre a las 15 
En Ciudad Universitaria / Aula Magna de Ciencias Exactas UBA / Pabellón 2

Hablarán referentas y referentes de Latinoamérica, Estados Unidos, Europa y Medio Oriente

Acto inaugural del IX Congreso de la UIT-CI

Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores - Cuarta Internacional

Adolfo Santos

El candidato de la ultraderecha Flávio Bolsonaro del Partido Liberal ganó en primera vuelta con 47% de los votos contra Luiz Inácio Lula da Silva del PT, con 45%. Ahora, los dos candidatos se volverán a enfrentar el 25 de octubre en la segunda vuelta para definir el nuevo presidente. Se impone unificar fuerzas para derrotar a Bolsonaro.

El resultado causó sorpresa. La mayoría de los analistas pronosticaban una elección polarizada, con pequeña ventaja a favor de Lula tanto en primera como en segunda vuelta. No fue lo que sucedió. Lamentablemente ganó Flávio, el hijo de Jair Bolsonaro, miembro de un clan representante de la ultraderecha, negacionista de la dictadura, del cambio climático, responsable de más de 700 mil muertes durante la pandemia de Covid-19, misógino, antiderechos y que responde directamente a las políticas de Donald Trump.

Fue un voto equivocado en la tentativa de castigar la falta de soluciones de Lula y el PT a los problemas crónicos de desigualdad social, el endeudamiento familiar, los ajustes presupuestarios en salud y educación, mientras se favorece al sistema financiero, al agronegocio y los grandes empresarios. Es un nuevo fracaso de los gobiernos de centro izquierda, de conciliación de clases, que no proponen un programa capaz de resolver la crisis del capitalismo.

Es lo que algunos analistas denominan “democracia de un mandato”. Gobiernos que asumen llenos de promesas, pero no satisfacen las expectativas de los votantes que, decepcionados, buscan un cambio o se manifiestan con altos índices de abstención. Es lo que ha sucedido con varios gobiernos llamados progresistas que, a pesar del doble discurso y de algunas medidas progresivas parciales, gobiernan para los grandes intereses económicos.

¿Por qué avanza electoralmente la ultraderecha?

Hartas de ajustes y de falta de perspectivas, las masas populares no aceptan pagar el precio de la crisis y buscan cambios, aunque sea por caminos equivocados. Desde 2003 hasta hoy, el PT gobernó durante 17 años sin modificar las bases de ese sistema capitalista en crisis. No respondió a las demandas de las y los trabajadores, de las y los jubilados, de la juventud, de las mujeres y de una pobreza estructural. Ahí se incuba el voto castigo manifestado en esta primera vuelta.

La falta de respuesta a esos sectores permite el crecimiento de la ultraderecha. Elección tras elección, el PT pierde votos en el movimiento obrero industrial y en la clase trabajadora en general, que fue su gran capital inicial. Abandonó sus demandas originales para atender a los grandes empresarios. Tampoco valorizó el haber de las y los jubilados, ni tuvo políticas que atendieran las demandas del movimiento feminista como la legalización del aborto o la criminalización de la misoginia y de la ideología red pill.

Al no responder con medidas concretas a estos problemas impulsa a la ultraderecha que penetra, con falsas soluciones, en sectores que se sienten desatendidos. Es lo que explica, en parte, que haya avanzado en el control de ambas cámaras del Congreso Nacional o en la cantidad de gobernadores electos. Se llega al colmo de que una de las candidatas más votadas en Sao Paulo, el principal estado del país, la bolsonarista Eduarda Campopiano, afirme que el feminicidio no es crimen, o celebra la llegada de la colonización portuguesa porque “evitó que los indios se sigan comiendo entre ellos”. Un nivel de barbarie inaceptable.

Contra Bolsonaro y Trump, voto crítico a Lula

Un triunfo bolsonarista sería un duro golpe a los derechos de las y los trabajadores, de la juventud, de las mujeres. Le daría aire a las políticas de Trump, Benjamín Netanyahu y Javier Milei. Por esa razón, la Corriente Socialista de las y los Trabajadores (CST), sección brasileña de la UIT-CI, llama a ganar las calles movilizados y a votar críticamente a Lula, acompañando la voluntad de millones de trabajadoras y trabajadores y de la juventud que rechazan la posibilidad de un nuevo gobierno bolsonarista.

En la primera vuelta, la CST levantó la candidatura presidencial de Hertz Dias del PSTU y presentó candidatas socialistas y feministas al Congreso Nacional. Propuso un programa de clase, con independencia en relación al gobierno patronal de Lula-Alkmin. Hoy, la realidad coloca la disyuntiva Bolsonaro o Lula. Se impone la tarea de movilizar al pueblo trabajador para derrotar la extrema derecha sin depositar ninguna confianza en un gobierno del PT. Como dice la CST: “A pesar de todas nuestras diferencias con el gobierno, haremos campaña y llamamos a votar críticamente a Lula para derrotar a Bolsonaro y Trump”.

En su pronunciamiento, la CST hace un llamado especialmente dirigido a organizaciones sindicales, estudiantiles y populares como la CUT, la UNE, Ubes, Frente Brasil Popular y Frente Pueblo sin Miedo, para “seguir el ejemplo de las juventudes del Estado Español, de Francia y de Chile. Solamente en las calles, con la movilización de las y los trabajadores y la juventud será posible derrotar a la ultraderecha bolsonarista y al trumpismo”.

Adolfo Santos

Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años con problemas de movilidad, se convirtió en un símbolo de la lucha por la vivienda en el Estado Español. Desalojada del inmueble que habitó durante setenta años por no poder afrontar aumentos exorbitantes del alquiler, provocó una reacción gigantesca. Maricarmen fue apenas la chispa, pero el verdadero combustible es el problema de vivienda que afecta a millones en aquel país.

En pánico, el gobierno de Pedro Sánchez, (PSOE), intentó responder de apuro con dos decretos que pretendían aliviar una situación que hasta ese momento había dejado correr. Entre otras cosas, proponía suspender los desalojos hasta 2030 y prorrogar por dos años los contratos de alquiler. Pero en menos de 48 horas, por presión de los poderosos grupos económicos dueños de inmuebles, como Urbagestión que desalojó a la anciana Maricarmen, el parlamento derrotó esa propuesta, y dejó todo como estaba. De ahí en más, los acampes y protestas saltaron de la Puerta del Sol de Madrid a las principales capitales del país.

Lucha Internacionalista (LI), nuestro partido hermano en el Estado Español, que participa de la movilización, denuncia: “El Gobierno «más progresista de la historia» es cómplice. Reprime mediante los cuerpos policiales a quienes defienden el derecho a la vivienda [...]. Avala un poder judicial que ejecuta desalojos […]. Y mantiene un poder legislativo que lleva siete años protegiendo la acumulación de riqueza de una minoría […] La abstención del PSOE hace dos semanas en la ley para prohibir la compra de inmuebles por parte de fondos buitre continúa permitiendo la acumulación de viviendas en manos especuladoras”.

Los políticos patronales son los responsables de esta crisis. Han actuado en favor de los fondos de inversión inmobiliarios que controlan el negocio de la vivienda, por eso se necesita una salida de fondo, como propone LI: “paralización inmediata de los desalojos, cierre de los inmuebles turísticos, que los precios del alquiler no superen el 20% de los salarios, expropiación sin indemnización de grandes propietarios, fondos buitre y bancos, y un parque de vivienda pública de alquiler social bajo gestión 100% pública”.

A la derrota de los decretos en el parlamento, los principales organizadores de la protesta como el Sindicato de Inquilinas y el Sindicato de Estudiantes que han sido vanguardia en los acampes y organizaciones populares, exigen que los sindicatos pertenecientes a CGT, Comisiones Obreras y UGT, se sumen a las protestas y convoquen a una huelga general. La forma de avanzar a favor de las y los inquilinos está en las calles. Es a la lucha que le temen los políticos patronales, por eso, presionado por las consecuencias de la movilización social, Pedro Sánchez se vio obligado a convocar a elecciones anticipadas.                                                             


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